¿Cómo puedo saber si alguien está buscando para mí

Terra Seguuntur Somnia

2020.10.12 17:21 LoquenDiego Terra Seguuntur Somnia

Terra Seguuntur Somnia
Me llamo Kevin, mi vida, es algo interesante, algo que me gusta contarle a la gente de como he vivido y lo que he hecho, siempre he sido un poco engreído, machista e incluso racista en mi vida, una cultura entre comillas, que adopté de mi abuelo. Siempre fue el estereotipo racista y homofóbico que se te puede ocurrir, alguien con quien no se podía razonar. Sólo era él, sentado hasta el último de sus patéticos días hasta que murió. Debo de ser honesto, nunca me agradó, me dejó sus enseñanzas, gracias a ellas conseguí una esposa que aceptó su lugar en la sociedad como un ama de casa, es muy linda, de hecho a veces me deja un papel en mi ropa limpia con una frase o una mierda así, la verdad nunca las leo, pero a veces recuerdo que las pone, y me da felicidad tener de alguien que me cuide. Quizás pienses que soy un opresor de mierda que no merece vivir ni amar y la verdad es que sí. Nunca contraté personas de color ni latinoamericanas, simplemente son un estorbo que vengan al país pensando que harán o nos beneficiarán en algo, pero pues por aquella época era algo común, Estados Unidos era mandado por el hombre blanco, extraños aquellos momentos, mi vida fue llena de reconocimientos de halagos. Ya saben prostitutas, alcohol, adicciones, etcétera. Hasta que visité ese pueblo. Terra Seguuntur Somnia, es un nombre que nunca olvidaré, ese pueblo me cambió para siempre un lugar mágico. Como sea, estuve trabajando para una compañía que no diré el nombre para evitar que me toquen los huevos en un futuro. Trabajé con ellos durante 6 años, en una ocasión tuve que viajar a Ontario, Canadá. Por cuestiones que no diré para no dar mi ubicación exacta hice el viaje en automóvil a pesar que no era necesario, quedaba lo suficientemente lejos para tomar otro tipo de transporte. Supongo que fue por la idea de ir viendo la carretera por un largo tiempo. En fin, realicé el viaje, estuve bien si así se le puede llamar, no hubo nada raro durante el día. Me alojé en algunos moteles y comí en varios restaurantes, la gente de Ontario parece ser un poco curiosa, me veían raro. No tengo idea sobre que estarán pensando. Pueden pensar que soy otro maldito Yanqui que viene de visita, u otra suposición idiota que se les puede ocurrir. Estuve conduciendo por varias horas después de comer en un restaurante, vi un cartel que decía Bienvenido a Terra Seguuntur Somnia, vaya nombrecito de mierda pensé. Cuando comenzó a llover mezclado con un sentimiento de inseguridad que pasaba por mi cabeza, a los 20 minutos volví a ver el cartel Terra Segguntur Somnia. Me rasqué la cabeza varias veces, no era posible que diera vueltas en círculos, ya que es una carretera, pasaron 20 minutos y volvió a saltarme el cartel de mierda que decía Bienvenido a Terra Seguuntur Somnia. Ya me detuve para pensar bien que estaba pasando, era la tercera vez que veía el cartel, como era eso posible. Decidí conducir muy despacio sin mover el volante, así si todo era dar vueltas en círculos lo sabría y sabré qué hacer. Pero conduje muy despacio sin mover el volante y 20 minutos pasaron y volví a ver el jodido cartel de bienvenida. Me quedé pensando porque había dos cosas que no cuadraban la primera era la más obvia, no tenía sentido que el cartel volviera a aparecer en la carretera y la segunda, lo que menos tenía sentido de todo es que como carajos puede ser que a la velocidad que iba en 20 minutos avanzara lo mismo que la velocidad regular que tenía. Como sea decidí bajarme del coche. Por esto decidí caminar recto para confirmar si era una ilusión o no lo sé, para darle una explicación a todo lo que ocurría aquí, caminé y caminé, hice memoria y al menos por la hora de mi reloj ya habían sido más de 20 minutos y no salía el cartel, eso me extrañó aún más, esperaba ver el cartel ahí colgado y yo enojado descargando mi ira sobre eso, pero no apareció. En cambio, apareció un pequeño pueblo. Era un pueblito de no parecían más de 100 habitantes, solo caminaba escuchando el ruido de las gotas caer y resonar en mis oídos. Estuve buscando en con la vista desde lejos para ver si no había alguien, con lo anterior vivido ya me costaba confiar en alguien. No vi a nadie, me acercaba cada vez más, y solo veía la luz del sol salir a través de las nubes que cubrían el cielo. Me acerqué al pueblo pero definitivamente no había ni una alma estaba buscando y buscando solo para pedir ayuda, le tenía en ese momento, más miedo a la soledad que a otra cosa. Mi corazón se paró cuando vi a una niña a lo lejos, la vi y grité para llamar su atención. Solo corrió y fui tras ella, mientras corría desesperadamente por alcanzarla lograba distinguir la silueta de una iglesia, la niña entró en ella. Entré por igual y trataba de sonar amigable y no espantarla, presentándome y con mucha empatía, lo que más necesitaba en ese momento era algo de compañía. A medida que me acercaba la niña dibujaba una sonrisa en su cara. Me acerqué lo suficiente para pedir ayuda, la niña me dijo, toda tu gente morirá, mi cara pasó de la satisfacción al terror después de escuchar esa frase, corrí de la iglesia en la dirección en la que vine, cuando me alejé del pueblo lograba ver que entraba en un bosque, me preguntaba que mierda estaba ocurriendo, se supone que aquí debería estar en la carretera. No entendía que rayos pasaba, decidí mejor regresar, el bosque era bastante aterrador, me acobardé rápido. Al regresar pude ver a más gente, ya parecía un pueblo más, normal, si se le puede llamar así. Al tratar de hablar con las personas ellas me ignoraban o se asustaban de mí. Como si no supieran quien soy o a que vengo, como si fuera a hacerles daño. Tras eso, fui de casa en casa buscado aunque sea una mísera ayuda que me pudieran dar como seres humanos. Y gracias a Dios la encontré, en una de las muchas casas en las que toqué la puerta una pareja se dignó a abrirme. Me presenté educadamente, no conocía a estas personas pero si ellos me abrieron son la gente más cuerda que hay en este maldito pueblo. Ellos también se presentaron el hombre llamado Dele y su mujer llamada Margaret. Pregunté cómo podía volver a la carretera donde dejé mi auto. Ellos voltearon a verse muy extrañados y me preguntaron, ¿Qué es una carretera?, ¿Qué es un auto?, en ese momento no sabía si creer que eran tontos o lo fingían para no ayudarme, tal vez un poco de las dos cosas. Simplemente les dije, como salgo de aquí, ellos me miraron con ojos de compasión y me dijeron: Nunca hemos salido de aquí, hemos vivido toda nuestra vida en el pueblo, prestando nuestros servicios hacia el señor. Ya no podía segur en este maldito lugar, tenía que escapar todos estaban locos. Salí y ya todos se estaban ocultando en sus casas, volteaba a ver el cielo y al parecer estaba por oscurecer. Cuando quise preguntarles a Dele y Margaret me cerraron y dijeron que estaba maldito, debía redimirme de mis pecados, Dios se encargará de hacérnoslos saber. Me dejaron fuera y comencé a correr a donde fuera porque no quería estar allí en la oscuridad. Seguí corriendo hasta que recordé la iglesia, fui a ella y entré. En ella me encontraba con el corazón bastante agitado, no podía casi respirar y mi presión estaba al tope. Continué avanzando por el templo. Hasta que me topé con el cura de la iglesia. Me recibió con un abrazo, como si me conociera de toda la vida y me preguntó que hacía allí, bastante extrañado le seguí la corriente para llegar al punto de la conversación donde yo le pido ayuda para salir del pueblo. Fui hablándole de mi trabajo y poca información de mi vida privada, en fin, no lo conocía aunque él aparentara que sí. Continué formando varios lazos de “amistad” entre comillas, hasta que le pregunto, Padre, ¿cómo salgo de este lugar?, me mira con asombro, y exclama: No puedes salir, eres un pecador, hijo mío la única manera de salir de aquí es salir limpio y puro. Necesitas ser un creyente de la palabra de Dios, y por tu pasado estás muy lejos, esperamos a que llegue un día el salvador y otro día a que llegue el anticristo. Le repliqué porque decía esas cosas sin sentido aparente, él me explicó que este pueblo lleva generaciones esperando a que el nuevo salvador se presente, o que en otro caso, llegue el anticristo para corromper al mundo. Sinceramente no creo en ninguna de sus palabras, pero tras mirar en un cajón entre abierto que tenía en una parte del altar, logré ver instrumentos raros, puedo jurar que son de tortura. En fin el padre me dijo que debía limpiarme, me pasó al confesionario, entré, no porque creyera sino porque quería salir y estaba dispuesto a hacer lo que fuera, miré por la pequeña rejilla con agujeros para el sonido y no había nadie. Salí del confesionario y podía ver que ahora la iglesia lucía bastante diferente, de manera que todo era más oscuro, opté mejor por salir. Al salir veía que en todas las casas estaban las puertas abiertas. Entré en una de ellas y trataba de distinguir algo porque lógicamente no había electricidad estos locos viven en otro siglo. Buscaba algo de comida y escuché un ruido, era como el de un animal cuando vi que era una mujer, ella tenía sangre por la cintura como menstruación o no sé, tenía la mirada perdida y llevaba con ella un cuchillo en la mano dispuesta a atacarme, corrí inmediatamente de ese lugar, no podía aguantar mis lágrimas de desesperación. Cuando salí de la maldita casa logré ver que había más de una mujer en el pueblo, una me tomó por detrás y me susurró al oído, ¿te gusta?, te gusta lo que haces, disfrutaste cada vez que golpeaste a cada una de nosotras ¿no?, ¿sabe cómo se siente que te humillen?, pues mira lo que se siente. Esa maldita perra me cortó un dedo de la mano. Grité con mucho dolor y le di un cabezazo. Corrí de nuevo a la iglesia, ahora parecía un lugar alegre. Al entrar logré ver cosas deformadas, eran como humanos pero más primitivos, entre ellos al parecer no había géneros, estaban follando unos con otros, algo así como si fueran homosexuales. Logré ver que entre todos se comían a una persona que estaba recostada con el pene cortado y con el vientre abierto, casi como si fuera un pavo en la cena de navidad. Logré ver al padre en el confesionario, solo que tenía que atravesar a todas esas cosas para llegar al padre. Trataba de no llamar la atención pero el olor el insufrible olor que dejaba, me daba nauseas, comencé a casi vomitar, llegué al confesionario, bajé el telón y le preguntaba al padre que carajo eran esas cosas él me comentó que esas “cosas” eran personas, bueno alguna vez lo fueron, solo que el mundo en el que ellos vivían no era el correcto, los reprimieron tanto, que ellos solo deseaban ser felices y compartir su amor. Pero hubo gente como yo que no estaba de acuerdo con eso, he hizo todo lo posible para que ellos se reprimieran al modo que a él le gustaba. Y muchos de ellos se quitaron la vida poco después que los despidieran si no los han matado gente como yo. Sabía que estaba lejos de ser la mejor persona del mundo, pero no merecía tener este castigo, perdí uno de mis jodidos dedos por todo este alboroto. Sólo me quiero ir a casa, acostarme con mi mujer e imaginar que nada de esto pasó. El padre me comentó, Kevin, me temo que no te podrás ir de este lugar, no eres digno y nunca lo serás he visto tus pecados, mucha gente ha muerto por ti. Mucha gente ha sufrido por ti. Y tú piensas que no habrá un castigo para todo lo que has hecho. Debo confesarte que pensé que Dele y Margaret eran los elegidos para traer el mal pero me ha quedado que tú lo eres, tú y ellos serán ejecutados mañana a la atardecer. Ellos son cómplices del diablo. Margaret tiene al mismo anticristo dentro de ella, al igual que tu mujer. Sólo que de ella no tenemos por qué preocuparnos ahora. Después lo haremos, por el momento nos ocuparemos de ti. Tras eso, me tomaron unas personas por los brazos y me llevaron al altar. Ahí me desvistieron, me tocaron todas mis partes y ya saben, no hace falta tener mucha imaginación para adivinar lo que ocurrió. De tal manera que sufrí bastante, no podía levantarme me quedé en el suelo llorando y lamentando cada día que decidí dejar a mi familia. Mi parte inferior, sangra, hay mucha sangre. Tengo que salir de aquí, tuve que Fracturarme la mano para salir de las ataduras, tomé algo afilado, no puedo recordar que era lo que tomé pero, era lo suficiente como para matar a alguien. He apuñalado a varios de esos idiotas, es momento de ir a casa. Caminé sin rumbo por el bosque, intentando que alguien me ayudara. Que alguien se apiadara de mí. Caminé por tanto tiempo que ya ni sabía que decir o pensar, sabía que tarde o temprano moriría. Sin embargo; Una voz me susurró, sigue adelante, ahí encontraras una salida, una salida que solo te aliviará. Caminé y caminé, llegué a mi auto seguía en el mismo lugar. No sabía porque no se veía afectado con el tiempo incluso estaba la misma huella de mi trasero en el asiento, me subí y conduje lo que más pude. Conduje por 20 minutos y, salió el cartel. Bienvenido a Terra Seguuntur Somnia.
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2020.10.12 17:08 LoquenDiego Creepypastas Nocturnas

Cuarentena, una palabra que no hubiera pensado decir, una palabra que hace unos años no le hubiera prestado la atención, no pensaría que me afectaría tanto tiempo en mi vida, he estado encerrado en casa desde aquel día de marzo donde prácticamente salir, es un delito y te pueden matar por ello, lo sé suena raro. Yo era un simple adolescente que vivía su vida día a día, estaba en mi último año de la preparatoria, pero como puedes deducir todo se fue a la mierda. No es por nada pero, a veces siento que el destino nos esperó para jodernos en esta parte de nuestras vidas. Como sea. El hecho de no salir me generaba varios conflictos conmigo mismo, no sabía que carajos hacer para poder des estresarme de las clases virtuales, no tengo consola de videojuegos, no porque no me gusten, sino más bien porque para serles honesto yo mismo me doy cuenta que no suelo jugar tantos videojuegos, o al menos no los suficientes como para querer gastar alrededor de 400 dólares en una consola de videojuegos. Los días pasaban y nada nuevo, no aprendo nada en mis clases en línea, en serio que no se puede enseñar muy bien, estoy pensando en entrar en alguna ingeniería en la universidad, pero para serles totalmente sincero, no creo que esto mejore pronto, debo de confesar que la escuela virtual no es tan efectiva como uno esperaría, siempre ocurre algo, o somos nosotros o es algún chistoso que se quiere meter a la clase sólo para jodernos a todos, odio todo esto, si tan solo pudiera regresar al 2019. Este año es una reverenda mierda. A veces me gusta oír el sonido de la naturaleza, admirar lo bella que puede ser, pero también lo aterradora que puede resultar para mí, para otras personas. Por lo general ignoro todo lo que ocurre a mi alrededor, no quiero saber más sobre otras personas ignorantes y estúpidas que piensan que todo es mentira, que antenas de telefonía generan radiación, en fin, vivir en un país como este a veces te hace sentir impotente al pensar que afuera en otros países este tipo de personas hacen que otros países te vean a ti como uno de ellos, pero yo no soy como ellos, yo soy diferente. Al menos siento que no soy un simple conjunto de aparatos y sistemas, cuya evolución menor son unas simples partículas subatómicas. A veces siento que nací para algo más. Mis padres al estar divorciados me dejaban mucho tiempo solo, siempre estaban peleando por los bienes compartidos, lo que me hizo sentir que era lo que sobraba y por supuesto, lo que estaba ahí para que se lo quedara el más miserable. Ahora mismo vivo con mi madre la cual ha tenido algunos problemas con el alcohol, mi padre por otro lado; no sé cómo está, mi madre no me deja ir a visitarlo, estamos atrapados en un pequeño mundo donde me siento indefenso y me siento por otro lado, apartado, me siento solo, mis amigos siempre están ahí pero me deprimo con relativa frecuencia al siempre tenerme que estar limitado por una pantalla para poder interactuar con ellos como es debido. A veces sólo quisiera que todo volviera a ser como antes, esperar el fútbol cada semana, salir con mis amigos, etc. Pero supongo que por lo pronto esa mierda nada más es una ilusión, realmente deseo cambiar las cosas. Pero no puedo hacer nada en encerrado. Pasaron los días, nada nuevo salvo una burda graduación en línea y nada más. Espero que enserio esto acabe estoy comenzando a hacer cosas diferentes. Comienzo a ver series horribles en Netflix con tal de no aburrirme, comienzo a ver cosas distintas. Un día en una cena con mi madre que efectivamente estaba algo ebria, le pregunté, Mamá, ¿Porqué dejaste a Papá?. Lo siguiente que me dijo me quitó el aliento, mi madre me contestó que hace unos meses mi papá le confesó que trató de ahogarla, ponerle encima un trapo, y ahogarla con gasolina, aquello me dejó en shock. Después prosiguió a contarme que mi padre sufría de esquizofrenia, pero hasta cierto punto pensó que era inofensiva, estaba claro que no era así. Me levanté del asiento, no quería saber nada, sólo quería irme a mi otra vida, me rehusaba a crecer en esta mierda de pandemia, estoy dispuesto a dar lo que sea por cambiar todo esto, sólo quiero mi vida de nuevo. El día 9 de Julio del 2020 a las 23 horas aproximadamente. Ocurrió uno de los eventos más raros que me han pasado, en mi ciudad, varios edificios colisionaron entre sí. Lo que ocurrió que varias casas en mi vecindario sintieran la colisión y varias de ellas entre la cual destaco la mía casi se desploman en el suelo, afortunadamente no hubo heridos, más que afortunado diría que fue un total milagro, no hay muchos casos donde ocurra algo así, ya que si no estuviera esa pandemia, quien sabe cuántas personas hubieran muerto, por un momento me alegré que esta enfermedad existiera, ya a las pocas horas volvió mi sentimiento de indiferencia. Mientras veía la noticia, notaba que alguien me veía. No logré distinguir quien era, pero por un lado me extraño que alguien saliera nada más para espiar a otra persona. Así que estuve viendo fijamente y noté la presencia de una persona sangrando de la cabeza, la rodilla y el torso. Su expresión era nula, estaba sólo ahí parado, como si esperara que yo le dijese algo, salí de la casa a confrontarlo, al salir pude ver que se iba caminando. Yo no sabía quién era él ni porqué ese era su aspecto, así que decidí seguirlo, fui corriendo por un cubre bocas, al regresar lo veía exageradamente más lejos, corrí detrás de él haciendo gestos para que se detuviera, pero parecía que conforme más me acercaba más aceleraba su paso. Esto no me pintaba nada bien. Y menos me pintó bien al ver que se dirigía hacia el cementerio local, donde di con el extraño hombre. Al fin se detuvo y le pregunté si todo estaba bien, qué le había ocurrido, entre otras cosas, sólo me miró, con esa inexpresiva cara y me dijo. Tienes poco tiempo, lo que estás viendo es a uno de los sobrevivientes del desastre que fue el 3 de septiembre del 2020. Necesito que restaures eso, necesito que salves a todos. Sino, esta será la casa de todos los que conoces. Tienes poco tiempo. Entonces ahí fue donde pregunté, quién eres. Me contestó, mi nombre es Sam, un gusto, no te preocupes. Ya nos conoceremos. Aquello me extrañó mucho fui a mi casa de regreso con esa fecha en mente, 3 de septiembre del 2020. Ese día no se ocurrirá, pero ese tal Sam, estaría delirando o me estaría advirtiendo de que algo muy malo va a ocurrir, no lo sé. Aquello me dejó bastante consternado, no me imaginaba que una persona me dijera algo así como que el mundo va a acabar en un mes. Es algo muy extraño de escuchar, más viniendo de una persona que posiblemente estuviera en un estado de agonía y de locura, al menos eso pensé. Más tarde mi madre llegó. Me dijo preguntó sobre qué hacía en el cementerio hablando solo. Yo estaba callado, cómo sabía que estuve allí, le hice esa pregunta y me dijo que vecinos y otras personas me vieron correr, me vieron en el cementerio como si hablara con alguien, pero en realidad no estaba nadie allí. Cosa que además de extrañarme, más bien me inquietaba. Si solamente yo había visto a esa persona significaba que, posiblemente era una especie de ente. No entiendo aún qué significado tiene la fecha del 3 de septiembre de 2020. Esa misma noche tuve un sueño, en ese sueño mi casa estaba en llamas, mis familiares estaban siendo calcinados totalmente por las llamas del fuego abrasador, ellos repetían seguidamente mi nombre, mi nombre, cada vez sonaba más fuerte hasta que literal resonaba en mis oídos de una manera totalmente insoportable. Estoy sumamente interesado en saber del porqué del suceso del día anterior, por lo que al día siguiente de haber tenido ese peculiar sueño, volví al cementerio. Y para sorpresa de nadie, no había nada. Salvo, una nueva lápida, decía Sam Crubier, nacido 12 de Mayo de 1985, muerto el 3 de septiembre del 2020. Aquello era una ridiculez. No tenía sentido, estamos en Agosto. De todas maneras, estaba decidido ver porqué está todo muy raro. Pregunté al enterrador y me dijo que fue un error de la funeraria, se equivocaron de fecha y nombre. Eso no resolvía nada tengo que saber que está ocurriendo en realidad. Al día siguiente comencé a buscar sobre hechos ocurridos en donde se presente un caso parecido, pero no encontré nada. Salvo una especie de travesía del viaje en el tiempo, un libro que nos dice cómo ocurre una travesía del viaje en el tiempo, la posible existencia de universos paralelos, me tomé la molestia de leerlo, vi explicaciones sobre el universo primario, el universo tangente, el artefacto, entre otros conceptos que se ven bastante extraños, como dije, no me gustan los videojuegos, menos la fantasía y ciencia ficción, y si esto en realidad está ocurriendo. Si de verdad se abrió una brecha en nuestra dimensión por algún suceso. Creo que debo estar perdiendo la cabeza para estar suponiendo que el universo colapsará, en vez de verlo de una manera más realista. En vez de tratar de ver que un loco accidentado me ha estado espiando y asustando con un supuesto fin del mundo. Creo que ya es mucho por ahora. Escribiré más tarde, posiblemente iniciando Agosto del 2020, quien sabe tal vez se haya equivocado con todo esto y no habrá fin del mundo. Al día siguiente estuve pensando sobre lo que estuve investigando el día anterior. En teoría un universo tangente es; todo y nada a la vez, imagina que todo lo que te rodea y piensas existe en un determinado espacio y tiempo, y que ese espacio determinado especio y tiempo coexiste con otra realidad que simultáneamente ocurren hechos que son potenciales y que necesitan de un acto o hecho para gatillarse. Lo sé suena rebuscado y más que diría un friki virgen fanático de Marvel. Pero por más que busco una explicación lógica no la encuentro, he estado buscando al hombre pero sólo encontré su perfil en diversas redes sociales. Pero tengo entendido que vive en Argentina, es decir; casi hasta el otro extremo del continente, no entiendo por qué lo vi, en su instagram no tiene nada de viajes a pesar de subir muchas historias. Comienzo a querer dejar esto en el olvido y recordarlo como una anécdota en los días lluviosos, pero en el fondo sé que eso no será posible, ya que todos tenemos un destino, al cual no podemos escapar, quizás atrasar pero no apartar por siempre. Estoy consciente que estoy siendo un poco egoísta al estar evitando decir este mensaje en redes sociales, lo he pensado pero que tal si me equivoco, es decir; hace poco una niña dijo que Dios le había encomendado que nadie saliera de sus casas un día y no pasó ni una mierda, en este país creemos en eso pero no en medios científicos, es extraño, pero siento como si todo esto ya hubiera pasado. Me desagrada totalmente la manera de pensar de las personas. Espero por una vez, salir de aquí. Estuve leyendo un poco más sobre los viajes en el tiempo, resulta hasta curioso ver cómo podemos hacerlo con un agujero de gusano, pero pues es algo que incluso para toda la humanidad le resulta imposible. Comienzo creer que ese tal Sam quiere que haga algo, algo que le dé una razón para haber venido, algo que me dé sentido del por qué vino a mí. Pero eso es algo que haré después tengo que prepararme para terminar las clases de verano, para ser honesto, comienzo a creer que este estúpido mensaje de copy-paste es una estupidez, pero bueno ya veremos el 3 de septiembre si algo ocurre o no, por lo pronto, me ausentaré un rato, no sé si actualizar esta mierda cuando me llegue un nuevo mensaje extraño, o cuando me ocurra algo más o menos interesante. Por lo pronto dejaré este blog en el olvido hasta un nuevo aviso, o una respuesta medianamente aceptable de internet, hasta entonces, me despido hasta mi próxima actualización.
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2020.08.03 07:04 Ax-l1004 Mi hermano con derecho le pide a mi cuñada que cocine como a él le gusta o que no cocine.

Primero que nada. lamento que sea tan largo, pero debo desahogarme, esto pasó hace ya varios días. Intentaré resumir esto tanto como pueda, pero aún así creo que será largo. Vivo en casa de mis padres con mis dos hermanos, uno de ellos (el de en medio) tiene una bebé y esposa, quienes viven en la parte de arriba, desde que mi cuñada se mudó con nosotros, ha estado más a cargo de la casa de lo que nosotros lo hemos estado, lo cual se agradece pero no me parece justo, sin embargo no la dejó encargarse de todo y ella hace lo que puede con gusto, incluso cocinar para todos. Es aquí donde empieza esto.
ND: Niño con derecho (mi hermano menor) H: Mi hermano mediano C: Mi cuñada M: Mamá (la mía, o sea la de ellos, la de ella no, la de él sí)
Todo pasa en la mañana, cada quien está buscando qué desayunar, C hace la comida casi siempre, por lo que he decido que aunque cocina para mí también, empezaré a hacerme mi desayuno yo mismo. No encuentro nada, me topo con la cacerola donde hizo sopa ayer... Está a la mitad, así que enciendo la estufa. Noto que la sopa está menos aguada que el día anterior, pero no le tomo importancia, sabe bien. Una vez que he terminado baja ND, H y C están en la cocina preparando su desayuno. ND pregunta si hay más pollo, a lo que ambos contestan que no, solo tienen lo de ellos que sobró de lo que compraron para mí papá quien ya se había ido a trabajar. No parece muy contento y en un intento de ser amable con ND (con quién trata de tener una relación neutral) le pregunta si quiere que vayan por más, él declina, dice que se preparará unas quesadillas y se servirá sopa, toma un tazón para servirse, mientras lo hace le dice a C.
ND: Tú sopa está muy rica, pero está seca. C: (Se voltea y usa un tono de disgusto pero amable) Bueno, puedes ponerle agua si quieres. ND: ¡Ohhhh bueno! (Sonríe para suavizar las cosas) solo decía. C: Es que siempre das un cumplido y luego te quejas.
ND termina de servirse y va a sentarse, avanzamos un rato después. Mi madre llama pues acaba de dar un golpe a la camioneta (siempre pasa que cuando tiene mucho en la cabeza suele tener este tipo de incidentes) pues estaba pensando en todo lo que nos dirá ya que está cansada del tema con ND Quién se quejó de C, Pues le contestó de una forma muy grosera (cosa que no es cierta).
Llega M preguntando por ND, le digo que está arriba, salgo para ver el golpe a la camioneta y se ve un tanto más grave que otras veces, entonces C me dice que M me está llamando, subo a su habitación donde ND se está quejando con ella, H está ahí escuchando nada más.
ND: ... Y si está aquí lo mínimo que puede hacer es la comida.
Yo abro mucho los ojos, miro a H, pero este hace caso omiso de este comentario.
M intenta convencer a ND de que C no tiene ninguna obligación en la casa más allá de atender a H y a mí sobrina de 9 meses. H se va molestando más y más conforme escucha los reclamos y recreaciones exageradas de ND. Cuando H Al fin se cansa de escuchar a este idiota hablar mal de su esposa, se acerca a menos de un palmo de ND, ambos se cuadran, yo me acerco lento pero con autoridad hacía a H y ND para separarlos, no quiero una pelea, sin embargo pocos minutos después esta se da, los separamos sin que se den un golpe realmente solo se estaban sosteniendo del cuello con el brazo mutuamente. Entra C... A este punto quizá pueden decir que H debió defender desde el principio a C, pero ella le ha dejado claro que es perfectamente capaz de defenderse, que no quiere que él se meta, pero M no quiere que ella esté con nosotros para no malentender la situación. M toma a la bebé de los brazos de C Pues los gritos la estaban alterando. Yo trato de funcionar como moderador pues está familia está muy acostumbrada a que quien grite más fuerte es quien gana, lo que me parece absurdo, así que les digo a todos sin distinción que no alcen la voz. Funciona a medias pues ND no es de escuchar, solo vociferar las tonterías que le pasan por la cabeza. Es entonces cuando después de que ND discuta con H y C, H decide que no vale la pena perder el tiempo con alguien que no entiende. Uno creería que todo termina aquí, pero la discusión se traslada a la sala. Yo bajo poco después. No recuerdo mucho aquí pero más o menos todo pasa así...
ND: Pues yo estoy acostumbrado a que mi abuela y M cocinen de cierta manera. C: Pero yo no soy tu mamá y cocino como puedo. M: Y Eso se te agradece C, me siento apenada por eso, porque tendría que ser mi obligación, pero te agradezco el apoyo que das. ND: ¡Pues ya! Que no me cocine nada, ¡pero tú! (señalando a M) vas a llegar a cocinarme... M: Yo no voy a llegar a cocinarte no tengo tiempo (lo cual es verdad, antes de C, si M no estaba yo cocinaba lo que podía a veces). ND: ...y si no pues ya me cocino yo! Yo: Y no hay problema con ello, pero no tenías que armar todo este escándalo. ND: ¡SÍ TENÍA QUÉ Y YO SOY GROSERO CON QUIEN YO QUIERA PORQUE VIVO AQUÍ! M: No, no Puedes. Yo: Y ellos también viven aquí. ND: ¡AH! ¿¡QUIERES VER QUE SÍ!? NO ME IMPORTA SERLO NI SIQUIERA FRENTE A MI PAPÁ. Y SI VAN A ESTAR AQUÍ VAN A HACER COSAS. YO: Eso no lo decides tú M: Eso no lo decides tú. ND: ¡YA ESTOY HARTO! SIEMPRE SE ESTÁ GASTANDO DINERO EN ESE NIÑO ¡DINERO QUE SE PODRÍA GASTAR EN MI! ¡EN ROPA PARA MI! PERO NO, SE VA EN ESTE IDIOTA Y SUS PEDEJADAS.
No me atreví a ver a C, yo estaba indignado pues por la bebé y el problema de oído de H, habían estado yendo mucho a consultas médicas y comprando medicamento no muy barato. Esto no me molesta, yo tengo trabajo, por lo que costeo mis gastos por mi mismo, por el contrario intento comprar cosas para ellos en forma de apoyo pues por ciertas cuestiones crecí teniendo una relación más cercana con H, esto me hace ver a C como una Hermana y me siento con la necesidad de ayudarlos. Cabe aclarar que H y C tienen 21 años, mientras que ND tiene 18, por lo cual ambos tienen edad suficiente para trabajar, pero M está muy asustada por la situación actual y no quiere arriesgar a que H salga y traiga el virus, contagiando a la bebé, sin embargo él trabajaba a inicios de esta pandemia, mientras que ND, jamás ha pensado tener la necesidad de trabajar, yo trabajo en casa así que no es un problema.
H no había estado en esta discusión se había limitado a usar su coraje para reparar algunas cosas fuera, aunque sí escuchó esto último.
H: Ay ya, déjalo, que se vaya... "Ay sí me voy, me voy para que me rueguen". (Dice enojado con tono de burla).
Refiriéndose a qué hace unas semanas tuvo una discusión fuerte con mis padres porque todos estaban contra de él en especial yo (no soy un santo, he discutido mucho con él precisamente por sus actitudes pero mi forma de lidiar con ello no ha sido muy correcta y a veces tampoco madura).
ND: AH PUES AHORA NO ME VOY, ME QUEDO NADA MÁS PARA JODERTE ¡Y EL UNICO QUE DEBE IRSE ERES TÚ PORQUE YA NO PERTENECES A AQUÍ!
Estoy muy molesto en muchas ocasiones he querido golpearlo pero pongo mi cara de póker e intento mantener el tono sereno hasta ahora. Todos estamos cansados, M decide llevarse a ND al trabajo de mi papá, pues es un negocio propio en casa de mi abue. H también está molesto conmigo, M está disgustada, parece odiar a ND pero no le pide que se largue por lo mismo de la pandemia, teme que se enferme y muera por su culpa, pero también está muy avergonzada con C, le pide disculpas y agradece su esfuerzo en muchas ocasiones además de hacerle saber que no son un carga para ella. C ya no tolera a ND, H seguramente ya llegó al límite igual que yo, ND, siente que es atacado por todo el mundo (en serio por toda persona que conoce). Y a mí no me interesa lo que ND haga mientras no se vuelva a meter con H, C o con M. No sé cómo sigan las cosas pero les aseguro que no será el último roce con ND. Mientras tanto nosotros seguramente haremos burlas sobre sus desplantes, no queda más que hacer.
Extra: Mi padre tiene una mentalidad un tanto machista, cosa que ND heredó por completo y H a veces tiene actitudes así pero ama y respeta tanto a su esposa que muchas veces sus comentarios son broma, yo por otra parte considero que el hecho de ser mujer no quiere decir que estés en la casa que estés te vuelvas algo así como una criada y no hay razón alguna por la que una mujer tenga "obligaciones" más allá de sus hijos pequeños y una que otra "atención" con su esposo.
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2020.05.12 07:40 3103113162 Project 64.999: Megaman corrupted

Desde hace mucho tiempo que no jugaba videojuegos, y mis favoritos eran los de computadora. Pero los juegos por excelencia desde mi infancia siempre fueron los juegos del emulador Project 64. Por si no sabes que es el emulador Project 64, es un emulador para computadora que contiene varios juegos 3D del 2001.

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Obviamente, este emulador trajo a mí mucha nostalgia, así que me puse a buscar en internet para descargar aquel emulador. No recordaba muy bien como lo había instalado cuando niño, pero resolví en solo seguir buscando para ver con que me encontraba.
La verdad, mi búsqueda fue bastante fácil, pues en poco tiempo encontré una página en donde se podían instalar distintas versiones del emulador con algunos juegos ya instalados; pero lo que me llamó la atención fue una versión con el título de “Project 64.999”, así que obviamente lo instalé para ver que me ofrecía aquella versión, nunca la había visto.
Todo el proceso de instalación fue bastante sencillo y rápido, por lo que me encontraba realmente emocionado, y sobre la versión .999, pues la verdad no me importaba si tenía algunos cambios a la versión que yo jugaba, lo único que me importaba era recobrar esos viejos tiempos en los que me la pasaba días enteros jugando en aquel emulador.
Al abrir el Project 64, tras haber finalizado la instalación, es que busqué mis juegos favoritos de antes; “Mario 64, Pokemon stadium, Doom 64, Bomberman 64, Zelda y muchos otros”. En ese momento fui directo al juego el cual había estado reservando porque nunca lo había logrado pasar por completo, ese era Megaman 64 o Megaman Legends.
Al encontrarlo en la gran lista estaba por ponerlo, hasta que me di cuenta que justo por debajo de este, había un juego nuevo que yo no recordaba haber visto nunca, era como un tipo de secuela o precuela de Megaman 64, llamado “Mega man corrupted” muy curioso me decidí por entrar sin importar el objetivo principal de pasar completo el juego original.
Pero justo antes de entrar, me di cuenta de algo, gran parte de los juegos que allí habitaban también tenían otras precuelas o partes, los cuales yo nunca vi, en ese momento la idea que se me vino, es que aquella versión del emulador tenía varios juegos más, lo cual me aventuró e inspiró a ver cada uno de los nuevos juegos, pero por el momento, tenía que ver primero aquel juego “Megaman corrupted”.
Al entrar, vi que era tal cual el juego Megaman 64, (el juego original del emulador) lo que me llevó a pensar que era un tipo de copia de ese juego pero con algunos leves cambios y con título distinto, y así fue, todo era igual excepto una opción de juego que yo nunca había visto en el juego original en el menú principal.
Aquella opción era de 2 o más jugadores, decía “Multiplayer Dimension 999”. Esto obviamente me atrapó y me llenó de curiosidad. Mas sin embargo jugué en opción single player o individual. En esa opción el juego era tal cual como el original, lo que me desilusionó un poco pero igual entonces me lo intentaría pasar pues esa era la meta desde el principio.
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Pasé horas y horas jugando, y a pesar de que llegué a un punto demasiado avanzado en donde nunca antes había llegado, aun estaba intrigado por la opción “Multiplayer Dimension 999”, así que siendo de noche le escribí a mi amigo sobre mi experiencia, y lo invité a jugar al próximo día conmigo en Megaman corrupted aquella opción multi jugador, y él aceptó.
Al día siguiente, tras salir de la universidad, ambos nos dirigimos a mi casa en donde vivía solo, y al entrar comimos, descansamos, hicimos algunas tonterías y al fin de unas cuantas horas, nos dispusimos a hacer lo que realmente importaba ese día.
Él también era gran fan del emulador 64, así que sacó de su mochila dos controles o mandos para después conectarlos a mi computadora y así los dos poder jugar sin problema en una sola partida.
Pero tal fue la sorpresa de ambos al ver que el emulador no se encontraba en mi computadora, yo no sabía que había pasado, quizás se había desinstalado solo así que busqué de nuevo la página e instalé el emulador. Aquello solo quedó como algo muy raro e inusual y después le mostré todos los juegos “secuelas” que habían de los juegos originales. Él al igual que yo dijo que para cuando probáramos la versión de megaman corrupted, probaríamos las demás versiones de los demás videojuegos.
Aquellos videojuegos que tenían títulos como “Mario Glitch, o Zelda Lost ect.”.
Entramos al ansiado juego Megaman corrupted, y entonces emocionados pusimos la opción Multiplayer Dimension 999. A decir verdad, no sabíamos si estábamos o emocionados, o confundidos, o etc, lo único que sabíamos es que ese Project 64 era algo inusual.
Cuando entramos, vimos pantalla compartida, y en cada una había un recuadro que decía “¿estás seguro de que deseas entrar a la dimensión 999? Sí, no”, ambos elegimos la opción sí.
En ese momento no recuerdo mucho, lo único que puedo recordar es que ambos sentimos mucho mareo y dolor de cabeza. A la par de muchos otros síntomas como mala visión, frío intenso, pronto punzadas en todo nuestro cuerpo, cosquilleos eléctricos y finalmente vértigo intenso.
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Después de eso, sí recuerdo muy bien que yo estaba en un lugar muy oscuro, sin aparente fin, sin nada ni objetos. Estaba muy confundido y me levanté, me sentí pesado y en poco tiempo recobré el equilibrio, pronto supe por qué. Tenía puesto un traje violeta azulado, metálico y en mis brazos tenía un casco del mismo color. Pronto escuché los llamados de mi amigo y lo ví acercándose a mí, solo que ambos nos sorprendimos por la apariencia del otro.
Él llevaba un traje parecido al mío solo que de color verde, y entonces vimos como todo a nuestro alrededor se iluminó levemente mostrándonos varios caminos, en ese momento supimos, estábamos dentro del juego.
Los dos estábamos en shock, más que nada porque el deseo de cualquier adicto a los videojuegos era ya realidad para nosotros, vivir en carne propia un videojuego.
En eso vimos nuestros nuevos nombres sobre nosotros, “Hitrock” el nombre de mi amigo, “smashpurple” mi nombre. Y después ambos sin poder contener la emoción, comenzamos a recorrer todos los lugares. Solo que en un punto súbitamente nos separamos para seguramente no volvernos a ver en largo tiempo.
Comencé a derrotar a todos mis enemigos robots que se me pusieran en mi camino, los obstáculos no eran rivales ni me detenían, siendo sincero me sentía como un ganador, me sentía invencible, al destrozar en mil pedazos a cada robot enemigo, que extrañamente, al ser asesinado soltaba gritos parecidos a los de una persona, no le di importancia y seguí jugando. Solo que poco después los obstáculos se pusieron progresivamente más difíciles y aleatorios.
Aquella experiencia sería algo que jamás olvidaría, pensé yo sin saber que pronto todo se tornaría cada vez más más indeseable.
Me di cuenta que estar dentro de un juego no era precisamente muy bonito. Pues todos los obstáculos eran literales al igual que mis enemigos. Todo me hacía daño, y por primera vez en mi vida no disfrutaba un videojuego muy bien.
Mas sin embargo, esto apenas comenzaba, mientras destruía a mis enemigos, y avanzaba, todo se ponía más y más peligroso, a tal punto en que el juego me lastimó de formas muy dolorosas y despiadadas. Recuerdo sentir las descargas eléctricas del juego, eran tan dolorosas como estar siendo electrocutado en una silla eléctrica, recuerdo los obstáculos cortantes, una vez, un antebrazo fue despojado de mí, y aunque después se regeneró, el dolor fue insoportable.
Obviamente, ya ni siquiera estaba seguro de si estar dentro del juego era buena idea, pero me mantuve positivo y emocionado un poco confundido, y seguí jugando aun sin creer que estaba dentro de un juego, “debe ser un sueño muy realista” me decía.
Otra cosa que me incomodó un poco, fueron los paisajes, aunque en un videojuego se veían inofensivos, yo los veía lúgubres y oscuros. Y entonces cuando llegué a un logro avanzado, es que me encontré con un personaje, el cual me di cuenta era un jefe, aquel jefe se llamaba megaman corrupted. Su aspecto me pareció totalmente dispar con el resto del juego, pues este era igual al personaje principal que nosotros controlamos al jugar, solo que su traje en vez de ser azul, era totalmente negro, su cabello era rojo, su piel era de un tono gris casi sin color, y su expresión parecía congelada.
Al principio pensé que era como cualquier otro enemigo del juego, pero este tenía algo distinto, pues parecía tener conciencia propia. Al inicio de la batalla, lo ataqué sin problemas, pues este ni siquiera se movía, se mantenía inmóvil, lo que me pareció extraño. Casi cuando su barra de vida estaba por acabarse, desapareció sin antes mirarme fijamente y darme una sonrisa muy tétrica. En ese momento sentí miedo y confusión, pero lo que me desconcertó fue su presencia tras de mí.
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Al voltear, noté como ponía velozmente su mano en mi pecho solo para meterla a lo profundo y sacar arrancado mi corazón. El dolor fue indescriptible, creo que lo peor de estar en un juego, es que al tener varias vidas, aun cuando recibes daño, sigues vivo. Aquel megaman con su sonrisa y mi corazón bañado en sangre en su mano, me dijo con voz gutural “va uno, faltan 4” y en ese momento, desapareció desintegrándose, yo sabía que pronto él volvería por mí, pues me di cuenta que lo que me quitó, era una vida.
Justo allí, caí en el suelo arrodillado debilitado, temblando por algún extraño motivo, varias preguntas se pasaron en mi mente fugazmente “¿Quién es ese personaje? ¿Cómo podré derrotarlo? ¿Qué pasará si todas mis vidas se acaban y no he terminado el juego?”. Eso ya no importaba y me levanté sin dejarme preocupar. Seguí mi camino.
Todo el juego desde ese momento estaba igual, con la misma dificultad, casi con los mismos enemigos un poco diferentes y más fuertes. Esta vez me fue mejor que en la primera ronda pues me puse más decidido y me acostumbré a los entornos.
Mas sin embargo, todo esto cambió cuando me encontré tras horas jugando y ganando, con el mismo Jefe, esta vez, en una especie de campo marítimo, y lo único que tenía como superficie en que apoyarme eran unas grandes rocas que salían del agua que por cierto, parecía venenosa, pues cada vez que tocaba aquel liquido mi vida bajaba.
De nuevo todo lo que anteriormente ocurrió, también pasó. Aquel personaje se quedó quieto mientras yo lo lastimaba hasta que justo antes de quitarle toda la vida, él desapareció y yo temiéndome lo peor, volteé y disparé como loco, solo para ser sorprendido por aquel megaman metiéndome su mano en mi pecho, sacándome otro corazón. “Van dos, faltan 3”.
En este punto, yo ya estaba un poco nervioso, y me preguntaba como estaba mi amigo.
Cuando Aquel megaman se fue, vi en las aguas de las zonas rostros fantasmagóricos mirándome y susurrándome “No puedes perder, o vas a morir” y en ese momento, invadido por el terror, avancé saltando de roca en roca, hasta que esas caras fantasmas salieron del agua y me atacaron. Ese era mi próximo obstáculo. En el camino, noté que todo el ambiente se tornaba más tenso y frío, al punto en que de mi boca saliera vapor por la respiración.
Al llegar hasta cierto punto, tras haber pasado todas las previas pruebas, es que me encontré de nuevo con aquel Megaman corrupted, quien como es de esperar, dejó que yo lo lastimara para justo por morir, atacarme y con una velocidad imposible, sacarme otro corazón muy dolorosamente. “van tres, faltan dos” y allí, sentí que mi aliento se hacía pesado.
Invadido por el terror aun más, comencé a correr sin importar pasar o no las pruebas ni los enemigos. Ahora solo quería encontrar a mi amigo e intentar salir de este lugar en el que no me sentía seguro.
Pero no lo pude encontrar y lo único que pude encontrar, fue a ese maldito Megaman corrupted diciéndome “no puedes escapar de mí”. Esta vez, intenté calmarme y pensar antes de atacar. Es así como se me vino una idea a la cabeza que a decir verdad, no sabía si funcionaría, pero era uno de mis últimos recursos. Lancé uno de mis rayos pero esta vez directo a sus ojos, lo cual le causó un tipo de daño que lo dejó siego por unos breves momentos.
Justo en esos breves momentos, vi que él solo contaba con una vida así que aproveché para darle con todas mis fuerzas, y cuando lo había lastimado considerablemente al punto de dejar su barra de vida casi incompleta; es que desapareció y yo, sin poder creérmelo, comencé de nuevo a disparar a todas direcciones sin control, hasta que sentí su mano atravesando mi espalda.
Me sacó un corazón, y cuando hizo la cuenta se desintegró. Yo al ver que solo me quedaba una vida, inevitablemente me puse a llorar no solo de dolor sino de miedo, allí tirado en el congelado suelo. El frío en este punto del juego era tan intenso, que ya podía sentirlo bajo el traje en mi piel, causándome dolor de músculos.
Me hubiese quedado allí de no ser porque escuché una voz llamándome, una voz temblorosa y frenética, era la de mi amigo, quien venía corriendo hacia mí.
Ambos nos encontramos y vimos que los dos quedábamos con una sola vida. Él también estaba tan asustado como yo, ambos habíamos pasado por lo mismo, hasta que al comenzar a correr hacia adelante, sentimos el frío de forma imposible congelando nuestros trajes.
Los enemigos ahora eran nulos, estaban congelados, el suelo se tornaba blanco mientras el cielo y los horizontes se mantenían totalmente negros. Supusimos que esta vez los obstáculos eran los vientos helados.
Así seguimos hasta que llegamos a la cima de un monte congelado como todo a nuestro alrededor, y allí nos encontramos con aquel Megaman corrupted. “Tranquilo, esta vez sí podemos contra él” dijo mi amigo cuando aquel ente malévolo rio a carcajadas con aquella voz gutural, diciendo “No, no. Esta vez los enemigos son ustedes mismos, ustedes no están aquí para salir vivos los dos, uno solo puede salvarse”.
Allí mi amigo y yo nos miramos y mi amigo retrocedió un poco, yo intenté convencerlo de que todo esto debía ser solo un sueño irreal: “oye, todo esto no puede ser real, solo piénsalo, nosotros dentro de un juego, eso no es posible”, “no, smashpurple, esto es real, esto es el final” dijo mi amigo.
-Hey, ¿por qué me llamas así?, llámame por mi nombre-
-no lo ves, esta es la única forma de salir de aquí, este lugar, al que tú me trajiste-
Dijo él al lanzarse hacia mí, atacándome y golpeándome. Yo confundido me intenté defender, pero en un momento él me tomó de un brazo y me lo arrancó, dejándome sin rayos para atacar.
Cuando yo traté de hacerle saber que el megaman corrupto intentaba controlarnos para que nos matáramos, es que él me golpeó en el estómago rompiendo mi traje, dejándome sin aliento y debilitándome y diciéndome, “sé que en ese punto un jugador pierde el poder, jajaja, lo aprendí mientras jugaba cuando tú me dejaste solo”. Yo sin poder creer lo que pasaba, y sintiendo que la ira me consumía, es que lo tiré al suelo y lo ahorqué con todas mis fuerzas.

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Él peleaba y se retorcía violentamente tratando de alcanzar mi cuello para ahorcarme también, pero no podía. Cuando yo sentía que mi amigo se dejaba de mover, es que sentí sus dedos presionando sobre mis ojos fuertemente, hasta que metió uno de sus dedos en una de mis cuencas.
El dolor me hizo soltarlo y gritar mientras mi ojo sangraba, mientras él se levantaba, pero yo furioso, lo tomé del casco y lo comencé a estrellar contra el suelo, una y otra vez. Su cara se tornaba sin forma y desfigurada, pero yo no me detuve hasta que me casé, en ese entonces, su rostro parecía todo menos un rostro.
Allí, me asusté sobremanera al ver que él no se movía, y entonces vi como aquel Megaman corrupted, riendo, desaparecía y aparecía tomando a mi amigo, partiéndolo por la mitad y devorándoselo.
Asustado, corrí sin importar nada aterrorizado, hasta que me comencé a sentir mareado, nauseabundo, con intenso dolor de cabeza, con cosquilleos eléctricos por todo mi cuerpo, con intenso frío y vértigo.
No recuerdo muy bien ese momento, lo único que recuerdo, es que después desperté en mi habitación, y cuando busqué a mi amigo, no lo encontré. Fui directo a la computadora para entrar al juego, o para ver como había quedado todo, pero el emulador de nuevo, había desaparecido sin dejar rastro.
Al buscar la página para descargarlo de nuevo, no la encontré por más que busqué durante horas.
Me dije a mí mismo que todo había sido una pesadilla irreal, pero hubo varios sucesos que me confirmaron lo contrario. Jamás volví a ver a mi amigo, y desde el día en que desapareció, soy acechado y hostigado por presencias que no me dejan de asustar. Desde aquella vez en que salí del juego, me volví paranoico, asustadizo, con tristeza y depresión al no saber que le hacían a mi amigo en ese juego.
En las noches, vi la sombra de mi amigo acercándose lentamente a mi cuarto, furioso por traerlo al juego, por dejarlo solo en el juego, por matarlo en el juego. Sentía sus frías manos asfixiándome como yo lo hice a él, tratando de vengarse.
Cada mañana me despertaba con un dolor muy fuerte en el pecho, y temblando, me ponía la mano para sentir si mi corazón aun seguía allí.
Inexplicablemente, mi casa se hizo fría a tal punto en que mi respiración dejaba soltar vapor por la boca, podía escuchar los pasos robóticos de mis enemigos, a los cuales tenía que matar. Me sentía en el juego, así que una vez, sin poder soportarlo más, me compré un rifle, con la intención de matar a mis enemigos, tenía que pasar los obstáculos.
Mas sin embargo, he terminado con una bala en mi estómago, esperando en el baño a que alguien llegue por mí y me ayude, la sangre que pierdo es mucha y tengo mucho miedo de salir de aquí pues aun siento como me buscan. En especial mi amigo.
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2020.05.12 00:58 DanteNathanael Mi experiencia con la dependencia emocional

Más que nada, escribo esto con la motivación de escribir la experiencia por la que he estado pasando, para ayudarme a mí a saber en qué punto me encuentro, y que si puedo hablar de algo así, y el nivel en que lo haga, para verificar mi progreso, pero también para proveer mi vida como un ejemplo si eso es algo en lo que ustedes tienen interés en o también han experimentado en su vida. Finalmente, no se trata de curar, ni de juzgar, solamente de demostrar que no estamos solos, y que si se puede, aunque muchas veces no sepamos ni por donde.
Creo que he estado así desde mi infancia. Nunca desarrolle por completo un sentido de valor propio, todo siempre dependía de la forma en la que otros me trataban. Como un niño mimado, que cualquier cosa que hiciera era una de las cosas más maravillosas que alguien haya visto, con una imaginación y un intelecto un poco raro, pues las personas se sorprendían y me querían mucho, al punto de sobreprotegerme y nunca alentarme a perseguir lo que realmente quería hacer. Supongo que empezó cuando quería tocaaprender música, y el apoyo fue mínimo porque según no había dinero y también porque "iba a desperdiciar mi vida."
Siendo alguien muy sensible y sentimental, pues todo eso me fue afectando más y más y más, hasta el punto que nada de lo que hacía me hacía sentir bien—de lo que realmente quería hacer—porque no configuraba con las expectativas que las personas tenían de mí. Y al no tener ese amor que tanto necesitaba, empecé a conformarme con hacer las cosas que ellos querían, con tal de recibir amor, pero eventualmente esto también me cansó y me volví muy cínico. Me empecé a mentir sobre mi vida, sobre que nadie me quería porque yo sí perseguía mis sueños, que era autentico, blablabla. Y también empezó a volverme muy cobarde, puesto que no contaba con el soporte de nadie si alguna vez caía o fallaba. . . . Y obviamente, también me empecé a resentir y querer venganza en contra del mundo, porque a uno de sus mejores niños lo había puesto en una vida deplorable para él. Sentía que nadie me comprendía, que nada de lo que hacía estaba bien . . . y por ello, todavía más, me volví más dependiente del amor y cariño que recibía, aunque fuera solo de una persona . . . y en ese momento descubrí lo que eran las relaciones.
Todas mis relaciones se pueden resumir en una singular historia: todo empieza bien, descubren que detrás de la fachada hay un niño amoroso, romántico y lleno de vida, lastimado y que quiere una relación. Con el paso del tiempo, mis miedos y resentimiento empiezan a brotar, ellas tratan de ayudarme, pero eventualmente la fuerza de esas emociones negativas es tanta que también las empieza a afectar, mezclándose con sus propios problemas, para terminar en un gran derrumbe invisible. Y el ciclo se repetía.
Desde la primer relación fallida (ahora son 4) me cansé de esto, pero no sabía por donde empezar. Y por esto empecé a obsesionarme con saber qué estaba pasando, y mis refugios fueron la filosofía, y eventualmente, la psicología. Pero volví a la mala costumbre de creer que los que estaban mal, los que me debían algo era el mundo, pero no era así, pues las personas son las personas y uno mismo es uno mismo. Y entonces, repetí el ciclo una y otra vez.
No fue hasta que terminó catastróficamente mi tercera relación, con Dariana, que decidí que ya era suficiente. Pero no tuve la fuerza suficiente para seguir con mi proceso, y de nuevo me hundí a depender de las personas. Me la pasaba días enteros queriendo que alguien me hablara. Empecé a considerar que mientras más bella fuera la persona, más valor como persona me estaba dando a mí, que mientras más dedicado fuera a alguien más, más valdría como persona. . . . Por su puesto que esto ultimo es verdad, pero si se hace por hacerlo, por gusto, no porque se espera obtener el amor que a uno mismo le hace falta. Y entre otras muchas creencias de gente pendeja que empezaba a creer en mi mente para justificar mi estado, para justificar mi dependencia emocional—la más cagada era esa de que "era un alma en pena, sin hogar, sin donde encajar, que estaba destinado a morir de amor, pues era lo mejor que hacía," JAJAJA.
Eventualmente me volví aún más cínico, no dependiendo de absolutamente nadie y haciendo lo que se me diera la gana, rechazando amor por todos lados y tratando de encontrar una solución a lo que quería hacer.
Y llegó sexto año . . . avanzado. Todas las vacaciones anteriores a entrar en el ciclo 2019-2020 me la pase casi sin hablar con nadie, más que jugando, escribiendo, llorando, recogiendo migajas de donde pudiera, pero realmente sin aprender nada, pero esto ultimo no lo sabía. Pero bueno, según yo ya estaba bien. Hasta me metí a una ETE, porque honestamente creía que podía, y si podía, todavía tenía tiempo de sobra, tiempo para sentirme miserable, lo cual no me gustaba para nada, pues necesitaba huir de mis emociones. . . . Y toda la historia que viene a continuación tendrá sentido al final. No se preocupen.
El punto que entré a sexto y me empecé a juntar con una de las únicas personas que conocía, Itzel. La verdad pensé que al entrar me quedaría solo un buen rato, pero estando en la puerta, me hablo y tomó de la mano, y pues me sentía muy bien, porque nunca había hablado con ella bien, nadamás nos conocíamos de vista, pero como en quinto estuve con Dariana todo el año, pues en ella me encerré, dejando incluso a mi grupo de amigos, los Tonas Brothers, a un lado. Dentro del salón, con mi ego hasta el cielo, un ego frágil y absolutamente dependiente, y empecé a instintivamente buscar chicas que me gustaran, incluso se las dije a Itzel. Jajaja. Y bueno, eran 2, C. y A., muy diferentes en personalidad, pero el mismo arquetipo de cuerpo por el que alguna razón tenía mucha atracción a. Eventualmente me decidí a querer decirle a la que más creía que me gustaba—que en realidad era la que más tenía contacto con—C. Pero no lo hice por un tiempo.
Después, de la nada, empecé a notar risas de una parte del salón, y note que venían del otro lado, por en medio . . . era Isaac y Ashley. En ese momento le dije a Itzel que me gustaría hablarles, porque me parecían lo más sinceros del salón, y también los más divertidos. Unos pocos días después fue que noté que con ellos estaba una chava que no había visto nunca antes, preciosísima . . . pero eso no fue lo que me llamó la atención. Había algo en ella que me llamaba la atención mucho más que en cualquier otro de mis simples caprichos físicos, y no sabía que era. De vez en cuando la buscaba en el salón, pero casi no la veía. Se convirtió en mi sueño, pero nunca creí que le gustaría. La veía demasiado preciosa, demasiado fuerte, demasiado brillante y feliz como para que se fijara en un mequetrefe como yo. Y por una parte, sentía que de alguna manera no estaba encajando ya con Itzel ni Fernanda . . . pero era porque mi necesidad, mi dependencia emocional, estaba empezando a nacer de nuevo. Y por la otra, Itzel me estaba diciendo que si yo me le declaraba a Camila, ella se le declararía a su crush. Como no tenía nada que perder, y pensaba que esta diosa nunca me iba siquiera a hablar, pues acepte.
En ese momento, no se qué fue primero, pero creo que hicimos equipos en Química, y yo siendo un total antisocial, no asistí a la clase en la que fueron hechos los equipos, así que me vi relegado a armar uno fuera de tiempo. En ellos se metió una amiga que ahora quiero mucho, Adally, el manitas y finalmente ella, Karla, mi sueño. . . . Obviamente mi emoción fue grande, pero realmente me relege a no querer demostrar que me interesaba, porque, para empezar, no sabía porqué me interesaba tanto. Claro, era una preciosura físicamente, se vestía bien poca madre y su personalidad irradiaba un aura bien chingona, pero no era solo eso . . . sabía que me gustaba por otra cosa más allá de su cuerpo, de lo que se podía ver. Y por la otra, Itzel y yo ya habíamos hecho esa intención. Y yo sin esperanza con ella, pues simplemente lo deje ir sin mucho. Pero mi corazón se seguía emocionando cuando hablaba con ella en esa clase, y solo era esa clase, y solo era una vez a la semana. Creo que hubo una semana en la que no hubo clase en el laboratorio, y estuve muy pinche triste porque wey, era el único momento que le podía hablar y estar cerca de ella. Aparte de todo, era muy linda conmigo, bromeábamos un poco. Recuerdo muy bien que nos dijimos que nos andaba del baño. Para cualquiera es una pendejada, pero para mí fue lo mejor de mi puta semana. Jajaja. También en mi cumpleaños, Karla me mandó un mensaje y estuve bien bien bien pinche feliz. Era lo único que necesitaba en mi vida.
Ash e Isaac iban en Italiano conmigo, y un día, de la nada, me hablaron. Como sabía que ellos estaban con Karla, y aparte porque me caían instintivamente bien, algo muy raro, pues me junte con ellos, aunque fue un poco incómodo al principio. Y me empecé a juntar con ellos un poco.
Y entonces empieza uno de los más grandes fiascos que he hecho en mi vida.
A Monse y a Itzel les mostré algo que estaba empezando a escribir, una carta. Había hablado un tanto de C. con ellas, también con Xally, porque pues no tenía nada mejor que hacer, la verdad, no era para nada wow. Al principio si fue para ella, pero con el paso de la pluma me dí cuenta de que en realidad no me gustaba. Lo único que me llamaba la atención era su cuerpo. Y pues así al chile que hueva. Pero después empecé a pensar en Karla, y uts, la pluma salio corriendo y tenía una carta lista en menos de 5 minutos. Aquí está una transcripción, con unas explicaciones entre corchetes.
"Fue creciendo poco a poco, criado en la obscuridad de mi inconsciencia, entre callejones y andenes en donde hacía tiempo no me asomaba. Al caminar el reloj, salió más y más a la luz, en las arteriales avenidas de mi percepción te encontrabas tú. Empecé a notar tu existencia. (Al principio ni la había notado, como ya mencioné.) Buscaba el veneno de tus ojos y de tu sonrisa sin realmente saber por qué. Creía que me habías gustado, encantado a mis sentidos. . . . (Química.)
"Buscaba . . . pensaba en acercarme a ti, pero no tenía una razón concreta. (Se supone que solo eramos equipo de química, ni amigos cercanos.) Después, note que tu presencia, para mí, era exactamente eso, tu presencia. La encarnación en la periferia de otro ser, de otra alma que por Poisson o Destino>! (aquí, Poisson se refiere a la probabilidad estadística de que en mi vida, en el recuadro de tiempo y espacio que habite a través de ella, Karla pudiera haber aterrizado . . . aunque, en realidad, debería de ser "Poisson y Destino," porque con Destino me refiero a aquello inconsciente en ambos que nos guió hasta ese punto en nuestra vida, pues las coincidencias no existen)!< había coincidió en espacio-tiempo mutuamente con la mía. No eres una idea, una vasija en la cual vaciar mis propias motivaciones y deseos,>! (al principio no lo era, pero después, se volvió evidente que sí)!< eres una imagen clara y táctil, una persona real que no necesito elevar a divinidad para poder apreciar que eres encantadora. (Tres dice lo contrario.)
"Quizás se note, (yo digo que sí, demasiado) que me pongo nervioso contigo, que no puedo sostener tu mirada y mi voz flaquea continuamente si de referirme a ti se trata—y ni hablar de las sonrisas estúpidas que se me dibujan y los brotes de sangre que dilatan los tejidos de mi cara. Lo cual no es tanto por cómo me siento hacía ti, si no en lo que sentirías si lo supieras. Por lo que considero este escrito un tipo de suicidio, una confesión de algo que para mí tiene los matices de un crimen . . . me entrego a salir de las sombras de mi silencio hacia los aluzamientos de tu consciencia, con el único propósito egoísta de no permanecer callado. (Ay, Dante. . . . Oh, esperen, ahí viene lo mejor:) E incluso lo hago cobárdemente, a través del lenguaje escrito, porque a) en persona me derretiría, b) se me olvidaría qué decir y c) no tengo que huir o esperar a que me escuches incómodamente. (Ja. Esto nadamás lo puse para hacerme sentir menos peor a mí mismo.)
"Pero si, C., me gustas. Y no he podido detenerme de decírselo a todos, (esto si es verdad, a muchos, en algún punto les mencioné algo de C., porque finalmente no estoy diciendo que no me gustaba, aunque fuera solo físicamente,) porque es más fácil hacer eso que decírtelo a ti, aunque no haya nada bueno en suprimir algo que disfruto sentir." (Aquí hablo de nuevo de Karla: era más fácil decirle a otra persona que me gusta que habérselo dicho a ella misma.)
Alguien alguna vez me dijo que cómo había podido escribirle eso a alguien que ni siquiera le hablaba. . . . Bueno, en vez de "C." pongan "Karla" y todo va a tener sentido. Por esta razón fue que le enseñe la carta a mis amigos. Era una confesión secreta, porque Karla era mi amiga, y no quería arruinar nuestra amistad con que me gustara. Me sentía estúpido, porque creía que no le gustaba, y después pensaba que me había gustado simplemente porque me había tratado bien y era dulce conmigo, o solamente por su cuerpo.
Pero luego, como todos saben, el 25 de octubre finalmente rompí el silencio y a todas mis amigas mujeres les dije que me estaba gustando Karla—Xally, Itzel, Monse. Al día siguiente fui con mi papá a Querétaro, y todo el trayecto me la pasé pensando en ella, hasta estaba de buenas, fotografíe todo, y a pesar de estar cansado, me quedé hablando con ella hasta las 2-3 de la mañana. Fue a la 1:21 del 27 de octubre del 2019 que la última vez que me enamoré empezó. . . . Nah, estoy exagerando, pero aquí va el porqué.
Con el paso del tiempo, noté que tenía la grandísima necesidad de solamente estar con Karla, hablar con Karla, lo que fuera. Me hice dependiente otra vez, pero esta vez ya no quería para nada eso. Estaba consciente que dentro de mí tenía que haber un proceso por el cual tendría que pasar, en el que no podría depender de ella, no podía sostenerme en ella, no tenía que sufrir por ella, y hasta cierto punto hasta alejarme de ella, porque me estaba volviendo lo que no quería, y no realmente por su culpa. Pero como siempre, los miedos empezaron a crecer dentro de mí . . . "pero que tal que se va con alguien más," "que tal que me odia por no estar listo" y, el mejor de todos, "no merezco su amor por el estado en el que estoy."
He hablado antes de esto, y de cómo a pesar de todo, merecemos amor, sin importar el estado en el que estemos. . . . Pero algo muy diferente es recibir este amor, especialmente cuando eres emocionalmente dependiente, pues para mí, solo la aprobación y el cariño de Karla me hacían sentir bien. Podía estar rodeado de personas maravillosas, amigos y familia, pero nada de ellos me llenaba tanto y me hacía sentir tan bien como que ella lo hiciera, que ella me lo diera.
Cuando empezó todo el pedo de los paros, nuestra relación tuvo un gran pico de felicidad, todo iba bien . . . hasta que sucedió que no pude mentirme más en cuanto a cómo me sentía, y el 14 de diciembre del 2019 le dije cómo me sentía realmente, con el propósito de dar a entender mi posición con respecto a todo lo que había venido ocultando. No fue para nada bueno. Mi dependencia emocional estaba a trote cuando dejamos de hablar tanto. Literal, los pensamiento de que no era suficiente, de que no estaba siendo lo suficiente amoroso, que simplemente no valía la pena como persona si Karla no estaba conmigo, se dispararon por meses, hasta que regresamos a la prepa. Entre tanto, no quería para nada enfrentarme a mis miedos, pues me estaban destrozando, no podía pasarme ni un minuto tranquilo, siempre tenía que estar haciendo algo, hablando con alguien, quería absolutamente destrozarme, suicidarme, todo era mejor que tener que enfrentarme solo a lo que me esperaba, y que estaba seguro tenía que hacer, para poder estar bien, y no depender de ella, y quizás, así arreglar nuestra relación. Todavía iba a Prepa 2 a la ETE, pero era demasiado cansado. Todos los días, el trayecto, el no tener mensajes largos con ella, el que la sintiera tan distante, me estaban absolutamente destruyendo. Ya no tenía a nadie para avisarle que ya había llegado, que ya esto, que ya aquello, mi humor se fue al carajo, y eventualmente deje de ir por completo. Me había ganado absolutamente todo.
Cuando entramos, trate de arreglar las cosas, pero para nada funcionó. Me super emputé y mandé absolutamente todo a la verga. Ese fía me fui a tomar y creo que me puse super mal. Tenía una amiga que use para no estar solo. Con el tiempo la empecé a querer, porque me parecía una buena persona, pero la única razón por la que le hable fue porque no podía conmigo mismo, necesitaba a alguien que me distrajera del hecho de que me la pasaba revisando todas las redes sociales de Karla, porque simplemente estaba tan desesperado, tan cansado de cómo me sentía, y trataba de alentarla, de que me dijera que me quería, y las veces que lo hizo, me sentía super bien, pero sabía que la forma en la que obtenía que Karla me dijera estas cosas no estaba bien. Entonces empecé a tomar más, de no ir a clases, de simplemente tratar de ignorarla, de superarla, porque yo simplemente, en mi dependencia emocional, creía que ya no me quería.
Obviamente todo esto era una mentira. Y es por eso que hablo tanto de ella en este tipo de post, y el porque digo que ella fue la que cambió mi vida.
Verán, que dependas emocionalmente de alguien no significa que no ames a esa persona, y viceversa, también no significa que realmente la ames. En mi caso, en realidad si la amo, y es por eso que empecé con todo esto. Desde cierto nivel, el amor siempre es un sacrificio, pues es un pacto . . . y ella también me amaba, en algún punto, algo que totalmente arruiné. Ella sabía que ninguno de los dos estaba listo para tener una relación, y dimos de lo mejor de nosotros, hasta que simplemente no pudimos más, y el rencor, la desesperación y la frustración nos llevaron a finalmente "romper lazos no oficialmente." ¿Y esto que tiene que ver? bueno, que simplemente, si no fuera por el haberle hecho tanto daño, el haberla decepcionado, mentido, acusado, etcétera, no tendría el propósito de cambiar, de simplemente dejarme de mamadas y seguir adelante, cueste lo que cueste.
Pero claro y por supuesto que tengo un chingo de miedos. Finalmente, pues la amo, ¿no? y cuando uno ama, uno es muy vulnerable, uno se imagina toda sarta de estupideces y le teme a muchas cosas reales, porque, a final de cuentas, nunca fuimos novios, todo era una promesa muy truculenta. Y ahora mucho menos, ella se puede ir en cualquier momento con otra persona, y no tendría absolutamente nada que reclamar, porque para empezar, fue mi culpa el no haberme preparado con anticipación para cuando llegará, el no haber sido sincero en cuanto a lo que estaba pasando, etcétera. Y es por eso que tenía tanto miedo siquiera de empezar todo el proceso. Pero pues ahora, como tal, no me queda de otra.
Y bueno, a todo esto, ¿qué es la dependencia emocional? Bueno, la verdad es que todos somos emocionalmente dependientes, pues todos queremos sentir algo, sea respeto, amor, temor, lo que sea—amor siendo uno de los principales. Pero los que están emocionalmente sanos reciben esas emociones de si mismos. Puede parecer no intuitivo, pero como la confianza, es una habilidad que puede ser trabajada en, adoptada y aprendida en cualquier punto de nuestras vidas. Y como tal, cada quien tiene una manera de alcanzar eso que se llama amor propio. Pero, ¿qué es el amor propio? Según Google, el amor propio es la "consideración y estima que una persona siente por ella misma y por la cual espera ser considerado y estimado por los demás." Siento que esperar aquí es algo muy sensible, pero hasta ahora es verdad. Y, entonces, ¿cómo es que uno desarrolla amor propio por si mismo?
Seguiré hablando de mi experiencia.
El amor propio es la habilidad para estar solo y funcionar solo. Esto significa saber cómo procesar todo de manera independiente si no se tiene a nadie cerca, el no perseguir placeres básicos, como hablarle a nuestros exes cuando nos sintamos solos, o refugiarnos en la bebida, o en la comida, o en la vida en si. Es encarar todo lo que se siente. hacerse responsable de ello y dejarlo ir. Es aceptar que a pesar de todo, uno es posible de recibir amor, y hasta que alguien lo haga, tenemos que dárnoslo nosotros mismos.
¿Cómo es que estoy construyendo mi amor propio? bueno, ocupándome de mí. La confianza es muy atractiva, esto es porque la confianza es un signo de amor propio en una área. Ahora imaginen amor propio en todas las áreas. Es por esto que muchos homosexuales llaman la atención de mujeres heterosexuales a pesar de que sea, a veces, fácil ver que los chavos son homosexuales, porque el salir adelante como algo que está visto mal socialmente, perseguido solamente por el cómo son y lo que hacen, necesita de mucho valor y aceptación propia. Esto es la clave, aceptarnos como somos. El problema viene cuando la aceptación de lo que somos nos hace encarar eso en lo que somos insuficientes. Pero, de nuevo, no olvidemos que no importa cómo estemos, somos merecedores de amor. Pero entonces significa darnos amor, y darnos amor es, inevitablemente, crecer. Cuando amamos algo nos encargamos de ello. Imaginemos a nuestra mascota, a quien la creemos inocente y merecedora de todo nuestro amor, y la cuidamos mucho más que a nosotros, le compramos comida, le hablamos, le decimos cuánto lo queremos, aunque a veces puede que se cagué por todos lados o se coma algo que no debiera. Y bueno, lo mismo es con nosotros. Amarnos significa saber lo que merecemos, lo que podemos tener, y encargarnos de lo que tenemos que hacer para vivir plenamente, "como merecemos:" es bañarse, hacer ejercicio, comer saludablemente y a horas iguales, dormir bien, no pensar cosas negativas de nosotros, no arrastrarnos por alguien que ya ni nos quiere, bailar, salir a la lluvia cuando llueva, lavarse la cara, peinarse, arreglar nuestra casa, aceptar regalos, dejar de perseguir cosas que solamente nos hacen odiarnos a nosotros mismos (como, por ejemplo, había días en los que me terminaba odiando, porque según yo no tenía nada que hacer y me puse a ver algo, pero terminé mucho más cansado que antes de hacerlo), y todo lo que se nos pueda ocurrir, la definición y lo que tenemos que hacer nuestra. Pero, empero, esto todo debe de ser soportado, basado en la premisa que también, dentro de nosotros, estamos trabajando en la manera en la que pensamos de nosotros mismos, y como tal, en las relaciones que tenemos con conceptos como "amor," "amistad," "valor," etcétera. Por ejemplo, una creencia de que "las relaciones son difíciles," está basado en el hecho de que antes puede que hayamos experimentado algo así, y simplemente lo aceptamos, porque nos veíamos como difíciles de mantener y complacer. Esto fue lo que paso con Karla. Al principio, yo no creía absolutamente nada negativo de ella, sin embargo, sobre todo esto, tenía la creencia de que "nadie me entiende, nadie me quiere y nunca me podrán perdonar . . ." ¿y qué fue lo que pasó? exactamente eso. Y no obstante, no solamente esa creencia se hizo más fuerte, también se empezaron a crear creencias especificas a ella, basadas en el comportamiento que, hasta cierto punto, YO estaba provocando.
Ahora, todo esto no significa que no vamos a hablar con nuestros amigos, conocer personas, salir, bailar, ser felices, así como tampoco que no vayamos a recaer otra vez. Lo único que significa es que vamos a dejar de depender de otras personas, y dejar, en el caso de las relaciones amorosas, no perseguirlas por un rato, darnos un respiro y la oportunidad de conocernos y mejorarnos. Finalmente, esto es lo que me impulsa, la certeza de que no importa cómo ni cuando, siempre y cuando complete lo que estoy haciendo, sin importar que extraño tanto a Karla, algún día podría casarme con ella, o con otra persona. Pero los beneficios de esto no solamente llegan hasta ahí, las relaciones en general, familiares, amigos, compañeros, extraños en la calle, mejoran increíblemente. Nos es posible ya hacer lo que queramos sin el que dirán, y realmente dedicarnos un tiempo para nosotros mismos, porque no es lo mismo estar solos que tener un momento a solas.
El día en el que escribo esto, subí una foto a mis redes, algo que en mi puta vida hago. Jajajaja. Pero tuve muchas dudas al hacerlo, porque para empezar, la foto me la tome así de la nada, casi despertando, y después, me dieron ganas de subirla. Mi primera duda fue de si lo hacía para llamar la atención, la cual pues obviamente no era la razón. Después, empecé a decir "bueno, quizás no sea mi intención llamar la atención, sin embargo lo voy a hacer, ¿realmente podré controlar mis instintos?" Y pues afortunadamente si. Digo, he contestado los mensajes con un sticker de Kirby dando florecitas, como en señal de gracias, pero a partir de ahí no he empezado como sabía que antes hubiera empezado, de "ay, no quieres ver más." Todo pendejo el vato. Y esto me tiene muy feliz, porque es como de "ahhh, no mames, pude en contra de mis mamadas para seguir mi camino limpiamente." Con esto quiero decir que . . . llevo no más de unos días así, poniéndome atención. Ha habido días en los que he llorado, me he enojado, no he podido para nada dormir bien, y sin embargo, todo esto lo acepto. Y por otra parte, ya me siento muy muy diferente de a cómo me sentía antes de empezar. Me llevo mucho mejor con mi familia (los que me conocen saben que no me llevo para nada bien con mi papá ni con su esposa . . . pues adivinen qué. JAJAJA), con mis amigos, con extraños en el internet, tengo más energía para hacer cosas de la escuela, escribir mis historias, hacer ejercicio, simplemente quererme, pues. Ahora imaginen si sigo así y sigo cavando profundo, descubriendo traumas de mi infancia y limpiando todo desde el principio. Ahhh. <3
Mientras escribo esto muchos pensamientos vienen a mi mente, pensamientos negativos y positivos. Ciertamente sigo teniendo miedo, y realmente que extraño muchísimo a Karla, pero por este amor que le tengo, que también poco a poco se está volviendo mío, es que sigo adelante y ningún día me dejo recaer en mis malos hábitos. Sea como sea, saldré mucho mejor de esto, no importa cuánto duela en algún momento. . . . Y espero que si alguno de ustedes también quiere intentarlo, tengan la seguridad de hacerlo. Ustedes son la mejor inversión que pueden hacer.
Por último, es por esto que conté la larguísima historia de cómo empezó todo con Karla y como es que para empezar oculté que me gustaba. Si hubiera tenido la seguridad y la no dependencia emocional, nada de todo lo que pasó hubiera pasado. Pero, finalmente, gracias a que pasó, es que ahora estoy en el camino en el que estoy, y por esto, muy aparte del amor, es que después de mi madre y de mi tía, le estoy agradecido con mi vida a ella, porque gracias a ellas 3 es que por fin desbloquee toda mi vida de la cárcel en la que la había puesto. Y también porque por mucho tiempo me acompaño, a pesar de que la acusaba de todo. Ella me cuido como no tienen idea en el momento más obscuro de mi vida. Y es por esto que finalmente, todo esto, todo lo que nazca de haber salido de mi depresión, de mi dependencia emocional, llevarán de algún modo su nombre, en esperanza de que alguien más crea en si mismo y no le tenga miedo al amor, ni a arriesgarse a cambiar hacia dentro, de volverse si mismo, por algo que quiere, por algo que ama.
PD: Disculpen si todo esta un poco desacomodado, estoy muy cansado porque no dormí bien, pero quería escribirlo de cualquier manera.
Edit: Ah, si. Me falto mencionar que la razón por la que estaba buscando quien me gustara y una relación no era, como alguien me dijo, por pura imágen y cuerpo, si no por recibir amor. También, pronto trataré de hablar más sobre el cómo obtener esa sensación de que también merecemos amor y cuidado, en la 2da lección de 12 Reglas para Vivir: cuida de ti mismo como si fueras alguien de quien estás encargado de.
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2020.04.12 02:41 paxacutic BUJO (Historia Corta)

Le pedí a mis seguidores en IG que propusieran premisas para escribir 15 historias cortas en 15 dias. en total fueron 25 premisas, esta es la primera de ellas elegida por un randomizer en la web, cada dia publicaré una y comenzare a escribir otra.
Premisa: Te despiertas con dolor de cabeza, vas a tu trabajo y todos estan sorprendidos de verte, llevas desaparecido 3 años
Tiempo: 4 horas y 4 minutos
Revisiones: 2

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BUJO
de: David Main
Mientras se disipaba la neblina de mis ojos al amanecer, trataba de descifrar una serie de números escritos en la pantalla de mi teléfono, no lo tenía registrado y el mensaje que había llegado unos 40 minutos antes leía: “sé que dijimos que nunca más, pero necesito que lo hagamos una última vez”. Limpie mi rostro y me encontré con la ausencia de Verónica a mi lado, hasta su olor se había ido antes de que yo me despertara, cada día siento que se lleva tajos más grandes de sí misma, aunque su ausencia me permitió volver a leer aquel mensaje con más calma.
Traté de recordar ese orden particular de números añadidos a algún contacto que pudiera haber borrado en los últimos meses mientras entablaba mi amistad y ahora relación con Vero, pero nadie me venía a la mente, al menos nadie que mereciera una segunda oportunidad. Al borrar el mensaje pude ver la hora y tiré mi celular a un lado para poder revolcarme en la miseria de que la alarma había sonado 45 minutos antes y ya no había tiempo para el desayuno.
Tome una ducha revoloteando entre el afeitado, el cepillado y el colirio en los ojos para sustituir superficialmente la taza de café que podría calmar este dolor de cabeza que no me deja pensar. Llegaría a la oficina y luego de los saludos respectivos iría a calentarme una taza en el microondas… no debí borrar el mensaje, pude haber averiguado quien era, seguro era un numero equivocado, pero igual, a lo mejor esa persona piensa que el verdadero receptor la está ignorando y no es justo, no debí borrarlo, y ¿si era para mí?, Verónica se ha vuelto una rutina agotadora de fingir interés en sus insignificancias extrapoladas por tanta carencia afectiva… Quizá pueda encontrarlo en alguna carpeta de mensajes borrados, y llamo al número, solo por ayudar, solo por sacar de dudas a esa persona.
Me tiré encima la camisa blanca y la corbata amarilla de los martes, me pareció curioso que el olor a naftalina hubiera penetrado tanto mi ropa desde la última ronda de lavandería hace solo dos días y tuve que pasarle un pañito húmedo a mis cuatro pares de zapatos para quitarles el polvo que opacaba ese brillo aplicado religiosamente los domingos. Hice el chequeo correspondiente en cada uno de mis bolsillos para que no se me olvidara nada en el apuro del retraso, cartera en el bolsillo derecho del pantalón, pañuelo que hace juego con la corbata en el interno del saco a la derecha, tome mi cuaderno de apuntes y revise el celular por mensajes que me dieran pistas de la rutina del día, la pantalla estaba iluminada por un número desconocido y sus 4 llamadas perdidas, ¿es ella, o es un el?, ella seguramente, aunque “necesito que lo hagamos una última vez” suena más a él, a hombre intenso pidiendo una última oportunidad para un polvo de lastima, más tarde le escribo, en la hora del almuerzo, a lo mejor le saco un buen rato a todo esto.
Encontré dos mensajes relevantes, uno de mi padre pidiéndome dinero para comprar sus pastillas y uno de Vero diciéndome con su versión pegajosa del amor que no olvidara la harina de trigo, ayer no la anoté, así que la había olvidado, pero escribí ambas peticiones en mi diario del día, guardé el celular en el bolsillo interno a la izquierda de mi saco y el diario con mis tareas en el izquierdo del pantalón junto a mi bolígrafo y su tapa.
Revisé que todo excepto la nevera estuviera no solo apagado si no desenchufado y salí tan rápido como pude sin agitarme demasiado.
En el camino le escribí a Vero, guardada entre mis contactos simplemente como Amor, me sentí tentado como tantas otras veces a cambiar ese calificativo a su nombre de pila, quizá eso haga que el final sea más sencillo, cuando se vaya no tendré que cambiarlo, y cuando venga la siguiente no tendré que explicarle por qué en lugar de crear el contacto “amor” solo modifique los datos, no quiero dejarla, eso sería demasiado ruido, quiero que se vaya, que tome la decisión propia de recoger sus maletas e irse un día dejando solo una nota de adiós firmada dramáticamente con un par de lágrimas, pero su baja autoestima le permite aguantar tantos abusos y además se culpa por ellos, ha sido imposible zafarme de esto, pero pensare en eso cuando la cabeza deje de dolerme, después del café, por ahora un mensaje de buenos días será suficiente, y un “te extrañe esta mañana cuando me desperté y no estabas a mi lado”, a ella le gustan esas cosas, yo las encuentro innecesarias, quizá sea esa la razón, quizá por eso termine de irse, quizá sería mejor si borro esa última parte.
Al entrar al vestíbulo saludé de nombre a algunas personas que no me regresaron la cortesía y algunas otras me saludaron de una forma tan efusiva que me pareció exagerado. Me tuve que detener en la entrada de la oficina cuando mi tarjeta magnética no me dio el acceso, y fue una mujer joven que no había visto antes quien con una sonrisa amable y un carnet igual al mío me invito a pasar antes que ella. Le agradecí el gesto con una sonrisa y la típica línea de “cuando uno anda más apurado…”.
Los pasillos me eran familiares pero las cámaras de seguridad no, había algunas decoraciones que no recordaba y tantos rostros nuevos que por un momento pensé haberme equivocado de piso. Continúe mi recorrido hasta el cubículo a la izquierda del medio donde iba a pasar las próximas 8 horas de mi vida y al llegar había un hombre de pie recostado de mi escritorio mientras hablaba con la vecina del cubículo contiguo, le pedí disculpas y el me ofreció ayuda, le pregunte que si había algo malo con mi computadora y el hombre dijo que no, entonces le pedí permiso para poder sentarme y este me respondió que no podía sentarme allí porque ese era su puesto de trabajo, sonreí buscando alrededor a alguien que pudiera aprobar el humor en la situación pero solo vi un mar de rostros apáticos.
- ¿nos cambiaron de puestos?
Pero aquel hombre respondió que no sabía que decirme, que él había estado sentándose en ese puesto por… y miraba a su vecina de cubículo… ¿dos años? Y ella asentía con cada palabra. Puede ser el dolor de cabeza o la falta de café, miré alrededor para ubicarme mejor y reconocí la vista a mi derecha, los edificios más altos donde seguro había gente con mejores trabajos que el mío y mejores sueldos que el mío y con vidas menos aburridas que la mía. Y pude ver que aquel hombre entro en modo defensivo cuando dejo de recostarse del escritorio y se paró pecho a pecho frente a mí, una avalancha tibia comenzó a recorrer mi cuerpo desde el abdomen en todas direcciones y sentí el impulso de cerrar mis puños. En lugar de eso, abrí mis palmas a la altura de mi pecho y hacia el.
- No hay problema – le dije manteniendo un tono amable – voy a recursos humanos para que me digan que fue lo que pasó, no hay problema.
La oficina de recursos humanos estaba al final del pasillo, detallé a cada persona y cada conversación sin escuchar familiaridad en ninguna de esas voces o rostros, pero supe que estaba en el lugar correcto porque reconocía las oficinas donde entraba a robarme grapadoras y mouse pads solo para sentir ese aventón de energía en la boca del estómago que nunca pude descifrar, pero tenía el encanto incomodo de insertar un hisopo profundo en mi oído.
Aún estaba cerrada, antes de seguir dando vueltas preferí ir directo al área del comedor, me tomaría una pastilla y una taza de café, seguramente es un error mío, siempre se me olvida todo, por eso me gusta usar los diarios, cada vez que necesito hacer memoria solo tengo que revisarlos, año, mes, día, todo está ahí, al punto de que si no los tuviera guardados desde hace más de 10 años estoy seguro que no recordaría lo que paso ayer.
Tomé una pastilla para el dolor de cabeza con un poco de agua en vaso de papel y me senté a masajear mis sienes con los ojos cerrados esperando que el café diera sus vueltas respectivas durante un minuto en el microondas, y un dolor que tiño la oscuridad de mis ojos cerrados con rojo se apodero de mi al sentir una palmada en el hombro derecho, solté un quejido y encontré colgada en el aire la disculpa de una voz que por fin sonaba familiar.
- Coño disculpa ¿Tatuaje nuevo?
- ¿Cómo? - Le respondí a Henry, es quien maneja Recursos Humanos, seguramente estaba en el baño aprovechando el momento en que todos están socializando en sus cubículos para estar solo en su templo
- En el hombro ¿o es alguna lesión?
- No, no sé, pero me desperté con un dolor de cabeza horrible y ahora me duele el hombro
- ¿Y aquí vienes a liberar la tensión?
Ambos sonreímos pero dudo que haya sido por las mismas razones, cuando sonó el pitido del microondas le ofrecí café pero no acepto, le hable sobre el hombre sentado en mi puesto de trabajo y Henry me contesto que sí, que era “Marquitos”, y cuando le pregunte que hacía “Marquitos” en mi puesto de trabajo, Henry me contesto “tu trabajo, pero mejor”, y mientras soltaba una de sus risas corporativas sentí la vibración de mi celular iluminado con un “Número desconocido, 9 llamadas perdidas”, me apresure a escribir un mensaje de respuesta diciendo simplemente “Numero equivocado”, quise aclarar lo del tal Marcos estaba haciendo mi trabajo pero Henry hablo antes que yo.
- ¿Qué has hecho últimamente?
- ¿Ultimamen…? - - ¿desde ayer? – y sentí que mi tono no fue tan amistoso en esa última parte
- Si bueno, últimamente, o... ¿Qué vienes a hacer por aquí? ¿andas buscando trabajo?
Por su expresión, seguramente levante la voz, el dolor de cabeza empeoraba y aquella lava que parecía recorrer mi cuerpo en calma apilaba unos vapores que presionaban contra mis cuerdas vocales, quería gritarle y sabía exactamente que decirle, con el pulso firme me lleve las manos al rostro y sin mirarlo directamente intente hablar en el tono más monótono que pude.
- ¿Me botaste y la manera de decírmelo es poniendo a otro a trabajar en mi puesto sin avisarme? – pero seguramente levante la voz…
Henry buscaba en mi mirada algo que le diera continuación a nuestro intercambio amigable, pero lo que hallo fue una ira creciente que perfumaba el ambiente en bilis y cianuro, se puso de pie y me lanzo una de sus sonrisas condescendientes y me hizo la sugerencia de que me terminara el café y que cuando me calmara un poco pasara por su oficina, antes de irse me dijo que era un placer volverme a ver mientras me extendía la mano, le regrese el gesto sin levantarme del asiento.
Pasaron unos 10 minutos y volví a revisar mi teléfono
[No es un numero equivocado, Víctor, ¡te necesito!]
Bueno, sea quien sea sabe mi nombre
[Quién es?]
Deje el teléfono en la mesa esperando la respuesta y presioné mis ojos con los pulgares para disipar el efecto que la luz blanca tenía sobre mis ojos sensibles. No hubo respuesta inmediata, respire profundo y me dirigí a la oficina de Henry y por allá a lo lejos escuche otra voz familiar llamando mi nombre
- Víctor!
Y me preguntó que como estaba en medio de un abrazo fuerte, ella había empezado hacia unos meses y me toco a mi enseñarle donde estaba cada cosa en la oficina, los nombres, lugares cercanos para comer, nunca hemos entablado conversación fuera del entorno laboral, pero parecía muy feliz de verme, preguntó que cómo estaba, que cómo me había ido, que en qué andaba y yo trataba de responder con una sonrisa y un “bien, bien, todo bien” a cada una de sus preguntas que incrementaban exponencialmente mi propia duda de estar en el lugar correcto, hasta que se me ocurrió preguntarle…
- Vicky, ¿hace cuánto que no nos vemos?
El frio que recorrió mi espina encontró un aliado en la vibración del celular en mi pecho y aquel número desconocido
- Cómo… ¿3 años? Más o menos.
Me aleje de ella con la excusa de tener que atender la llamada entrante y la promesa de pasar a verla antes de irme, deslice el circulo en la pantalla hacia el icono verde y escuche un apresurado
- ¡No vayas a colgar!
Era una ella, ¿quién eres? Fue la pregunta más apropiada pero nuevamente el dolor punzante en mi hombro fue alborotado por una palmada de saludo, esta vez me doblé del dolor y escuché a Henry nuevamente disculparse
- ¡Coño marico es que se me olvida!
- Tranquilo – diciéndole también a la mujer al otro lado del teléfono que no iba a colgar, que me esperara un momento
- ¿Todo bien? - Cuestiono Vicky con mas preocupación que duda
- Si, dame chance y voy al baño a ver qué es lo que tengo en el hombro que me duele tanto, ya vengo
Frente al espejo prístino de aquel baño con luces automáticas y lavamanos con sensores de movimiento, pude ver los vasos rotos que el colirio no pudo disimular en mis ojos, enjuagué mis manos hasta que estuvieran lo suficientemente frías para pasarlas por el rostro y cuello secándolas con el pañuelo amarillo antes de recoger el teléfono a un lado del lavamanos y continuar con la conversación
- Aquí estoy
Dijo mi nombre completo seguido de la dirección exacta de mi apartamento, describió mi cabello castaño hasta el último detalle del corte barato, el marrón de mis ojos con una precisión pantone y mis comidas favoritas dependiendo del humor y la ocasión. Yo iba quitándome el saco y aflojando la corbata hasta notar una forma diminuta de X en puntillismo que había penetrado la tela de mi camisa blanca. Desabroché suficientes botones para poder llegar a distinguir claramente una serie de diminutos puntos equidistantes en mi espalda cruzados con una X, todos menos uno. Con el pañuelo húmedo limpié la sangre del penúltimo que estaba tan fresco, hinchado y mal curado que no pudo haber tenido más de 24 horas en mi piel, solté un quejido de dolor inesperado y ella al otro lado del teléfono se detuvo.
- ¿Paso algo?
- Tengo… algo en la espalda
- Los tatuajes – respondió ella sin dudar un segundo. Sin perder detalles en como tenía tanta información sobre mi le pregunte cuales eran sus intenciones
- Hoy no sabes quién soy, pero ayer lo sabias, y tienes que venir porque necesito que seas quien eras ayer
El silencio era la única respuesta aceptable en ese momento y ella seguía insistiendo, llamándome por mi nombre, mi nombre que sonaba tan extraño en esa voz que no había escuchado jamás y al darle mi mejor discurso de “no sé quién eres o que quieres, pero si me vuelves a llamar voy a llamar a la policía” ella interrumpió para decirme
- Tus diarios, los tengo todos
- ¿Cuáles diarios?
- Los que has estado llevando durante los últimos 3 años – respondió cortante y segura – no tienes que creerme a mi Víctor, pero puedes creerte a ti mismo
Salí corriendo del baño y hacia la puerta, el vestíbulo, la calle, el metro, mi casa. No supe si le conteste a Henry su comentario de “que no vuelvan a pasar 3 años…” y le escribí a Vero un mensaje de “dónde estás?” seguido de otro preguntándole si había recibido alguna llamada extraña el día de hoy. Subí a revisar mi caja de diarios pasados, todos estaban allí, semana a semana, mes a mes, año a año, mis rutinas, mis canciones descubiertas, mis metas logradas y las que fueron dando paso a cosas que requerían menos esfuerzo y compromiso, la pantalla de mi teléfono aun brillaba con el “Número desconocido, 15 llamadas perdidas” y en la numero 16 conteste
- Todos están aquí, mis diarios, no falta ninguno
A lo que ella respondió con un simple y lapidario
- Revisa las fechas – y colgó
Estaban ahí todos, 2010, 12 meses, 2011, 12 meses, 2012, 2013, 2014, 15, 16 y 2017 con sus 7 meses hasta el presente que es el octavo, no falta uno solo, agosto 2017 leí en la portada del que estaba usando en ese momento, comprar harina de trigo y transferirle a papá, no hay error, yo no cometo errores, para eso son los diarios.
Tomé nuevamente el teléfono para llamar a aquella mujer y poner en evidencia su error cuando en la pantalla de bloqueo pude leer la fecha y la hora de hoy, 10:45am, martes 7 de abril, 2020.
Mi estómago se hizo un nudo que se deshizo al instante en un líquido frio y denso que congeló todo rastro viscoso de lava hasta la planta de mis pies, 3 años, 2017 al 2020, 3 años, debe ser un error, pero al encender la computadora me lo confirmó, intente llamar a Verónica, pero en el momento volvió a brillar mi pantalla con aquel “número desconocido”, que comenzó a recitar:
Agosto 2017, Quiero tomar toda esa amalgama de pensamientos que me invaden y exteriorizarlos.
Y continuó:
Entrenamos nuestras mentes para perdonar, para aceptar, para olvidar. Pero yo, yo no tengo nada que olvidar, que perdonar, pero si mucho que aceptar, he estado vigilado desde siempre, padres, maestros, jefes, cuya autoridad me ha mantenido caminando por esta línea recta de moralidad, la estabilidad y la normalidad. A tal punto que cuando ellos no están me vigilo yo mismo con sus propios métodos, sin voz ni decisión sobre mi propia vida ni mis propios actos, tomando cualquier oportunidad por insignificante que sea para darme una pequeña dosis de lo que podría ser. Pero de ahora en adelante, lo que podría ser, ¡será!
Y concluyó diciendo:
- ¿Suena a algo que escribirías tú?
Inmediatamente partí a la dirección que me había dado, me tomó poco más de hora y media encontrar el lugar y otra hora y media antes de armarme de valor para entrar en aquel edificio que albergaba el apartamento 11-B con vista al oeste.
Cuando abrió la puerta me sorprendió su fragilidad, no más de 26 años, delgada, cabello recogido, en shorts y franela de pijama. Entré en silencio asegurándome de no ver alguna sombra extraña o escuchar algún sonido que indicara la presencia de un tercero, ella cerró la puerta detrás de mi sonriendo “no hay nadie” dijo mientras leía mis pensamientos como si hubiese entrado en un lugar familiar para ella. Se presentó como Adriana, aunque sospeche que no era su nombre verdadero, me ofreció café a lo que me negué pidiéndole de inmediato que me mostrara los diarios si no era problema, apuntó a un pasillo a la derecha que conducía a uno más breve que se bifurcaba en dos cuartos, uno usado como habitación y el otro como estudio.
Entré en el estudio y me acerqué a una caja endeble llena páginas y páginas en orden de días, meses y años, a veces incluso horas, páginas y páginas enteras de narrativa intensa que detallaba desde el color de ojos hasta las medias de personas que nunca había conocido, la lectura de labios de conversaciones que nunca había tenido y canciones para armar playlists sugerentes que me hicieran entrar en el humor y la conciencia de aquellos personajes.
Encontré de mi puño y letra palabras que destilaban sangre y una crueldad sin límites. Mientras ella me explicaba, yo estaba maravillado con aquel sistema que aún no entendía, pero mi naturaleza de hábitos sentía orgasmos al ver las calificaciones de 0 a 5 estrellitas debajo de cada nombre inédito en la portada, “Sancho” se leía en uno, 3 estrellas, “Homero” en otro, 2 estrellas. Adriana me explico que la calificación era dictada por el nivel de dificultad y disfrute del proyecto, 1 estrella era una experiencia vacía y demasiado fácil, 5 estrellas eran ideales, pero según ella solo lo logramos una vez. todos estaban identificados por numero en la parte de atrás, encontré niveles de sadismo y tortura que devengaban en una corriente de éxtasis catártico al centro mismo de mi sexo, y entonces, ella.
Ella que venía a limpiar el desastre, ella que venía a degustar en donde fuera y en cualquier entonces aquel torrente de excitación enfermiza que deslizaba en su lengua despertando cada una de las papilas gustativas de su morbo, ella con sus ojos inmensos que hiperventilaba y sufría taquicardias de gusto al ver como yo terminaba una vida tras otra después de que su encanto de sirena en tierra las atraía, ella que disfrutaba saber que yo era capaz de hacerle esas cosas a cualquier persona, incluyéndola, ella que me pedía que la ahorcara como en el diario de septiembre del 2018 que tenía una calificación de 4 estrellas, ella que me pedía que me riera mientras la dejaba amarrada a la cama, llorando, cubierta de mi saliva y su sangre, supurando en hematomas y quemaduras de cigarrillo como en mayo del 2019 con calificación de 3 estrellas, ella que me pedía que le pusiera el cuchillo entre las piernas y la dejara sentir el filo rozando su piel como en febrero del 2018, ella que quería vivir en la incertidumbre de si la muerte le permitiría renacer una vez más entre mis brazos.
Era yo en todas y cada una de esas líneas, ese yo que finalmente podía leer sus propias vísceras para complacerlas en cada capricho, era yo en cada página, y me perdí tanto en la lectura que devore casi la mitad de los diarios en la caja antes de poder reaccionar y hacer una cuenta mental, hay solo 19, dijiste que eran 3 años, 3 años son 36 meses, y ella me contesto que en total habían 28, de esos 28 solo 27 estaban terminados, pero que las condiciones nunca fueron ideales para el numero 28, por eso a tu ultimo puntito en la espalda le falta la X
- ¿Pero y donde están los demás? ¿Dónde está el numero 1? – sentía ese aventón enérgico mezclado con el vapor acumulándose en la parte de atrás de mi garganta
- Vienen en camino
Me quiero quedar con ellos, todos y cada uno de ellos, los quiero, son míos, y quiero el número 1, quiero saber cuál fue esa experiencia de 5 estrellas que nunca pude repetir con nadie más, Adriana no puso objeción alguna, pero si una condición, yo tenía que convencer al hombre que venía en camino de dármelos, pues él los quería también.
En lo que a mi concernía todo aquello era ficción, pura ficción, yo no soy capaz de esas cosas, no tengo en mi la falta de humanidad para arrancarle la yugular a un hombre de un tajo con mis dientes solo porque el azar lo puso ese mes frente a Adriana y este cometió el pecado mortal de devolverle una sonrisa, yo no soy esta persona descrita en los 19 diarios. Pero ella insista que sí con una sonrisa de calma y me invito a seguir leyendo mientras iba a preparar café.
- Pero ¿cómo es que no recuerdo nada de esto?
- Para eso son los diarios, escribes para recordar, si no los tienes no recuerdas
Fue entonces cuando sonó el timbre, Adriana responde a la puerta y escucho un intercambio de voces que se fueron intensificando y fluctuaban entre una conversación íntima y una discusión de la que no quieres que tus vecinos se enteren. Entre la duda de si debía salir o esperar algún tipo de señal me volví a desaparecer en la lectura de aquellos códigos, un signo para tareas pendientes, otro para tareas no completadas, había formas de conectar eventos con un simple trazo, debí estar realmente inspirado para lograr semejante simplicidad, entonces la discusión dominada por el hombre llamado Cristian empezó a ser más evidente, al igual que sus razones, él estaba fraguando un chantaje por los diarios, y Adriana no se los iba a dar, todos queríamos aquel material, el para explotarlo, ella para fantasear y yo para conocer de lo que soy capaz, traté de absorber cada línea disponible a mis ojos antes de que la inminente acción se hiciera obligatoria, y tuve que estar de acuerdo con aquella voz que se colaba por los espacios voyeristas entre el marco y la puerta cuando dijo “no sé cómo eres capaz de semejantes cosas y además de protegerlas como si fueran sagradas”.
Adriana trataba de distraerlo negociando, la mitad para ti y la mitad para mí, 24 y 24, pero Cristian no aceptaba, era todo o la policía, y pude escuchar a Adriana cuando le dijo en voz fuerte y clara “¡Ay está bien Coño! ¡Llévatelos todos! Están aquí en el estudio, ven”
Y entendí su plan, como siempre, ella los atrae, yo… me encargo de lo demás
El dolor de cabeza había desaparecido por completo, mis ojos podían detallar un cabello a 20 kilómetros, sentía cada paso que daban en mi dirección y la compresión y expansión de sus pulmones inhalando y exhalando lo que él no sabía eran sus últimas bocanadas de aire.
Lleve mi mano al bolsillo izquierdo del pantalón y le quite la tapa al bolígrafo, la boca de mi estómago se había abierto hambrienta y salivaba tanto que tuve que usar la manga de mi camisa para limpiarme la barbilla, podía sentir la sangre hirviendo desde la planta de mis pies llenando de un vapor que escapaba de mi cuerpo a una velocidad inmedible por cada uno de mis poros. Pasó solo un segundo desde que la mano de Adriana giro el pomo en la puerta hasta que mi bolígrafo azul estuvo clavado a la derecha de la tráquea de Cristian, que sacaba la lengua y abría sus ojos hasta que se desorbitaron de sus cuencas, que giraba sobre su propio eje tratando de coordinar sus manos para quitar aquel objeto que era mi emisario para robarle la vida. Mi espalda estaba contra el muro y la duda desapareció de mí, puse mi mano en su frente mientras Adriana expectante mordía sus labios y lengua exhalando como un toro sobre estimulado antes de la faena, lo lleve contra el muro y ante su intento de pelear solo tuve que esquivar sus manos torpes, retire el bolígrafo de un tirón y volví a insertarlo del otro lado de su tráquea, los orificios excitados por el aire apresurado tratando de llegar a ninguna parte expedían chorros de sangre que se achicaban y se agrandaban como el espectáculo de una fuente, boqueaba y sentí su temperatura cambiando en la palma de mi mano, sus labios transitaron del blanco al morado y sus ojos se perdieron en algún lugar detrás de su cabeza, lo deje caer y mientras su cuerpo inerte se derramaba a mis pies. Le die a Adriana
- los quiero todos
- te hago la última X si me dejas el 28 –respondió- yo puedo terminar de escribirlo
Al llegar a mi apartamento, sin terminar de limpiarme de lo que había sucedido un par de horas antes y temiendo que la mañana se vuelva a robar mis recuerdos, saque los 27 tomos y los tiré sobre la cama buscando desesperadamente primero, di vuelta a cada uno para buscar el número que los identificaba hasta que, al fin, allí estaba, aquella descripción que mi cuerpo ansiaba, salte directamente a la última página para leer:
No pensé que fuera tan sencillo, escribirle después de 7 meses para pedirle que habláramos con aquel cliché de que teníamos que cerrar ese ciclo definitivamente. Llegó a mi apartamento y entro a la habitación, Vero esperaba detrás de la puerta…
Cerré el diario inmediatamente y escrito en bolígrafo azul sobre un desgastado cartón amarillo, en mi puño y letra, y con calificación de 5 estrellas, estaba aquel nombre que había resumido simplemente a la palabra “Amor”.
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Proxima Premisa: Relato Erótico
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2020.02.26 04:30 CrackerDragonBlue BTS - The Truth Untold

BTS - The Truth Untold
https://www.youtube.com/watch?v=IjBpqsHLSrk

https://preview.redd.it/9dtai90bs6j41.png?width=743&format=png&auto=webp&s=27df42d342b601fe1b14a688870d35bbcbac32e3
Cove en español BTS BTS ARMY ( Jungkook V Jimin Suga Jin RM J Hope ) Jungkook de BTS V de BTS Jimin de BTS Suga de BTS Jin de BTS Rap Monster de BTS J Hope de BTS
EXPLICACIÓN The Truth Untold está inspirada en la historia "La Città Di Smeraldo" que tiene lugar en una pequeña ciudad de Italia, entre los años 1500 y 1600. Esta historia habla sobre un hombre que era 'feo' y a causa de su aspecto, recibió mucho odio y crueldad, así que decidió encerrarse en un viejo castillo. Su única felicidad consistía en plantar flores en su jardín. Un día apareció una mujer, saltó la verja del jardín y robó una flor, haciendo enojar mucho al hombre. La mujer volvió por más flores durante las noches siguientes, así el hombre comenzó a esperarla y sentir curiosidad, hasta que un día notó que la mujer vendía aquellas flores para ganarse la vida. Desesperado, él quiso ayudarla, quería enseñarle técnicas para plantar flores, quería enseñarle todo lo que sabía sobre jardinería, pero tenía miedo de que le aterrorizara su aspecto. Llegó a la conclusión de que la única manera en que podría ayudarla era dejar que siguiera robando flores de su jardín. Además decidió crear una flor única y nunca antes vista, para que pueda ser vendida a un elevado precio. Después de muchos intentos fallidos lo logró y llenó su jardín con aquella creación única en el mundo, la Flor Smeraldo, pero la mujer dejó de venir, por más que esperara noche tras noche ella no aparecía. Al tener miedo de que se marchara, decidió ir al pueblo a buscarla, cubriendo su rostro con una máscara, pero descubrió que la mujer había muerto. Se lamentó por no tener el valor de hablarle en aquel entonces, ya que ella murió a causa de su pobreza. En la historia el hombre no se amaba a sí mismo y tenía miedo de que ella lo rechazara por su apariencia. Si se hubiera amado a sí mismo, podría haberle mostrado su rostro a la mujer y haberla ayudado antes.


https://preview.redd.it/f8lsk4jrs6j41.png?width=740&format=png&auto=webp&s=a34408d33ebd1376556a8cb75e5b2263cfcae1cc

1era Historia] El desafortunado encuentro con “Smeraldo” prologo de la historia

Hola, soy el florista “Testesso”
La razón por la cual abrí este blog es para presentarles una flor muy particular llamada “Smeraldo“. Estoy alistando todo para abrir mi florería especializada en Smeraldo, por mediados de Septiembre.
Algunos de ustedes van a pensar que este blog es sólo para promocionar mi florería, pero creo que mi encuentro con Smeraldo no es meramente por negocio

La primera cadena de mi destino con Smeraldo tiene lugar hace 5 años. Estaba estudiando en el extranjero en Dakota del Norte, en el centro de Norte América, decidí viajar a Virginia para participar en “Flores del 2012” patrocinado por una escuela de floristas americanos. Me tomó más de cinco horas ir de Dakota del Norte a Virginia, y de mi dormitorio a la escuela me tomaba más de 7 horas.
Esta es nuestra “Escuela de Smeraldo” especializada en Smeraldo ( https://www.facebook.com/The-Smeraldo-Academy-1372227712830663/ )
Pero después de un largo viaje, lo que descubrí en el recinto fue un póster que decía “Los Origenes del Juego de Cartas”. Debido a que el evento de “Flores del 2012” ya había terminado una semana antes y en ese tiempo, la escuela Americana del Juego de Cartas estaba teniendo un evento ahí. No escribí la fecha en mi diario. En aquel entonces, estaba nervioso y pasmado, pero echo un ojo al pasado, creo que todo estaba destinado a suceder. Estaba tan cansado que no tenía la fuerza de ir a ningún otro lugar, así que simplemente me senté ahí y atendí a la lectura. Afortunadamente, fue una lectura demasiado interesante y la parte que hablaba sobre una flor, me fascino muchísimo más, probablemente porque trabajo como florista. Ustedes tal vez lo hayan adivinado ya, esa flor era… “Smeraldo”
Como pueden ver en la foto, Smeraldo tiene esa atmósfera cálida. La forma romántica de sus pétalos con un profundo y misterioso color ¿no sienten como si hubiera una historia triste detrás? Así es. Smeraldo es una flor con una historia desgarradora. Ustedes pueden saber la historia a través de el lenguaje de esta flor, “non potevo dire la verittà”, significa “La verdad que no se pudo contar” en español. Mirando este significado, puedes descifrar que esta historia es sobre amor, sobre un amor trágico ¿no es así?
De ahora en adelante, voy a revelar poco a poco la historia sobre Smeraldo y el Juego de Cartas a través de este blog.

[2da Historia] ¿Qué es “La Flor Smeraldo”?

La mayoría de la gente piensa que “Las Flores” sólo se utilizan para días especiales. Antes de que me convirtiera en florista, tenía el mismo pensamiento. Pero un profesor que solía darme clases en América dijo esto:
No es que necesitemos flores para los días especiales, la existencia de las flores hace los días especiales”
Cuando decidí traerme un Smeraldo a Corea, esas palabras se volvieron mi fortaleza. “Incluso si no es conocido, espero que ellos puedan sentir la felicidad de tener un Smeraldo…” Con ese deseo en mi mente, decidí abrir mi florería especializada en las flores “Smeraldo”, este septiembre.
a vista del interior de “Flower Smeraldo” en construcción para la inauguración en Septiembre.
El interior de “Flower Smeraldo” será algo minimalista con un color blanco de tema para resaltar la belleza del Smeraldo. Los Smeraldos estarán acomodados en el mostrador de la ventana de forma diferente de acuerdo a la atmósfera de cada día, como un regalo de la felicidad momentanea de la vida cotidiana para aquellos quienes pasen por afuera del local. (Soy muy simple ¿No es así…….?)
La tienda sigue en preparativos para la inauguración, pero en caso de que lo necesiten, ofreceré servicio de entregas a algunas zonas. Pero por favor, comprendan que la cantidad será limitada. Smeraldos pueden expresar varias atmósferas, así que lo más importante que deben decirme, es que tipo de atmósfera desean, claro depende mucho de quien las va a recibir y la situación. Debido a la oferta y la demanda de los Smeraldos, algunos pueden estar no disponibles, tomaría como una semana más o menos, en caso de que necesite importar o buscarlas, así que por favor, ordenen con 2 semanas de anticipación. (Por supuesto que voy a hacer todo lo posible para encontrar las que más encajen a la temporada.)
El clima es sofocante todos los días. Debido a que los Smeraldos crecen en las granja del norte de Italia, en una zona con extremo cuidado en la temperatura, se traen a Corea para evitar que las flores se marchiten, serán tratados con delicadeza para no afectar su diseño. De esa forma, Smeraldo podrán permanecer frescos y hermosos.
Para más información, por favor, dirigirse al correo de abajo. Gracias!! [[email protected]](mailto:[email protected])

[3ra Historia] ¿Cómo fue descubierto “Smeraldo”?

Hoy les voy a contar como “Smeraldo”, alguna vez considerada “La Flor de legenda”, pudo venir al mundo
En realidad, hace 5 años, cuando escuché la historia en el evento del “La Academia del Juego de Cartas”, ya se había establecido que Smeraldo sólo aparecía en las legendas. (Voy a publicar sobre la conexión entre el juego de cartas y el Smeraldo, más adelante.) Pero un día de verano en 2013, una noticia impactante llegó a mí. Ese recuerdo sigue viviendo muy fresco en mi mente. Estaba lavando mi cara después de haberme levantado cuando el teléfono sonó. Era la llamada de una amiga, a quien conocí en el evento del Juego de Cartas.
Asistimos a las lecturas juntos por accidente y estuvimos igual de fascinados por el Smeraldo, así que después de eso, nos mantuvimos en contacto. Yo vivía en Dakota del Norte mientras ella en San Francisco, nos gustaban las mismas cosas, así que la distancia no fue un problema. Regresando al tema, lo que ella me dijo fue que aparentemente Smeraldo fue descubierto en la vida real. No pude decir nada por un rato. Gritamos al mismo tiempo en el teléfono.
📷
La foto de arriba fue cuando Smerldo fue descubierto por primera vez. Incluso ahora, mi corazón late tan rápido cuando veo la foto.
En ese entonces, “amtest (amare_0)”, era un famoso viajero en Instagram, subían fotos de flores que descubrían por accidente mientras viajaban por el norte de Italia. “amtest(amare_0)” en realidad no sabía sobre Smeraldo, sólo pensó que era una flor única y muy hermosa, que se habían encontrado mientras viajaban. Pero algunas personas en Instagram vieron esa foto y señalaron que era muy parecida a Smeraldo, y la historia se difundió como pólvora. Los historiadores locales revelaron información decisiva, el nombre antiguo del lugar donde las flores fueron descubiertas era ‘La Città di smeraldo’.
‘La Città di smeraldo’ en español significa “La ciudad de Smeraldo” . De acuerdo con los historiadores, el lugar era una un pueblo floreciente durante la época medieval, pero después de La Peste Negra pasará por ahí, quedó abandonado y se convirtió en el bosque que es hoy en día. Después de eso, muchos expertos de academias de floristas y academias de biología de todo el mundo fueron enviados al campo y publicaron que esas flores se creía eran Smeraldo.
En ese momento, Smeraldo creó una salvaje sensación en Europa y América. Cada país intentó plantar su propio Smeraldo, pero solamente pueden florecer en “la ciudad de Smeraldo”, nadie pudo tener éxito al cultivarlos en otras áreas. Había varias razones pero ninguna ha sido revelada aún. Incluso ahora, Smeraldos solamente pueden ser plantados en las granjas del norte de Italia y exportarlas a Europa, América y a una parte de Asia en cantidades pequeñas.
¿Quieren saber cómo una flor como Smeraldo creó una gran sensación?
Te contaré en la siguiente publicación.

[4ta Historia] La leyenda de “Smeraldo”.

¿Crees que eres hermoso? Una vez vi un experimento donde a la gente les preguntaban cual sería la puerta que abrirían, la que tenia escrito “Soy hermoso” o la que tenia escrito “No soy hermoso”. Si ustedes fueran ellos ¿Cuál elegirían? La razón por la que menciono esta historia, es para comenzar con la historia de amor de Smeraldo.
La historia de Smeraldo empezó en un lugar rural en el norte de Italia, entre el siglo 15 y 16. En la villa llamada ‘La Città di smeraldo’, había un pequeño castillo aislado. En ese lugar vivía un hombre con una apariencia grotesca.
📷 ▲ La villa en el norte de Italia en la cual se dice que estaba ‘La Città di smeraldo’.
No había nada para saber con certeza sobre el hombre. “Era el hijo del amor de un duke de una familia poderosa en Pyrenees, el duke se enamoró de la hija del jardinero y dieron a luz a un niño amado, la madre murió cuando se desangró durante el parto, la esposa y el hijo del duke querían matar a aquel hombre, así que el duke lo mandó muy lejos para que escapara.” Había muchísimos rumores pero la verdadera historia nunca fue revelada.
El hombre se escondió en el viejo castillo, solitario. Tal vez fue debido al odio y el rechazo que recibió desde que nació y cuando creció no abrió su corazón a nadie, estaba amargado y si alguien intentaba acercarse, se escondía. Su única alegría era ver crecer las flores que cultivaba en su jardín. Pero un día, una chica apareció cerca del castillo. La chica con su ropa maltratada, se puso de puntitas, saltó una barda para entrar al jardín y robó algunas flores. Al principio el hombre estaba que se lo llevaba el diablo, pasó toda la noche cuidando el jardín. Pero en un momento de somnolencia, la chica recogió flores otra vez y huyo. Esto sucedió muchas veces, hasta que una noche el hombre fingía dormir y miró como la chica huía. La curiosidad lo invadió. Sin darse cuenta, el hombre siempre esperaba por la chica, y un día la siguió. Se cubrió con una capa y después de seguirla, el hombre descubrió que la chica débil y pobre, estaba vendiendo las flores para sobrevivir.
El hombre quiso ayudar a la chica. Quería enseñarle cada método que sabía para el cultivo de flores, quería enseñarle como cultivar flores hermosas. Pero no podía acercarse a la chica, tal vez ella se asustaría por la apariencia de aquel hombre, ella nunca podría amar su apariencia grotesca. Al final, la única cosa que pudo hacer fue cultivar y cuidar de las flores para que así ella continuara visitando su jardín.
El hombre decidió crear una flor fuera de este mundo. Comenzó a hacer una flor que la chica pudiera vender a precios caros. El hombre se encerró en el castillo para hacer la flor. Después de innumerables intentos, hizo una flor que nunca había existido en el mundo y llenó su jardín con esa flor.
Pero la chica dejo de aparecer, no importó cuanto espero, ella no visitó más el jardín de aquel hombre. La preocupación se apoderó del hombre y fue a la villa con la cara cubierta, la chica estaba muerta.
📷
Esta es la historia de Smeraldo. Nadie sabe si es real o es una historia creada por alguien mientras observaba la flor, pero cada vez que veo las Smerlado, esta historia viene a mi mente y me llena de muchos pensamientos. ¿Qué hubiera pasado si el hombre se hubiera armado de valor, mostrando su cara y revelando la verdad? ¿Hubiera huido la chica? o ¿Se hubiera enojado?. El valocoraje no es una cosa sencilla.
En realidad, he pasado por algo similar, también. Fue con mi amiga que conocí en la Academia del Juego de Cartas, a quien mencioné al principio de esta publicación. Tenia un crush con esa amiga. Ella era brillante, tenía un carisma hermoso y estaba llena de luz. Después de escuchar sobre el descubrimiento de Smeraldo, hablamos sobre flores y prometimos ir a ‘La Città de smeraldo’ juntos. No creo que ella no haya sentido nada por mi, porque ella me dijo que debíamos ir juntos también.
Aún hay ocasiones en las que pienso que hubiera pasado entonces. Su cara brillaba con curiosidad y anticipación, se escabullía llevando una gran mochila, organizando la ida, reservando los boletos de avión y hablando sobre el calendario con mucha emoción.
Hay momentos que nunca voy a ser capaz de olvidar. Es una herida que el tiempo no va a poder curar.

[5ta Historia] “Las cartas de Ashbless”

Ya les he contado la historia de Smeraldo en la publicación anterior. ¿Siguen recordando el lugar donde fui la primera vez para conocer más sobre Smeraldo, la academia del Juego de Cartas? ¿Tienen curiosidad sobre la conexión entre Smeraldo y el Juego de Cartas? Hoy, voy a contarles sobre la figura relacionada con las cartas, William Ashbless.
No hay mucho que decir sobre Ashbless, aparte de que él era un hombre de la nobleza italiana y un poeta. Ashbless también era un experto jugando cartas, lo cual empezó a ganar popularidad en Europa por el siglo 16. Hacia el juego de cartas para el palacio y los salones de las mujeres de la nobleza, después se dijo que se enfermo por estar demasiado inmerso en su trabajo.
Eso fue cuando él se fue al campo para cambiar de aires. Mientras buscando por una calurosa primavera y lugares con aire fresco para recuperar su salud, Ashbless se encontró con Smeraldo. Al borde de la villa rural donde sólo estaban las ruinas de un castillo abandonado, una flor con una belleza más allá de este mundo, floreciendo estaba. Preguntó por el nombre de la flor, pero nadie en la villa lo sabia. Entonces una mujer vieja le contó la historia de amor sobre la flor.
Probablemente se habrán dado cuenta cuan inmerso estaba en el juego de cartas, Ashbless era una persona romantica. La historia de amor de un hombre feo y una chica pobre, conmovieron su corazón. Ashbless nombró la flor y creo ahí el lenguaje de las flores. La flor fue nombrada “Smeraldo” después del nombre de la villa, ‘La Città di smeraldo’, y su lenguaje de la flor es ‘the truth that couldn’t be told (non potevo dire la verità)’. Después de regresar a su lugar, hizo “La carta de la Flor” inspirada en Smeraldo y fue incluida en “las cartas de Ashbless”.
Sus significados verticales son “Fructificado”, “Floración” y sus significados invertidos son “Caida”, “Fin” y “Nuevo Comienzo”.
Carta de Ashbless
Se dice que las cartas de Ashbless fueron la sensación en Europa. Pero no muchos lo recuerdan ahora. La razón fue debido a que la familia Ashbless perdió su poder en la lucha entre la nobleza, por lo que como castigo se les borró de la historia. Conjunto a eso, la carta de Ashbless y la historia de la flor de Smeraldo fueron olvidadas también.
Pero como toda hermosa leyenda, hubo una cosa, una cosa que carga toda esta historia, que no pudo ser borrada y es aún recordada. La historia de amor y la historia de Ashbless serán revividas nuevamente. Les hablaré sobre eso en la próxima publicación.

[6ta Historia] “Madam Lenormand” y “La carta de la flor”

Hay una pintura llamada <Madame Lenormand On The Salon> de un artista francés, Jean-Francois Rolland. Madame Lenormand se dice era una astróloga francesa atesorada por la esposa de Napoleón, la reina Josefina. Antes de que se convirtiera en astróloga para la reina Jofesina, era ya famosa por leer el tarot para las mujeres de la nobleza, acumulando una fortuna significante. Su ‘Lenormand Oracle Card’ es conocida por influenciar un numero considerable de barajas. Incluso ahora, la baraja de las cartas del oráculo se sigue agotando en muchos lugares del tarot.
Pintura de Madame Lenormand en la corte de Napoleón
Como Madame Lenormand era una famosa astróloga, hay muchas pinturas de ella sosteniendo o leyendo las cartas. La pintura de arriba es una de ellas también. Pero en lo que nos tenemos que enfocar aquí no es en la pintura de arriba, sino en la pintura llamada .
Pintada por el artista francés Jean-Francois Rolland, es una pintura de aceite con toques delicados y una atmósfera lírica peculiar, pero se perdió durante un incendio en la mansión de el recolector. El dueño de la mansión fue famoso por poseer documentos y pinturas que mostraban la alta sociedad de la época de Napoleón, así que inmediatamente buscó la pintura en la escena del incendio y la restauró. Muchas punturas y documentos fueron restaurados pero desafortunadamente, solo la parte de la carta de pudo ser salvada.
Esa parte fue la pintura que les presente en la publicación anterior. La carta con “La Flor” escrita en ella, como se pueden dar cuenta, es una de las cartas que Ashbless hizo basándose en Smeraldo. Esto es lo único que queda de Smeraldo y Ashbless.

[7ma Historia] “La verdad que no se pudo contar” / “The Truth Untold”

En realidad, mi familia no es tan rica. Tuve dificultades estudiando en América, era un extranjero y mi inglés no era fluido. No podía tener un futuro.
El día que prometimos ir de viaje juntos a Italia, estaba esperando por mi amiga en el aeropuerto, cuando la vi a través de la ventana de vidrio, ella estaba bajando del autobús con un chico muy atractivo. Inmediatamente me escondí. ¿Por qué hice eso?… No lo sé tampoco.. Yo sólo por instinto me escondí, me di la vuelta y me fui. Estaba como “Tienes razón, no hay forma en que nosotros dos podamos viajar a Italia. Para ella soy sólo un extranjero penoso que no sabe nada.
Ella me llamó pero yo no le contesté. Estaba aturdido frente al espejo de los baños del aeropuerto. Reservamos el vuelo juntos así que ella tenía que estar en algún lugar del avión, pero no la busqué. Sólo esperé. Esperé que ella se diera la vuelta y viniera a buscarme. Pero incluso después de que el avión voló el Atlántico, sobre el cielo de Italia y llegando al aeropuerto.. nadie vino a buscarme.
‘La Città di smeraldo’ fueron recuerdos dolorosos y felices para mí. La flor Smeraldo era tan hermosa que lloré. Y esa noche, algo raro sucedió. Estaba durmiendo en una casa de huéspedes, cuando me despertó un sonido extraño. Mi cama estaba bajo una ventana, pero seguía escuchando un sonido como si alguien estuviera tocando la ventana. Estaba en el segundo piso y afuera estaba tranquilo. Fue pasando la media noche, las cortinas se cerraron y no pude ver nada afuera.
No tenía miedo, simplemente fue extraño. Pensé en levantarme y abrir la ventana para ver quien estaba tocando la ventana del segundo piso, pero me detuve. Descubrí que eran las ramas las que estaban golpeando la ventana por el viento y me obligué a regresar a la cama y dormir, pero no pude dormir bien. Seguía escuchando ese sonido y me acosté en silencio como si estuviera forzando algo.
Era cerca de la noche el siguiente día cuando recibí una llamada de esa amiga. No, no era una llamada de ella. Él dijo que era su hermano, mi amiga estaba siguiendo a alguien con prisa en el aeropuerto y se accidentó, comenzó a tener problemas para respirar la media noche del día anterior y se fue al otro mundo. ​ Antes de dejar el dormitorio, abrí la ventada junto a mi ventana. El sol estaba brillando y muy lejos se veían los Smeraldos. Miré las flores, me senté bajo el sol y sentí el viendo soplar. Fue solo por un momento pero se sintió como si ella estuviera parada en la ventana viendo los Smeraldos junto a mí.
En el camino del aeropuerto a mi casa, después de regresar de América, recibí la noticia con la que había estado soñando por un largo tiempo, se hizo realidad. Mi florería Smeraldo en Corea fue aprobada por la Academia de Smeraldo. Como Smeraldo es una especie rara, la academia controla las ventas en el extranjero de forma muy estricta, así que me registré en la asociación y fue aprobada. Después de… 3 años que han pasado hasta la inauguración de ‘Flower Smeraldo’ en Corea, pero sigo pensando que las noticias de la Academia son la ultima cosa que mi amiga dejo antes de irse.
Ella me dijo ‘the truth that couldn’t be told (non potevo dire la verità)’ y se fue a otro mundo.
Esta es la cadena que me une a Smeraldo, como lo mencioné en mi primer publicación.

[8va Historia] Recibí el primer pedido oficial de un “Smeraldo” en Corea

Debido a que “Flower Smeraldo” está planeado su apertura para mediados de Septiembre, he estado muy ocupado planeando el método de entrega y de cobro de Smeraldo.
Es por eso que no podía entrar a este blog ya hace algún tiempo. Así que he regresado a revisar como es que el evento terminará pronto, vi que mucha gente está interesada en Semeraldo. Muchos participaron en el evento también. Muchas gracias a todos.
En realidad, hoy es un día muy feliz para mi. Han hecho el primer pedido!! Fui a la tienda donde aún están construyendo y un joven estaba observando y entró a la tienda. Esto suena raro, pero mi corazón se aceleró. Es como si me fuera a reunir con alguien que conocía ya de hace mucho tiempo pero que ha sido olvidado. Se supone que no debería ir a la construcción hoy, pero de alguna forma tenía muchas ganas de ir ahí desde la mañana, tal vez fue por el encuentro con esta persona. Me asusté un poco también, no lo sé, de todos modos es muy raro.
Y lo más sorprendente es que, la flor que este cliente vino a buscar fue Smeraldo!Él dijo que no sabía que esta era una tienda especializada en Smeraldos, que acababa de llegar como si una fuerza superior lo atrajera.Es el destino ¿no es así?Finalmente, recibí una orden de Smeraldo de él.Es oficialmente, mi primera orden en Corea.
nota de la primera orden de Smeraldo en Corea, la recibí del cliente. No he visto la forma de entrega aún así que use el post-it que llevaba conmigo.
En realidad, debido al calor en estos días, la oferta y la demanda de Smeraldo no es fácil. Le dije al cliente que probablemente no podría entregarle su ramo hasta finales de agosto, y después de pensar un rato, dijo que sería un momento perfecto, así que el pedido se pudo tomar sin ningún problema. Pero viendo la expresión del cliente cuando dijo eso, me di cuenta. Era un regalo para alguien importante.
Entonces le dije. “Quiero darte una tarjeta con el dibujo de Smeraldo, ¿qué te gustaría que se escriba?” Dudó un momento y luego escribió algunas oraciones. ¿Qué escribió? No puedo decírtelo, ya que es un asunto personal. Le pregunté de nuevo. “¿Pero por qué debe ser Smeraldo?” Su respuesta fue “Porque quiero ser una buena persona”. Supongo que se refería a que “quiere ser una buena persona” para a quien le vaya a regalar ese ramo de Smeraldo ¿no es así?
Después de que se fue, pensé mucho sobre lo que sucedió hace mucho tiempo. ¿Qué hubiera pasado si le hubiera contado mis sentimientos sinceros a mi amiga como ese cliente? Pero obviamente decir “qué hubiera pasado si” no tiene sentido. La perdí como un idiota, pero espero que ese cliente pueda expresar sus sentimientos sinceros y ser feliz.
El evento es el mismo, fue creado con el propósito de entregar los sentimientos sinceros de la gente a aquellos que significan mucho para ellos. Terminará a las 10PM esta noche y los ganadores se anunciarán en breve. Por favor, esperen con ansias. Me enviaron muchas historias aquí, por lo que podría tardar un tiempo, por favor les pido comprendan.

[9na Historia] Finalmente hoy entregaré el primer pedido de “Smeraldo”

El Smeraldo finalmente pasó por aduana y llegó a mis manos. Pronto se harán las entregas. Me siento feliz, emocionado y con una sensación de dolor reprimido al mismo tiempo. Estoy escribiendo esta publicación para dejar esta sensación aquí.
¡Además, se han entregado todos los arreglos de flores y regalos a los ganadores del evento de la semana pasada! Espero que todos los que reciban las flores sientan la sincera acción del remitente 📷 (Lamentablemente, dos ganadores no respondieron, así que no pude entregar los ramos de flores y regalos ㅠㅠ)
fUENTES INVESTIGADAS:
https://www.youtube.com/watch?v=IjBpqsHLSrk COVER EN ESPAÑOL
https://www.youtube.com/watch?v=8JVytJm8X2g ORIGINAL
https://btsqueretaromexico.wordpress.com/2018/07/06/la-historia-de-flower-smeraldo/
HERMOSO TEMA QUE PUBLICO ALGUIEN QUE DESCUBRÍ TIENE MAGIA EN SU INTERIOR.
Y DECIDÍ INVESTIGAR ESTE TEMA HASTA EL FONDO.
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2019.10.28 23:23 Farajo001 Una Historia de Terror: "La casa de Adela" de Mariana Enriquez

Es recomendable que apagues la luz, cierres la persiana ya que no debe haber ninguna luz
(Si disfrutaste de esta historia, por favor dale a la flecha naranja y comentá cómo te hizo sentir)
" Todos los días pienso en Adela. Y si durante el día no aparece su recuerdo —las pecas, los dientes amarillos, el pelo rubio demasiado fino, el muñón en el hombro, las botitas de gamuza—, regresa de noche, en sueños. Los sueños con Adela son todos distintos, pero nunca falta la lluvia ni faltamos mi hermano y yo, los dos parados frente a la casa abandonada, con nuestros pilotos amarillos, mirando a los policías en el jardín que hablan en voz baja con nuestros padres.
Nos hicimos amigos porque ella era una princesa de suburbio, mimada en su enorme chalet inglés insertado en nuestro barrio gris de Lanús, tan diferente que parecía un castillo, y sus habitantes, los señores, y nosotros, los siervos en nuestras casas cuadradas de cemento con jardines raquíticos. Nos hicimos amigos porque ella tenía los mejores juguetes importados, que le traía su papá de Estados Unidos. Y porque organizaba las mejores fiestas de cumpleaños cada 3 de enero, poco antes de Reyes y poco después de Año Nuevo, al lado de la pileta, con el agua que, bajo el sol de la siesta, parecía plateada, hecha de papel de regalo. Y porque tenía un proyector y usaba las paredes blancas del living para ver películas mientras el resto del barrio todavía tenía televisores blanco y negro.
Pero, sobre todo, nos hicimos amigos de ella, mi hermano y yo, porque Adela tenía un solo brazo. O a lo mejor sería más preciso decir que le faltaba un brazo. El izquierdo. Por suerte no era zurda. Le faltaba desde el hombro; tenía ahí una pequeña protuberancia de carne que se movía, con un retazo de músculo, pero no servía para nada. Los padres de Adela decían que había nacido así, que era un defecto congénito. Muchos otros chicos le tenían miedo, o asco. Se reían de ella, le decían monstruita, adefesio, bicho incompleto; decían que la iban a contratar en un circo, que seguro estaba su foto en los libros de medicina.
A ella no le importaba. Ni siquiera quería usar un brazo ortopédico. Le gustaba ser observada y nunca ocultaba el muñón. Si veía la repulsión en los ojos de alguien, era capaz de refregarle el muñón por la cara o sentarse muy cerca y rozar el brazo del otro con su apéndice inútil, hasta humillarlo, hasta dejarlo al borde de las lágrimas.
Nuestra madre decía que Adela tenía un carácter único, era valiente y fuerte, un ejemplo, una dulzura, qué bien la criaron, qué buenos padres, insistía. Pero Adela decía que sus padres mentían. Sobre el brazo. No nací así, contaba. Y qué pasó, le preguntábamos. Y entonces ella contaba su versión. Sus versiones, mejor dicho. A veces contaba que la había atacado su perro, un dóberman negro llamado Infierno. El perro se había vuelto loco, les suele pasar a los dóberman, una raza que, según Adela, tenía un cráneo demasiado chico para el tamaño del cerebro; por eso les dolía siempre la cabeza y se enloquecían de dolor, se les trastornaba el cerebro apretado contra los huesos. Decía que la había atacado cuando ella tenía dos años. Se acordaba: el dolor, los gruñidos, el ruido de las mandíbulas masticando, la sangre manchando el pasto, mezclada con el agua de la pileta. Su padre lo había matado de un tiro; excelente puntería, porque el perro, cuando recibió el disparo, todavía cargaba con Adela bebé entre los dientes.
Mi hermano no creía en esta versión.
—A ver, ¿y la cicatriz dónde está?
Ella se molestaba.
—Se curó rebién. No se ve.
—Imposible. Siempre se ven.
—No quedó cicatriz de los dientes, me tuvieron que cortar más arriba de la mordida. .
—Obvio. Igual tendría que haber cicatriz. No se borra así nomás.
Y le mostraba su propia cicatriz de apendicitis, en la ingle, como ejemplo.
—A vos porque te operaron médicos de cuarta. Yo estuve en la mejor clínica de Capital.
—Bla bla bla —le decía mi hermano, y la hacía llorar. Era el único que la enfurecía. Y, sin embargo, nunca se peleaban del todo. Él disfrutaba con sus mentiras. A ella le gustaba el desafío. Y yo solamente escuchaba y así pasaban las tardes después de la escuela hasta que mi hermano y Adela descubrieron las películas de terror y cambió todo para siempre.
No sé cuál fue la primera película. A mí no me daban permiso para verlas. Mi mamá decía que era demasiado chica. Pero Adela tiene mi misma edad, insistía yo. Problema de sus papás si la dejan: ya te dije que no, decía mi mamá, y era imposible discutir con ella.
—¿Y por qué a Pablo lo dejás?
—Porque es más grande que vos.
—¡Porque es varón! —gritaba mi papá, entrometido, orgulloso.
—¡Los odio! —gritaba yo, y lloraba en mi cama hasta quedarme dormida.
Lo que no pudieron controlar fue que mi hermano Pablo y Adela, llenos de compasión, me contaran las películas. Y cuando terminaban de contarme las películas, contaban más historias. No puedo olvidarme de esas tardes: cuando Adela contaba, cuando se concentraba y le ardían los ojos oscuros, el parque de la casa se llenaba de sombras, que corrían, que saludaban burlonas. Yo las veía cuando Adela se sentaba de espaldas al ventanal, en el living. No se lo decía. Pero Adela sabía. Mi hermano no sé. Él era capaz de ocultar mejor que nosotras.
Él supo ocultar hasta el final, hasta su último acto, hasta que solamente quedó de él ese costillar a la vista, ese cráneo destrozado y, sobre todo, ese brazo izquierdo en medio de las vías, tan separado de su cuerpo y del tren que no parecía producto del accidente —del suicidio, le sigo diciendo accidente a su suicidio—; parecía que alguien lo había llevado hasta el medio de los rieles para exponerlo, como un saludo, un mensaje.
La verdad es que no recuerdo cuáles de las historias eran resúmenes de películas y cuáles eran inventos de Adela o Pablo. Desde que entramos en la casa, nunca pude ver una película de terror: veinte años después conservo la fobia y, si veo una escena por casualidad o por error en la televisión, esa noche tomo pastillas para dormir y durante días tengo náuseas y recuerdo a Adela sentada en el sofá, con los ojos quietos y sin su brazo, mientras mi hermano la miraba con adoración. No recuerdo, es cierto, muchas de las historias: apenas una sobre un perro poseído por el demonio —Adela tenía debilidad por las historias de animales—, otra sobre un hombre que había descuartizado a su mujer y había ocultado sus miembros en una heladera y esos miembros, por la noche, habían salido a perseguirlo, piernas y brazos y tronco y cabeza rodando y arrastrándose por la casa, hasta que la mano muerta y vengadora mató al asesino apretándole el cuello —Adela tenía debilidad, también, por las historias de miembros mutilados y amputaciones—; otra sobre el fantasma de un niño que siempre aparecía en las fotos de cumpleaños, el invitado terrorífico que nadie reconocía, de piel gris y sonrisa ancha.
Me gustaban especialmente las historias sobre la casa abandonada. Incluso sé cuándo comenzó la obsesión. Fue culpa de mi madre. Una tarde, después de la escuela, mi hermano y yo la acompañamos hasta el supermercado. Ella apuró el paso cuando pasamos frente a la casa abandonada que estaba a media cuadra del negocio. Nos dimos cuenta y le preguntamos por qué corría. Ella se rió. Me acuerdo de la risa de mi madre, de lo joven que era esa tarde de verano, del olor a champú de limón de su pelo y de la carcajada de chicle de menta.
—¡Soy más tonta! Me da miedo esa casa, no me hagan caso.
Trataba de tranquilizarnos, de portarse como una adulta, como una madre.
—Por qué —dijo Pablo.
—Por nada, porque está abandonada.
—¿Y?
—No hagas caso, hijo.
—¡Decime, dale! .
—Me da miedo que se esconda alguien adentro, un ladrón, cualquier cosa.
Mi hermano quiso saber más, pero mi madre no tenía mucho más para decir. La casa había estado abandonada desde antes de que mis padres llegaran al barrio, antes del nacimiento de Pablo. Ella sabía que, apenas meses antes, se habían muerto los dueños, un matrimonio de viejitos. ¿Se murieron juntos?, quiso saber Pablo. Qué morboso estás, hijo, te voy a prohibir las películas. No, se murieron uno atrás del otro. Les pasa a los matrimonios de viejitos, cuando uno se muere, el otro se apaga enseguida. Y, desde entonces, los hijos se están peleando por la sucesión. Qué es la sucesión, quise saber yo. Es la herencia, dijo mi madre. Se están peleando para ver quién se queda con la casa. Pero es una casa bastante chota, dijo Pablo, y mi mamá lo retó por usar una mala palabra.
—¿Qué mala palabra?
—Sabés perfectamente: no voy a repetir.
—«Chota» no es una mala palabra.
—Pablo, por favor.
—Bueno. Pero está que se cae la casa, mamá.
—Qué sé yo, hijo, querrán el terreno. Es un problema de la familia.
—Para mí que tiene fantasmas.
—¡A vos te están haciendo mal las películas! .
Yo creí que le iban a prohibir seguir viendo películas, pero mi mamá no volvió a mencionar el tema. Y, al día siguiente, mi hermano le contó a Adela sobre la casa. Ella se entusiasmó: una casa embrujada tan cerca, en el barrio, a dos cuadras apenas, era la pura felicidad. Vamos a verla, dijo ella. Los tres salimos corriendo. Bajamos a los gritos las escaleras de madera del chalet, muy hermosas (tenían de un lado ventanas con vidrios de colores, verdes, amarillos y rojos, y estaban alfombradas). Adela corría más lento que nosotros y un poco de costado, por la falta del brazo; pero corría rápido. Esa tarde llevaba un vestido blanco, con breteles; me acuerdo de que, cuando corría, el bretel del lado izquierdo caía sobre su resto de bracito y ella lo acomodaba sin pensar, como si se sacara de la cara un mechón de pelo.
La casa no tenía nada especial a primera vista, pero, si se le prestaba atención, había detalles inquietantes. Las ventanas estaban tapiadas, cerradas completamente, con ladrillos. ¿Para evitar que alguien entrara o que algo saliera? La puerta, de hierro, estaba pintada de marrón oscuro; parece sangre seca, dijo Adela.
Qué exagerada, me atreví a decirle. Ella solamente me sonrió. Tenía los dientes amarillos. Eso sí me daba asco, no su brazo, o su falta de brazo. No se lavaba los dientes, creo; y, además, era muy pálida y la piel traslúcida hacía resaltar ese color enfermizo, como en los rostros de las geishas. Entró en el jardín, muy pequeño, de la casa. Se paró en el pasillo que llevaba a la puerta, se dio vuelta y dijo:
—¿Se dieron cuenta?
No esperó nuestra respuesta.
—Es muy raro, ¿cómo puede ser que tenga el pasto tan corto?
Mi hermano la siguió, entró en el jardín y, como si tuviera miedo, también se quedó en el pasillo de baldosas que iba de la vereda a la puerta de entrada.
—Es verdad —dijo—. Los pastos tendrían que estar altísimos. Mirá, Clara, vení.
Entré. Cruzar el portón oxidado fue horrible. No lo recuerdo así por lo que pasó después: estoy segura de lo que sentí entonces, en ese preciso momento. Hacía frío en ese jardín. Y el pasto parecía quemado. Arrasado. Era amarillo y corto: ni un yuyo verde. Ni una planta. En ese jardín había una sequía infernal y al mismo tiempo era invierno. Y la casa zumbaba, zumbaba como un mosquito ronco, como un mosquito gordo. Vibraba. No salí corriendo porque no quería que mi hermano y Adela se burlaran de mí, pero tenía ganas de escapar hasta mi casa, hasta mi mamá, de decirle sí, tenés razón, esa casa es mala y no se esconden ladrones, se esconde un bicho que tiembla, se esconde algo que no tiene que salir.
Adela y Pablo no hablaban de otra cosa. Todo era la casa. Preguntaban en el barrio sobre la casa. Preguntaban al quiosquero y en el club; a don Justo, que esperaba el atardecer sentado en la puerta de su casa, a los gallegos del bazar y a la verdulera. Nadie les decía nada de importancia. Pero varios coincidieron en que la rareza de las ventanas tapiadas y ese jardín reseco les daba escalofríos, tristeza, a veces miedo, sobre todo miedo de noche. Muchos se acordaban de los viejitos: eran rusos o lituanos, muy amables, muy callados. ¿Y los hijos? Algunos decían que peleaban por la herencia. Otros que no visitaban a sus padres, ni siquiera cuando se enfermaron. Nadie los había visto. Nunca. Los hijos, si existían, eran un misterio.
—Alguien tuvo que tapiar las ventanas —le dijo mi hermano a don Justo.
—Vos sabés que sí. Pero lo hicieron unos albañiles, no lo hicieron los hijos.
—A lo mejor los albañiles eran los hijos.
—Seguro que no. Eran bien morochos los albañiles. Y los viejitos eran rubios, transparentes. Como vos, como Adelita, como tu mamá. Polacos debían ser. De por ahí.
La idea de entrar en la casa fue de mi hermano. Me lo sugirió primero a mí. Le dije que estaba loco. Estaba fanatizado. Necesitaba saber qué había pasado en esa casa, qué había adentro. Lo deseaba con un fervor muy extraño para un chico de once años. No entiendo, nunca pude entender qué le hizo la casa, cómo lo atrajo así. Porque lo atrajo a él, primero. Y él contagió a Adela.
Se sentaban en el caminito de baldosas amarillas y rosas que partía el jardín seco. El portón de hierro oxidado estaba siempre abierto, les daba la bienvenida. Yo los acompañaba, pero me quedaba afuera, en la vereda. Ellos miraban la puerta, como si creyeran que podían abrirla con la mente. Pasaban horas ahí, sentados, en silencio. La gente que pasaba por la vereda, los vecinos, no les prestaban atención. No les parecía raro o quizá no los veían. Yo no me atrevía a contarle nada a mi madre.
O, a lo mejor, la casa no me dejaba hablar. La casa no quería que los salvara.
Seguíamos reuniéndonos en el living de la casa de Adela, pero ya no se hablaba de películas. Ahora Pablo y Adela —pero sobre todo Adela— contaban historias de la casa. De dónde las sacan, les pregunté una tarde. Parecieron sorprendidos, se miraron.
—La casa nos cuenta las historias. ¿Vos no la escuchás?
—Pobre —dijo Pablo—. No escucha la voz de la casa.
—No importa —dijo Adela—. Nosotros te contamos.
Y me contaban.
Sobre la viejita, que tenía ojos sin pupilas pero no estaba ciega.
Sobre el viejito, que quemaba libros de medicina junto al gallinero vacío, en el fondo.
Sobre el fondo, igual de seco y muerto que el jardín, lleno de pequeños agujeros como madrigueras de ratas.
Sobre una canilla que no dejaba de gotear porque lo que vivía en la casa necesitaba agua.
A Pablo le costó un poco convencer a Adela de que entrara. Fue extraño. Ahora ella parecía tener miedo: se turnaban. En el momento decisivo, ella parecía entender mejor. Mi hermano le insistía. La agarraba del único brazo y hasta la sacudía. En el colegio, se hablaba de que Pablo y Adela eran novios y los chicos se metían los dedos en la boca, hasta la garganta, haciendo gesto de vómito. Tu hermano sale con la monstrua, se reían. A Pablo y Adela no les molestaba. A mí tampoco. A mí solamente me preocupaba la casa.
Decidieron entrar el último día del verano. Fueron las palabras exactas de Adela, una tarde de discusión en el living de su casa.
—El último día del verano, Pablo —dijo—. Dentro de una semana.
Quisieron que yo los acompañara y acepté porque no quería dejarlos. No podían entrar solos en la oscuridad.
Decidimos entrar de noche, después de la cena. Teníamos que escaparnos, pero salir de casa tarde, en verano, no era tan difícil. Los chicos jugaban en la calle hasta tarde en el barrio. Ahora no es así. Ahora es un barrio pobre y peligroso, los vecinos no salen, tienen miedo de que les roben, tienen miedo de los adolescentes que toman vino en las esquinas y a veces se pelean a tiros. El chalet de Adela se vendió y fue dividido en departamentos. En el parque se construyó un galpón. Es mejor, creo. El galpón oculta las sombras.
Un grupo de chicas jugaba al elástico en medio de la calle; cuando pasaba un auto —circulaban muy pocos—, paraban para dejarlo pasar. Más lejos, otros pateaban una pelota y donde el asfalto era más nuevo, más liso, algunas adolescentes patinaban. Pasamos entre ellos, desapercibidos.
Adela esperaba en el jardín muerto. Estaba muy tranquila, iluminada. Conectada, pienso ahora.
Nos señaló la puerta y yo gemí de miedo. Estaba entreabierta, apenas una rendija.
—¿Cómo? —preguntó Pablo.
—La encontré así.
Mi hermano se sacó la mochila y la abrió. Traía llaves, destornilladores, palancas; herramientas de mi papá que había encontrado en una caja, en el lavadero. Ya no las iba a necesitar. Estaba buscando la linterna.
—No hace falta —dijo Adela.
La miramos confundidos. Ella abrió la puerta del todo y entonces vimos que adentro de la casa había luz.
Recuerdo que caminamos de la mano bajo esa luminosidad que parecía eléctrica, aunque en el techo, donde debería haber lámparas, sólo había cables viejos, asomando de los huecos como ramas secas. Parecía la luz del sol. Afuera era de noche y amenazaba tormenta, una poderosa lluvia de verano. Ahí adentro hacía frío y olía a desinfectante y la luz era como de hospital.
La casa no parecía rara por adentro. En el pequeño hall de entrada estaba la mesa del teléfono, un teléfono negro, como el de nuestros abuelos.
Que por favor no suene, que no suene, me acuerdo de que recé así, de que repetí eso en voz baja, con los ojos cerrados. Y no sonó.
Los tres juntos pasamos a la siguiente sala. La casa se sentía más grande de lo que parecía desde afuera. Y zumbaba, como si vivieran colonias de bichos ocultos detrás de la pintura de las paredes.
Adela se adelantaba, entusiasmada, sin miedo. Pablo le pedía «esperá, esperá» cada tres pasos. Ella hacía caso pero no sé si nos escuchaba claramente. Cuando se daba vuelta para mirarnos, parecía perdida. En sus ojos no había reconocimiento. Decía «sí, sí», pero yo sentí que ya no nos hablaba. Pablo sintió lo mismo. Me lo dijo después.
La sala siguiente, el living, tenía sillones sucios, de color mostaza, agrisados por el polvo. Contra la pared se apilaban estantes de vidrio. Estaban muy limpios y llenos de pequeños adornos, tan pequeños que tuvimos que acercarnos para verlos. Recuerdo que nuestros alientos, juntos, empañaron los estantes más bajos, los que alcanzábamos: llegaban hasta el techo.
Al principio no supe lo que estaba viendo. Eran objetos chiquitísimos, de un blanco amarillento, con forma semicircular. Algunos eran redondeados, otros más puntiagudos. No quise tocarlos.
—Son uñas —dijo Pablo.
Sentí que el zumbido me ensordecía y me puse a llorar. Abracé a Pablo, pero no dejé de mirar. En el siguiente estante, el de más arriba, había dientes. Muelas con plomo negro en el centro, como las de mi papá, que las tenía arregladas; incisivos, como los que me molestaban cuando empecé a usar aparatos; paletas como las de Roxana, la chica que se sentaba delante de mí en el colegio. Cuando levanté la cabeza para alcanzar a ver el tercer estante, se fue la luz.
Adela gritó en la oscuridad. Mi corazón latía tan fuerte que me dejaba sorda. Pero sentía a mi hermano, que me abrazaba los hombros, que no me soltaba. De pronto, vi un redondel de luz en la pared: era la linterna. Dije: «Salgamos, salgamos.» Pablo, sin embargo, caminó en dirección opuesta a la salida, siguió entrando en la casa. Lo seguí. Quería irme, pero no sola.
La luz de la linterna iluminaba cosas sin sentido. Un libro de medicina, de hojas brillantes, abierto en el suelo. Un espejo colgado cerca del techo, ¿quién podía reflejarse ahí? Una pila de ropa blanca. Pablo se frenó: movía la linterna y la luz sencillamente no mostraba ninguna otra pared. Esa habitación no terminaba nunca o sus límites estaban demasiado lejos para ser iluminados por una linterna.
—Vamos, vamos —volví a decirle, y recuerdo que pensé en salir sola, en dejarlo, en escapar. .
—¡Adela! —gritó Pablo.
No se la escuchaba en la oscuridad. Dónde podía estar, en esa habitación eterna. .
—Acá.
Era su voz, muy baja, cerca. Estaba detrás de nosotros. Retrocedimos. Pablo iluminó el lugar de donde venía la voz y entonces la vimos.
Adela no había salido de la habitación de los estantes. Nos saludó con la mano derecha, parada junto a una puerta. Después giró, abrió la puerta que estaba a su lado y la cerró detrás de ella. Mi hermano corrió, pero cuando llegó a la puerta, ya no pudo abrirla. Estaba cerrada con llave.
Sé lo que Pablo pensó: buscar las herramientas que había dejado afuera, en la mochila, para abrir la puerta que se había llevado a Adela. Yo no quería sacarla: solamente quería salir, y lo seguí, corriendo. Afuera llovía y las herramientas estaban desparramadas sobre el pasto seco del jardín; mojadas, brillaban en la noche. Alguien las había sacado de la mochila. Cuando nos quedamos quietos un minuto, asustados, sorprendidos, alguien cerró la puerta desde adentro.
La casa dejó de zumbar.
No recuerdo bien cuánto tiempo pasó Pablo intentando abrirla. Pero en algún momento escuchó mis gritos. Y me hizo caso.
Mis padres llamaron a la policía.
Y todos los días y casi todas las noches vuelvo a esa noche de lluvia. Mis padres, los padres de Adela, la policía en el jardín. Nosotros empapados, con pilotos amarillos. Los policías que salían de la casa diciendo que no con la cabeza. La madre de Adela desmayada bajo la lluvia.
Nunca la encontraron. Ni viva ni muerta. Nos pidieron la descripción del interior de la casa. Contamos. Repetimos. Mi madre me dio un cachetazo cuando hablé de los estantes y de la luz. «¡La casa está llena de escombros, mentirosa!», me gritó. La madre de Adela lloraba y pedía «por favor, dónde está Adela, dónde está Adela».
En la casa, le dijimos. Abrió una puerta de la casa, entró en una habitación y ahí debe estar todavía.
Los policías decían que no quedaba una sola puerta dentro de la casa. Ni nada que pudiera ser considerado una habitación. La casa era una cáscara, decían. Todas las paredes interiores habían sido demolidas.
Recuerdo que los escuché decir «máscara», no «cáscara». La casa es una máscara, escuché.
Nosotros mentíamos. O habíamos visto algo tan feroz que estábamos shockeados. Ellos no querían creer siquiera que habíamos entrado en la casa. Mi madre no nos creyó nunca. Ni siquiera cuando la policía rastrilló el barrio entero, allanando cada casa. El caso estuvo en televisión: nos dejaban ver los noticieros. Nos dejaban leer las revistas que hablaban de la desaparición. La madre de Adela nos visitó varias veces y siempre decía: «A ver si me dicen la verdad, chicos, a ver si se acuerdan…»
Nosotros volvíamos a contar todo. Ella se iba llorando. Mi hermano también lloraba. Yo la convencí, yo la hice entrar, decía.
Una noche, mi papá se despertó y escuchó que alguien intentaba abrir la puerta. Se levantó de la cama, agazapado, pensaba que encontraría a un ladrón. Encontró a Pablo, que luchaba con la llave en la cerradura —esa cerradura siempre andaba mal—; llevaba herramientas y una linterna en la mochila. Los escuché gritar durante horas y recuerdo que mi hermano le pedía por favor que quería mudarse, que si no se mudaba, se iba a volver loco.
Nos mudamos. Mi hermano se volvió loco igual. Se suicidó a los veintidós años. Yo reconocí el cuerpo destrozado. No tuve opción: mis padres estaban de vacaciones en la costa cuando se tiró bajo el tren, bien lejos de nuestra casa, cerca de la estación Beccar. No dejó una nota. Él siempre soñaba con Adela: en sus sueños, nuestra amiga no tenía uñas ni dientes, sangraba por la boca, sangraban sus manos.
Desde que Pablo se mató, vuelvo a la casa. Entro en el jardín, que sigue quemado y amarillo. Miro por las ventanas, abiertas como ojos negros: la policía derrumbó los ladrillos que las tapiaban hace quince años y así quedaron, abiertas. Adentro de la casa, cuando el sol la ilumina, se ven vigas y el techo agujereado y basura. Los chicos del barrio saben lo que pasó ahí adentro. En el suelo pintaron, con aerosol, el nombre de Adela. En las paredes de afuera también. ¿Dónde está Adela?, dice una pintada. Otra, más pequeña, escrita con fibra, repite el modelo de una leyenda urbana: hay que decir Adela tres veces a la medianoche, frente al espejo, con una vela en la mano, y entonces veremos reflejado lo que ella vio, quién se la llevó.
Mi hermano, que también visitaba la casa, vio esas indicaciones e hizo ese viejo ritual una noche. No vio nada. Rompió el espejo del baño con sus puños y tuvimos que llevarlo al hospital para que lo cosieran.
No me animo a entrar. Hay una pintada sobre la puerta que me mantiene afuera. Acá vive Adela, ¡cuidado!, dice. Imagino que la escribió un chico del barrio, en chiste o desafío. Pero yo sé que tiene razón. Que ésta es su casa. Y todavía no estoy preparada para visitarla."

V I B E C H E C K

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2019.04.05 17:12 leos79 [UPDATE] Al fin usé la app de monopatines Grindr y OJO! No es lo que parece! Terminé con el culo roto.

Esto es una actualización que hice a partir de que pude utilizar el servicio. La primera parte de mi análisis está acá.
EDIT: Recomiendo leer la primera parte primero, para que ésto sea más fácil de entender...

Bueno, como deben haber leído ya, quise utilizar la nueva app Grindr para transporte en monopatines y, después de mucho trabajo, pude coordinar con Juan Carlos, un morocho fornido de 1.95m, que pasó a buscarme con su monopatín. Me saludó con una sonrisa y un afectuosamente (quizás demasiado?) y me dijo "vamos?". Me llamó la atención que, aunque habíamos arreglado protección, no traía casco ni rodilleras ni para él; así que le pregunté, "traés protección?" y me dijo" sí, tranquilo, tengo el forro acá", señalando su bandolera multicolor. Bueno, la verdad que no estuvo bueno el malentendido, creo que tendría que haberse dado cuenta de que a mi no me interesa dónde guarda el monopatín cuando no lo usa, si tiene forro, estuche o lo que sea, tendría que haberse dado cuenta de que la protección que le preguntaba era para mí y no para el monopatín, pero bueno, hay gente así, que no se da cuenta de nada, y como tampoco me gusta confrontar, se la dejé pasar. Le di la dirección y arrancamos.

Desde ya les adelanto que viajar dos personas en un monopatín es muy incómodo; hay muy poco espacio y es muy inestable; además, Juan Carlos conduce bastante rápido para lo que es un vehículo tan inestable, tuve que sujetarme de él muy pegado y con bastante firmeza... cosa que me parece que no le gustó, porque se puso como muy tenso. Le pregunté si estaba todo bien y me dijo que se había puesto durísimo... como yo tengo perifar flex le ofrecí para su contractura, le dije que yo tenia algo para calmarle eso y que luego se lo daba. No me gustó que se pusiera tan nervioso al punto de contracturase sólo por el hecho de que me haya sujetado de él... a lo mejor piensa que soy gay y se sintió incómodo por eso? Bueno; homófobos hay en todos lados.

De repente, pasamos por un restaurante y Juan Carlos me pregunta si no me apetece parar a tomar un café. Buena! yo sabía que los Uber ofrecen agua, caramelos y otras golosinas; esto, evidentemente, es un paso adelante. Punto para Grindr. Por supuesto, le acepté la oferta, las cosas gratis no se rechazan, pero como estaba algo apurado le aclaré que 5 minutos nomás, pues a mi me urgía seguir con lo que iba a hacer.

Ya tomando el café se puso a conversar, pero con demasiada amabilidad para mi gusto. Muy afectuoso e informal para alguien que está dando un servicio. "Papi", "amor", "lindo", etc, pero bueno; habiendo ido a estos restaurantes nuevos, como el Hard Rock café, ya veo que es la nueva moda en cuanto atención al cliente, así que hay que bancárselo. Me dio un poco de cringe pero tampoco me gusta ser antipático así que le seguí la conversa, no sea cosa que después me califique mal en la app. "¿Por qué te urge tanto ésto?", me preguntó. No me gusta dar tantas explicaciones. Hace un par de años mandé hacer muebles nuevos para mi casa y los pagué con la tarjeta; el mueble de la cocina y del baño ya los terminé de pagar pero, por esa época, tuve otras cuentas y me quedó pendiente el mueble del dormitorio, deuda que arrastro hace años y por la que me estaba dirigiendo a la financiera a reprogramar. En fin; explicación muy larga; me limité a decirle nomás que había tenido deudas por distintas cosas, de las que había podido salir, pero que nunca había podido salir del clóset y que ya no aguantaba más el estrés que eso me provocaba. Me dijo "no sabés cómo te entiendo", haciendo "no" con la cabeza, supongo que él también ha tenido deudas, como todos.

Me preguntó qué me parecía él, y como no le quise decir sobre el exceso de amabilidad para no ser antipático, le dije lo otro que se me ocurrió, que es verdad. Yo estoy un poco harto de los choferes que te pasean, así que valoré que Juan Carlos no me paseara; "me gusta como vas directo y no me andás dando vueltas". Dijo que él siempre había sido así. Punto para Juan Carlos.

A continuación me preguntó "cómo es este fetiche tuyo con los monopatines?". Le respondí que yo no creía que llegase a ser un fetiche, sino que se había dado así, y le confesé que esa era mi primera vez. "primera vez con los monopatines... o primera vez con todo?". "Con todo", por supuesto. Nunca había usado monopatín, ni la app, nada. Juan Carlos sonrió y me dijo que iba a ser "gentil" conmigo. Recordando la inestabilidad del monopatín aproveché su oferta de gentileza para decirle que estaba bastante nervioso por ser mi primera vez y que no quería que fuésemos tan rápido siendo que no era algo estable. Me dijo que iríamos a la velocidad que yo quisiera y que él también estaba buscando algo más estable. Como no entendí si se refería a algo más estable físicamente (un auto, supongo) o laboralmente (uber? no, no es tan estable... taxi?), le pregunté "ah, pensás ser taxi?", le pregunté. Me dijo que ya había laburado en eso y no le funcionó, "me rompí el culo trabajando de taxi, tuve una época que ni al baño podía ir, ya no quiero saber nada más de eso". Sin querer resolví una duda que tuve siempre, que es a dónde van los tacheros al baño... ya me enteré de que no van. Que bajón, eso explica por qué casi todos andan siempre de mal humor... será por el tránsito lento (jaja, chiste de doble sentido; lo explico porque sé que no todos agarran fácil las cosas con doble sentido; yo sí las agarro enseguida)

Juan Carlos luego me preguntó qué me había dado ahora por probar por primera vez. Recordé entonces que, técnicamente, no era la primera vez; yo ya había andado en monopatín una vez cuando era niño, así que le conté, "bueno, no es la primera vez; de niño probé un día en la casa de mi primo, pero nunca más. De grande sí es la primera vez". "Y por qué ahora?", me preguntó. Me puse a pensar y seguramente tenga que ver con que vengo de una familia muy tradicional y correcta; por ejemplo, mi vieja nunca se subió a un Uber hasta que lo reglamentaron... bueno, y yo, en realidad, tampoco. De niño nunca me dejaban hacer cosas que consideraran peligrosas, como subirme a un monopatín; mi vieja casi me mata el día que me vio andando en el de mi primo cuando era niño y, después de eso, pasé años pidiendo uno para mi en navidad, reyes o mi cumpleaños y nunca me lo dieron. "Mirá, la verdad es que desde niño siempre tuve ganas, pero mi familia siempre fue muy chapada a la antigua y capaz que yo heredé un poco de eso; quizás yo me animé porque ahora está reglamentado, no sé... pero si mi vieja me ve que ando en esto, seguro le da algo... es más, cuando de niño me vio jugando con el de mi primo casi me mata, a pesar de que tenía uno chiquito... pero bueno, ya soy grande y puedo probar lo que yo quiera, verdad?". "Verdad", me respondió Juan Carlos sonriendo.

Luego me empezó a contar algunas de sus cosas... de cómo se cuida con las comidas, del gimnasio al que va... me preguntó si no querría ir con él... le dije que no, que muchas gracias, y tanta conversación me parecía demasiado y ya me estaba poniendo nervioso, así que le pedí para continuar porque ya me estaba poniendo muy impaciente. Así que Juan Carlos pagó, salimos, nos subimos nuevamente a su monopatín y arrancamos. En los minutos que quedaban de trayecto me puse a pensar en todo lo que había pasado; grupo de gimnasio, se cuida con las comidas, está en buen estado físico, bronceado, bien peinado y arreglado, muy simpático y canchero, afectuoso, me invita con café... y ahí até cabos:

Éste tipo me está queriendo meter en herbalife! No entiendo cómo no me di cuenta antes, con lo sagaz que soy...

En fin; como no me gusta confrontar, y tampoco quería seguirle el juego, decidí hacer lo que cualquier persona madura hubiese hecho en mi lugar: saltar del monopatín en marcha y salir corriendo sin dar explicaciones. Lo hice pero, con tan mala suerte que, al saltar, con la velocidad a la que íbamos, perdí el balance y me caí de culo... rompiéndome el coxis (según me enteré después). Juan Carlos se dio cuenta, paró, pensó que me había caído, me preguntó si podía continuar y le dije que no, que creía que me había roto algo y, ahí nomás, sin que yo pudiera interceder, me paró un taxi e insistió en acompañarme a mi emergencia. Luego de una placa el doctor me diagnosticó el resultado que les comenté. Le pregunté al doctor por el pronóstico y me dijo que, por lo menos, un mes sin poder sentarme. Salí del consultorio, Juan Carlos seguía ahí (querría aún cobrarme el viaje?), me preguntó cómo estaba, le dije que no iba a poder usar el culo por lo menos por un mes, me dijo "uh, que bajón", se ofreció a ir a comprarme un agua, le dije que sí, salió pero nunca más volvió. Andá a saber, se habrá levantado a otro cliente en el camino? Habrá tenido miedo de que lo demande? Nunca lo voy a saber.

En fin, mi conclusión del servicio? Muy complicado para coordinar los viajes, muy buena la atención, un poco indiscreto, pero el medio de transporte no es cómodo y parece que los conductores andan en cosas raras. No sé si lo recomendaría.


EDIT: Muchas gracias a todos por sus comentarios!
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2019.02.14 13:18 keylanaomi Hackear la voz: un enfoque de lxs fisiólogxs para entrenar una voz femenina

Hackear la voz: un enfoque de lxs fisiólogxs para entrenar una voz femenina
Este es un post traducido del original del usuario u/A_Windward_flame en asktransgender
https://www.reddit.com/asktransgendecomments/5hgusl/hacking_the_voice_a_physicists_approach_to/

📷

Descargo de responsabilidad: esta es una investigación personal de un fisiólogx, no soy un terapeuta del habla, sino que es mi intento de entender las cosas que me enseñaron en los procesos físicos subyacentes que ocurren para conectar los ejercicios que me dieron para practicar y la física de lo que pasaba. Recuerda que los malos hábitos vocales pueden causar daños a largo plazo, como regla general, no debe sentir que está forzando su garganta y nunca debería haber ningún dolor. Si encuentras alguno, detente, descansa la voz. Realmente no hay sustituto para un terapeuta del habla capaz de ver lo que estás haciendo físicamente y corregir cualquier mal hábito.

¡Hola a todes!
No estoy muy seguro de cuán útil será esto para todos, podría ser algo impenetrable, pero haré lo mejor que pueda. También será largo. Salta las secciones que no te interesen. Además, si descubres que lo que estoy diciendo es simplemente confundirte, ignora esta publicación, estoy esperando que se llene, pero bueno, tal vez haya otros terapeutas ahí fuera que puedan aferrarse a ella y encontrarla útil.
Como preludio, solo daré una explicación de por qué estoy haciendo esta publicación. Llevo aproximadamente un año entrenando con la voz y me han frustrado las descripciones vagamente subjetivas del proceso, tanto en guías como de entrenadores vocales. Retroalimentación subjetiva, y grabándome a mí mismo donde fue frustrante por decir lo menos. Más allá de la disforia que me hizo enfrentar, cómo podría saber que no estaba siendo mi peor crítico. Cuando mi voz se sentía mal, ¿cómo podría saber que en realidad era malo? Cuando podía escuchar las cosas mal, ¿cómo podría resolver lo que estaba mal sin prueba y error?
Dado que tengo un doctorado en física, decidí investigar un poco sobre la física real del proceso y ver si podía eliminar algunos puntos de referencia para ver en qué trabajar. Aprendí algunas cosas sorprendentes, entre ellas, que una laringe elevada es menos importante de lo que parece (en realidad, más importante es una laringe inclinada, entrenarse para elevarla inherentemente, por lo que se enseña de esa manera). Como se puede imaginar, las fuentes son limitadas, pero piratearon algo de 15 o más papeles, y proporcionaré enlaces a algunos de los más útiles. En total, esto representa la agregación de aproximadamente 6 meses de trabajo, recogiendo los fragmentos útiles de artículos sobre temas no relacionados, porque casi no hay investigación sobre la voz transgénero desde el lado físico de las cosas.
Esto será en gran medida basado en la física, no sé si alguien más lo encontrará útil, pero mi progreso saltó enormemente una vez que compilé todo esto. Entonces, vamos:

Cómo funciona la voz

Mecanismos vocales

Como nota, esta sección no es (casi) totalmente importante para el lado práctico de las cosas, pero es interesante. Siéntase libre de saltearlo. O no. solo soy un texto en una pantalla.
Fisiológicamente, existen 4 medios distintos para producir sonido, etiquetados de m0 a m3. m0 y m3 (voz fría y silbato) no son útiles y se ignorarán. Los dos mecanismos restantes, m1 y m2, son los que utilizamos para producir casi todo el sonido.
Estos mecanismos no son los mismos que los registros vocales de los que hablan las personas cuando cantan o hablan, la terminología que se desarrolló mucho antes de que supiéramos lo que realmente estaba ocurriendo fisiológicamente y, por lo tanto, está completamente confundida y confusa, y cambia según el fondo del entrenador vocal.
m1 implica el cierre completo y la vibración completa de las cuerdas vocales. m2 involucra solo vibraciones a lo largo de los bordes de las cuerdas vocales. El cierre (o, más bien, el porcentaje del tiempo que las cuerdas vocales están en contacto) siempre es menor que m1, y es más posible que los acordes estén (muy, muy cerca) completamente desconectados, sin hacer (mucho) contacto, sino simplemente vibrar como el aire fluye a través de ellos. esta fuente como ejemplo
Conectar estos dos mecanismos a los registros vocales de los que todos hablan no es fácil. Lo que podemos decir con certeza es que la voz del 'cofre' es definitivamente m1, con un alto grado de cierre de acordes. 'Falsetto' es definitivamente m2, con un grado bajo (casi inexistente) de cierre de acordes. Falsetto no se puede conectar sin problemas a la voz del cofre, si comienzas en el falsetto y tratas de deslizarte hacia abajo en la voz del cofre, habrá un chirrido al cambiar. Sin embargo, m2 puede estar conectado a m1 (no en un nivel fisiológico, las mediciones precisas siempre revelarán cuando alguien está cambiando de una a otra, sin embargo, en términos del sonido de audio producido, es posible conectarlos, sin ningún cambio en el timbre o sonido presión) Esto lleva a la 'mezcla de voz', que es el 'objetivo' del entrenamiento de voz que queremos hacer. Fisiológicamente, en realidad son dos voces mixtas, denotadas mx1 y mx2. Aquí, por ejemplo, mx1 usa exclusivamente m1, pero a través del entrenamiento aprendes a "adelgazar" las cuerdas vocales (reduce el cierre del acorde, aumenta la cantidad de tiempo que están abiertas) y sintoniza Las resonancias para que m1 *suene.*más como m2, a pesar de ser fisiológicamente m1. mx2 hace lo mismo con m2, aprende la coordinación específica de los músculos que aumenta el cierre de acordes de m2. Este es un muyPaso antinatural para los individuos AMAB en general. Las personas de AFAB tienden a saltar entre m1 y m2 con mayor frecuencia, y entrenan mientras crecen porque (al menos en las culturas occidentales) las mujeres transmiten énfasis a través de la modulación del tono, y así entran y salen de los mecanismos vocales (por cierto, esto es lo que llevó a mucha confusión de que 'las mujeres no tienen falsete' durante siglos (lo hacen, simplemente suena más como su voz de pecho). Los hombres transmiten énfasis a través de modulaciones de volumen, y tienden a casi nunca usar m2. (Aparte de eso, me gustaría mucho conocer la experiencia de las personas que crecieron hablando idiomas que usan mucha variación de tono para comunicarse, el mandarín como ejemplo. Tengo la sensación de que las personas de AMAB podrían usar m2 más como un parte natural del habla, y por lo tanto tener un tiempo más fácil con el entrenamiento vocal,
**Por eso es importante entrenar el falsete.**Si eres AMAB, lo más probable es que uses exclusivamente m1. Los músculos para m2 son débiles, subdesarrollados y descoordinados. Para lograr el objetivo final de hablar casi exclusivamente en mx1, con cambios ocasionales en mx2, se deben desarrollar m2. Dado que el falsete representa el extremo de m2, la práctica desarrollará los músculos y las coordinaciones necesarias tanto en mx1 como en mx2. Falsetto no puede conectarse al cofre, y nunca querrás hablar en falsete, pero date cuenta de eso, si quieres una voz suave y consistente en todo tu rango vocal (lo que probablemente sea mucho más alto de lo que crees) m2), si desea cambiar de m1 a m2 sin un cambio en el sonido, necesita desarrollar estas coordinaciones. Falsetto es tu amigo, no tu enemigo. Personalmente, acabo de cantar un montón de risas de Taylor Swift
Vale la pena señalar que, para casi todos los individuos de AMAB, el "quiebre" en su voz donde (suponga que no está entrenado) que cambia de voz en el pecho al falsete ocurre en algún lugar desde c4 (261 hz) a g4 (392 hz) mientras que la persona promedio de AFAB Habla alrededor de a3 (220hz). Esto hace que parezca que m2 simplemente no es útil, pero más allá del hecho de que en el habla regular las chicas a menudo saltan más allá de c4, el objetivo es que m1 adquiera muchas de las características (resonancia y otras) de m2, que se logra mejor simplemente practicando m2. Personalmente, he encontrado lo que funciona para mí, lo que produce el sonido más consistente, es usar mx1 hasta d4, y usar mx2 arriba. Puedo sentir conscientemente el cambio de uno a otro, pero el sonido producido es el mismo. Tenga en cuenta que los cantantes bien entrenados tienen un gran rango dentro del cual pueden cambiar de mx1 a mx2 sin que haya ninguna diferencia en el timbre. Esto les permite tener una voz más "alta", manteniéndose en mx1 y manteniendo el cierre de acordes lo más alto posible, antes de cambiar a un cierre de acordes alto mx2, o ser más ligeros al usar mx2 antes. Aquí es de donde viene el mensaje de 'una voz completa' con los maestros de canto - un mensaje que encuentro es simplemente confuso, no es una sola voz, y cuando empiezas, sientes un 'flip' muy duro en el falsete, pero a través del entrenamiento, usted aprende cómo coordinar sus músculos para que pueda 'voltearse' sin ningún cambio en el sonido, e incluso elegir dónde voltear para cambiar la calidad de su voz. una voz más alta hacia arriba, manteniéndose en mx1 y manteniendo el cierre del acorde lo más alto posible, antes de cambiar a un alto acorde mx2, o para ser más ligero usando mx2 antes. Aquí es de donde viene el mensaje de 'una voz completa' con los maestros de canto - un mensaje que encuentro es simplemente confuso, no es una sola voz, y cuando empiezas, sientes un 'flip' muy duro en el falsete, pero a través del entrenamiento, usted aprende cómo coordinar sus músculos para que pueda 'voltearse' sin ningún cambio en el sonido, e incluso elegir dónde voltear para cambiar la calidad de su voz. una voz más alta hacia arriba, manteniéndose en mx1 y manteniendo el cierre del acorde lo más alto posible, antes de cambiar a un alto acorde mx2, o para ser más ligero usando mx2 antes. Aquí es de donde viene el mensaje de 'una voz completa' con los maestros de canto - un mensaje que encuentro es simplemente confuso, no es una sola voz, y cuando empiezas, sientes un 'flip' muy duro en el falsete, pero a través del entrenamiento, usted aprende cómo coordinar sus músculos para que pueda 'voltearse' sin ningún cambio en el sonido, e incluso elegir dónde voltear para cambiar la calidad de su voz.
Como tal, aprender a cantar correctamente (asegurarse de que esté aprendiendo correctamente o que pueda ser perjudicial) también es una cosa muy útil.

Los musculos involucrados

Esta es una sección completamente irrelevante para el lado práctico de las cosas, pero puede conectarse a una gran parte de la terminología que ya ha encontrado. Salta o no, dependiendo de cómo te sientas.
Entonces, como la simplificación más bruta posible (porque las coordinaciones musculares son siempre complejas) hay dos conjuntos de músculos importantes para producir sonido. Los músculos cricotiroideos (TC) y tirroaritenoides (AT). Estos músculos trabajan en oposición entre sí (como todos los músculos tienden a estar en el cuerpo): los músculos de la TC "estiran" las cuerdas vocales, estirándolas, haciéndolas más delgadas, aumentando el tono y disminuyendo el cierre de la cuerda. Los músculos TA aplastan las cuerdas vocales juntas, engrosándolas, disminuyendo el sonido y aumentando el cierre de acordes. Toda la producción vocal es un equilibrio de los músculos CT vs TA.
La gente suele hablar de que el falsetto es "dominante en TC" y que el pecho es "dominante en TA". Esto es engañoso, todas las vocalizaciones usan ambas, con la combinación precisa que determina el tono y el cierre del acorde, lo que influye enormemente en la calidad del sonido producido. 'Chest voice' en realidad usa más acción CT que falsetto, pero también usa mucha acción TA, lo que lleva a una mayor relación TA / CT, ver esto por ejemplo
Aprender a hacer cualquier cosa con su voz es aprender las coordinaciones precisas de los músculos TA y CT, y luego modificar el tracto vocal para que el sonido producido sea altamente resonante. Esta es la razón por la que (y cómo) las personas hablan de "adelgazar" la voz del cofre y "reforzar" el falsete para producir un timbre uniforme y uniforme. Las personas no entrenadas en AMAB tienden a "voltearse" hacia el falsete con los músculos TA casi completamente relajados, lo que produce un sonido ligero y aireado. Lo que quiere entrenar es agregar músculos TA, lo que aumenta el cierre de los acordes, pero manteniendo una relación TA / TC similar. Esto es mx2, y es difícil, pero afortunadamente, todos pueden aprender a hacerlo. A la inversa, mx1 está usando su voz de 'cofre' (m1), pero está reduciendo la actividad de TA para disminuir el cierre del acorde. Hazlo correctamente y seguirás 'volteando' al falsete, pero el punto en el que lo hagas tendrá una participación similar de los músculos TA y TC, y los timbres serán similares. Lamentablemente, no hay manera de aprender cómo hacerlo directamente, pero aprender a cantar te enseñará estas habilidades de manera inherente.

Formantes vocales

Este es el aspecto más importante de la física involucrada, así es como transmitimos el significado cuando hablamos, pero la noción de un formante vocal es complicada, especialmente para los no físicos / personas sin experiencia en las series de Fourier. Comprender esto, y cómo funciona en las voces masculinas y femeninas, es lo que me dio puntos de referencia objetivos y basados ​​en mediciones en los que trabajar.
Cuando producimos sonido, producimos ondas de sonido en un número asombroso de frecuencias, la frecuencia más baja (a menudo llamada h0) es lo que determina el tono de la voz, pero hay un gran número de "armónicos", múltiplos de esta frecuencia, que también producimos. Si estamos produciendo un sonido a 120 hz (tono bajo para una voz masculina), también estamos produciendo sonidos a 240 hz, 360 hz, 480 hz, etc., hasta 3000 a 5000 hz (más o menos).
Un formante es una pequeña banda de frecuencias que, mediante el uso de varias cámaras de resonancia en nuestra garganta, boca y cabeza (en realidad nunca enviamos aire al pecho, por lo que el pecho no contribuye en absoluto a la resonancia, da la casualidad de que las voces masculinas producen sensaciones vibratorias en el pecho, razón por la cual el nombre "voz de pecho" es completamente engañoso, se amplifica a volúmenes mucho más altos. Si está observando el espectro de frecuencias de su voz en un espectrómetro, los formantes presentarán como picos notablemente pronunciados en las intensidades (o presión de sonido) de las frecuencias en una región centrada en el formante.
Tenemos muchos de estos formantes, que se centran en muchas frecuencias diferentes, tenemos una aproximadamente cada 1000 hz. De manera crucial, al modificar las posiciones de la laringe, la lengua, la mandíbula, la paleta blanda, los labios y muchas otras muchas cosas, alteramos las posiciones de estos formantes. Amplificamos diferentes frecuencias a diferentes niveles. Cada sonido que producimos viene a través de esta acción, y requiere la coordinación de todos estos músculos diferentes, así es como distinguimos los sonidos, es por esto que una 'o' suena diferente a una 'a'. Es importante destacar que la totalidad de la diferencia entre voces masculinas y femeninas, está en la ubicación y las intensidades relativasde estos formantes. Para hablar, todo es transmitido por los primeros segundos formantes. Para cantar, el tercer formante se vuelve importante (por lo tanto, si desea entrenar una voz cantante, considere estudiar esto)
Como ejemplo, considere la vocal 'e' larga, como en 'prestar atención'. Los oradores masculinos tienen un primer formante (F1) a aproximadamente (en promedio) 270 hz, y el segundo formante (F2) a aproximadamente 2200 hz. Las oradoras tienen F1 a aproximadamente 310 hz y F2 a aproximadamente 2750 hz.
El sonido de la vocal está completamente determinado por las posiciones / diferencia entre F1 y F2, y la diferencia entre las voces masculinas y femeninas está determinada casi completamente por las frecuencias en las que ocurren
Hackear la voz para mí, entonces, estaba investigando obsesivamente las frecuencias medias de F1 y F2 para las voces femeninas, midiendo mi propia voz y atornillando con cosas como la posición de la laringe (resultó ser casi totalmente sin importancia para mi sorpresa) inclinación de la laringe ( muy, muy importante) posición de la lengua y la mandíbula (muy, muy importante), apertura de la garganta, cuán elevada está la paleta blanda, e incluso qué tan inclinada está mi cabeza, cómo están mis hombros (levantando mis hombros REALMENTE atornillados con el sonido) - una lección que, desafortunadamente, si desea una voz femenina de buena calidad, la mayoría de los músculos de su cuerpo / hombros / garganta / laringe necesitan estar relajados, lo cual se ve frustrado ya que los nervios tienden a hacer que se tensen, pero viendo cómo se alimenta. cómo esto afectó realmente la voz realmente me ayudó a relajar todo).Muchos muchos otros pequeños movimientos musculares también.
La parte útil, para mí, fue que, en lugar de probar y equivocarse, "intentaba" diferentes sonidos, escuchándome a mí mismo (lo que es un chiflado de disforia) y al escuchar que mi voz era incorrecta, pero al no tener idea de lo que estaba mal, en su lugar podría Siéntate y vuélvete a atar con varios músculos, y aprende lo que afinó mis formantes hacia los valores femeninos. Como nota al margen, no podrá obtener los formantes exactamente como valores "promedios" femeninos, su fisiología es simplemente diferente y no es posible un control completo de los formantes. Pero podrá cambiarlos a rangos femeninos (así es como desarrollamos voces femeninas). Esto me ha permitido obtener el sonido, y la mayoría de las frases (aunque todavía necesito mucho trabajo) bastante decente. El fraseo es más difícil porque, lamentablemente, eso involucra cosas como variaciones de tono, y los porcentajes de tiempo dedicados a hacer cada sonido en particular en una palabra. Intento hablar conscientemente más despacio y con más variación de tono.
También vale la pena señalar que las intensidades relativas de los formantes, es decir. Cuánto amplifican las frecuencias, también es importante, pero mucho menos importante que su posición.
Y aún más lejos, estoy lo suficientemente obsesivo como para comenzar a investigar cómo los formantes cambian con la emoción, para ver si puedo mejorar la expresión (las mujeres tienen variaciones mucho mayores en las posiciones de los formantes dependiendo del tono emocional de la voz) para Por ejemplo, este documento fue para hombres y mujeres checos, por lo que no se traduce perfectamente al inglés, pero me dio buenas ideas sobre cómo están cambiando los formantes en función del contenido emocional (alerta de spoiler, las mujeres tienden a cambiar los formants mucho más para expresar diferentes emociones)

Hackeando la voz

Ok, eso cubre la física de todo esto y muestra qué y por qué estoy tratando de lograrlo. Ahora para el cómo. En primer lugar, tenga en cuenta que todos los pasos descritos en varias guías en línea son bastante buenos, enseñan ejercicios que desarrollan el control de todos los músculos que necesitará. Debe poder controlar su laringe, su lengua y su mandíbula, para dirigir el flujo de aire hacia varias cavidades resonantes y controlar la forma de las cavidades para obtener el sonido que desea. Me gusta esta guia
Una vez que haya desarrollado los músculos, el resto es solo coordinación, y esto normalmente se enseña con un 'escucharlo hasta que suene bien', es donde quería que funcionaran los puntos de referencia medibles. Mirar a los formantes es una combinación de los pasos de 'resonancia' y 'fraseo' en las guías: si su resonancia no es correcta, los formantes se colocarán mal y carecerán de poder. Si se eliminan las frases, los formantes estarán en el lugar equivocado cuando emitan sonidos específicos; debe aprender a modificar sus vocales para que "suenen" femeninas (de nuevo, los cantantes entrenados pasan mucho tiempo aprendiendo cómo modificar las vocales). aprender a cantar correctamente hace que hablar correctamente sea mucho más fácil)
Además, aprender a cantar hará maravillas , aprenderá el control completo de los músculos y encontrará esa voz "mezclada" y esquiva. Un buen ejercicio para practicar es deslizarse desde la parte inferior de su rango vocal, hasta la parte superior, a través de la ruptura en el falsete. Eventualmente, puede aprender a "arreglar" el descanso (esto es difícil) para que no lo note en absoluto, esto le dará una buena base, pero no es estrictamente necesario para tener una voz femenina que hable.
Si sientes que aún estás desarrollando los músculos y las coordinaciones, el resto de esta publicación será (aún más) inútil para ti, concéntrate primero en este bit.

Midiendo los formantes

Esta es la parte difícil, es algo subjetiva y no se puede describir fácilmente, ni hay un software de fácil acceso para que lo haga por usted (las cosas que existen están dirigidas a la academia, he considerado codificar algo, pensaré en más). Así que aquí hay un método crudo que hice. Necesitará una aplicación de espectroscopio, no espectrograma (que esencialmente muestra un espectroscopio cambiante con el tiempo). Me gusta 'Advanced Spectrum Analyzer PRO' - gratis en la tienda de Android, ya que marca las frecuencias en las que se producen picos resonantes y poderosos. No puedo ofrecer muchos consejos en este frente, pero cualquier método que tenga para extraer formantes lo hará, confié en mi análisis de los espectros de frecuencia. Esto mostrará la 'potencia' o 'intensidad' (generalmente en dB) del sonido que se produce en cada frecuencia.
No sé cuán fácil o preciso será esto si no tiene experiencia con el análisis de señales / transformadas de Fourier. Es una interpretación subjetiva y susceptible de interpretaciones erróneas voluntarias (desea que los formantes se encuentren en un lugar determinado, por lo que está más dispuesto a interpretar los datos de que están en esa posición como un sesgo inherente). No sé qué hacer con esto más que decir, disculpe si esto es completamente inútil para usted. (Si alguien pudiera recomendar un software fácil de usar para él, lo apreciaría, no me fijé demasiado porque nunca pensé en hacer de esto una guía, solo jugué un poco con mi propia voz y feliz interpretando mis propios espectros de frecuencia.
Lo que estás buscando, es algo como esto que muestra muy bien cómo los formantes pueden moverse con diferentes sonidos vocálicos. No está buscando los 'dos ​​picos más altos', ya que estarán muy cerca uno del otro y corresponderán al mismo formante (generalmente F1), sino a la 'banda' de frecuencias que son más intensas que el resto. Recuerde que los formantes se producen como una 'banda' de frecuencias que se amplifican por la estructura específica de su pasaje vocal y boca (vea los diagramas de las formas de la boca y la garganta para tener una idea de lo que está pasando). Quieres encontrar (aproximadamente) el centro de las dos primeras bandas, ignora F3, no es útil a menos que estés cantando. (¡Esto a veces se llama formante de cantantes!) Aquí y aquí Son ilustraciones esquemáticas que también son útiles.
Los formantes pueden ser difíciles de identificar, especialmente la F1; es posible que no esté produciendo frecuencias en el punto en que el formante proporciona la mayor potencia. Pero los formantes son independientes del tono en el que estás hablando y son específicos del sonido particular que estás haciendo (así es como identificamos las vocales y las consonantes). Un buen método es mantener un sonido particular y barrer a través de un rango de frecuencias. Los formantes deben saltar hacia ti, y con un poco de prueba y error puedes averiguar dónde están centrados. Hacer un zoom en la región de frecuencias donde se produce el formante puede ayudar.

Así que tenemos los formantes, ¿ahora qué?

Aquí nuevamente se vuelve subjetivo, los formantes variarán con el lenguaje, el acento y la emoción, además de las diferencias de género. Una respuesta simple sobre cómo desea cambiar los formantes es 'mayor frecuencia que la que tiene'. Proporcionaré algunas figuras generales del estadio de béisbol. Esto , que estudia directamente a las mujeres trans (la figura en esta página fue muy útil: representa los 4 sonidos vocales más extremos, si puedes dominarlos, puedes dominarlos a todos) ... y esto (tomado de aquí te da una Una idea aproximada para el inglés, pero hay variaciones. La página de wikipedia también proporciona algunas ideas buenas (aunque no genéricas) de dónde estamos.
Personalmente, me senté con una chica cis y medí sus formantes para esta tabla de vocales. Luego medí los míos y traté de cambiarlos hacia los de ella.

Modificantes formantes

Así que hay muchas combinaciones de músculos involucradas en cambiar la forma de su tracto vocal y boca para producir diferentes sonidos. En general, la F1 es más fácil de cambiar hacia los rangos femeninos; está determinada en gran medida por la longitud del tracto vocal. Levantar tu laringe cambiará esto. Como nota, realmente me di cuenta de que estaba elevando mi laringe demasiado alto, produciendo sonidos más infantiles que femeninos. Esto es frustrante que tratar, debido a la inclinación de la laringe es un factor importante en la F2, pero por lo general cuando se está aprendiendo, sólo se puede llegar a inclinar la laringe porelevandolo Los cantantes entrenados aprenden a inclinar su laringe independientemente de criarla (no conscientemente, sino aprendiendo a cambiar los sonidos que aprenden a hacerlo). Cantar me ayudó, no tengo ningún consejo fuera de esto (pero, oye, es posible que no necesites aprender a levantar e inclinar tu laringe de forma independiente).
La F2 se determina principalmente por las posiciones de la mandíbula, la boca y la lengua (la laringe controla el flujo de aire que determina qué tan poderoso es). Como regla general, querrá crear tanto espacio en su garganta / boca como pueda, lo que implica una mandíbula abierta, una boca más abierta y una garganta más abierta de lo que normalmente suele hablar (imaginar un golf La bola atorada en tu garganta mientras hablaba me ayudó a abrir la mía; también puedes practicarla con una sonrisa amplia como un genio maníaco, y debes sentir que se te abre la garganta).
Pero aquí está el truco: al observar los formantes no tuve que hacer ningún ensayo y error basado en los sonidos. Podría jugar haciendo un sonido de vocal y simplemente mover mi lengua hacia arriba y hacia abajo, abrir y cerrar mi garganta, bajar mi laringe, abrir mi boca, bajar mi mandíbula, mover mi mandíbula hacia adelante. Cualquier número de movimientos (que producen sonidos tremendamente tontos en el proceso) y vea cómo se movían mis formantes cuando hice esto. El arreglo específico que era "mejor" (es decir, más cercano a la hembra) para cualquier sonido dado, podría así concentrarme, y luego practicar el infierno hasta que estuviera cómodo. Aquí estáun ejemplo que usa mi propia voz en una vocal larga 'ee' (como en 'keen') La primera es mi vieja voz, hablando cómodamente. Solo desde la instantánea puede ser difícil ver dónde está la F1, pero al mover mi voz hacia arriba y hacia abajo en el tono, pude confirmar que estaba en ~ 260 hz. F2 es similar alrededor de 1650-1700Hz. F3 no es importante (a menos que queramos cantar). Cuando paso a mi voz femenina: levanto la laringe, la inclino, empujo mi mandíbula un poco hacia adelante, abro un poco más mi boca, abro mi garganta y levanto más mi lengua, obtenemos la segunda imagen. El tono se eleva a un buen rango para las hembras (228Hz). La F1 ahora es aún más difícil de identificar, pero nuevamente al barrer el tono, lo encuentro alrededor de 320Hz. F2 está a 2k Hz. Comparando con nuestra cartapara, digamos, 'batir'. Deberíamos tener algo alrededor de F1 = 270Hz F2 = 2300Hz para hombres y F1 = 300Hz, F2 = 2800Hz.
Bueno, mi F1 va bien, mi F2 un poco apesta. ¡Pero eso esta bien! Esta es definitivamente la vocal más difícil para mí (por eso la elegí). El inglés británico parece tener un sonido 'ee' más cerrado que el inglés americano, lo que reduciría F2 (por eso usé una chica cis ... Su F2 estaba a 2500 hz, así que de nuevo no soy muy bueno, pero Definitivamente estoy cambiando hacia la mujer, y con la precisión de la F1, en realidad suena bastante bien).
Tenga en cuenta que puede ser difícil obtener suficiente poder en sus formantes mientras habla en voz femenina. Este es el aspecto de "resonancia" de los regímenes de entrenamiento de voz con los que se encuentra: está acostumbrado a tener poderosas resonancias de "pecho" masculino que refuerzan al hombre. 'formantes. Necesitas volver a aprender cómo dirigir el flujo para maximizar las resonancias de los formantes femeninos (elevar e inclinar la laringe ayuda mucho; esto es, explícitamente, encontrar tu voz principal). Así que poder estudiar la intensidad realmente me ayudó en este frente. - literalmente, trate de controlar su laringe, moviéndola y abriendo la garganta, juegue haciendo ruidos diferentes hasta que vea mucha potencia en F2 - esta es la 'resonancia' que desea. Practícalo
En general, no te estreses demasiado si no puedes cambiar tus formantes hacia los valores que figuran en las tablas, es difícil. Pero eventualmente deberías poder obtener la F1 bastante bien, y F2 debería ser al menos mucho más alto que lo que tenías anteriormente. Siempre y cuando veas de forma tangible el aumento de frecuencia de F1 y F2, te estás moviendo en la dirección correcta.
También agregaría los sonidos 'm' y 'n', ya que son notablemente diferentes entre voces masculinas y femeninas. No te preocupes por las otras consonantes, si las vocales son correctas, es probable que se fijen por sí mismas.
Aquí hay una tabla corta (aproximada) de lo que creo que es razonable, comenzando con las más importantes. De nuevo, es más importante en el contexto de cómo suenan los hablantes masculinos y femeninos en su área. No se preocupe si no puede acercarse a los valores que ve aquí, enfóquese en encontrar dónde están sus formantes y en cambiarlos hacia arriba (en la medida de lo posible mientras sigue haciendo el mismo sonido de vocales) estará limitado según su fisiología, pero verá cómo "mejor" puede manejar su fisiología. Y esto es casi siempre suficiente.

Hay mucho para simplemente enumerar como una tabla, ni creo que sea útil practicar todo individualmente. Más bien, cada vez que escucho algo en mi discurso que no suena bien, en lugar de intentar probarlo y corregirlo, hago una medición de mi voz, hago una medición de la voz de mi chica cis y trato de cambiar la mía a los de ella.
Casi 5000 mundos después y creo que he terminado. Es hora de que esto muera porque probablemente no sea útil a menos que tenga una mentalidad muy técnica. Oh bueno, al menos lo tengo escrito por mi propio bien. Siéntase libre de pedirme que aclare cualquier cosa, haré lo mejor que pueda.
Edición: / u / kmirum me indicó un software muy útil de Praat gratuito para descargar. (Gracias por esto). Ábralo, en la ventana principal seleccione 'nuevo' -> Grabar sonido mono. Comience a grabar, pronuncie la vocal de su elección, presione detener cuando haya terminado, nombre si lo desea y luego presione 'guardar para enumerar y cerrar'. Verás aparecer tu pequeño clip de sonido en la ventana principal. Presione 'ver y editar' y en la barra de menú de la ventana que se abre, seleccione 'Formantes' y 'Mostrar Formantes'. Trazará líneas rojas donde están los formantes. Al hacer clic (con cuidado) en la primera y segunda líneas, y leer el valor rojo a la izquierda de la gráfica le dará la frecuencia de sus formantes. Eso'

https://preview.redd.it/971jsxrg0jg21.png?width=547&format=png&auto=webp&s=a7818f1b461e70b0a42e30bdb4ef79ce897b341f

Nota: es probable que haya más errores en el valor informado de F1; esto es especialmente cierto para los sonidos que tienen F1 de baja frecuencia (cuanto más baja es la frecuencia de un formante, más difícil puede ser identificarlo con exactitud, pero sí un proceso automatizado). insistir demasiado en la F1 si no es perfecto. Hay algunas limitaciones sobre esto que el software automatizado podría pasar por alto. F2 debería ser muy preciso ... Una desventaja de esto es que es más difícil ver qué tan poderosos son tus formantes, pero bueno, eso no es un gran problema. Nuevamente, volveré a enfatizar, no se preocupe demasiado por los valores que figuran en las tablas, habrá variaciones por acento de idioma y voz. Más bien, solo úselo para comprobar cuando está probando una voz 'femenina', que sus formantes no están en el mismo lugar que su voz anterior, e idealmente que ' Te estás moviendo un poco hacia los valores de una chica cis que conoces. Y como siempre, nunca te esfuerces, esto puede causar daños.
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2019.01.25 15:16 jupixweb Convivir con el nerviosismo mediático actual

Fuente: https://www.jupixweb.de/2019/01/24/convivir-con-el-nerviosismo-mediatico-actual/

Continuando la traducción de entrevistas, otra vez traigo a Dirk Baecker, uno de los sociólogos más importantes de Alemania, alumno de Niklas Luhmann e impulsor de la sociología de sistemas en la actualidad. Uno de los pocos intelectuales de verdad que toman en serio al internet, sus derivados y sus consecuencias para la morfología de la sociedad futura. La entrevista, emitida en octubre pasado por la radio alemana Deutschlandkultur, puede encontrarse en mi canal de Youtube en donde también subí la transcripción original en forma de subtítulos.
Reproduzco la entrevista íntegramente aquí. La traducción, los enlaces y el subrayado1 son míos:
[Periodista] — Hace dos semanas, la antropóloga cultural Aleida Assmann dijo en la Iglesia San Pablo en Frankfurt:
„… mientras que la era de la imprenta y la de la fotografía analógica aún estaban centradas en valores como verdad, verificabilidad y evidencia, la era digital está abierta de par en par a la manipulación de información …“
Al mismo tiempo, el sociólogo Dirk Baecker publicó en estos días un libro con el título „4.0 o el hueco que deja el ordenador“. Nos encontramos con Dirk Bäcker en nuestro estudio en Berlin, y al preguntarle sobre su mirada como sociólogo en torno a las condiciones digitales del presente, nos vemos envueltos en una conversación sobre las cuatro grandes edades tecnológicas de la historia de la humanidad:
[Dirk Baecker] — Aquí comienza mi interés sobre la digitalización, no solo privado y personal, sino profesional y sociológico…
— Exacto! Eso es lo que queremos conocer: su mirada sociológica a la digitalización!
— …exactamente, ese es el quid de la cuestión: para mí, la digitalización —es decir: la utilización de aparatos electrónicos de todo tipo— reviste la misma importancia profunda para las estructuras sociales y para la cultura humana como la tuvo antes la introducción de la imprenta, antes de eso la introducción de la escritura y antes de eso la introducción del lenguaje. Quiere decir: estamos retomando a pensadores como Marshall McLuhan, Friedrich Kittler y otros al hablar de las cuatro grandes Edades Tecnológicas de la Historia de la Humanidad
— cada una de las cuales fue inconmensurablemente larga…
— ¡Y son cada vez más cortas! Tenemos una lengua desde hace… no se sabe con precisión, solo podemos conjeturar una aproximación de acuerdo al tamaño del cráneo o a estructuras mandibulares… pero [el lenguaje] debe haber caído a la tierra aproximadamente hace treinta o cuarenta mil años… Hay una frase muy bonita de William Burroughs, „Language is a virus coming from outer space“: La lengua es un virus venido del espacio exterior… porque ¡fue tan precipitado! Repentínamente ya no estábamos solamente cara a cara, sólo corporalmente con los demás; de repente comenzamos a oír palabras ¡de las que nunca podemos estar seguros a qué se refieren exactamente! Es lo que yo llamo „El problema de Refrencia de la Lengua“, que fue tan repentino que obligó a la manada primordial —si es que puede llamársela de esa manera— a organizarse en tribus cuya función principal consistía en darle forma a ese problema y a la solución de ese problema (¡y no a la lengua en sí misma!) Ese problema debió ser controlado para que no cualquiera, en cualquier momento, le dijera a cualquier otro cualquier cosa que se le ocurriera…
— Entonces: hace treinta, cuarenta mil años: 1.0, la lengua, la oralidad
— Sí; oralidad. Y después tenemos hace aproximadamente ocho mil años la aparición de la escritura
— 2.0
— 2.0: y más específicamente, hace aproximadamente cinco a cuatro mil años: la escritura alfabética, la condición necesaria para que esa oralidad fluída, esa lengua fluyendo alrededor de nuestros oídos pueda fijarse, observarse… El concepto de „análisis“, el desmenuzamiento de la visión aparece, así, con los griegos; y la sociedad sufre una explosión de horizontes temporales; porque escribir es: poder leer lo que se escribió ayer, escribir lo que deberá ser leído mañana, súbitamente aparece la necesidad de tener conceptos como „pasado“, „presente“ y „futuro“… Otra vez apareció una nueva estructura social, la llamada „sociedad estratificada“… es decir, organizada en estratos sociales… la civilización greco-romana debió así transitar los retos del nuevo… con palabras de Luhman, del nuevo „superavit de sentido“, es decir: más formas, más símbolos de los que pueden ser procesados en un momento dado
„Estratificado“ significa „en capas“, una sobre la otra… ¿y no las había antes de la escritura?
— No en esa dimensión diferenciadora, entre nobles y plebeyos por ejemplo… por supuesto, había jefes, había jerarquías, también había palacios, había segmentos en donde se adivinaba una estratificación más acentuada…
— „En capas“
— Sí, en capas, que formaban un órden estabilizador de la sociedad que, en esencia, funcionaba de forma tal que si habías nacido en ese estrato ya no podrías abandonarlo nunca más. Es, por así decirlo, lo… „dramático“ de la estratificación social: que se define „qua nacimiento“. Y esto es lo que vino a romper la sociedad moderna, al inventar al individuo, que se abre camino a través de esas capas (que aún existen, pero mucho más debilitadas). Ahí aparece el 3.0. El 3.0 es muy interesante porque la introducción de la imprenta es responsable de la aparición de la sociedad moderna…
— ¡Pero aquí hay una diferencia importante! ¡“Lo Escrito“ no es lo mismo que „Lo impreso„!
— ¡Correcto! Con la imprenta aparecen „los escritos“, que son libros, son periódicos, son volantes, son billetes, son documentos oficiales, son diplomas de escuela…
— ¡Es la biblia!
— Sí, la biblia también pertenece a este grupo… curiosamente, Gutenberg inventó la imprenta para distribuír masivamente la biblia. Cosa que rápidamente se convirtió en una blasfemia, pues la biblia estaba reservada a los ojos de los sacerdotes y nunca fue para el pueblo; y al principio se pensó „bien, quizás podamos contrarestar las nefastas consecuencias de la imprenta si con ella distribuímos únicamente la biblia“, pero pronto se tuvo que aceptar que también servía para distribuír otros escritos… Aparecieron los „humanistas„, que en el siglo XV y XVI eran los „Content Provider“ de la imprenta, así es como los denominaríamos hoy; y el truco consistió en que… (por supuesto que esto sucedió luego de la alfabetización generalizada, es algo que tardó décadas, o más bien siglos en llegar), el truco fue que con la imprenta cualquiera podía informarse sobre cualquier tema, sobre el estado de la jardinería, de la democracia, las inversiones, la educación… lo que sea. Y el resultado fue que cualquiera que hubiera leído podía criticar a cualquier otro en cualquier momento. La imprenta moderna es una crítica en la que todos pueden criticar a todos en todo momento, y que, además debe ser aceptada por todos.
— ¿Por qué? Porque se puede revisar…
— Porque los demás también leyeron y comienzan a decir cosas. Kant tiene un pequeño ensayo, „¿Qué es la ilustración?“ Y en las primeras páginas aparece el espanto: ¿Qué hacemos con estos „privados“… es decir, con estos hombres que sentados en sus casas, sin que nadie pueda controlarlos, leen cosas… ¡Cualquier cosa! Sin tener los medios para controlar si lo que leen es verdadero o falso, y sin embargo, salen de sus casas y van al mercado (o a dónde sea) y pregonan cualquier cosa que se les haya ocurrido durante esa lectura?
— Estos „privados“ son, si mal no recuerdo, quienes construyen la esfera pública… o sea que son los privados quienes hacen lo público…
— Bien, sí, esa es la descripción enfática, por así decirlo de la conveniencia de un estado en realidad intolerable…
— Y eso encaja perfectamente con un público que actualmente está marcado por fenómenos como Twitter u otras redes sociales, en donde el chiste reside, justamente, en que estoy solo en mi habitación y… escupo cosas al mundo con una mayor incontinencia que la que observaría en otros contextos, en una reunión por ejemplo (probablemente en coincidencia con la crítica actual)
— Bien, en primer lugar aquí hay que decir que la esfera pública clásica de la burguesía era un medio de control. En efecto, Kant propuso en su escrito „¿Qué es la ilustración?“ que los eruditos únicamente pudieran hablar cuando en el mismo espacio hubiera un segundo erudito, para que el segundo pudiera controlar al primero. Lo que nadie podía prever era que la gente que leería los diarios sería criticada por el propio diario y por otra gente que también había leído los diaros. Ese era un proceso que, comparado con lo que experimentamos hoy, requiere tiempo. Por lo menos necesita de un día entero, hasta que, por así decirlo, cada uno hubiera leído su diario y fuera a su lugar de reunión, en el salón, el café o donde sea… Pero el resultado fue que lo que aparecía en los diarios y lo que se imprimía en los libros podía ser controlado de manera feroz por alguna autoridad: el redactor, el autor, etc. Muchas cosas eran posibles, ¡pero no todo! La situación en la que hoy nos encontramos, es… como se dice habitualmente y sin ninguna ironía: la tertulia se ve extendida a la esfera pública; y cualquier comentario al azar que se le ocurre a cualquier persona en cualquier lado, encuentra su lugar, incontrolablemente, en los posteos de las plataformas de este mundo. Nos encontramos ante una situación totalemente diferente, porque las autoridades, las opiniones aceptadas por todos, los antiguos canales por donde fluía aquello que debía ser comunicado… ya no existen. Aún así, considero que la diferencia entre lo público y lo privado es importante; pero no le daría más importancia de la que se merece. En cuanto nos enfrentamos a algún tipo de medio (ya sea lengua, escritura, imprenta o electrónica) tenemos que lidiar con efectos públicos; y la dificultad que aparece al intentar escapar de la esfera pública (que cominza en la calle), al intentar recluírnos en nuestra habitación a solas para preparar el discurso público… quiero decir: al pensar en algo y decirlo, en ese momento ya nos encontramos dentro de lo privado y lo público a la vez.
— Y también es característico para la época de la imprenta que se tenga algo concreto entre las manos, ya no podemos decir —como en la época oral—, „dije esto y aquello“, o afirmar cosas, o girar fluídamente en torno a los temas; Por el contrario, existe una mayor persistencia y verificabilidad en esta época.
— Sí; una verificabilidad, un comentabilidad… y surge la idea, por primera vez, que los escritos mejoran con el tiempo, que son mejores cuanto más jóvenes son; y no peores, como se creía en la antigüedad (al tener que copiar los manuscritos a mano, con cada copia se producían más y más errores) . Para mejorar es necesaria la crítica; y la posibilidad del comentario es una forma de control crítico.
— ¿De cuándo data la época de la imprenta? ¿La época de la Humanidad 3.0?
— En efecto, surge con la aparición de los tipos móviles; ese sería el momento más visible, más potente. Comienza en 1520, y termina… ¿en treinta o cuarenta años? Por supuesto, todavía nos encontramos en medio del proceso. No hay „cortes duros„, no hay una fecha exacta, no podemos decir „en octubre de 1973“ comenzó la Sociedad Próxima, es decir: la Sociedad del Ordenador… estas cuatro Edades Tecnológicas se superponen unas a otras. Lo podemos notar en este mismo momento: todavía tenemos que lidiar con el problema del lenguaje.
— ¡Absolutamente!
— ¿Quién dice qué cosa al utilizar qué palabra?
— Y hacia allí apuntaba mi siguiente pregunta: luego de hablar del „4.0“, ¿En donde se encuentra esto que estamos haciendo? ¿Dónde ubicamos a la radio? Porque al mismo tiempo estamos en un ámbito plenamente oral, en una conversación que, así como está sucediendo, no puede leerse en ningún lado y nadie sabe exactamente que pasará a continuación, ni predecir nuestra experiencia… Si lo ubicamos históricamente, diría Edad de la Humanidad 1.0, que venimos arrastrando hace treinta mil años… Y por otra parte, todo esto terminará en un archivo digital
— La radio es sin lugar a dudas 4.0. Es un medio electrónico; electrónico porque puede controlar su propia conexión (es decir: porque posee los medios técnicos para hacerlo), es un medio masivode distribución, de distribución de comunicación (potencialmente) a cada habitante del planeta, si bien es cierto que está atrapada en el famoso modo de „un solo canal„: en este momento ningún oyente puede interrumpir el flujo de las ideas que estamos aquí… „torturando„, estuve a punto de decir [risas]
— ¡Solo yo puedo interrumpirlo!…
— Sí, ¡Ud. puede hacerlo! Quizás pueda decirlo así: creo que la radio todavía está muy influenciada por cierta autopercepción, que mantuvo durante mucho tiempo, de ser la traducción de un producto escrito, una especie de revista… una revista que no existe en papel, sino en el medio del éter; y que muy lentamente fue creciendo y adoptando sus propias verdades electrónicas, podría decirse su conectividad extrema, su apertura a comentarios de todo tipo… de música, de sonido… y también del lenguaje, de noticias, de publicidad, de entretenimiento y seriedad, etc etc etc… en intercambio permanente con los oyentes. Quiero decir: todos recordamos la hipótesis de Bertolt Brecht, quien basado en la radio de los años veinte se imaginó el surgimiento de algo muy parecido a lo que pasó después con la aparición de internet: que llegaría un momento en el que los periodistas, con el micrófono en mano, recorrerían las calles de la ciudad entrevistando a la gente sobre cualquier tipo de cuestiones y que eso sería transmitido instantáneamente a todas partes del mundo.
~ SEGUNDA PARTE ~
— Está escuchando Deutschlandfunk Kultur: el programa de filosofía „Sein und Streit“, y estamos conversando sobre la digitalización con el sociólogo Dirk Baecker, quien publicó en estos días un libro con el título „4.0 o el hueco que deja el ordenador“. La segunda parte del programa se refiere a lo dicho por la antropóloga cultural Aleida Assmann, quién hace pocos días dijo lo siguiente:
„Mientras que la era de la imprenta y la de la fotografía analógica aún estaban centradas en valores como verdad, verificabilidad y evidencia, la era digital está abierta de par en par a la manipulación de información. En abril de este año, un empleado de Google publicó un video que mostraba a Obama diciendo algo que nunca dijo, pero que parecía increíblemente real. Imitando su mímica de forma orgánica y natural. Dentro de poco, cualquiera podrá poner palabras en boca de otros, en el sentido más exacto de la expresión, y nadie será capaz de distinguir en realidad quién es el autor de lo dicho.“
— Sr. Baecker ¿Comparte esa idea sobre la manipulación de la información bajo las condiciones digitales del presente?
— En principio, es una observación correcta, pero existen algunos aspectos que no comparto. En primer lugar, no creo que el fenómeno de las Fake News sea algo tan pero tan nuevo: en el siglo XIX, en el siglo XVIII, ya tuvimos escándalos en los cuales nunca se supo que era verdad y qué era Fake News; pensemos por ejemplo en el caso Dryfus. La palabra „Feme“ (el „rumor“), es una palabra anqituísima, de la que ya se ocupaban los romanos y los griegos, concepto sobre el cual podemos leer en Homero y en Heródoto; el rumor, es decir: la noticia aparentemente cierta, pero probablemente falsa, ha sido la causante de conflictos y guerras, porque irrita a la gente, la enfurece y la lleva a tomar las armas en cuanto se le presenta la oportunidad de ir a la guerra
— Pero también podemos decir que hoy todo transcurre mucho más rápido, porque podemos manipular las imágenes muy fácilmente desde nuestros smartphones y subirlas a Instagram… o pongamos otro ejemplo, uno que ocurrió hace pocas semanas, pocos meses y tuvo gran relevancia política aquí en Alemania: comienza a circular por la red un video sobre los sucesos en Chemnitz, y nadie puede decir con seguridad si fue manipulado o no, y ese video se transforma en muy poco tiempo en una cuestión política, si es real o no, si es fake o no…
— Efectivamente, todo sucede más rápido. También puede corregirse más rápido. En mi opinión, el fenómieno más interesante es el siguiente: ¿cómo surgen estas „burbujas“ de gente, de grupos, de clanes, si lo desea: de redes, las cuales son altamente receptivas a las Fake News y que depositan su fe a cualquier precio el ellas, lugares en dónde las Fake News deben y quieren ser creídas? Creo que ahí se pone interesante, podemos decir que nos enfrentamos a un fenómeno doble, una cara del cual… o mejor dicho: nos enfrentamos a las dos caras de un mismo fenómeno: por un lado está la sobreexigencia que experimentamos por la multiplicidad de informaciones que aparecen durante la… podríamos decir „exploración relajada“ de la red; la sobreexigencia de encontrarnos permanentemente con informaciones que se contradicen, de no saber quién las puso ahí ni porqué, ni saber dónde encontrar mecanismos de autocontrol; y que por eso producen la impresión de encontrarnos solos ante nuestra propia sobreexigencia; y de acuerdo al grado de presión, al grado de emergencia experimentado en la tensión entre el querer-comprender y el ya-no-poder-comprender, nos refugiamos en lo que siempre quisimos creer.
William James escribió en los „Principios de la psicología“… En el año 1890… El hermano de Henry James, cofundador de la psicología pragmática, escribió: „los hombres creeríamos cualquier cosa, si tan solo pudiéramos“, y las burbujas que se cristalizan en torno a las Fake News son… grupos de gente que quieren creer lo que quieren creer; y que cultivan —en el sentido más amplio de la palabra—, las Fake News como objeción a un mundo que no pueden ni quieren comprender. Quiero decir: todas estas palabras, „Prensa Hegemónica“, „Elite“ y todo eso que últimamente está tan en boga, son palabras que describen la sobreexigencia ante un discurso con el que esta sociedad, en su modus operandi moderno de una esfera pública razonable, se auto-in-forma. La sobreexigencia aparece cuando no se encuentra el trabajo que se está buscando, la sobreexigencia aparece cuando ya no se encuentran puntos en común con una sociedad (¡qué se yo de qué manera!) homogénea, y ahí es cuando se recae en el cultivo de las Fake News, que en esencia subsisten no porque deban ser creídas, sino porque otros creen en ellas; es decir: porque otros las comparten.
— ¿No aparece ahí otro juicio sobre el estado actual de la esfera pública digital, según el cual se tiende a la histeria, que todo sucede muy rápido, que es muy vertiginoso, etc.?
— Creo que sí. Aunque no estoy seguro en qué medida esa „histeria“ no sea parte de la descripción externa; ya que que podemos experimentar en nuestra propia… Yo, por ejemplo, lo noto en mi propia dinámica con el E-Mail o en Twitter: la vida en el mundo de los aparatos digitales, de los medios electrónicos, es una vida que posibilita el contacto permanente, y por momentos no solo lo posibilita sino que hasta lo impone, pero que puede ser controlado por nosotros (¡y esto es muy importante!) en la medida en la que participamos del contacto permanente pero siempre a nuestro propio rítmo. Eso que algunos denominan „histeria„,ese tipeo permanente sobre la pantalla de nuetrsos smartphones, para otros es una acción tranquilizante de la comprobación del hecho de que todo está bien: „Nada grave ha pasado, la vida de nuestros familiares continúa por los caminos habituales, en las oficinas, en las secretarías todo está bien, podemos volver a nuestras actividades analógicas“. Es decir: por un lado estamos fascinados (¡y esto también hay que decirlo!) por un lado estamos fascinados por la velocidad con la que somos capaces de comunicarnos con familia y compañeros de trabajo, y por otra parte buscamos todo el tiempo alejarnos de la posibilidad de la comunicación instantánea al asegurarnos de que no sucede nada preocupante; y eso solo es posible si chequeamos nuestros smartphones y después continuamos con nuestras actividades habituales.
— Suena como una descripción empática y sensible de lo que otros denominarían „Adicción al Smartphone“. Está explicando por qué estoy todo el tiempo mirando la pantalla de mi smartphone…
— Sí, bueno… sencillamente no tengo nada que ver con esa descripción, no es mía… Quizás yo mismo sea adicto, los adictos no son conscientes de su condición. Mientras uno crea que tiene las cosas bajo control, uno cree que está libre… libre de los efectos dañinos; y es eso justamente lo que nos introduce en la adicción, desde Baetson que lo sabemos, que describió el fenómeno estudiando a los alcohólicos… alguien que sostiene el vaso y dice „puedo beberte porque no me controlas“, y luego bebe, se convierte así en un adicto.
— Porque la situación se repite…
— Porque la situación se repite. Como dije, esa descripción no es mía; la puedo compartir, la puedo aceptar… pero pienso que ese tipo de crítica a menudo aparece junto a otra descripción paralela sobre la banalidad del contenido de la comunicación. „Estoy caminando en Broadway mientras me como un Hotdog“ ¿A quién le importa? En seguida los críticos de la „histeria“ y la „adicción“ hacen esa pregunta.
— Y las imágenes… que circulan en las redes de los platos de comida… las fotos de los Spaghetti…
— Sí, bueno, debo reconocer que a veces a mí también me molestan un poco [risas]; pero aún así: en medio de este mundo cada vez más nervioso (o quizás siempre haya sido igual de nervioso), es un pequeño, insignificante y maravilloso mensaje que le dice a los demás: „¡Todavía estoy aquí!“ „¡Me interesa lo que están haciendo!“ „Creo que a Uds. también les puede interesar lo que yo estoy haciendo, les envío esta foto y sigo comiendo!“ Lo repito una vez más: es una forma de conectividad tranquilizadora en el medio inquietante del Ordenador.
— Y en este marco, si volvemos a preguntar ¿Cómo, bajo estas circunstancias, se puede construír una esfera pública funcional…? ¿Cómo hacemos? Quiero decir; un público que bajo estas circunstancias… cómo dijo Ud. mismo: es propenso a la falsificación, al Fake, a lo estéril, es propenso a… ¿Cómo decirlo? Propenso a cosas banales que son adictivas.
— Creo que aquí sirve olvidar el singular: no hablar de „el público“ o „la esfera pública“, sino de „los públicos“ y „las esferas públicas“ en entender que existe un publico político, un público estético, un público educativo, un público religioso… Existe hasta una esfera pública del derecho, por ejemplo. Eso implica que la gente sabe perfectamente cuál es su área de interés y siempre está en condiciones (siempre y cuando no esté operando en el estado de amenaza y sobreexigencia del que hablamos antes) siempre está en condiciones de switchear entre lo que está haciendo y lo que no está haciendo, y de observar si lo que está haciendo sigue teniendo sentido… Yo hablaría de „los públicos“ y „las esferas públicas“, en plural.. Y también me parece importante observar, como lo hizo el sociólogo Gabriel Tarde en 1910, me parece importante observar el proceso de retroacoplamiento que se produce entre el público (o si quiere: una parte del público) y su proveedor de opinión correspondiente (por ejemplo el teatro, o el partido, o la iglesia, o cualquier productor de informacion que se le ocurra); un proceso de retroacoplamiento que se produce en un sendero muy angosto y que produce choques y fenómenos de control de aquello que se considera interesante, controlable, productivo; qué es entretenimiento, qué es publicidad, qué es quizás una noticia que amenaza con cambiar cosas o dar lugar a otras… En definitiva, no me importa tanto esa esfera puntual de lo público como representación de la sociedad en su conjunto, ni el desarrollo de una racionalidad social, como lo postula Habermas; si no que por el contrario, confío más el el conjunto de todos los públicos, cada uno de los cuales persigue intereses muchas veces irracionales, pero que en su interacción pueden potenciarse y frenarse unos a otros.
— Y que sin embargo conforman una serie, un „ensamble“ de esferas públicas…
— Funciona, sí, pero en el sentido que de extisten, de que „son„. No me animo a afirmar que cumplan una función positiva para algo, más allá de concentrar atención.
— Su perspectiva también está marcada por, o por lo menos Ud. hace incapié en su libro, que la digitalización de la sociedad… Que la expresión „Digitalización de la Sociedad“ funciona en dos direcciones: La sociedad es digitalizada; y la digitalización es socializada, podría decirse…
— La sociedad es el actor de la digitalización, de alguna manera hay que poner en marcha el aparato digital… hay una ejemplo muy bonito: en los hospitales de este mundo el ordenador tardó cuarenta años en pasar de los sótanos de los centros de cómputos a la cama del paciente… Cuarenta años…. quiere decir que hubo un actor que estaba interesado utilizar ordenadores; y al mismo tiempo (lo muestra la historia) el ordenador es el medio que digitaliza la sociedad(„Sociedad“ en genitivo objetivo). Y uniendo estos dos fenómenos, al final, nos encontramos con una sociedad que se digitaliza a sí misma. Así, nosotros estamos en control…
— Nosotros en el sentido de „Nosotros los seres Humanos
— Nosotros los seres Humanos en esta Sociedad, en donde al mismo tiempo estamos hablando (¡y con razón!) de que los ordenadores son los que determinan cómo interactuamos con los ordenadores
— Llegados a este punto quisiera que pudiera extenderse un poco sobre el tema, sobre todo pensando en el subtítulo de su libro, que suena ta poético… „El hueco que deja el ordenador“, en referencia a Alexander Kluge y su libro „El hueco que deja el diablo“… Aquí el diablo es el ordenador. ¿Cuál es el hueco que deja el ordenador?
— El hueco que deja el ordenador es el hueco en el que la sociedad, con sus formas tradicionales de la Política y la Economía, de la Justicia y de la Religión, etc., de la Familia, con esas formas heredadas, intenta modificar o conservar esa tradición, a favor de una vida con el ordenador y en el ordenador. Dicho más claramente: ningún software, ningún algoritmo puede decirnos cual ha de ser el correcto funcionamiento de la economía o de la política o de la familia; los aparatos digitales y los medios electrónicos están a la espera de que a esta sociedad se le ocurra una idea sobre cómo ensamblar todo, sobre cómo usarlos.
— ¿Es una llamada a la Libertad Humana? ¿A a capacidad de acción?
— Sí, quizás, pero yo no quisiera enfatizarlo tanto porque esa libertad está limitada por las posibilidades técnicas, que están en gran parte predeterminadas
— El hueco que deja el ordenador no es demasiado grande entonces…
— El hueco que deja el ordenador es solo el hueco del diseño de ciertos paquetes de software, y de la utilización de esos paquetes de software… En el hueco que deja el ordenador no hay lugar para preguntarse si podemos esquivar o evitar el ordenador. Ya no podemos.—
  1. En la traducción intenté mantener el carácter oral de la entrevista, lo que no pocas veces desembocó en repeticiones y una cierta falta de coherencia estilística que espero sepan disculpar.
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2018.09.18 07:25 Zetusleep5390 La leyenda de los estudios en el callejón del aguacate.

La leyenda de los estudios en el callejón del aguacate.
Los últimos señores Mexicas habían llorado ya la pérdida de las tierras que algún día los acogieron y fueron testigo de la gloria de Azcapotzalco, que por aquellos días era el señorío responsable de estos parajes del sur de la Ciudad de México.
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Don Hernán Cortes había invitado a capitanes, soldados y aliados a un enorme banquete con vino de Castilla y cochinos de Cuba. Años después, Bernal lamentaría en sus crónicas de la conquista que los lugares fueron insuficientes y por otras cosas acaecidas aquella noche, hubiese preferido que nunca se llevara a cabo. La más macabra de las cosas acaecidas es el origen de esta historia. La noche fue agridulce, estuvo manchada por la sangre aunque no tuvo lugar batalla alguna. Las crónicas y la historia se han esforzado por borrar los terribles hechos que en aquella noche larga de Coyoacán costaría la vida de dos inocentes. No sólo las quejas por el espacio ahogaron la noche gloriosa de Cortés. Pasadas las 11 de la noche todas las antorchas se extinguieron, como por acto de magia la penumbra abrazó el patio del real de Cortés, el embrujo lo rompió el llanto desesperado de uno de los niños que jugaba en los pasillos, ese llanto centró la atención de todos los presentes que corrieron a avivar las antorchas y velas para restablecer la iluminación de aquel lugar. Los perros que habían acompañado a Cortés, tesoro preciado del conquistador, ladraron con violencia estridente que heló la sangre de todos los asistentes. Dos espadas de madera fueron halladas en el suelo, ante la mirada atónita y desesperada del resto de pequeñines que no atinaban a decir nada más que: “Julian y Rodolfo, ¡la noche se los ha tragado!”.
Entre llantos y confusión una puerta se cerró, como señalando el punto de escape de esa oscuridad que se había tragado a los pequeños.
Dos soldados liberaron a los perros, los canes corrieron velozmente por la puerta que señalaba el punto de escape -en todo momento ladrando con violencia y autoridad, como si sus ladridos fueran a detener al mal que ya todos buscaban-. Una comitiva liderada por Don Rodolfo De Escalante salió acompañando a los canes para apresar al responsable y dar con el paradero de los dos hijos varones del capitán español. Corrieron todos por caminos rurales y parcialmente empedrados, en espera de los caballos, carruajes y coches que algún día transitarían esas calles (algunas de las cuales al día de hoy siguen manteniendo tan rudimentario camino) como lo son los palacios y casonas españolas de estilo colonial que por aquellos días no eran sino cimientos, hoy testigos de la historia de México que nacía con la Nueva España tras la muerte de Tenochtitlán.
Finalmente, uno de los perros tomó camino por lo que hoy en día sería el final de la calle Francisco Sosa, donde la calle se convierte en la Cerrada Francisco Sosa; lugar en el que hoy se levanta un muro de piedra que en una esquina guarda un antiguo altar a la virgen del Rosario, sobre el que se elevan las ramas de un árbol de aguacate. Aquel perro paró y comenzó a ladrar en la penumbra con desesperación. La comitiva apresuró el paso y todos como una marcha coordinada pararon súbitamente ante una escena francamente dantesca. El perro que los había guiado tenia las orejas gachas, no dando crédito el animal a lo que sus ojos veían: eran las piernas y brazos del pequeño Julian De Escalante. El perro se lanzó contra un ente que estaba parado en la penumbra, desapareció para no ser visto más.
La pierna derecha del pequeño, cubierta en sangre, antecedía en fila a la pierna izquierda que a su vez estaba antes del brazo derecho y luego el izquierdo; donde la pequeña mano del inocente terminaba señalando hacia adelante en dirección a aquel ente de espaldas anchas y tamaño descomunal. El ruido que salía de aquella bestia era el de un coyote hambriento devorando a su presa. En sus anchas espaldas el torso y rostro de dolor del pequeño Julian que aún agonizaba, al borde de perder la consciencia el niño lloraba con desesperación y a los pocos segundos de que los soldados llegaron a su encuentro el pequeño perdió la conciencia. Un grito rompió el hechizo: “dadme la cara, ¡hideputa!” gritó un arcabucero de la comitiva, quien al mismo tiempo descargó en contra de la criatura. Aquel ente volteó despacio, entre sus brazos el cuerpo del pequeño Rodolfo De Escalante, de quien quedaba todo menos las vísceras que devoraba aquella criatura infernal. Los ojos de aquel ente eran de un rojo tan ardiente como las brazas que cocinaron los cochinos que ahora vomitaban todos los presentes a tan grotesco espectáculo. Varios de los soldados que componían la comitiva no pudieron contener las lágrimas y la desesperación, quedaron desarmados ante la barbarie que atestiguaban pues no hubo horror en las guerras que muchos ya habían vivido que se equiparara a lo que estaban presenciando. El cuenco que contenía las vísceras del niño le servían de plato ceremonial para beber la sangre del pequeño, a quien tomó entre sus brazos y alzó dejándolo suspendido para drenar todo su líquido vital.
El arcabucero entre llantos cargó nuevamente el arcabuz y arremetió contra la bestia. No pareció dañarla en absoluto. La reacción que aquella afrenta suscitó fue que el cuerpo del pequeño Rodolfo terminó recargado en una de las rodillas de la monstruosa aparición que arrancó de su espalda el torso de Julian y mordió su cuello para drenarlo también, el sonido de aquello era espantoso y toda vez que hubo bebido la última gota de sangre tomó de la cabeza los restos del niño, con violencia sin más lanzó el tronco del infante en dirección a la comitiva que inmóvil e impotente no daba crédito a lo que estaba viviendo, fue tal la fuerza con la que realizó el lanzamiento que la cabeza se desprendió del torso y quedó en la mano de ese monstruo. Así fue que abrió la boca de la cabeza, desprendió la quijada y lanzó a la oscuridad el resto de la pequeña cabeza. Dicha mandíbula sirvió entonces como un cuchillo ceremonial, la bestia tomó el hueso que había obtenido de Julian y rompiendo el esternón del pequeño Rodolfo accedió a su corazón, lo sacó. Lo sostuvo en sus manos y lo elevó como ofrenda a los dioses de esas tierras, ante todos los presentes de un sólo bocado devoró ese órgano. Del cielo cayó un rayo, como dictando sentencia de aquel rito se escuchó el aullido de un coyote proveniente de esa fiera, el suelo se abrió y el ente lanzó una bocanada de sangre hacia el cielo y desapareció al sonido de un extraño vocablo náhuatl que retumbó en los oídos de todos los presentes: NETZONCUILIZTETLATZACUILTILIZTLI (un aliado luego lo tradujo para todos, la venganza se ha consumado). Aquella sangre bañó una pequeña planta recién sembrada en la esquina de la muralla que limitaba los terrenos que pertenecían a Don Rodolfo De Escalante.
Don Rodolfo yacía en el piso, con el gesto de quien ha sido absolutamente derrotado. El peor castigo aún estaba por llegar. Su esposa Aura había sido avisado por alguien de la comitiva de lo ocurrido y a toda velocidad puso marcha por la noche, su hermoso vestido de gala no fue obstáculo para la desconsolada carrera de una madre que no quería dar veracidad a lo contado… hasta que llegó y se encontró con la horrible escena. El llanto desconsolado de la madre fue tal que los testigos se persignaron y llorando se esfumaron dejando en la absoluta soledad a la pareja. La madre tomaba las manos del pequeño Julian, acariciaba el rostro de Rodolfo, su llanto era incesante y su dolor no tenía parangón. Los días con sus noches que siguieron a tal atrocidad fueron para la mujer, agonía e infierno en vida. Los días los pasaba Doña Aura de rodillas en aquella discreta planta, que algún día sería un árbol de aguacate, lamentando sin parar la irremediable perdida de sus dos hijos. Por las noches dos esclavos tenían que salir por ella para cargarla al interior de la casa cuyas ventanas eran el vitral de aquel dolor indescriptible que consumió a Doña Aura. Las únicas palabras que salían de su boca era un doloroso testimonio de su pérdida: “¡mis hijos!”, constante recordatorio que avivó el odio y la locura en el corazón de Don Rodolfo. La falta de comida y el sufrimiento de la pobre madre la consumió a penas seis meses después. A un costado del aún tierno aguacate, Doña Aura pidió ser enterrada para estar con sus pequeños para toda la eternidad. Los restos mortales de los pequeños también fueron trasladados a ese lugar por instrucción de Don Rodolfo. La barda de piedra aún no terminada ganaba altura y la casa de los De Escalante iba tomando forma, cuya ala principal hoy permanece en aquel sitio, sitio desde donde hoy se cuentan las macabras historias que habitan en las oscuras horas de la noches. Las historias para no dormir.
Terrorífica historia es la de Don Rodolfo y los De Escalante en la Nueva España. Rodolfo y Juan De Escalante fueron dos hermanos provenientes de Toledo que se habían unido a la expedición de Cortés con el afán de llevar el negocio de su familia a las Indias. La familia De Escalante poseía una forje de armas que en buena parte fueron responsables de la muerte de miles de habitantes de las tierras que conquistaron los españoles. Los hermanos escalaron rápidamente entre los soldados de Cortés por su fiereza e inclemencia contra los conquistados. Los hermanos escribían cartas de jubilo y esperanza de expansión para la herrería, por supuesto que dejaban fuera los temibles detalles de sus proezas militares en Cuba, las Antillas, La Villa Rica de la Veracruz y Tenochtitlán. Fue Tenochtitlán el inicio de una serie de desgracias para los hermanos, serie que no culminó hasta extinguirse la vida de Don Rodolfo… quizás.
América tenía preparado un reclamo de sangre insaciable para los De Escalante, el primero en pagar ese peaje fue Don Juan, a quien Cortés había encomendado la conquista definitiva del Señorío de Azcapotzalco. Precisamente fue en Coyoacán donde los soldados que comandaba cayeron en manos de fieros guerreros águila que no tuvieron piedad sino de Don Juan, a quien presentaron ante el señor Cuahupopoca quien ordenó su inmediata decapitación y ofrecimiento ceremonial. El cuerpo de Don Juan nunca fue hallado, los totonacos que habían acompañado a los españoles en aquella empresa dieron parte de la crueldad que sufrieron los capturados a Cortés, quien vio en este suceso el pretexto perfecto para ordenar el sitio definitivo de Tenochtitlán y la toma definitiva de los Señoríos aledaños. Don Rodolfo De Escalante pidió a Cortés dirigir personalmente al bergantín que desembarcaría para la carga contra Iztapalapa y Coyoacán. Don Rodolfo sometió con brutal crueldad esas tierras que no tuvieron otra opción que pasar al bando de los conquistadores para culminar la toma definitiva de la gran Tenochtitlán. Aquella fue la primer venganza que Don Rodolfo juró en América, no sería la última.
Desolado tras la muerte de sus dos varones y su señora, Don Rodolfo envió a la pequeña Carmen de vuelta a España para ser cuidada por su hermana Doña Julia De Escalante viuda De Torrecillas. Don Rodolfo permaneció en la Nueva España supervisando la construcción de su fortaleza que habría de servir de casa, encomendó construir montado en la pared un altar a la virgen del Rosario, altar que aún permanece en la esquina que inicia el callejón del aguacate y cuya virgen en algunas noches, muchos cuentan, llora sangre.
Don Rodolfo montó guardia por las noches, desde que terminó la novena en honor a sus pequeños hasta el día de su muerte. En la esquina donde encomendó su altar, Don Rodolfo pasaba las noches rezando, entre los habitantes indigenas de esas tierras surgió la advertencia de no cruzar esa esquina al caer la noche pues aquellos que osaban poner un píe en aquella propiedad no volvían a ser vistos jamás. Durante el restante de la longeva vida de Don Rodolfo desaparecieron 46 niños y 20 jóvenes que se esfumaron por completo de esas tierras, hasta el día de su muerte, cuando sus criados dieron cuenta de los horrores que aquellas pobres almas sufrieron. Las osamentas fueron mortero para fortalecer la pared, dentro de la casa los gritos de auxilio eran ignorados mientras en su estudio de los horrores Don Rodolfo extraía la sangre abdominal para consumirla, mientras que la carne forraba sillas y mobiliario del estudio y los huesos se los daba a sus perros como juguetes o premios. Los sesenta y seis muertos, como toda la población indígena de esas tierras era para Don Rodolfo de Escalante el rostro del enemigo responsable de su dolor y tragedia.
Para 1537 el muro y la casa estaban terminados, un Rodolfo con aspecto de ermitaño prohibía a sus esclavos y criados hablar de lo que acontecía durante los días, sólo permitía que salieran a los jardines a regar con un balde que él les daba el aguacate que empezaba a formarse en árbol en la esquina de la propiedad.
Cuarenta años después de aquella fatídica noche de septiembre, noche en que Don Rodolfo lo perdió todo, un estruendo demoniaco llegó hasta la casa de Don Rodolfo, los criados y esclavos dicen que el diablo mismo le visitó para reclamar su alma. En la madrugada de aquel día Don Rodolfo echó a reír en la esquina de su casa, sentado como un niño contemplando su aguacate estremeciendo a todos los que le escuchaban, con una daga que había traído consigo de Toledo puso fin a su vida. La lectura de su testamento dejó en propiedad toda su Hacienda a su hija Carmen De Escalante de Rodriguez, quien decidió limpiar un poco su conciencia transformado aquella casa en una residencia para enfermos que formó parte de la herencia de los De Escalante en México hasta la década de los ochentas.
La casona de los De Escalante vio pasar por sus cuartos a miles de heridos y enfermos que padecieron en aquel lugar. Siglos de dolor abrazan la casa que hoy es hogar de nuestros estudios. El pasar del tiempo se ha encargado de hacer crecer la leyenda de este sombrío lugar.
Muchos años después de los sucesos que comenzaron todo un descendiente de los De Escalante decidió volver con su familia a la vieja casona de Coyoacán. Gustavo Escalante era padre de familia de Emilio, Benito e Irma, esposo de Beatriz Rodriguez. La familia vivió días felices desde el final de la primer década hasta la oscura noche del 20 de septiembre de 1929.
Don Gustavo fue un abogado de origen Español, un hombre bastante respetado por sus colegas y la sociedad en general, tenía muy buenos contactos y su familia vivía una muy buena posición en México. Sin embargo, existió un lado oscuro de Gustavo, una obscena obsesión por el ocultismo. En ocasiones desaparecía por semanas enteras para visitar brujos negros en Catemaco Veracruz. La inquietud que le robaba el sueño era la maldición que aquejaba a su familia desde que su ancestro, Don Rodolfo De Escalante, sembrara el terror en los corazones de los habitantes indigenas de esas tierras y se enemistara con sus dioses jurándoles la más fiera de las venganzas.
Fue así que un brujo le dio a Gustavo una Ouija para que contactara con su ancestro y esclareciera sus inquietudes en torno a los acontecimientos que dieron origen al sufrimiento de muchas generaciones de De Escalantes que por siglos se rehusaron a habitar en México temiendo un trágico final. Muchos siglos habían transcurrido ya y Gustavo estaba determinado a poner fin de una vez por todas al maleficio.
Aquella oscura noche del 20 de septiembre de 1929, Gustavo llegó a casa y pidió a toda su familia reunirse en el salón principal de su residencia. Sobre la mesa de su precioso comedor no había más que 4 velas negras y una tabla con letras escritas en ella. Gustavo explicó para sorpresa de todos el misterioso propósito de sus constantes viajes a Veracruz. Sus hijos por aquel entonces ya alcanzaban como mínimo la adolescencia siendo Benito el menor de ellos con 16 años. Beatriz no sabía muy bien como interpretar la extraña petición de su esposo, los hijos lo tomaron con cierta intriga y curiosidad. Cuando el padre de familia terminó la historia pidió que se apagaran las luces y se encendieran las velas para formar una suerte de circulo en torno al tablero. Todos tomados de las manos dijeron las palabras que el brujo había preparado para Gustavo. Con voz de mando y cierta esperanza dijo: Estamos aquí reunidos, generaciones de Escalantes que exigimos hablar con el alma de Don Rodolfo de Escalante, Capitán español que conquistó estas tierras y habitó hasta el día de su muerte en esta casa.
Todos los integrantes de la familia estaban tomados de las manos, expectantes a una respuesta por parte del tablero. Un frío como jamás habían experimentado los atravesó a todos, las luces que a la distancia se veían se apagaron súbitamente, un silencio sepulcral reinó en la sala… únicamente lo descompuso el sonido de los pabilos de las velas que se extinguieron una a una, como si alguien o algo estuviera soplando para apagarlas. Irma trató de soltar la mano de su padre, Gustavo le gritó: NO, NO DEBEMOS ROMPER LA CONEXIÓN. La pobre no lograba salir de su espanto pero decidió hacer caso a su padre, quien guiaba la sesión con extraña y natural destreza en el oculto asunto. De pronto el oráculo que era sostenido por Gustavo comenzó a moverse. Deletreo letra a letra su respuesta: S-A-N-G-R-E. Se miraron incrédulos todos pero ninguno quiso romper la conexión. Gustavo volvió a preguntar: Don Rodolfo ¿está usted aquí con nosotros? El oráculo nuevamente se movió deletreando la palabra: M-U-E-R-T-E. Nadie daba crédito de lo que estaba sucediendo en aquella oscura noche. Emilio, un joven de 20 años, decidió que había sido suficiente seguirle la corriente a la excentricidad de su padre y sin más soltó la mano de madre y su hermano Benito, al tiempo que dijo: “¡En verdad espera, padre, que no nos demos cuenta que no está buscando más que la manera de asustarnos! Me voy a dormir, ya tuve suficiente locura por un día”. Caminó hacia la puerta corrediza, pesada puerta de madera que dividía el salón principal del estudio de su padre, se cerró violentamente.
Beatriz la madre cayó desmayada, Emilio no podía creer lo que había visto, no había explicación alguna para que una puerta corrediza tan pesada como esa se cerrara abruptamente sin que nadie la empujara. Así fue que sin pensarlo le pidió a su hermano Benito que le ayudara a abrirla, Benito corrió rápidamente a interesarse por su madre que yacía desfallecida en el piso a un lado de la mesa.
Irma no podía parar de llorar, privada por un profundo e inenarrable horror era testigo de una de la escena más escalofriante de su vida. Ninguna leyenda de horror que conociera se comparaba ya con lo que estaba viviendo, ni siquiera las exploraciones que de niños hacían los hermanos en las noches para visitar el árbol de los susurros, pues Emilio les había contado que por la noche si se ponía mucha atención en el tronco del árbol de aguacate en el que terminaba su jardín se podían escuchar los lamentos de una mujer y unos niños, así como desgarradores gritos de horror. Ninguno de los asistentes estaba preparado para lo que tendrán lugar aquella oscura noche.
Cuando Emilio se percató de que su madre estaba tirada a un lado de la mesa corrió a ayudar a Benito, ambos le pidieron ayuda a su padre… nadie les contestó. Alzaron la cara para ver si su padre se encontraba bien, o si también había sido derribado, víctima del miedo ante una situación que comenzaba a pintar para peor. Para asombro de los hermanos, el lugar en donde ellos esperaban encontrar a su padre estaba vacío, sólo asomaba por los ventanales del comedor que daban al jardín la sombra del árbol de aguacate al final de su jardín. Gustavo había desaparecido. Sin dar mayor importancia a la desaparición del jefe de familia, los hermanos esquivaron a una horrorizada Irma que no podía salir de la conmoción. Todo mientras el tablero seguía activo y funcionando como un portal. Llevaron a la madre hasta un pequeño sillón que se encontraba en la sala principal de la casa y decidieron abrir uno de los grandes ventanales de la casa, pensando que quizá un poco de aire fresco reanimaría a la señora.
Cuando Emilio y Benito abrieron el ventanal se percataron de la figura de un hombre que estaba sentado, como contemplando el aguacate, ambos pensaron de inmediato en que su padre habría salido a tomar un respiro al jardín, sobrecogido por la emoción del momento… estaba parcialmente en lo correcto. Cuando decidieron llamarlo el hombre volteó, no vieron más que un ente completamente oscuro del que no se podían distinguir más que un par de brazas ardientes en donde deberían estar sus ojos. Sin dar crédito a lo ocurrido, continuaron su intento por reanimar a su madre. Emilio entonces le dijo a Benito que iría al botiquín por alcohol. Emilio echó a correr y atravesó sin mayor problema el umbral que antes estaba bloqueado por las pesadas puertas corredizas que separaban la sala del estudio y el resto de la casa. Benito, decidió atender al mismo tiempo a su hermana Irma; sin embargo, Irma también había desaparecido. Sorprendido por el hecho, pero sin ánimo de dejar a su madre sola, Benito empezó a llamar por su nombre a su hermana, fue entonces que escuchó carcajadas infantiles, nuevamente en el jardín. Benito estaba convencido de que su imaginación le estaba jugando una mala pasada, se llevó ambas manos al rostro para frotarse los ojos, al abrirlos nuevamente vio claramente a su padre sosteniendo a Beatriz con una mano y empuñando una daga en la otra. ¡PADRE, ¿QUÉ ESTÁ HACiENDO? Grito, e inmediatamente, Gustavo cortó de un sólo tajo la garganta de su hermana para dejarla tumbada al lado del árbol regando éste con la sangre que emanaba a borbotones del cuello de la joven. Benito no podía creer lo que estaba pasando, fue entonces que Gustavo lo miró fijamente y echó a reír.
¡Benito, muévete carajo, que mi mamá no se despierta! –gritó Emilio– súbitamente Benito salió de su asombro sin poder articular palabra alguna. Fue entonces que desde la segunda planta de la casa escucharon al padre llamándoles, este les decía que llevaran a su madre al patio para que el césped húmedo y el aire fresco la reavivara. Cuando Emilio se dispuso a seguir la instrucción de su padre Benito lo detuvo. ¡Mi papá está como loco, acaba de matar a Beatriz… cabrón, vámonos de aquí, hay que sacar a mi mamá! le dijo Benito a Emilio. Ignorando lo que su hermano le imploraba lo apartó y cargó a su madre, como quien carga un costal de papas salió por la ventana que apenas tenía una caída de 30 cm respecto al jardín y la acostó justo en el medio. Al intentar reintegrarse Gustavo apareció detrás de él, tomó al joven de la cabellera, le alzó la cara y de un sólo tajo lo degolló; con una fuerza sobre natural lo lanzó al tronco del árbol, cubriendo éste con la sangre que emanaba con potencia del cuello del joven. Benito subió a toda velocidad a su cuarto, el muchacho no podía dejar de pensar que todo era un mal sueño y tendría que despertar eventualmente. Su idea fue correr a su habitación, quizá contemplándose a sí mismo durmiendo: despertaría.
En el jardín, el cuerpo de Beatriz seguía tirado, sin conciencia alguna de lo que estaba sucediendo, fue así que Gustavo la recogió, tomándola entre sus brazos la cargó hasta la base del árbol, empuñando su daga se la enterró de forma violenta en el corazón. Inmediatamente dejó caer el cuerpo de su mujer, todavía con la daga clavada en el pecho, ya en el piso con la maestría de un cirujano (o quizá la de un carnicero) rompió la barrera torácica de la mujer, extrajo su corazón y lo contempló… mientras el cuerpo sin vida regaba con más sangre las raíces de el árbol de aguacate.
Benito presenció aquel horror desde su ventana. Buscando la salida de su pesadilla únicamente se hundió aún más en la misma. Benito sabía que la situación que vivía era límite, debía de enfrentarla para sobrevivir así fue que puso marcha a toda velocidad al jardín. Era Benito quien tenía que enfrentar a un Gustavo que aquella noche parecía más un demonio que su padre, fue así que antes de salir al jardín tomó la ouija de la mesa. Lo que había empezado todo tendría que terminarlo. A toda velocidad se lanzó en dirección a su padre para golpearlo con la tabla y así desarmarlo; sin embargo, en un reflejo ante el ataque inminente el padre clavó la daga en la tabla. La fuerza del golpe de aquella daga contra la tabla fue más la de una explosión que la de un simple pedazo de acero afilado rompiendo una tabla de madera. Un chillido horrendo se escuchó en lugar del sonido de la madera rompiéndose. Benito y Gustavo quedaron tirados en el jardín. El esfuerzo final y absoluto sería recomponerse para asestar el golpe final al oponente, cuando Benito intentó hacer lo propio, Gustavo estaba encima de él. Lo miro fijamente y le dijo: ¡Hijo, tienes que ser tú quien termine con esto, no traigas más dependencia maldita a este mundo!.
Benito intentaba quitarse a Gustavo de encima, la daga empuñada en su mano ahora tenía como base el tablero ouija… Gustavo retiró su brazo para tomar impulso y cuando todo parecía perdido para el muchacho… el padre de un sólo golpe y sin meditación se clavó el cuchillo en la sien.
El cuerpo sin vida de Gustavo escurría sangre en la cara de Benito, el joven con apenas 16 años no podía terminar de entender como toda su vida se había venido abajo en a penas minutos de una oscura y desafortunada noche de septiembre. Benito perdió la conciencia.
Debido a la posición social de la familia De Escalante y a algunos colegas del licenciado Gustavo De Escalante y Casas, los periódicos no publicaron más que una esquela recordando a “Gustavo de Escalante y Casas, padre de familia de Emilio e Irma De Escalante Rodríguez, esposo de Doña Beatriz Rodríguez Martínez, a quienes sobrevive el joven Benito De Escalante Rodríguez. Perdieron la vida durante un intento de robo a su propiedad. Qué en Paz Descansen…” el periódico daba información sobre los horarios de la novena que se ofrecería por el descanso eterno de la familia. La versión oficial de la historia fue esa. Benito único testigo y superviviente sabía que la realidad había sido otra, pero nunca hasta el día de su muerte quiso contar lo ocurrido. El relato de aquella oscura noche lo guardó en una caja junto a otra memoria oscura. La caja sólo decía: “no abran nunca esta caja de la media noche”. Clavado en ese baúl de madera estaba el arma homicida, una preciosa daga antigua con una empuñadura de fina manufactura que tenía el escudo de armas de la familia De Escalante.
El 6 de septiembre de 1986 el cuerpo del capitán del Heroico cuerpo de fucileros Benito De Escalante Rodriguez fue encontrado por su asistente doméstica en su casa en el barrio de Santa Catarina en la delegación Coyoacán, murió de causas naturales según lo indicado su certificado de defunción.
Su casa en el número 34 de la calle Francisco Sosa estuvo abandona muchos años. Las únicas visitas que recibía la propiedad eran el sin fin de curiosos y amantes de lo paranormal que se daban cita en las madrugadas para comprobar si el llanto de sangre de la virgen del Rosario, que se encontraba en un altar cubierto por las ramas y hojas de un antiguo árbol de aguacate, eran reales. O bien, si los lloros y quejas de dolor de una madre y sus hijos eran audibles entrada la media noche. O si el hombre de la capa se aparecía por aquella esquina a las 3 con 33 de la madrugada. Finalmente la delegación Coyoacán tomó posesión del inmueble y fue rentado como espacio para oficinas. En la oficina, que hoy es un estudio se encontró el baúl con la daga, donde escrita estaba la historia antes contada y una carta cerrada que decía “el niño”.
El niño 
Todas las tardes al volver del cuartel tenía la única certeza de que me encontraría al mocoso regordete jugando con sus amigos fuera de mi casa. Por años toleré que ese infeliz chamaco me imitara y me siguiera como marchando a mi lado, pidiendo tocar mi uniforme e ignorando mi atenta petición de que me dejara en paz. Pero yo nunca creí ser un asesino, odiaba a ese niño sí, pero nunca lo suficiente como para matarlo. Escribo esta confesión que espero no sea leída nunca, porque no puedo más con la culpa, pero sobre todo con la imagen maldita del escuincle regordete que me sigue a todos lados a donde voy.
El día 15 de septiembre de 1949, lo recuerdo pues volvía de la ajetreada jornada del desfile militar, toqué la puerta del número 15 de la privada Mondragón. Hasta ese lugar había seguido al condenado chamaco. Me atendió un señor, no tendría más de 40 años, con algo de sorpresa el muy maricón pensó que tenía algún problema que el ejercito iba a resolver. Le aclaré que mi visita tenía como objetivo resolver un asunto urgente. Quería saber si el niño malcriado y regordete era su vástago. Toda vez que el imbécil me confirmó que la dolencia ésa era su niño, le pedí que le ordenara que dejara de estarme fastidiando, le advertí que no quería volver a ver a su hijo y a su panda de amigos jugando cerca de mi propiedad nunca más. Tengo derecho a estar solo, a no escuchar el infernal chillido de esos mal nacidos cuando quiero retirarme a descansar. Como no podía ser de otra manera, me juró por su madre que la molestia no se repetiría, me ofreció pasar a su casa, tomar un café… nomás no me ofreció a su esposa porque no tuvo oportunidad. Le dije que lo único que quería de él era que su niño no me estuviera jodiendo y no se apareciera más por mi casa y mi calle. Se le pusieron sus ojos rojos y me extendió la mano, como si yo quisiera estrechar la mano sudada de un blandengue como ése, di la media vuelta y le dije: estás advertido, cabrón.
Antes de matarse mi padre me dio el mejor consejo de la vida: no traigas dependencia maldita a este mundo.
Ciertamente no tolero la compañía de mujeres que no sea por más de unas horas, desnudas y en la cama, como para qué carajos querría yo además a un niño.
El día 20 de septiembre de 1949, pasaban las 1800 horas cuando regresé de una caminata por el barrio. Ahí estaba ese engendro del demonio, jugando a las canicas en solitario. Le grité: “le advertí a tu padre que no quería volverte a ver aquí, mocoso”. Lleno de ira me abalancé hacía él. La cara de espanto que tenía la pequeña bestia ése era castigo suficiente. Pero aún hoy a tres años de lo que pasó no puedo entender lo que se apoderó de mí, ese día.
Todo lo que hice, si es que yo lo hice fue en calidad de espectador, cuando tomé al niño era para llevarlo de las orejas con el bueno para nada de su padre, con el afán de que le dieran una merecida chancliza, juro que esa era mi intención.
Primero le tomé de la oreja y cuando lo quise arrastrar el mocoso empezó a llorar. Ese tipo de mariconerías francamente me encabronan pero no como para tomarlo del cuello. Mis manos, las dos apretaron su cuello y cargaron al niño en la esquina de mi casa, parecía que se lo estaba entregando a la virgen, el olor de los orines de ese mocoso era penetrante, pero parecía que no me importaba que sus meados fueran a manchar mi uniforme, porque con los dos brazos lo cargué más hasta que escuché finalmente como el pescuezo le tronó. Juro que cuando volví en mí el niño estaba tirada burlándose de mí. Abrí el portón de mi casa y cuando iba a entrar a mi sala para tomarme un tequila escuché un golpe muy fuerte, era un coche que se había estampado contra el muro exterior de mi casa, abajo del coche estaba el cuerpo del mocoso ése… La cruz y la policía dijeron que el conductor tratando de esquivarlo se lo llevó y lo mató, pero yo sé que eso no fue así, como también sé que el empedrado de la calle no deja que los coches tomen mucha velocidad, no sé cómo es que el conductor de ese Cadillac también se murió.
Creo que estoy perdiendo la razón, pero también creo que la maldición de la que tanto hablaba mi padre es real. Juro por la memoria de mi madre que los acontecimientos de ese día me tuvieron como mero espectador, pero aún así no puedo quitarme de la cabeza la imagen de ese niño entre mis manos, sus ojos que se apagaron cuando le tronó el cuello. Todo lo demás que pasó ese día ya no sé si es verdad, o sólo un sueño. ¿Yo maté a ese niño? ¿Qué se apoderó de mí, llenando mi ser de tanta rabia? Ya no sé si es verdad, pero necesito limpiar mi conciencia.
Ese niño viene a joderme la existencia, todas las madrugadas a las 3 me levanto, lo quiera o no. También, lo quiera o no lo veo y lo escucho jugando con sus canicas en la esquina donde murió.

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2018.08.23 20:13 master_x_2k Zumbido III

Zumbido III

Estaba nerviosa, volviendo al lugar de Perra con el almuerzo en la mano. No era solo porque la había dejado sola con una bestia incontrolable compuesta casi por completo de colmillos, uñas, huesos y músculos. Era que era la hora del almuerzo.
Entre innumerables enfrentamientos con los matones, entrar en contacto con los Undersiders y el robo al banco, parecía que las cosas solían ocurrir al mediodía.
Me sentí aliviada cuando regresé y no había una carnicería. Una docena de perros me saludaron, muchos metiendo sus narices en la bolsa de papel que tenía. Navegué hasta Perra, que estaba sentada en una plataforma de bloques de hormigón junto a la pared abierta trasera. Sirius estaba acostado a su lado con su cabeza sobre su regazo.
“¿Comida?”, Le ofrecí.
Ella se inclinó hacia abajo, así que saqué una envoltura de souvlaki de pollo y una cocacola de la bolsa y se los entregué.
Cuando ella quitó el papel de un extremo de la envoltura, me encontré un lugar para sentarme en una parte de la pared que estaba incompleta o dañada. Los elementos habían desgastado los bloques de concreto, y algo de vegetación había logrado crecer en las grietas, lo que lo convertía en un asiento no del todo incómodo. Afuera, detrás del edificio, había un campo de césped sin cortar rodeado por una cerca de alambre. A medida que perdieron interés en la comida, los perros vagaron por ahí, persiguiéndose unos a otros o persuadiendo a otros a jugar, aplastando el césped tanto que podíamos verlos. La vista de su juego fue acompañada por una banda sonora de interminables ladridos y gruñidos.
Un perro blanco con cola cortada y manchas de color castaño en su cuerpo y sobre sus orejas se acercó a mí, sentándose para mirarme mientras tomaba mi primer bocado de mi envoltura.
Tragué saliva, y le dije al perro, “No. Esto es demasiado bueno para compartir, y probablemente no sea bueno para ti de todos modos.”
El perro ladeó la cabeza con curiosidad.
“Eres terriblemente bonita, sin embargo”, le dije.
Escuché un ruido de burla de la dirección de Perra. Me volví en su camino justo a tiempo para verla mirar hacia otro lado.
“¿Qué?”
“Nunca deberías tener un perro.”
Eso fue bastante duro, especialmente viniendo de ella. “¿En qué estás basando esto?”
“La mayoría de los dueños de perros son retrasados, y los más retrasados ​​son los que eligen un perro porque es lindo, o porque es bonito, sin saber nada sobre la raza, el temperamento, las necesidades del perro.”
Suspiré, “Vete a la mierda, Rache. Puedo decir que es un lindo perro sin decir que me lo llevaré a casa.”
“Lo que sea”, ella no quitó sus ojos de los perros en el campo de atrás.
“No, no me ignores. Quieres comenzar algo, bien. Pero si lo haces, debes escuchar lo que tengo que decir. Escucha lo que tengo que decir. Préstame atención, maldita sea.”
Ella se giró para mirarme. Ella no fruncía el ceño ni miraba con enojo, pero su mirada era tan desapasionada que me hizo sentir incómoda.
“Vamos, me conoces bastante bien. Todos los demás me describen como cuidadosa y cautelosa, aunque no estoy del todo segura de por qué. ¿De verdad crees que elegiría algo tan importante como un perro, una nueva adición a mi familia, sin investigar primero?”
Ella no respondió. En cambio, volvió su atención a los perros afuera.
“Claro”, dije. “No lo haría.”
No presioné las cosas más. Terminamos nuestras envolturas, desenterré una pieza del baklava envuelto en papel de aluminio de la bolsa, la dejé sobre el papel de mi envoltorio y enrollé la laminilla alrededor del resto para pasárselo a Perra. Cuando terminé de comer mi postre y lamer mis dedos, salté de mi asiento en la pared, encontré una pelota y comencé a tirarla para los perros.
“Toma”, me dijo Perra. Me volteé, y ella me entregó el bastón azul que sobresalía de la cremallera de la mochila. Era de plástico, moldeado para tener un mango con asideros en un extremo y una taza en el otro. Cuando un perro me trajo la pelota, presioné experimentalmente el extremo ahuecado hacia abajo y la bola se colocó en su sitio.
Cuando lo giré hacia adelante, la pelota salió volando, cinco veces más lejos que cuando usé mi mano. La mayoría de los perros salieron en estampida, corriendo para ser los primeros en agarrarlo o perseguir a los que estaban a la cabeza.
Fue agradable, disfrutar del sol, jugar con los perros, no tener responsabilidades ni presiones por el momento.
Me volví para mirar por encima de mi hombro. “¿Puedes hablarme sobre algunos de ellos? ¿Los perros?”
Perra frunció el ceño, pero no me rechazó. “Este es Sirius. Fue comprado como un cachorro para algún niño de doce años, luego creció demasiado grande y rebelde para quedarse en la casa. Fue encerrado afuera e ignorado, sus uñas crecieron demasiado y terminó con una infección en el pie. Decidieron que era más fácil dejarlo en un refugio que pagar por la atención médica. Como no estaba entrenado ni socializado, resultó demasiado salvaje y excitable para ser adoptado. Lo conseguí en la semana que iba a ser sacrificado.”
“Que gente de mierda”, miré a Sirius, que estaba durmiendo. “¿Cómo sabes la historia?”
“Conozco a algunas personas que se ofrecen como voluntarios en refugios, de cuando lo hacía yo. Me avisan si hay un perro que merece una segunda oportunidad. No muchos no la merecen.”
“Ah”
“Al que le estabas hablando hace unos minutos era Bullet. Ella es la más inteligente del grupo. Su raza anhela el ejercicio, están pensados para correr todo el día con los cazadores... excepto que ella fue utilizada como beta para calentar perros para uno de los grupos de peleas de perros de aquí y su hombro estaba destrozado bastante mal. Incluso con el hombro en el mejor estado que va a conseguir, le duele demasiado para que corra tanto como necesita.”
Vi a Bullet en la multitud. Efectivamente, ella se estaba quedando atrás del resto. Pensé que tal vez ella estaba favoreciendo una pierna.
“Si tu poder sana, ¿por qué no lo ayuda? ¿O el ojo y el oído de Angelica?”
Perra se encogió de hombros. “Lisa dijo que tiene algo que ver conmigo haciendo un ‘plano’. Es un balbuceo para mí. Todo lo que sé es que no ayuda a los problemas de salud más antiguos. Elimina la enfermedad y el cáncer, y los parásitos, y la mayoría del daño que sufren cuando son grandes. Eso es todo.”
“Creo que lo entiendo”, le dije. Miré a Bullet, que había dejado de correr y estaba sentada en el medio del campo, viendo a otros correr. “¿Todos ellos tienen historias como esa?”
“La mayoría.”
“Maldición”, sentí una punzada de simpatía por los animales.
La manada de perros regresó a mí, y un perro lanudo dejó caer la pelota a mis pies.
“Buen perro”, le dije. Tiré la pelota, con el objetivo de acercarla a Bullet, y la manada de perros salió corriendo otra vez, con más de unos pocos ladridos emocionados.
Perra y yo no estábamos conversando, pero ninguna de las dos era gente de conversación. Yo era demasiado torpe socialmente para mantener una pequeña charla por un período de tiempo prolongado, y Perra era... bueno, ella era Perra. Así que nos sentamos, pasaron los minutos entre cada intercambio de diálogo, y de alguna forma no me molestó. Me dejaba escoger y elegir de lo que estaba hablando con mucho cuidado.
“Es una lástima que los perros no puedan tener eventos detonantes”, reflexionó Perra en voz alta. “Si lo hicieran, algunas personas podrían pensarlo dos veces.”
Podría haber discutido los detalles, señalar que la mayoría de las personas no estaban al tanto de los pormenores de los eventos detonantes, podría haber argumentado que algunas cosas podrían empeorar si los perros pudieran obtener poderes. No se sintió necesario.
“Sí”, estuve de acuerdo.
Ese fue el alcance de ese diálogo. Disfrutamos de otro largo silencio y los perros compitieron entre sí para buscar la pelota.
El sonido de una botella que se rompió y gritos muy humanos perturbaron nuestra paz.
“Estos tipos otra vez”, gruñó Perra, moviendo la cabeza de Sirius de su regazo y saltando de su asiento sobre la pila de bloques de concreto. El labrador negro giró la cabeza para mirar mientras se dirigía al frente del edificio. Perra silbó por sus perros y Brutus, Judas y Angelica corrieron a su lado.
“¿Qué está pasando?” Llamé a ella, moviéndome para seguirla.
“Quédate adentro”, me dijo.
Hice lo que me pidió, pero eso no significaba que no tratara de acercarme, de tener una mejor idea de lo que estaba pasando. Me acerqué a una de las ventanas tapiadas en la parte delantera del edificio y eché un vistazo a través de un hueco en la madera contrachapada.
Perra tenía a sus perros de pie a su alrededor, y ella estaba parada frente a un grupo de aproximadamente siete personas. Variando desde los treinta a los doce años. No fue difícil descubrir con quién se identificaban. La mitad de los chicos eran rubios o teñidos de rubio, y los otros se habían afeitado la cabeza. La más joven era una niña de unos doce años que también se había llevado una cuchilla de afeitar al cuero cabelludo, dejando solo su flequillo y el pelo colgando alrededor de sus orejas y la parte posterior de su cuello. El detalle que confirmó mis sospechas de su afiliación fue el número ochenta y tres que vi grabado en una de las camisetas de los chicos en marcador permanente.
Los supremacistas blancos amaban los códigos en números. Si sospechabas si un número era uno de sus códigos, el número ocho era una buena pista, ya que aparecía mucho. Los ocho se refieren a la octava letra del alfabeto, H; Ochenta y ocho representaban HH o ‘Heil Hitler’, mientras que dieciocho apuntaban a Adolf Hitler de la misma manera. El ochenta y tres no era uno que hubiera visto antes, pero sabía que habría sido por HC... Heil algo. ¿Heil Cristo?
En cualquier caso, estos números habían sido una manera de mantener los sentimientos racistas por lo bajo, en torno a aquellos que no estaban afiliados, hasta que el predecesor de Kaiser formó el Imperio Ochenta y Ocho aquí en Brockton Bay. La movida había impulsado un ultimátum sobre los racistas más reservados en el área, forzándolos a unirse al grupo agresivo y activo en el ojo público o retirarse más hacia la clandestinidad. También había atraído a multitudes de supremacistas blancos más acérrimos de las regiones circundantes a Brockton Bay. Cuando las personas con poderes, incluido Kaiser, comenzaron a congregarse en el grupo, Brockton Bay se convirtió en un imán para ese tipo de cosas. Una de las colecciones más grandes de racistas al norte del cinturón de la Biblia.[1] Posiblemente sea la mayor congregación de supervillanos racistas.
El día en que el Imperio Ochenta y Ocho había obtenido su nombre no había sido un buen día para nuestra ciudad.
Un hombre, de unos treinta años, sostenía una caja de botellas de cerveza vacías. Sostuvo uno por el cuello, la arrojó al aire y la atrapó de nuevo, luego la azotó en dirección a Perra. Me estremecí más que ella cuando estalló explosivamente contra el frente de la puerta.
“Te dijimos que salieras de aquí”, le dijo con desdén.
“Yo estaba aquí primero.”
“No importa. Estamos reclamando este vecindario, y esos ladridos me están volviendo loco.”
“Lo dijiste antes. Prueba tapones para los oídos.”
Agarró otra botella y la arrojó con fuerza. Perra tuvo que inclinarse fuera del camino esta vez, para evitar que golpeara su hombro.
“No puedo hacer negocios usando tapones para los oídos, puta estúpida”, el hombre puso su mano en la cabeza de la niña parcialmente calva, que le hizo una mueca a Perra.
“Entonces no hagas negocios. No me importa.”
Cogió otra botella y luego se detuvo. Una lenta sonrisa cruzó su rostro mientras miraba a un adolescente que estaba justo al lado de la chica calva, “Una cosa sobre algo tan malditamente irritante como esos ladridos, es que nos hace hablar sobre cómo podemos lidiar con ellos. Tom, aquí, tenía mi sugerencia favorita. Dijo que podíamos empapar salchichas con anticongelante y arrojarlos al campo de allá. ¿Qué dices?”
Mierda. Miré por el interior del edificio buscando algo que pudiera usar como máscara, pero no había nada. ¿Por qué no traje mi disfraz? La situación estaba a un pelo de convertirse en un baño de sangre, y mi identidad civil era fácil de ver. Ni siquiera podía trabajar desde el interior del edificio, sin arriesgarme a que alguien hubiera oído hablar de mi poder o de cómo operaba, y que viniera detrás de mí.
Solo pude ver a Perra desde atrás, pero vi que volvía la cabeza para evaluar al grupo. Tal vez calculando cuánto tardarían sus perros en asesinarlos a todos.
“Si fueras a hacer eso”, dijo, “lo habrías hecho antes, y te mataría por ello. O tienes demasiado miedo para hacer algo al respecto, que deberías, o Kaiser te dijo que no me molestaras.”
Era la última actitud que hubiera esperado de ella. ¿Perra, ser sensata?
El hombre con las botellas se burló, “Nah. Verás, escuchamos ese aullido antes. Lo mismo hicieron algunos de nuestros vecinos. Kaiser nos dijo que nos portemos bien, pero como yo lo veo, si le decimos a Kaiser que comenzaste esta mierda, y pregunta por nuestra historia, va a escuchar que hubo aullidos antes de que hubiera peleas.”
“Sabes quién soy”, Perra los amenazó, “Conoces mis habilidades. ¿Realmente vas a joder conmigo, aquí? ¿Con mis perros alrededor? ¿De verdad?
Escuché, en vez de ver, el sonido de una pistola amartillando. El adolescente, al que identifiqué como Tom, levantó un arma en dirección a Perra.
“¿Sigues pensando que eres dura?” Se burló el hombre de Perra, “Las armas son el gran ecualizador, ¿sabes? Mi hijo aquí quiere un lugar en el Imperio, y para hacerlo, tiene que ganarse el privilegio. Estoy pensando que Asesinarte sería una buena forma de hacerlo.”
No esperé a escuchar el resto del diálogo. No había forma de que esto no fuera a terminar con violencia ahora. Me quité los zapatos, luego corrí con mis calcetines sobre el piso de concreto, manteniéndome lo más bajo que pude. Encontré el cuchillo que Perra había usado para abrir las bolsas de comida para perros, y luego lo metí en mi bolsillo trasero. Todavía no había nada que pudiera ver que funcionara como una máscara. Ni siquiera llevaba una sudadera o suficientes capas extra para usar una pieza de mi ropa como máscara. Hacía demasiado calor ese día.
Lo cual me dejó una opción muy desagradable.
Ejercí mi poder y me alegré de encontrar que el campo de hierba y el edificio medio construido tenían un buen suministro de bichos con los que trabajar. Los saltamontes migraron en mi dirección, y vacié un nido de avispas que se acurrucaba en la pared sobre el segundo piso sin terminar. Los jejenes que habían estado disfrutando de la gran cantidad de desechos de perros volaron en mi dirección, e innumerables hormigas y arañas formaron el resto del enjambre.
Todos juntos, fluyeron en mi dirección para reunirse en mi piel, trepando por mis piernas y mi torso, algunos girando hacia abajo para cubrir mis brazos. Como uno, cubrieron cada centímetro de mi cuerpo, incluso creando una masa sobre mi boca y gafas para oscurecer todo. No me hizo tantas cosquillas como pensé que podría, pero me estremecí.
Necesitaría una ducha después de esto. Diez duchas. Y pagaría por usar un gimnasio o piscina o algo así, así que no tuviera que soportar la ducha de porquería en el departamento mientras me limpiaba la piel. El noventa por ciento de mi razonamiento para diseñar un disfraz que cubriera todo mi cuerpo fue por esta misma razón, maldita sea.
¿Por qué no traje mi traje? ¿Por qué?
Me estremecí ante el rugido ensordecedor de un disparo. Esperé con la respiración contenida, hasta que escuché el murmullo de la conversación en la puerta otra vez, la voz de Perra. ¿Un disparo de advertencia?
Agarré mi teléfono celular del bolsillo y envié un mensaje de texto, seleccionando a Brian, Lisa y Alec como destinatarios:
Media docena de cabezas rapadas aquí. Al menos un arma. Necesito respaldo.
Mi teléfono vibró con una respuesta unos segundos más tarde. Brian:
n camino. estaba yendo a casa. tomará un minuto.
Sin respuesta inmediata de los otros dos. Mi teléfono mostraba la hora como la 1:38. Lo suficientemente cerca de la hora del almuerzo como para considerarlo una continuación del patrón. Iba a desarrollar un trastorno de ansiedad por esto. Le mandé un mensaje de texto con las instrucciones, informándole que busqué el edificio con la grúa.
Se habían juntado suficientes bichos para cubrirme, con muchos de sobra. Quería estar absolutamente segura de que estaba cubierta, así que los amontoné uno encima del otro, a varias capas de profundidad. Fue sofocante. Me forzaron a respirar por la nariz, y mi visión fue oscurecida por los insectos que se habían acumulado en mis gafas. Más que eso, hacía calor en medio del denso enjambre. Aun así, preferí soportar esto que arriesgarme a ser identificada.
Miré por la ventana tapiada más cercana por la que podía ver y vi que el grupo no se había movido. El hombre con las botellas dijo algo, pero no pude entenderlo. Ir a buscar el cuchillo y enviar los textos me había alejado del alcance del oído.
Volví corriendo a la puerta de entrada, manteniéndome medio agachada como antes, para asegurarme de que nadie me veía a través de los huecos en las tablas de las ventanas. Volví a ponerme los zapatos, me enderecé, respiré hondo y abrí la puerta.
“¡Jesús mierda!” Maldijo un cabeza rapada de veintitantos mientras me movía al costado de Perra. Tenía una vaga noción de cómo debía verme – una torre de insectos enjambrados con una vaga definición humana, dando la forma suelta de una cabeza, con vagas muescas en la ‘cara’ donde estaban mis ojos.
Incluso los ojos de Perra se ensancharon una fracción al verme.
“¿Qué carajo?” Ella murmuró.
Me quedé callada, manteniendo mi atención en el grupo.
El hombre botella me miró, luego habló en voz baja, “Tom, ¿verdad? ¿Harías los honores y te encargarías de este show de halloween?”
El adolescente giró la pistola en mi dirección, apuntando al nivel del pecho. Él sonrió, “Es un placer.”
La escena con Bakuda y sus secuaces no había sido muy diferente. La única diferencia era que Tom no dudó un segundo cuando se trataba de apretar el gatillo.
La fuerza bruta del disparo me dejó tambaleándome, y ni siquiera me había golpeado.
Me había agachado mientras salía hacia atrás, dejando a la mayoría de los bichos donde estaban sobre mí. Algunos se habían caído, pero la estructura general se había mantenido más o menos estable, y cada uno de los bichos se apretaban unos a otros y se extendían lo suficiente como para llenar el espacio vacío de la cabeza y el pecho.
Por lo que mis bichos habían experimentado, sabía que el disparo había pasado solo unos centímetros sobre mi cabeza, cerca del centro de donde estaba mi pecho. El enjambre donde me agaché era más denso, para sostener la estructura sobre ellos, así que no podía ver a través de ellos tan fácilmente. Solo podía esperar aguantando la respiración, con la esperanza de que los bichos me ofrecieran la cobertura suficiente para esconder mi yo real.
“¿Qué mierda?” Tom dijo. Moví los bichos frente a mis ojos para poder mirarlo parcialmente, y lo vi alejarse, con el arma aún levantada.
Había tomado prestado un truco de Grue, y pensé que tenía sentido tomar uno de Tattletale también.
Cuando hablé, siseé las palabras y, al mismo tiempo, hice que todos los bichos del enjambre hicieran ruido: zumbando, gorjeando y chirriando al ritmo de mis palabras, haciendo todo lo posible para parecer menos humana. “Las armas no van a funcionar cuando mi cuerpo está así.”
Poniendo mis manos en el suelo, trayendo la masa erguida de bichos conmigo, me arrastré hacia adelante un paso. Vi a casi todos en su grupo alejarse. Solo el hombre con las botellas permaneció donde estaba, y usó un brazo extendido para evitar que Tom también retrocediera.
Mi estratagema estaba funcionando. Como Tattletale había hecho con Glory Girl y Panacea, y de nuevo con Bakuda, podía hacerles creer que tenía poderes que no tenía realmente para confundir y despistar.
“¡Dispara, muchacho!” El hombre apretó con más fuerza el hombro de Tom.
El adolescente obedeció, disparando tres veces más contra el enjambre, apuntando demasiado alto para golpearme. Dos disparos más golpearon donde habría estado mi torso. El tercero pasó por mi falsa ‘cabeza.’
Tom, con los ojos muy abiertos de alarma, decidió cambiar de objetivo. Giró su brazo hacia mi derecha para apuntar su arma a Perra.
Me lancé hacia adelante, desenvainando el cuchillo y balanceándolo con un solo movimiento. Apuñalé a Tom en el muslo, mientras Perra evadía a un lado. A través de una combinación de mi ataque, que Tom tenga que ajustar su puntería y los movimientos de Perra, el tiro falló.
Cuando Tom cayó, colapsé el enjambre sobre él. Evitando tocarlo directamente, saqué el arma de su mano, recuperé mi cuchillo y apuñalé la punta del cuchillo en su palma para eliminar cualquier posibilidad de que él tomara represalias o agarrara su arma.
En un impulso, le pasé el cuchillo por la frente. Según Brian, los cortes en la frente rara vez eran graves, pero sangraban lo suficiente como para parecer graves. Era una técnica que los luchadores de lucha libre usaban con frecuencia, y una técnica que los boxeadores usaban para cegar a sus oponentes con sangre en los ojos.
Dejé algunos de mis bichos alrededor de Tom mientras me alejaba de él. Gritó frenéticamente y luchó por arrastrarse lejos.
Fue una estrategia más brutal de lo que me hubiera gustado, pero como yo lo veía, cualquier efecto que generara al herirlo así, con suerte evitaría que otros se unieran a la pelea, y llevaría a que menos personas se lastimaran a la larga. No me gustaban los seguidores de Kaiser, no tenía ningún respeto por ellos, pero no quería verlos destrozados por los perros de Perra.
“Este territorio es nuestro”, les gruñó Perra, mientras la gente retrocedía. Brutus, Judas y Angelica eran más grandes ahora, su piel se dividía con sangrientas espinas de hueso sobresaliendo de los huecos. “Fuera.”
“¡Kaiser escuchará sobre esto!”, Gritó el hombre de la botella.
“¡Fuera!” Gritó Perra.
Tom, todavía fuera de si por el dolor y miedo, saltó ante esa orden. Trató de ponerse de pie y falló, volviendo a caer al suelo con un grito desgarrador. Cuando extendió la mano, implorándole ayuda a sus amigos, la piel de sus manos y su rostro estaban casi completamente cubiertos de bichos y sangre. Hizo mucho para ayudar a asustar al resto para que se retiraran. La mayoría huyó.
El hombre botella avanzó cautelosamente hacia Tom. No me moví de donde estaba parada/ agachada mientras se inclinaba para ayudar a Tom a levantarse y cojear.
“Carajo”, murmuró Perra.
“Lo siento”, le dije, “espero no haber empeorado las cosas al intervenir.”
Ella sacudió su cabeza.
“Quiero decir, tal vez si no hubiera salido, no se hubiera puesto violento.”
“Él estaba juntando el valor para dispararme,” dijo. “Está bien.”
“¿Qué vas a hacer?”
“¿Qué?”
“Quiero decir, van a venir de nuevo. Quizás pronto. Dependiendo de lo que digan o con quién se quejen, podría haber personas con poderes la próxima vez.”
“Yo me encargaré.”
“Sé que este es tu espacio, creo que es perfecto, pero tal vez deberías considerar mudarte a algún lugar-”
Ella me dio una mirada dura. “¿Quieres ser golpeada hoy?”
Cerré mi boca
“Voy a entrar a recoger la mierda. Puedes ayudar, o puedes regresar. No me importa.”
Miré por encima del hombro en la dirección en que los skinheads se habían retirado.
“Te ayudaré,” decidí en voz alta. “Dije que lo haría, y es posible que necesites apoyo si deciden volver con refuerzos.” Además, le había enviado un mensaje a Brian para que viniera, y él necesitaría un resumen adecuado de lo que había sucedido.
Solo silbó dos veces para que sus perros la siguieran adentro, mirando hacia atrás para ver que aún la estaban siguiendo. Ella me miró, y no estaba del todo segura, pero pensé que tal vez no parecía tan enojada como solía estarlo.
[1] El cinturón de la Biblia o cinto Biblico (Bible Belt en inglés) es una franja al sur de Estados Unidos donde la gente es mucho mas religiosa y extremista.

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2018.06.28 22:48 master_x_2k Enredo VI

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Enredo VI

“Ríndanse”, nos ordenó Armsmaster.
“No”, replicó Grue.
“Solo van a avergonzarse si prolongan esto.”
“Te superamos en número de cinco a tres, de ocho a tres si cuentas los perros”, respondió Grue. “Puedo ver a tu amigo Velocity al acecho allí.”
“¿Qué esperas lograr? Lo admito, fue inteligente controlar el campo de batalla, dictar cada enfrentamiento, así ocurría en tus términos, y usar nuestras propias armas contra nosotros... pero esas armas ya no funcionan. Ninguna de sus armas funciona,” Armsmaster volvió la cabeza para mirar hacia donde Miss Militia tenía a Regent a punta de pistola. “Lo que significa que puedes dejar de intentar usar tu poder sobre mí, Regent. Tengo una pequeña luz parpadeante en la esquina de mi interfaz visual diciéndome que estás intentando algo. He creado un escudo psíquico y empático para protegerme de ti y de Tattletale.”
Eché un vistazo a Tattletale. ¿Estaba psíquicamente protegido contra ella? ¿Cómo funcionaba eso?
Entonces recordé. Cuando nos enfrentamos a Glory Girl y Panacea, ¿no había dicho Tattletale que leía las mentes? Y ahora Armsmaster tenía mala información y pensaba que era inmune.
“No necesito leerte”, le dijo, “eres el único con escudos, por lo que tus compañeros de equipo y el personal de ERP no tienen ningún escudo psíquico, y puedo leerlos para obtener cualquier cosa que necesite. No eres el mejor inventor, pero como la mayoría de los artesanos, tienes una habilidad especial. La tuya simplemente es condensar e integrar tecnología. Solo funciona en tu presencia inmediata, pero aun así, puedes tener mucha más tecnología en un espacio del que debería poder caber... como tu Alabarda.”
Armsmaster frunció el ceño. “Estás mintiendo.”
Maldición. Ojalá pudiera haberle dicho que tenía un detector de mentiras incorporado en su casco. Pero no pude sin explicar que lo conocía.
Tattletale se lo tomó con calma, sonriendo, “Claro, mentía acerca de la parte de leer mentes. No sobre tu arma y poder. Veamos... para tratar con mi colega Grue, has convertido esa cosa en un elegante diapasón, un tenedor de afinar. ¿Percibiendo vibraciones en el aire, convirtiéndolas en imágenes con ese elegante casco tuyo?
Grue hizo crujir sus nudillos. Él había recibido el mensaje. La oscuridad no iba a hacer mucho. Armsmaster, por su parte, apretó su arma con más fuerza. Una amenaza tácita para Tattletale.
“Y el extremo trasero de ese palo tuyo está usando el cobre entre las baldosas del piso para ayudar a transmitir una carga eléctrica al área a tu alrededor para un lujoso atrapa moscas. ¿Lo preparaste antes de venir aquí esta noche sabiendo cómo estaba construido el piso?
Él no respondió.
“Supongo que no. Feliz coincidencia de que la configuración que preparaste funciona tan bien como aquí, entonces.”
De nuevo, sin respuesta. Ella sonrió un poco más. Ella continuó, “Puedes decir si estoy mintiendo, ¿eh? Eso es genial.”
El arma de Armsmaster se volvió para apuntar en su dirección general. Ella no retrocedió.
“Entonces sabrás que estoy diciendo la verdad cuando digo que tu equipo te odia a muerte. Saben que te importa más subir de puesto como el séptimo miembro más destacado del Protectorado que lo que te importan ellos o la ciudad.”
En el lapso de un segundo, la hoja de la alabarda se rompió en tres pedazos, se reconfiguró y disparó en estilo garfio a Tattletale. Los dientes se cerraron juntos, formando una bola suelta mientras volaba, golpeándola sólidamente en el estómago. Ella se desplomó en el suelo, con los brazos alrededor de su cintura.
La cabeza del arma se tambaleó y volvió a su lugar sobre el poste.
“Bastardo,” habló Grue.
“Aparentemente, según tu compañera de equipo,” respondió Armsmaster, aparentemente indiferente.
Reuní mis bichos, acercándolos cerca y arriba del Armsmaster en caso de que los necesitara para actuar rápidamente.
Armsmaster giró su cabeza en mi dirección, “¿Skitter? Tú, especialmente, no quieres irritarme más esta noche.”
La parte inferior de su Alabarda golpeó el suelo, y los bichos murieron. Eché un vistazo al suelo mientras lo hacía. Efectivamente, las baldosas anchas tenían pequeñas líneas de metal - ¿bronce? - dividiéndolas.
Hubo una oleada de acción donde estaban Regent y Miss Militia. Ella pareció soltar la ametralladora, y Regent aprovechó la oportunidad para alejarse. Él no dio un paso antes de que recuperara el equilibrio y cayera en una patada baja que barrió sus piernas debajo de él. La ametralladora se disolvió cuando estaba a medio camino del suelo, convirtiéndose en un brillo de energía verde oscura que retrocedió hasta su mano. Se volvió a materializar en un reluciente machete de acero. Regent detuvo sus forcejeos en el momento en que apoyó la punta del arma afilada contra el costado de su garganta.
Armsmaster lo observó todo sin mover un músculo. Incluso si no le importaban demasiado sus compañeros de equipo, al parecer confiaba en que Miss Militia se encargaría sola.
“Grue. Has demostrado que puedes desaparecer los efectos de tu poder,” dijo Armsmaster, “Hazlo ahora.”
“De alguna manera,” respondió Grue, “No veo una razón importante por la que deba escuchar.”
“Um, tengo una espada presionando contra mi cuello, hombre”, señaló Regent.
“...No veo una razón importante”, repitió Grue.
Regent soltó una pequeña risa, “Andate a la mierda.”
Armsmaster miró desapasionadamente el intercambio, luego habló, muy serio, “Míralo de esta manera. Si hay testigos, a Miss Militia le costará mucho convencer a la gente de que ella apuñaló a su amigo en la garganta en defensa propia.”
Echó un vistazo en dirección a su segunda al mando, y Miss Militia asintió con la cabeza en respuesta.
¿Lo haría? Probablemente no, sospeché. ¿Podíamos arriesgarnos? Esa era decisión de Grue.
Grue miró hacia donde estaba Regent. Después de un segundo, hizo que la oscuridad se desvaneciera. La gente en la multitud estaba mayormente acurrucada en el suelo, tratando de defenderse de las picaduras del enjambre. Los perros acechaban en los bordes de la habitación, y Perra estaba a montada sobre Angelica. Velocity, con su traje rojo con las rayas de carreras por ambos lados y dos rayas que se unen en una 'v' en su pecho, no estaba tan lejos de ella. Sospeché que habían estado luchando.
Encontré a Emma en la multitud. Su padre estaba acurrucado sobre sus dos hijas, como si pudiera protegerlas de cualquier peligro, y la madre de Emma la estaba abrazando por los hombros.
De alguna manera, eso realmente me molestó.
Armsmaster miró en mi dirección, “Y los bichos.”
A regañadientes, los alejé de la multitud. Coloqué los bichos voladores en las partes intactas del techo. Levanté la vista hacia los bichos y suspiré. Luego miré a Emma otra vez.
Realmente no era como quería que esto terminara. Yo arrestada, mi plan un fracaso, ¿Emma saliendo libre con una familia, amigos y sin mayores consecuencias por toda la mierda que había hecho?
“Señor”, hablé, tratando de parecer segura. ¿Reconocería Emma mi voz? “Déjeme revisar a Tattletale.”
“Puedes hacerlo una vez que te hayas rendido”, dijo. Cambió su postura para que su Alabarda apuntara en mi dirección general. Hice una mueca. No quería recibir el mismo tratamiento que Tattletale había recibido. ¿O no lo haría con la gente mirando?
Mis ojos se movieron en dirección a la multitud, a Tattletale, quien no parecía estar a punto de hablar. Todos los ojos estaban sobre la escena. ¿Por qué se había tomado el esfuerzo de conseguir una audiencia? ¿Podría usar eso? ¿Por qué estaba tan molesto cuando lo encontré en el ferry? ¿Qué había hecho Tattletale para enfatizarnos sobre Armsmaster?
Reputación.
“Necesito asegurarme de que no hizo ningún daño serio”, hablé, solo un indicio de acusación en mi voz.
“Ella está bien.”
“Quiero verificar eso por mí misma”, le dije, de pie. ¿Qué tan lejos puedo empujar esto? “Por favor, ella se estaba rindiendo y la golpeaste con tanta fuerza.”
“Estás mintiendo.”
“¡Un carajo!” Regent se unió, “Tattletale se acerca a ti, lista para ser esposada, ¡y tú la golpeaste tan fuerte que voló al otro lado de la habitación, maldito lunático!”
No me atreví a mirar a la multitud. Armsmaster era la persona a la que necesitábamos sacarle una reacción.
“Suficiente. Esto es una falsedad”, dijo Miss Militia, su voz levantada tal vez un poco para llegar al resto de la habitación.
“¿¡Por qué crees que somos tan reacios a rendirnos, si ese es el trato que vamos a recibir!?” Regent gritó: “¡No es como si no estuviéramos totalmente jodidos!” Miss Militia movió el machete para recordarle que estaba allí.
Armsmaster volvió la cabeza hacia mí. Esta fue mi gran apuesta. ¿Cómo respondería? Si él me revelara como traidora dentro de los Undersiders, ¿La gente lo creería? ¿Mi equipo lo creería? ¿O solo dañaría su credibilidad? Él no sabía que Tattletale podría decir que era verdad.
“Miss Militia tiene una espada en la garganta de mi compañero de equipo”, Grue rompió el silencio, “creo que es bastante claro que no se están conteniendo.”
Armsmaster se volvió hacia su compañero de equipo, “Quizás un arma menos letal sería más apropiada.”
Las cejas de Miss Militia se entrelazaron preocupadas, “¿Señor?”
“Ahora.” No dejó lugar para discusiones. Luego, para asegurarse de que todavía tenían el control de la situación, recurrió a su rehén más cercano.
Yo.
Estaba boca arriba y no podía retroceder lo suficientemente rápido como para escapar, especialmente cuando tuve que soltar los brazos de las correas que sostenían el tanque de espuma de contención en mi espalda. Apuntó con la cabeza de su arma hacia mí mientras caminaba en mi dirección, la amenaza de disparar sirviendo para mantenerme bajo control. Miré a Grue, pero él estaba congelado, dos de sus compañeros de equipo a merced de los mayores héroes de la ciudad. Tattletale estaba luchando por ponerse de pie, pero no pudo lograr mucho.
Encima de Regent, la espada brilló y se convirtió en esa energía negra y verde. En ese momento, Regent golpeó, colocando sus rodillas contra su pecho, luego pateando hacia arriba y hacia un lado para dale con dos talones a la parte superior de la barriga de Miss Militia. Un segundo después, él empujó ambas manos en dirección de su clavícula.
La energía negro verdosa de su poder continuó formándose alrededor de ella sin solidificarse cuando el contenido de su estómago comenzó a salir violentamente de su boca, salpicando en el pañuelo de la bandera que cubría la mitad inferior de su rostro y desbordándose en el piso. Regent tuvo que rodar hacia un lado para evitar ser bañado en vómito.
Aproveché la distracción y traje todos los bichos de la habitación desde el techo, enviando una gran mayoría de ellos hacia Armsmaster. Se limpió la cara para quitarlos, luego levantó su arma. Agarré el mástil con ambas manos antes de que pudiera golpear el suelo, y me tiré a través del piso para ubicar mi cuerpo entre el poste y el suelo.
La descarga eléctrica no se sintió como pensé que lo haría. Cuando la punta de la Alabarda hizo contacto con mi cuerpo, fue como si alguien hubiera arrojado un puñado de serpientes vivas sobre mi pecho y estuvieran retorciéndose en su lugar allí, un único zarcillo corriendo por la piel de mi brazo derecho y sobre mis dedos . No dolió mucho en absoluto.
Y los bichos alrededor de Armsmaster no murieron. Muy pocos de los que están sobre mí perecieron incluso.
Sabía que la seda de araña era aislante hasta cierto punto. Estaba realmente contenta de que fuera lo suficientemente aislante. De verdad, realmente contenta de que mi interferencia fuera suficiente para evitar que la energía atravesara el área y eliminara a los bichos del aire.
“Hm”, cerniéndose sobre mí, Armsmaster hizo un ruido de desaprobación, “No fue inteligente.”
“¡Perra! ¡Perros!” Grité, “¡Grue! ¡Sombréame!”
De todos los tiempos para caer en la gramática de los hombres de las cavernas. Aún así, él nos ahogó a mí y a Armsmaster en la oscuridad.
Cuando Armsmaster logró arrancar la Alabarda de mis manos, tuve suficientes bichos sobre él para saber que estaba bajando la parte inferior de su alabarda contra el suelo, lejos de mí. Mis bichos no murieron, y continuaron asentándose en la piel expuesta de su cara inferior, gateando debajo de su visor. La carga o lo que fuera que estaba usando para dirigirla no conducía a través de la oscuridad.
Antes de que pudiera golpearme, me dirigí en la otra dirección. Permanecer cerca de Armsmaster no era una buena idea, ya que mi poder era el que funcionaba a distancia, y él era el combatiente a corta distancia. Sentí que se alejaba de mí, arrancando los bichos de su boca y su nariz, saliendo del lado opuesto de la nube de la oscuridad para golpear el suelo, matar el enjambre que le había puesto y luego volver su atención los perros que corrían hacia él.
No estaba a dos pasos fuera de la oscuridad cuando tuve a Velocity en mi cara.
Battery y Velocity eran ambos un tipo de velocistas, dándoles la capacidad de moverse a un ritmo ridículo. Aunque eran tipos muy diferentes de velocistas. Como yo lo entendía, de todas las cosas que había leído en línea y en las revistas y entrevistas, Battery podía cargarse y moverse a velocidades mejoradas durante períodos muy cortos de tiempo, algo así como el poder de Perra inflaba a sus perros, pero concentrado en unos breves momentos. Era un cambio fisiológico, que alteraba su biología y luego la devolvía a la normalidad antes de que fuera demasiado para su cuerpo. El propio acto de moverse a la velocidad que estos chicos podían manejar era un esfuerzo increíble en el cuerpo. Solo había uno o dos parahumanos en el planeta que podían manejar ese tipo de movimiento sin trucos ni limitaciones, y Battery y Velocity no estaban entre ellos.
Velocity, en contraste con Battery, se parecía más a Shadow Stalker. Cambiaba de estado, y aunque no tenía idea de qué significaba esto exactamente, si era que él pasaba parcialmente a otra dimensión o alteraba la forma en que el tiempo o la física funcionaban en relación con él mismo, sabía que eso lo hacía capaz de moverse muy rápido, sin necesidad de descansar como lo hacía Battery. Lo suficientemente rápido como para que mis avispas no pudieran aterrizar sobre él, y las que lo hicieron fueron despachadas antes de que pudieran comenzar a picar.
El inconveniente, sin embargo, era que mientras se movía así no golpeaba tan fuerte, probablemente por las mismas razones por las que no estaba destrozando sus huesos cuando sus pies impactaban contra el suelo diez veces por segundo, haciéndose trizas por fricción o por falta de oxígeno debido a la inhabilidad de respirar. Su velocidad viene con una capacidad reducida para afectar el mundo que lo rodea y verse afectado por él. No podía golpear tan fuerte, no podía sostener o mover cosas tan fácilmente. Una pérdida efectiva de fuerza proporcional a la velocidad con la que era capaz de moverse.
Así que, tan rápido como se movía, ser golpeada por él no era mucho peor que ser golpeada por un niño de ocho años.
El problema era que me estaba golpeando mucho. Sus percepciones también aumentaban, lo que significaba que tenía el lujo de lo que deben haber sido segundos en sus propios sentidos para ver mis reacciones, calcular el mejor lugar para pegar ese siguiente golpe o patada para desequilibrarme o infligir dolor. Era menos como estar en una pelea a puñetazos y más como ser atrapado en un vendaval que tenía toda la intención de atormentarme.
Velocity me obligaba a retroceder, tropezar y en general solo estaba trabajando para llevarme en una dirección: hacia una ventana abierta. O me obligaría a pasar y me dejaría colgando de la cornisa, impotente para evitar el arresto, o tendría que darme por vencida y dejarme caer al suelo, y en ese punto todo habría terminado. Una vez que esté abajo, él o bien continuaría la embestida hasta que otra capa pudiera acabar conmigo, o él apagaría su poder el tiempo suficiente para golpearme en la cabeza un par de veces con una silla o algo así.
Al otro lado de la habitación, Grue estaba trabajando con dos de los perros y Perra para mantener Armsmaster acorralado, mientras que uno de los perros y Regent mantenían a Miss Militia fuera de combate.
No podría ganar esto por mi cuenta.
“¡Grue!” Grité. Me golpeo en la boca tres veces antes de poder levantar un brazo para alejar a Velocity y volver a hablar: “¡Necesito cobertura!”
Él me dedicó una mirada y una explosión de su oscuridad. En un instante, estaba ciega y sorda, con solo mis bichos para guiarme.
Pero Velocity se ralentizó, y tenía mis sospechas de que no era solo el hecho de que tenía que usar sus manos para encontrarme antes de golpear. Grue había dicho que los poderes de Shadow Stalker eran de alguna manera menos efectivos en su oscuridad. ¿Podría eso aplicarse a Velocity también? ¿O era solo la resistencia extra del poder de Grue contra el aire normal, combinado con la baja resistencia de Velocity?
Mis bichos ahora se estaban posando con éxito en él, curiosamente me daban una mejor idea de sus movimientos que mis ojos, y les estaba ordenando que no picaran ni mordieran, por lo que no sería fácil encontrarlos. Comenzaron a agruparse en él, y de alguna manera sentí que eso lo estaba frenando aún más.
El ataque había sido suavizado, y no era ni la mitad de efectivo para mantenerme fuera de balance ahora. No podía ver mi postura de manera efectiva para conocer los lugares óptimos para atacar, así que pude poner mis pies firmemente en el suelo. Golpeé dos veces con mis puños, pero mis golpes no tuvieron impacto. Algo que tenía que ver con su poder, sospechaba, así como su habilidad para moverse lo suficientemente rápido como para soportar cualquier golpe que sintiera.
Así que agarré un arma a la que no podía reaccionar, mi spray de pimienta, y le di un chorro en la cara. Entonces instruí a los bichos que había juntado sobre él que mordieran y picaran.
El efecto fue inmediato y dramático. Nunca has visto a alguien sacudirse como loco hasta que lo ves en un velocista. Cayó al suelo, se levantó, cayó sobre una silla, y luego subió un segundo después, arremetiendo contra una mesa, palmeándola ciegamente con la esperanza de encontrar algo con lo que lavar sus ojos. Lo sentí frenar dramáticamente, aumentando su propia fuerza lo suficiente como para permitirse comprobar las tazas y jarras.
Tenía bichos en la mesa que estaba buscando, y el único líquido que había era vino. Anticipando que continuaría buscando algo de alivio, me acerqué a la mesa más cercana.
Efectivamente, se lanzó a la misma mesa y comenzó a buscar. Di un largo paso hacia mi izquierda, me estiré a mi espalda y agarré con ambas manos el mango de espuma de mi bastón extensible. Como un palo de golf, lo moví hacia arriba y entre sus piernas.
Mi razón era que necesitaba obstaculizar su movilidad, pero no quería causar ninguna lesión permanente, lo cual era una posibilidad si lo golpeaba en la rodilla o la columna vertebral. Además, el Protectorado tenía diseñadores de vestuario de primera categoría, ¿y qué superhéroe masculino con un traje caro saldría sin protección en la ingle? ¿Cierto?
A menos que, la idea cruzó por mi mente cuando Velocity se desplomó, había descartado la protección para una mayor movilidad y para reducir la fricción.
Encontraría alguna manera de compensarlo, después de todo esto hubiera terminado.
Tiró débilmente de mi muñeca mientras yo juntaba su brazo izquierdo y su pierna derecha, y los apretaba con un doble juego de esposas de plástico. Luego esposé su brazo derecho a la mesa frente a él. Velocity estaba fuera de acción, a efectos prácticos.
Aunque cada impulso me decía que debía salir de la oscuridad y echar un vistazo a lo que estaba pasando, me quedé quieta, agachada y sintiendo con mis bichos. Con sus piernas y cuerpos sirviendo como miles y miles de pequeños dedos que podría usar para sentir mi entorno, tuve una idea de la situación.
Desde que le hizo lo que fuera que le hizo a Miss Militia, Regent había empezado a vigilarla encima de ella. Él tenía una mano extendida en su dirección mientras ella luchaba en el suelo, agitada ahora, con sus extremidades temblando. Tattletale estaba con él, con una mano aún apretada contra su estómago, pero ella estaba de pie, mirando a la multitud por cualquiera que pudiera intervenir para rescatar a Miss Militia.
Lo cual solo dejó a Armsmaster. Excepto que ‘solo’ no era la palabra correcta. Perra, sus tres perros y Grue habían rodeado a Armsmaster, e incluso con eso, tuve la impresión de que él tenía el control de la situación.
Había vuelto a formar la cabeza de su Alabarda en una bola suelta y tenía la cadena que usaba para el gancho extendida parcialmente para que pudiera servir como un mayal. Había un impasse mientras mis compañeros de equipo permanecieran donde estaban, manteniéndose espaciados, fuera del alcance del arma. Armsmaster, por su parte, estaba de pie en una postura de pelea suelta, sosteniendo la larga vara de su Alabarda mientras balanceaba la cabeza del mayal en una figura de ocho relajada.
Brutus gruñó a su presa, moviéndose medio paso demasiado cerca, y Armstrong aprovechó la oportunidad. La cadena se extendió con un leve zumbido y el mayal se movió con sorprendente rapidez para colisionar con el hombro de Brutus. Por la reacción de Brutus, pensé que acababa de ser golpeado por una bola de demolición. O Armsmaster era mucho más fuerte de lo que parecía, o había algo en su arma que le estaba dando un empujón extra. Dado que él era un artesano, podría haber sido cualquier cosa.
Armsmaster no se detuvo al derrotar a Brutus. Cuando terminó de darle a la pelota el impulso necesario, Armsmaster revirtió su agarre y se lanzó hacia Grue, balanceando la parte inferior de su arma como un bate de béisbol. Grue evitó el golpe dando un paso atrás y agachándose, pero no pudo recuperarse lo suficientemente rápido para evitar el siguiente movimiento. Armsmaster siguió avanzando, sin detenerse cuando tomó el extremo del palo con sus dos manos y golpeó con fuerza la sección media de la barra contra el pecho de Grue. Grue golpeó el suelo con fuerza suficiente que casi rebota, y fue empujado con fuerza hacia el suelo por segunda vez cuando Armsmaster bajó el extremo del poste contra su estómago.
Sin pensarlo, salí de la oscuridad y luego me detuve. ¿Qué ayuda podría ofrecer interfiriendo?
Perra silbó para que un perro atacara, pero Armsmaster ya estaba reaccionando, tirando de su codo contra la cadena para controlar el movimiento de la cabeza del mayal. Dejó caer la barra y agarró la cadena para tirar de la bola hacia sí mismo, la atrapó con la mano libre y giró en un círculo cerrado para preservar el impulso del vuelo de la cabeza del mayal, y lo estrelló con fuerza contra la oreja de Angelica. Perra tuvo que dar saltos hacia atrás mientras Angelica se desplomaba en el suelo donde había estado parada.
Sin mirar hacia abajo, Armsmaster colocó una bota blindada debajo del palo mientras rebotaba contra el suelo, luego la pateó hacia arriba hasta el nivel del pecho. Tomó su arma con una mano y recogió la cadena. La cabeza del mayal volvió a su forma de cuchilla cuando se volvió a conectar con la parte superior del palo.
Dos perros y Grue abajo, y lo había hecho parecer fácil.
Me di cuenta lo que ponía a Armsmaster un paso por encima de otros artesanos, por encima de otras personas con la capacidad de inventar y realizar ciencia loca, y no era la loca cantidad de entrenamiento al que probablemente se había sometido. Los Artesanos tendían a tener una habilidad especial, una cualidad especial específica para su trabajo. De acuerdo con Tattletale, la habilidad de Armsmaster le permite combinar la tecnología y aun así hacer que funcione. Otros artesanos estaban limitados en cuanto a lo que podían cargar y tener acceso en cualquier momento dado, ¿pero Armsmaster? Tenía una solución para cada problema en el que había podido pensar, sin tener que preocuparse por la logística del espacio, el peso de su hardware y la capacidad en su cinturón de herramientas, o lo que sea. Y con todo eso, su equipo principal, su armadura y Alabarda, todavía eran devastadores y completamente confiables por derecho propio.
Mientras Armsmaster le daba la espalda, vi a Tattletale dar un paso a un lado, disimuladamente.
Judas se lanzó, y en el mismo momento en que Armsmaster reaccionó, Tattletale hizo un movimiento hacia la multitud, sacando su arma.
Miré hacia Armsmaster, y mi visión de él estaba bloqueada cuando Judas se desplomó en el suelo entre nosotros. A través de mis bichos, sentí que extendía su arma hacia Tattletale, sentí el retroceso cuando la cabeza se disparó. El gancho agarró el brazo con la pistola con fuerza suficiente como para arruinar su puntería, y los dientes del gancho se cerraron alrededor de su brazo.
Recogió la cadena al mismo tiempo que la empujo hacia él, y al hacerlo, arrojó a Tattletale por el suelo. Los dientes soltaron justo a tiempo para enviarla a toda velocidad a una de las endebles mesas de cóctel. Armsmaster tiró del mástil de su arma para controlar el vuelo del gancho mientras se recogía, golpeando la pistola de Tattletale y haciéndola pedazos.
“Sin rehenes”, dijo, “sin armas.”
Grue comenzó a pararse, cayó y luego logró mantenerse en pie con éxito en su segundo intento. Los tres perros que Armsmaster había derribado estaban tardando más en ponerse en pie. Angelica negó violentamente con la cabeza, dos veces, hizo una pausa, y luego lo hizo de nuevo.
Armsmaster miró a Perra, luego golpeó el mástil de su arma contra la palma de su guante blindado.
“Rachel Lindt, alias: Hellhound.”
“Armsmaster, alias: cara de verga”, Perra replicó.
“Si esto sigue adelante, no puedo prometer que esos animales tuyos no sufrirán daños permanentes.”
Pude ver que sus ojos se movían detrás de los agujeros de su máscara mientras echaba una mirada de lado a su izquierda para mirar a Brutus, luego a su derecha, a Angelica. Luego se encontró con su mirada, “Si los lastimas de forma permanente, te encontraremos y te haremos algo diez veces peor. Créeme, viejo, conocen su olor, podemos rastrearlo.”
Una vez más, el poste golpeó contra su guante con un sonido de metal contra metal.
Su tono fue moderado cuando le preguntó: “¿Para qué arriesgarse? Ya has perdido. Tuvimos suficientes grabaciones de tus perros que pude armar una simulación de sus patrones de lucha. Sé cómo atacan, cómo reaccionan. Sé cómo piensas en una pelea, las órdenes que das y cuándo. Todo eso está conectado a mi traje, en mi interfaz visual. Sé lo que tú y tus bestias van a hacer antes de que te hayas decidido. Ninguno de ustedes va a salir caminando.”
“No somos solo nosotros y los perros”, dijo Perra.
“¿Tus amigos? Puede que no tenga una simulación preparada para él, pero soy mejor que tu líder, Grue. Más fuerte, mejor blindado, mejor equipado, mejor entrenado. Si su amigo Regent desvía su atención de Miss Militia por más de veinte segundos, ella disparará contra uno o todos ustedes, no es que él pueda hacerme nada si lo intentara. ¿Tattletale? Inconsciente. ¿Skitter? No es una amenaza.”
¿Que estaba haciendo? ¿Por qué estaba tan concentrado en hacer que Perra admitiera que se había terminado?
Reputación, una vez más. Necesitaba salvar esta situación, y la forma más segura de hacerlo, para recuperar sus pérdidas y salir bien parado, sería hacer que el más malo, el más duro y el más notorio de nosotros nos pongamos de rodillas y concedamos la derrota.
Sin embargo, realmente no conocía a Perra.
Ella se sacó su máscara de perro de plástico barata y la tiró a un lado. En realidad, era solo una formalidad, ya que su rostro e identidad eran de conocimiento público. Su sonrisa, al extenderse por su rostro, no era la más atractiva. Demasiados dientes visibles.
“Lung la subestimó también”, le dijo, mirándome.
Armsmaster se volvió para mirar, también.
¿En serio? Quiero decir ¿en serio, perra? ¿Me pasas la pelota a mí? No tenía un plan. No había mucho que pudiera hacer aquí.
“¿Velocity?”, Me preguntó Armsmaster, casual.
Me encogí de hombros, imitando su tono informal, cuando era lo último que me nacía, “Fuera de combate.”
“Hm. Creo-”
Mientras hablaba, miré a Grue y sacudí la cabeza en dirección a Armsmaster. Armsmaster no era un despistado, y tomó mi señal como razón para caer en una postura de lucha. Sin embargo, no había nada contra lo que realmente pudiera defenderse, mientras Grue nos envolvía a los dos en la oscuridad por segunda vez.
La peor posibilidad, que Armsmaster dijera a los Undersiders lo que estaba planeando, estaba controlada por el momento. Dudaba que Armsmaster siguiera hablando mientras estaba bajo los efectos del poder de Grue.
Lo cual me dejó el problema de encargarme del tipo. Pude sentir los bichos que tenía sobre él moviéndose, mientras atravesaba la oscuridad, hacia mí. Por lo menos, si pudiera alejarlo de los demás, podría comprarles tiempo.
Corrí hacia la puerta de vidrio que conducía a uno de los patios exteriores. Miré por encima de mi hombro, y efectivamente, vi a Armsmaster emergiendo de la nube de aceitosa sombra. Giró sobre sus talones para balancear su mayal contra Judas, derribando al perro cuando salió justo detrás de él, luego giró para mirarme de nuevo. Cuando salí, la cadena se recogió, llevando la cabeza del mayal de vuelta a la parte superior del arma. Él se detuvo.
¿Por qué? Solo había una razón por la que se quedaría atrás y vacilando así, en lugar de acortar la distancia para tenerme a su alcance.
Adiviné. Sabiendo que el ataque vendría más rápido de lo que esperaba, por lo que le había pasado a Tattletale en las dos ocasiones, me tiré al piso del patio.
La bola salió volando del extremo de su arma, pero mi intento de esquivar no sirvió de nada. Azotó la cadena para cambiar la trayectoria de la esfera, y al mismo tiempo la abrió en su forma de gancho enorme. La cosa me golpeó en el costado, con las garras pasando sobre mis hombros y debajo de mis axilas. Gruñí con el impacto, y cuando traté de ponerme de pie, casi me deslicé sobre el excedente de cadena que se enroscaba a mi alrededor en la estela del gancho. Sentí la garra apretarse alrededor de mi pecho.
En el otro extremo del patio, Armsmaster plantó sus pies y levantó su arma para comenzar a empujarme hacia adentro.
No no no no no.
No iba a caer así.
No con la puta Emma Barnes y su malnacido papá abogado entre la multitud.
Empecé a juntar mis bichos desde adentro, pero me detuve. No sirve de nada traerlos aquí, cuando Armsmaster podría asesinar a la mitad del enjambre con ese destructor de bichos que había puesto en su alabarda. Puse a mis bichos en posición en el interior.
Todavía temblorosa por el golpe, agradecida por la armadura que había incorporado a mi traje, me las arreglé para agarrar el exceso de cadena debajo de mí y enrollarla alrededor de la barandilla del patio detrás de mí. Si Armsmaster quería atraparme, tendría que venir por mí, maldita sea. No iba a hacerle esto fácil.
La cadena se tensó, y Armsmaster tiró dos veces antes de decidir que sería menos problemático acercarse que aumentar el daño a la propiedad. Él me cerró la distancia a pie, deteniéndose solo para liberar su cadena de la barandilla del patio. Recogió su cadena acercarme el metro restante hacia él.
“Skitter. Pensé que te rendirías más rápido.”
Nadie más estaba al alcance del oído. “Sin importar de qué lado esté, no quiero ir a la cárcel exactamente. Mira, mi oferta está en pie. Casi tengo el último detalle que necesito de estos muchachos.”
“Algo que dijiste que tendrías hace semanas”, respondió.
“No hay otra manera de que vayas a salvar esto, Armsmaster,” me paré tan derecho como pude con el gancho de agarre a mi alrededor. La maldita cosa era pesada. Tattletale había hecho su mejor esfuerzo, incluso había quedado inconsciente, para decirnos qué tan importante era el status para Armsmaster. Necesitaba usar eso. “La única forma en que no te verás incompetente es si puedes decir que solo escapé porque me dejaste. Que todo esto pasó esta noche porque lo permitiste. Porque dejarme salir con esto significaba que podía obtener información sobre quién está empleando a los Undersiders, de dónde provienen los fondos, el equipo y la información. Luego haces limpieza y son dos equipos de supervillanos arrestados en el lapso de una semana. Dime que eso no suena bien.”
Armsmaster lo consideró por un momento.
“No”, me respondió.
“¿No?”
“No esperes nada más que un arresto rápido para ti y tus acompañantes por tus payasadas esta noche”, negó con la cabeza, “Un pájaro en mano, después de todo...”
Me dio un pequeño apretón, como para dejar en claro quién era el pájaro.
Tomé una respiración profunda, “Tenías razón, Armsmaster.”
“Por supuesto”, habló, ausente, empujándome contra la barandilla con una mano. Su gancho de agarre me liberó, reconfigurándose en lo que sospechaba que era la misma configuración que había fijado a Lung en el suelo con barras de acero inoxidable, en mi primer día en traje. Tenía la forma de un rectángulo y había dos bandas de metal en forma de "U" con electricidad formando arcos a su alrededor, las puntas de cada "U" brillaban lo suficientemente calientes como para derretirse contra cualquier superficie.
“Esto terminó desde el momento en que entramos a la habitación”, terminé.
Cerca de setecientos avispones explotaron debajo de mis paneles de armadura, todos se aferraron a él, mordiéndolo y picandolo implacablemente, fluyendo debajo de su visor, dentro de su casco, su nariz, su boca y sus orejas. Algunos incluso se arrastraron por debajo de su cuello, a sus hombros y su pecho.
Me arrojé al final de su Alabarda, abrazando mi cuerpo a su alrededor. Con una mano nos levantó a mí y a la Alabarda, y nos golpeó contra el suelo. De nuevo, sentí esos zarcillos de electricidad corriendo sobre mí, además del dolor de tener mi estómago atrapado entre el poste y el suelo. Estaba muy agradecida, la segunda vez esta noche, por los paneles de armadura que había implementado en mi diseño de vestuario.
Repitió el proceso, levantándome a un metro del suelo, luego golpeando con la barra y yo de nuevo. Después de la segunda vez, tuve que luchar para colocarme debajo del poste de nuevo en previsión de un tercer golpe, sabiendo que aguantaría el ataque de avispones por más tiempo de lo que yo resistiría este abuso.
El rescate no pudo haber llegado un segundo después.
Perra, una Tattletale inconsciente y Brutus fueron los primeros en llegar al borde del patio. Brutus chocó contra Armsmaster al pasar, golpeándolo fuera de equilibrio y dándome la oportunidad que necesitaba para levantarme y sacar la alabarda de sus manos. La sostuve en mis manos, y él estaba demasiado distraído por las avispas que se apiñaban sobre él para darse cuenta.
Lancé la alabarda por el borde del patio y corrí hacia la puerta que conducía al interior. Cogí la mano de Grue mientras él y Judas saltaban, para poder levantarme detrás de él.
Cuando saltamos desde el borde del patio, miré detrás de nosotros y vimos a Angelica y Regent siguiéndonos. Grue estaba desvaneciendo su oscuridad, para hacer que el desastre que habíamos creado fuera aún más claro para aquellos de nuestra audiencia que aún no habían logrado huir. Nuestro objetivo era humillar, después de todo.
Por la misma razón, tal vez como un poco rencoroso “andate a la mierda” a Armstrom, que había hecho todo esto mucho más difícil de lo que tenía que ser, dejé a mis bichos donde estaban, organizados en la pared a la derecha del patio y el piso frente a él. La mitad estaba reunida en forma de dos grandes flechas que apuntaban a la puerta del patio, una en el piso y otra en la pared, mientras que la otra mitad estaba ordenada en letras en negrita que deletreaban “VAMONOS.”
Envolví mis brazos alrededor de Grue, sosteniéndolo con fuerza tanto anticipándome a nuestro aterrizaje en un tejado cercano como un abrazo de despedida.
Había muchas posibilidades de que este fuera mi último trabajo como parte de los Undersiders.

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2018.06.22 00:49 master_x_2k Interludio V

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Interludio V

"¿Esto es lo que querías?", El adolescente con barba en su mentón y la capucha arriba, le entregó la bolsa de papel.
Manos anchas con las uñas arruinadas y podridas de color marrón recorrieron el contenido. “Lo es. Aquí.” La voz era ligeramente acentuada, las palabras y los sonidos eran muy cuidadosos, como si no se sintiera cómodo con el inglés.
El joven extendió la mano y sus ojos se agrandaron cuando un manojo de billetes se presionó en sus manos.
“Esto es... más de lo que pensé que sería.”
“¿Te estás quejando?”
El joven negó con la cabeza.
Gregor el Caracol se metió las manos en los bolsillos, como para esconder las uñas y los bultos que le salpicaban el dorso de las manos como costras. Cada uno de las protuberancias duras, que podrían haber sido conchas o escamas, ninguna más grande que un dólar de plata, tenía una prominente forma de espiral. Por mucho que pudiera meterse las manos en los bolsillos, no podía ocultar su rostro. No tenía cabello en la cabeza, ni siquiera cejas o pestañas, y las protuberancias duras le cubrían la cara como un caso terminal de acné. Lo más extraño y desconcertante de todo era el hecho de que su piel pálida era lo suficientemente translúcida como para poder ver las sombras de su esqueleto, sus dientes y la lengua en su boca.
“Como puedes ver”, dijo Gregor, sin ninguna afectación, “sería difícil para mí entrar a una tienda y hacer simples compras. No me gusta depender de mis amigos para esto. Me hace sentir en deuda con ellos, y eso no es bueno para las amistades. Si estás interesado en repetir este tipo de transacción, estando de guardia para hacer diligencias por mí durante un tiempo, podría arreglarse.”
“¿En serio?” El chico se frotó la barbilla, “¿Por cuánto tiempo?”
“Hasta que llamé y no puedas o no quieras hacer mi mandado. Si esto sucediera más de una vez, o si la razón no fuera buena, encontraría a otra persona, como lo hice con la última persona.”
“¿No lo lastimaste ni nada?”
“No. No lo hice. Decidió que prefería pasar la noche con su novia. No lo he llamado nuevamente.”
“¿Esto no será nada ilegal?”
“No. Sin drogas, sin prostitutas, sin armas.”
“Entonces me llamas, salgo corriendo y te consigo alimentos, o ropa, o comida para llevar, o champú, o lo que sea, y me pagas tres-”
“Eso es cuatro. Y no tengo pelo, así que no necesitarías preocuparte por el champú.”
“Claro. Lo siento. Entonces, ¿cuatrocientos dólares cada vez? ¿Cuál es el truco?”
“Sin trucos. Tengo dinero, me gusta que las cosas sean convenientes. Solo una pequeña posibilidad de problemas. Mi primer asistente, ella renunció porque estaba preocupada de que mis enemigos la usen para llegar a mí. No negaré que esto es posible.”
“¿Tienes enemigos?”
“Sí. Pero todavía no ha habido un caso en que alguno de mis asistentes tuvo problemas con ellos.”
“¿Alguno de ellos se metió en problemas?”
“El último asistente, el chico con la novia. Pensó que podría conseguir más dinero, porque podría ir a la policía y contarles lo que sabía de mí. Tuvo la suerte de intentar esto cuando estaba de buen humor. Yo lo disuadí. Trabajó para mí durante dos meses después de eso sin ninguna queja. No fuimos amistosos, fue puro negocio. Recomendaría, amablemente, que no intentes lo mismo.”
“Oye. Vive y deja vivir, ¿verdad?”
“Ese es un buen dicho.”
“Bueno. Quiero ir a la universidad este otoño, y esto suena muchísimo mejor que trabajar por el salario mínimo de durante cincuenta horas a la semana. Aquí, mi número de teléfono celular”, él entregó su teléfono.
Gregor el Caracol se tomó un segundo para poner el número en su propio teléfono. “Lo tengo. Llamaré.”
Fueron cada uno por su camino.
Gregor caminó por las calles laterales del centro de Brockton Bay con la capucha de su sudadera proyectando su rostro en la sombra. Cualquiera que se cruzara en su camino y mirara debajo de su capucha se apresuró a mirar hacia otro lado. Avergonzado, asustado. Aquellos que lo vieron desde lejos lo consideraban también como monstruoso, pero de una manera diferente. Para ellos, él era simplemente uno de los obesos mórbidos. Un hombre en de entre veinte largos o pocos treinta, casi tres veces el peso que debería tener para su altura de metro setenta y ocho. Su peso, lo sabía, era una de las cosas raras en este mundo moderno que alguien podría usar para burlarse de él abiertamente.
Le había llevado años llegar a aceptar esto. El ser uno de los monstruos.
Cuando llegó a su destino, el palpitante latido de la música llegó a sus oídos. El club estaba a dos cuadras de Lord Street, y había una línea que se extendía por el costado del edificio. Letras amarillas que brillaban intensamente en una letra casi intencionalmente simple deletreaban 'Palanquin'.
Se saltó la línea y se dirigió directamente hacia la puerta de entrada. Un fornido portero hispano con una barba que trazaba los bordes de su mandíbula desabrochó la cerca de la cadena para dejarlo pasar.
“¿Qué demonios?”, Se quejó una de las chicas que estaba al frente de la fila. “Estuvimos esperando cuarenta y cinco minutos, ¿Y dejaste entrar a ese gordo de mierda?”
“Fuera de la fila”, dijo el portero, su voz aburrida.
“¿Qué carajo? ¿Por qué?”
“Acabas de insultar al hermano del dueño, idiota”, le dijo el portero, “Fuera de la fila. Tú y tus amigos están vetados.”
Gregor sonrió y negó con la cabeza. La línea que el portero había usado era basura, por supuesto, él no era el hermano del propietario. Pero fue agradable ver a uno de los imbéciles recibiendo lo que merecían.
Había trabajado como gorila para clubes que buscaban a alguien más exótico y llamativo, cuando se estaba poniendo de pie por primera vez, por lo que sabía que la línea que veías por la puerta rara vez indicaba cuántas personas había en el interior. Un club vacío podría tener una fila de personas esperando para entrar, para dar la imagen correcta. A pesar de que era martes por la noche, Palanquin no tenía necesidad de tales engaños. Estaba lleno de gente. Gregor navegó con cuidado entre la multitud de bailarines y personas que sostenían tragos, hasta que llegó a una escalera custodiada por un portero. Al igual que con la puerta de entrada, su entrada a la escalera era automática, incuestionable.
El balcón del piso de arriba no estaba lleno de gente, y los que estaban presentes, una docena más o menos, estaban casi deshuesados ​​en su letargo. Sobre todo chicas, yacían boca abajo en los sofás y en las cabinas de todo el balcón que daba a la pista de baile. Solo tres personas estaban más o menos alerta cuando Gregor se acercó.
“¡Gregor, mi muchacho!” Newter sonrió de oreja a oreja. Gregor captó el más breve destello de disgusto en la cara de una de las chicas que estaban sentadas con Newter, mientras lo miraba. Ella era una rubia con lápiz labial azul y reflejos rosados ​​en su cabello. Si Gregor hubiera estado trabajando como portero, habría revisado su identificación, la habría comprobado dos veces, y aunque pareciera real, la habría echado de todas maneras por ser demasiado joven. Ella no podría haber tenido más de dieciséis años.
Aún así, eso era más o menos la edad de Newter, y no podía culpar al chico por estar interesado en alguien de su edad.
La otra chica, de cabello oscuro, tenía un aspecto europeo en sus facciones. Ella no mostró tal disgusto. Cuando ella le sonrió, no había señales de que la expresión fuera forzada. Eso fue raro e interesante.
“Traje tu cena”, dijo Gregor.
“¡Buen hombre! ¡Trae una silla!”
“Los otros también querrán su comida.”
“Levanta una silla, vamos. Aquí tengo dos chicas deslumbrantes, y no me creen cuando les estoy hablando de algunos de los trabajos más geniales que hemos realizado. Necesito respaldo aquí, hermano.”
“Yo no creo que sea una buena idea hablar de estas cosas”, dijo Gregor. Él permaneció de pie.Newter tomó la bolsa y agarró un sándwich de adentro. “Todo bien. Faultline se unió a la conversación hace un rato, por lo que obviamente no le parece un problema. No van a hablar, ¿verdad, Laura? ¿Mary?”
Cada chica negó con la cabeza cuando Newter les preguntó por su nombre. Eso le permitió a Gregor etiquetar a la chica de cabello oscuro como Laura y la chica con el lápiz labial azul como Mary.
“Si Faultline dijo que estaba bien”, dijo Gregor. Cogió la bolsa de Newter y encontró su propio sándwich. “Laura y Mary, lo siento, los otros sándwiches que tengo aquí están reservados. Podría ofrecerles algo del mío, si quisieran.”
“Está bien, no tengo hambre”, respondió Laura, “Me gusta tu acento. ¿Es noruego?”
Gregor terminó su primer bocado, tragó saliva y negó con la cabeza, “No estoy seguro. Pero he hablado con un experto y él dice que el otro idioma que hablo es islandés.”
“¿No lo sabes?”
“No”, respondió Gregor.
Su respuesta brusca solo detuvo la conversación por un momento antes de que Newter lo pusiera en marcha de nuevo, “De acuerdo, hermano, diles a estas chicas contra quién nos enfrentamos el mes pasado.”
“¿El trabajo de la caja de juguetes?”, Preguntó Gregor, “¿con el mercado negro de Artesanos? No habia nadie-”
“El otro. El trabajo en Filadelfia.”
“Ah. Chevalier y Myrddin.”
Newter juntó sus manos, meciéndose en su asiento, “¡Te lo dije!”
“Y los vencieron”, dijo la chica de cabello oscuro, incrédula.
“¡No perdimos!” Gritó Newter.
“Estuvo muy cerca”, Gregor agregó sus propios dos centavos. “Chevalier es el líder del Protectorado en Filadelfia. Myrddin lidera el Protectorado de Chicago. Estas son personas que el mundo entero reconoce. Obtuvieron puestos protegiendo ciudades grandes en Estados Unidos porque son fuertes, porque son inteligentes y talentosos. Cumplimos el trabajo, como siempre hacemos, y nos marchamos.”
Newter se echó a reír, “Paguen.”
Ni Laura ni Mary parecían molestas cuando metieron la mano en el bolsillo y el bolso, respectivamente, y sacaron algunos billetes.
“¿Cuál fue la apuesta?” Preguntó Gregor.
“Les dije que no tenían que pagar si mentía.”
“¿Y si no estuvieras mintiendo? ¿Pagan más?”
“Ninguna penalización. Obtuve compañía y conversación por un tiempo”, sonrió Newter. Extendió la mano hacia la parte posterior de la cabina, agarró una bolsa que estaba allí y sacó un par de cucharas de plástico y una botella de agua. Con un gotero de agua que sacó de su bolsillo, extrajo agua de la botella y colocó unas gotas en cada cuchara. El último paso fue sumergir la punta de la lengua en cada gota de agua.
“Lámanlo”, les dijo a las chicas.
“¿Eso es todo?”, Le preguntó Laura.
“Es suficiente. Más, y es posible que vuelen por un tiempo inconvenientemente largo. Eso justo allí”, señaló Newter a la cuchara con la punta de la cola, “Es un poco menos de una hora de viaje psicodélico. Sin resaca, sin efectos secundarios, no es adictivo, y no se puede sufrir una sobredosis. Créeme, he intentado hacer que alguien tenga una sobredosis antes, en una situación de combate, y no pude lograrlo.”
Mary fue la primera en tomar la cuchara y meterla en su boca. Momentos después, sus ojos se abrieron de par en par y ella cayó inerte sobre el respaldo de la cabina.
“Oye”, dijo Laura, volviéndose hacia Gregor. Metió la mano en el bolsillo, encontró un recibo y un bolígrafo, y garabateó en la parte posterior en blanco del papel. Ella se lo entregó. “Mi número. Si quieres hablar, o, ya sabes, algo más.”
Ella le guiñó un ojo y luego se metió la cuchara en la boca.
Gregor parpadeó en una leve confusión mientras su cabeza cayó hacia atrás.
“Parece que has causado una buena impresión, Gregster”, se rió entre dientes.
“Tal vez”, dijo Gregor. Puso la mitad de su sándwich que quedaba en la bolsa de papel, luego hizo una bola con la envoltura. Después de un momento de vacilación, arrugó el recibo con el número de Laura en la bola. Lo lanzó a un cubo de basura a medio camino a través de la habitación.
“¡Oye! ¿Qué diablos?”
“No creo que yo le gustara porque soy yo”, dijo Gregor, “creo que le gustaba porque soy un monstruo."
“Creo que te estás saboteando, hombre. Esta buena. Mírala.”
Gregor lo hizo. Ella era atractiva. Él suspiró.
“Newter, ¿sabes lo que es un devoto?”
Newter negó con la cabeza.
“Es un término del argot para alguien que se siente atraído por personas con discapacidades debido a la discapacidad. Creo que se trata de poder, atracción por alguien porque de alguna manera son débiles. Creo que es probable que esta Laura me considere débil por la forma en que me veo, la forma en que puedo tener problemas día a día, y esto es atractivo para ella de una manera similar a la que un lisiado o un ciego seria para un devoto. Esto no me atrae.”
“De ninguna manera. Tal vez le gustes por la persona que está debajo.”
“No me vio lo suficiente como para saber quién podría ser esa persona”, respondió Gregor.
“Creo que te estás menospreciando. Yo aprovecharía esa oportunidad.”
“Eres una persona más fuerte que yo de muchas maneras, Newter. Debería llevarle la cena a los demás”, Gregor se dio vuelta para irse.
“Oye, haz una señal a Pierce para que envíe a otra chica o dos, ¿quieres?”
Gregor hizo lo que le pidió, llamando la atención del portero al pie de las escaleras. El portero, a su vez, llamó la atención de un grupo de chicas en la pista de baile.
Mientras las chicas se abrían paso, Gregor se volvió hacia Newter, “¿Estás feliz?”
“Oh hombre. No vas a entrar en una fase filosófica de nuevo, ¿verdad?”
“Te ahorraré eso. ¿Lo estás?”
“Tipo. Mírame. Tengo dinero para gastar, tengo a las chicas más calientes de la ciudad pidiendo probarme. ¡Literalmente queriendo probarme! ¿Qué piensas?”
“¿Estás feliz, entonces?”
“La época de mi vida, hermano.” Newter abrió sus brazos para saludar a un trío de chicas cuando llegaron a la cima de las escaleras.
“Me alegra.” Gregor se giró y entró al pasillo en la parte posterior del balcón. Cuando la puerta se cerró tras él, el sonido de la música detrás de él se atenuó.
Su siguiente parada fue la primera puerta a su izquierda. Él golpeó.
“Adelante.”
La habitación tenía una cama a cada lado, en las esquinas opuestas. Un lado de la habitación estaba atestado de carteles, fotos, una estantería repleta de libros, una computadora Apple con dos estantes para CD que se alzaban sobre ella y dos sistemas de altavoces. La música de los altavoces de la computadora apenas logró ahogar la música del club de abajo. La chica que estaba recostada en la cama tenía una densa capa de pecas en la cara y las manos, y cabello castaño rizado. Las revistas estaban amontonadas a su alrededor en la cama, amenazando con derrumbarse al menor movimiento.
El otro lado de la habitación era espartano. Nada adornaba las paredes, no había libros, ni computadora o parafernalia de computadora. Había una cama, una mesita de noche y una cómoda. El único toque de personalidad era una colorida colcha y una funda de almohada. Gregor sabía que había sido un regalo de Faultline. La propietaria no habría salido a buscarla ella misma. La residente de ese lado de la habitación estaba sentada en la esquina, mirando a la pared. Ella era rubia, el tipo de cabello rubio platinado que raramente duraba pasando la pubertad. Su suéter púrpura era un poco demasiado grande para ella, cayendo sobre sus manos, y sus jeans claros estaban claramente destinados a ser más cómodos que a la moda.
“Traje tu cena, Emily.”
“Gracias”, le respondió la chica pecosa. Cogió el sándwich que le lanzó y comenzó a pelar el paquete.
“¿Está bien?”, Le preguntó, haciendo un gesto a la chica de la esquina.
“No es uno de sus mejores días.”
El asintió.
“Elle”, habló, suavemente, “¿Puedo acercarme?”
Habían aprendido por las malas, que cuanto más distante estaba la niña, más fuerte era su poder. Esto la hacía particularmente peligrosa cuando estaba tan perdida que no podía reconocerlo. Una cruel ironía, observó Gregor, que prácticamente no tenía ningún poder cuando era más ella misma. Era un problema al que esperaban encontrar una respuesta, algún día.
La chica en la esquina se volvió para mirarlo a los ojos. Lo tomó por consentimiento, se le acercó y le puso un sándwich en las manos.
“Come”, la instruyó.
Ella lo hizo, casi mecánica en sus movimientos.
Después de que Faultline lo enlistó a él y a Newter, un trabajo los había llevado a un asilo de alta seguridad. Habían estado allí para interrogar a alguien sobre los Dragonslayers, un grupo de villanos que utilizaba tecnología de Artesano robada del Artesano más poderoso y de mayor perfil del mundo para el hurto y el trabajo mercenario. Su invasión del asilo no había ido tan bien como podría haberlo hecho, y había llevado a un cierre de alta tecnología de la instalación. No solo extendió su misión por varias horas, sino que también generó problemas con uno de los residentes, una parahumana que aparentemente tenía que ser movida regularmente, para que su influencia sobre su entorno no se extendiera más allá de los límites de su celda, convirtiéndola en una un problema serio para el personal, otros residentes y espectadores involuntarios.
Al final, después de tratar con el escuadrón enviado del Protectorado de Boston y obtener la información que necesitaban sobre los Dragonslayers, habían reclutado a la chica.
Miró y esperó lo suficiente para asegurarse de que estaba en camino de terminar su sándwich, luego se dio vuelta para irse. Emily le dio un pequeño saludo con la mano en señal de despedida, y él asintió una vez en reconocimiento.
Su última parada fue la oficina al final del pasillo del segundo piso. Miró por la ventana, luego se dejó entrar tan silenciosamente como pudo.
Faultline, propietaria de Palanquin y varias otras empresas de cobertura en Brockton Bay, estaba sentada en un gran escritorio de roble. Frente a ella, en medio de los libros de contabilidad, cuadernos y libros de texto de la universidad, había algo similar a un xilófono, una serie de varillas alineadas una al lado de la otra, atadas firmemente a una tabla.
Faultline estaba en su ropa profesional; una camisa de vestir blanca con las mangas arremangadas y pantalones negros metidos en brillantes botas de montar negras con dedos de acero. Su ondulado cabello negro estaba recogido en una cola de caballo. No llevaba máscara: los empleados de Palanquin que se aventuraban tan lejos como esta oficina estaban demasiado bien pagados para traicionarla. Sus rasgos eran tal vez demasiado agudos como para llamarlos convencionalmente atractivos, pero Gregor sabía que ella era ciertamente más atractiva que Newter o él mismo.
Mientras Gregor observaba, ella cerró los ojos, luego deslizó su mano por los extremos superiores de las varillas. La energía roja y azul crepitaba, y piezas de madera, metal, piedra y plástico en forma de moneda caían al escritorio. Otras varillas, varias de las cuales eran de madera verde, quedaron intactas.
“Carajo”, murmuró. Barrió los trozos de varios materiales en forma de moneda en un cubo de basura que estaba al lado de su escritorio. Echando un vistazo hacia donde estaba Gregor justo al lado de la puerta, levantó una ceja.
“No deseaba interrumpirte.”
“No te preocupes por eso. Tal vez distraerme ayudará.”
“Si estás segura.” Se acercó al escritorio, dejando la bolsa de papel sobre ella, “Eran las siete en punto, nadie había comido todavía. Nos conseguí unos sandwiches.”
“Gracias. ¿Cómo está Elle?”
“Spitfire dijo que estaba teniendo un mal día, pero que ha comido ahora. Quizás mañana será mejor.”
Faultline suspiró, “Esperemos. Es muy fácil volverse unido a esa chica, ¿sabe a qué me refiero?”
“Sí.”
“¡Carajo!”, Maldijo, mientras pasaba la mano por las varillas y, una vez más, la madera verde se negaba a cortarse.
“¿Qué estás haciendo?”
“Hemos hablado sobre el efecto Manton.”
“La regla que impide que algunos poderes afecten a los seres vivos. Has estado tratando de eliminar esas restricciones de ti misma.”
“Sin suerte. Es cuestión de tiempo antes de que tengamos un trabajo, las cosas se pongan feas, y sea demasiado débil, debido a esta limitación arbitraria.”
“Me resulta difícil creer que cualquiera que haya derrumbado un edificio sobre alguien pueda llamarse a sí mismo débil.”
“Eso fue más suerte que cualquier otra cosa", suspiró, mientras ajustaba las posiciones de las varillas.
“Si tú lo dices.”
“No es que no haya precedente para esto. Sabemos a ciencia cierta que algunas capas que alguna vez fueron retenidas por el efecto Manton han descubierto una forma de evitarlo o superarlo. Narwhal es el caso más obvio.”
“Sí.”
“Hay una rama teórica que dice que el efecto Manton es un bloqueo psicológico. Que, debido a nuestra empatía por los seres vivos, detenemos nuestros poderes en un nivel instintivo. O, tal vez, nos retenemos contra otros seres vivos porque hay una limitación impuesta inconscientemente que nos impide herirnos con nuestros propios poderes, y es demasiado general, abarcando a otros seres vivos en lugar de solo a nosotros mismos.”
“Ya veo.”
“Así que estoy tratando de engañar a mi cerebro. Con esta configuración, paso de material inorgánico a material orgánico muerto a tejidos vivos. Madera verde, en este caso. O lo mezclo para que vaya de uno a otro sin ningún patrón. Si puedo engañar a mi cerebro para que cometa un error, anticipando el material equivocado, tal vez pueda atravesar ese bloqueo mental. Hacerlo una vez, y sería más fácil para futuros intentos. Esa es la teoría, de todos modos.”
Ella lo intentó de nuevo. “¡Mierda!”
“No parece estar funcionando.”
“No me digas. Hazme un favor. Reorganiza estos. No me dejes verlos.”
Se acercó al escritorio, desató las varillas, las barajó y luego las ató en su lugar mientras ella estaba sentada allí con los ojos cerrados.
“Adelante”, le dijo.
Lo intentó de nuevo, con los ojos cerrados. Cuando ella los abrió, ella maldijo varias veces seguidas.
Gregor dio un paso alrededor del escritorio, la agarró por el cuello con su mano izquierda, y la sacó de la silla. La empujó al suelo y se subió encima de ella para que él estuviera a montando sobre ella, sus rodillas presionando sus brazos hacia abajo. Su agarre se apretó incrementalmente.
Los ojos de Faultline se agrandaron y su rostro comenzó a cambiar de color mientras luchaba. Le puso las rodillas en la espalda, pero uno podría haber tenido más éxito golpeando un lecho de agua. El efecto fue el mismo. Debajo de su piel, que era más dura de lo que uno podría imaginar, su esqueleto, músculos y órganos flotaban en un mar de fluidos viscosos. Su esqueleto, había aprendido, era más parecido al de un tiburón que un humano. Era un cartílago flexible que se doblaba donde el hueso se rompería y cicatrizaba más rápido que el hueso. Había sido atropellado por un automóvil y se puso de pie poco después. Sus patadas no tendrían mucho efecto.
“Lo siento”, le dijo.
Su lucha gradualmente se debilito. Tardó un tiempo antes de que empezara a flaquear.
Esperó un segundo más, luego la soltó. Ella comenzó a toser mientras vertía aire en sus pulmones.
Esperó pacientemente a que se recuperara. Cuando ella parecía tener más o menos el control de su propia respiración, habló: “Hace meses, estábamos hablando sobre este tema, el efecto Manton. Tu mencionaste cómo podría ser posible que alguien como nosotros tenga un segundo evento detonante. Un cambio radical o mejora en sus poderes como resultado de un momento de vida o muerte. Tal podría explicar cómo romper la regla de Manton.”
Ella asintió, tosiendo de nuevo.
“No habría funcionado si te hubiera advertido de antemano. Lo siento.”
Ella negó con la cabeza, tosió una vez, y luego le respondió con voz ronca: “No funcionó de todos modos.”
“Lo siento.”
“¿Y si hubiera funcionado, gran lunático? ¿Qué esperabas que te hiciera? ¿Corta tu mano? ¿Matarte?”
“Pensé que tal vez mi mano o mi brazo, en el peor caso. No creo que me mates, incluso en un momento como ese. Has hecho mucho por mí. Incluso si resultara imposible volver a conectarlo, no diría que es una mano muy atractiva”, examinó la mano que acababa de utilizar para estrangular a Faultline, “Perderla, por algo en lo que has estado trabajando durante mucho tiempo no es algo lamentable.”
“Idiota”, se puso de pie, tosiendo de nuevo, “¿Cómo diablos se supone que me vaya a enojar contigo cuando dices algo así?”
Él permaneció en silencio.
“Bueno, o eso no va a funcionar, o necesito algo que me acerque aún más a la muerte... en cuyo caso lo estoy tachando de la lista de todos modos.” Ella movió su silla y se sentó en su escritorio, empujando el aparato con las barras en la basura. “Me gusta estar viva demasiado para bailar en ese filo de la navaja.”
“Sí”, su voz era tranquila.
“Gracias, por cierto, por intentar eso”, le dijo, mientras vaciaba la bolsa de un sándwich y medio. Le devolvió el medio sándwich de Gregor a la bolsa y dejó la suya a un lado, sin abrir. “Creo que fuera fácil.”
Él sacudió la cabeza.
“Así que, estoy devolviendo el favor, entonces. Siéntate.”
Él acercó una silla y se sentó al otro lado del escritorio.
“Hace un año, accediste a darme una parte de tus ganancias en nuestro pequeño grupo, si las usaba para responder algunas preguntas que teníamos.”
“Recuerdo.”
“Hablaré con los demás sobre esto, pronto, pero ya que tú fuiste el que más pagó, pensé que era correcto que primero lo compartiera contigo.” Abrió un cajón y sacó un archivo. Ella lo empujó sobre el escritorio. “Esto es lo que he encontrado, hasta ahora.”
Él abrió el archivo. La primera página era una imagen, de alta resolución, de una 'u' estilizada, o una 'c' girada noventa grados en el sentido contrario a las agujas del reloj. Tocó su brazo, donde un tatuaje idéntico a la imagen lo marcaba.
“Sea quien sea”, explicó Faultline, “Ya sea una o varias personas, es muy, muy bueno para cubrir sus huellas.”
Pasó las páginas. El siguiente conjunto de páginas eran imágenes, informes de la escena del crimen, archivos oficiales y artículos de noticias sobre varios parahumanos, cada conjunto de páginas relacionadas con uno específico. El primero era un hombre monstruo con un caparazón parecido al de un escarabajo cubriendo su cuerpo. Gregor mismo era el segundo.
“Tú y Newter, como ya sabes, no están solos. De manera constante, los parahumanos han aparecido en toda América del Norte. Amnesia retrógrada, todos marcado por el mismo tatuaje que se encuentra en varias partes de su cuerpo. Cada uno fue abandonado en un lugar apartado en un área urbana. Callejones, zanjas, tejados, debajo de puentes.”
“Sí”. Gregor pasó más páginas. Cada conjunto de páginas tenía más personas como él.
“Aquí está la cosa, sin embargo. Al principio, la mayoría eran extraños en apariencia. Hasta cuatro de cada cinco parahumanos monstruosos, si puedes disculpar el término, siguen el patrón, y ese número podría aumentar si tuviera la oportunidad de examinar o conseguir una entrevista decente con los demás. El tatuaje, la amnesia, sus primeros recuerdos es despertar en algún lugar de una ciudad extraña.”
“¿Al principio, dijiste?”, Preguntó Gregor, “¿Esto cambió?”
“Pasa a la pestaña roja.”
Encontró la pestaña roja que sobresalía y se volvió hacia esa página. Una imagen de alta calidad de una atractiva chica pelirroja.
“Ella apareció en Las Vegas. Todo el negocio de los casinos ha mordido el polvo, casi, desde que los parahumanos que pueden jugar con las probabilidades o hacer trampa comenzaron a aparecer. Pero aún hay juegos clandestinos. Ella participó en algunos, y le pusieron una recompensa a su cabeza en cuestión de días. Se está llamando a sí misma Shamrock, y yo apostaría buen dinero en el hecho de que tiene poderes que le permiten manipular probabilidades.”
“Ya veo. ¿Por qué estamos hablando de ella?”
“Siguiente página.”
Pasó la página. “Ah”
Era una imagen granulada de una cámara de vigilancia. Shamrock estaba en medio de cambiarse de ropa en lo que parecía un estacionamiento subterráneo, y, aunque parcialmente oscurecido por la correa de su sostén, el tatuaje era visible en su omoplato. Una 'u' estilizada.”
“Esa es la pieza del rompecabezas número uno. Dadas las fechas, y eres libre de mirarlas en tu propio tiempo, pasando por los primeros avistamientos, las personas que aparecen con estos tatuajes son cada vez menos monstruosas con cada año que pasa. No siempre, pero es una tendencia. Entonces, boom, encontramos a Shamrock. No hay características extrañas de que hablar.”
Dio vuelta unas páginas.
“Pieza número dos. Me temo que es uno de esos casos en que las cosas se han cubierto demasiado bien para que podamos verificarlas, pero te diré lo que escuché. Tallahassee, Florida, hace solo tres meses, circuló un rumor sobre alguien que se hacía llamar Dealer.”
“¿Qué estaba traficando?”
“Poderes.”
“Poderes”, se hizo eco de Gregor.
“Pagale una cantidad en el vecindario de treinta y cinco mil dólares, el vendedor te da algo para beber, y te unes a las filas de los héroes y villanos en la comunidad de capas. Poderes en una botella.”
“Ya veo. ¿Cómo se relaciona esto?”
“Porque una persona que afirma ser cliente hizo una publicación en un blog sobre su transacción. Está cerca del final de ese archivo. En su publicación, describió que Dealer tenía un maletín de metal lleno de frascos. Grabado en el interior de la tapa...”
“El mismo símbolo que el tatuaje”, adivinó Gregor.
Faultline asintió, “Y eso es lo que sabemos.”
“Ya veo. ¿Podemos rastrear a este individuo con el blog?”
“Él está muerto. Asesinado por dos capas sin nombre menos de un día después de que hizo la publicación.”
“Ah.”
“Lo que creo es que alguien ha descubierto cómo las personas obtienen poderes, y han hecho un negocio de ello. Pero los primeros intentos no fueron tan bien. Podría ser que, si la química es mala, las personas que beben esas cosas se vuelven como tú, como Newter, como Sybill y Scarab.”
“Entonces esta persona o personas. Crees que están experimentando. Han estado perfeccionando su trabajo y los cambios físicos se han reducido.”
“Y este Dealer era su vendedor, o más probablemente, alguien que se robó parte de su trabajo e intentó sacar provecho de él. Las personas con las que hizo negocios no se hicieron los tatuajes.”
La silla de Gregor gimió dolorosamente mientras se inclinaba hacia atrás.
“¿Qué sigue?”
“Nadie ha visto u oído hablar de este Dealer desde que el blogger fue asesinado. El Dealer está muerto o está manteniendo un bajo perfil. Entonces seguimos nuestra otra pista. Tengo investigadores privados buscando a Shamrock. Estoy pensando en concluir nuestro contrato con Coil aquí, entonces, si tenemos la suerte de que nuestros detectives la encuentren antes que los cazarrecompensas, le hacemos una visita. O puede decirnos algo, o podemos ofrecerle un puesto en el equipo.”
“O ambos”, dijo.
“En un mundo ideal”, Faultline sonrió.

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2018.06.22 00:47 master_x_2k Colmena X

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Colmena X

“911 de Brockton Bay, ¿cuál es su emergencia?”
“Múltiples heridos”, le dije, mirando hacia la señal de la calle más cercana, “Almacén en Whitemore y Sunset. Envíen policías y capas también. Estos tipos son miembros del ABB.”
Hubo una breve pausa: “¿Eso es Whitemore y Sunset?”
“Whitemore y Sunset, sí. Escucha, el líder del ABB, un parahumano llamado Lung, está incapacitado en la escena, pero eso no será así por mucho tiempo. Está drogado y cegado, pero las drogas estarán fuera de su sistema antes de que pase demasiado tiempo.”
“¿Eres una capa?”, Preguntó, “¿Puedo obtener tu identificación?”
“Repito”, la ignoré, “Está drogado y cegado, pero solo la ceguera será un factor cuando los primeros en responder lleguen a la escena. Adviértales que tengan cuidado. También puedes decirles que un segundo parahumano que se hacía llamar Oni Lee estaba presente pero huyó después de resultar herido. Él todavía puede estar en el área.”
“Entiendo. El Protectorado será informado antes de que lleguen a la escena. Tengo ambulancias, policías y equipos de ERP en camino. ¿Puedo obtener su identificación?”
Colgué.
“No puedo creer que le hayas arrancado sus ojos”, dijo Sundancer. Estábamos caminando rápidamente hacia donde habíamos dejado Labyrinth.
“Él sanará”, le señalé, “eventualmente.”
“Cegaste a alguien que estaba incapaz de defenderse. Eso está un poco jodido.”
No podía decir mucho sobre eso. Jodido o no, había sido necesario. No podría haber lidiado con ello si hubiera sabido que lo habíamos dejado allí y él hubiera vuelto al ruedo como de costumbre para el final del día. Lo había detenido, lo mejor que pude.
Está bien, está bien, estaba dispuesta a admitir que tal vez los medios eran un poco turbios. Había peleado junto a algunas personas de mierda, lo había mutilado. Al dejar ir a Fenja, Menja y Kaiser, de cierta forma había aprobado lo que le habían hecho a los hombres de Lung. Pero al final, era lo que quería hacer cuando quería ser un superhéroe. Había derrotado a una persona horrible.
Solo esperaba que los héroes pudieran limpiar el desorden y poner a Lung tras las rejas para siempre esta vez.
“Oye Perra”, le dije, “¿por qué regresaste?” No podía expresarlo mejor sin ofenderla, pero quería saber por qué volvería cuando se suponía que iba a tomar Newter y al soldado de Coil a un doctor.
Perra estaba sentada con una pierna a cada lado sobre Brutus. Ella pareció entender lo que quise decir, “El otro soldado dijo que era un médico entrenado. Me dijo que podía manejarlo, así que volví para luchar.”
“Ah”, dije. “Lo entiendo.”
Al ver que nos acercamos al resto de nuestro grupo, vi que Perra no había mentido. Newter estaba vendado y despierto, mientras que el otro soldado estaba acostado, inconsciente. Tal vez noqueado por el dolor.
“Lo lograste”, sonrió Newter.
“Apenas”, admití, “¿Estás bien?”
“Soy más duro de lo que parezco”, respondió, “Beneficio de mi, um, biología única.”
“Genial”, le respondí, sintiéndome tonta por no tener una mejor respuesta, pero no se me ocurrió nada que decir que no sonara como si lo estuviera intentando demasiado o, peor, sonara sarcástica.
“Este tipo dice que ustedes probablemente salvaron mi vida”, Newter señaló con el pulgar hacia el hombre de Coil que estaba despierto.
“Honestamente, me cuesta para creer que estás despierto y hablando en este momento”, respondió el médico.
“De todos modos, gracias”, dijo Newter, moviendo los ojos de mí a Sundancer a Perra y viceversa.
“No hay problema”, le respondí, sintiéndome tonta por no tener una respuesta mejor o más adecuada. Avergonzada, busqué una razón para cambiar el tema. “Mira, deberíamos salir de aquí en los próximos minutos. Capas, policías y ambulancias están en camino de lidiar con las repercusiones.”
“Está bien”, dijo Newter, “pero tengo que preguntar... ¿un pequeño ejército de cucarachas los trajo esos?”
Estaba sonriendo mientras señalaba un lugar cerca de donde estaba echado. Una pila de bolsas de papel estaba organizada en una pila.
“Me olvidé de que hice eso”, admití, “no se sentía bien dejar el dinero del ABB si terminábamos retirándonos, así que hice que mis bichos lo sacaran de ahí. Todos podrían tomar una bolsa.”
“¿Podemos tomarlo?” Newter preguntó, “¿Segura?”
Me encogí de hombros en respuesta. El dinero no me importaba mucho. “Considéralo un bonus, un agradecimiento por ayudar. Esta, em, no exactamente dividido en partes iguales, así que no lo tomen como un insulto si alguno de ellos termina siendo una bolsa llena de billetes de un dólar.”
“No tengo quejas”, dijo Newter. Extendió la mano y la usó para rodear y recoger una bolsa. El tipo de Coil lo ayudó a ponerse de pie, y uno podía verlo estremecerse y jadear por el esfuerzo. Se tambaleó un poco, luego puso una mano sobre el hombro de Labyrinth para estabilizarse. Sundancer agarró una bolsa, y el médico / observador de Coil agarró dos.
Labyrinth no se estiro a por una, así que me acerqué, agarré una y se la tendí. Ella no respondió.
“Lo cuidare por ella”, ofreció Newter.
“¿Ella se encuentra bien?”
“Ella esta... bastante normal. Para ella, en todo caso.”
Reclamó la bolsa, dejando tres para Perra y para mí, pero nadie se quejaba ni señalaba eso.
“¿Ustedes necesitan un aventón?”, Pregunté.
Newter negó con la cabeza, luego señaló a una boca de alcantarilla en el camino, “Volveremos a uno de nuestros escondites por allí. Territorio familiar para mí.”
“¿Es esa una buena idea, con tu lesión? Quiero decir, declarando lo obvio, pero va a ser bastante asqueroso allí abajo.”
Él sonrió, “No se puede infectar. Mi biología es tóxica para las bacterias y los parásitos, creo. Nunca he estado enfermo, que pueda recordar.”
Por supuesto. Ahora me sentía tonta por hacer que Sundancer usara el alcohol para esterilizarlo, y por hacer un esfuerzo adicional con las toallas sanitarias, para asegurarme que lo que estaba usando estuviera limpio.
“¿Y ustedes chicos?” Le pregunté al tipo de Coil, “¿Aventón?”
“Tenemos uno, pero gracias.” El médico se agachó, ató las muñecas de su compañero, y luego se colocó el lazo de brazos sobre su cabeza, por lo que efectivamente estaba llevando a su amigo a cuestas. Tomó otro segundo para acomodar sus armas, luego se dirigió a través del mismo callejón que Kaiser, Fenja y Menja habían atravesado antes de que comenzara la pelea.
Sundancer iba por el camino opuesto, entonces ella dijo un breve adiós y se fue. Newter y Labyrinth estaban caminando en la misma dirección que Perra y yo, así que caminamos juntos.Labyrinth caminaba como si estuviera aturdida, con Newter llevándola de la mano como si fuera una niña. Era interesante, no solo por ver ese tipo de interacción entre ellos, sino también que sus guantes parecían de tela, y que probablemente estaba arriesgándose a drogarla... a menos que fuera inmune. ¿Una consecuencia de su habilidad? Me sorprendió mirando, sonrió y se encogió de hombros.
“¿Autista?” Supuse.
Él negó con la cabeza, “No, aunque pensamos eso, al principio. Parece que era una niña normal hasta que aparecieron sus poderes. Desde entonces, ha estado en su pequeño mundo, más o menos. Un poco peor en este momento, creo, después de verme herido.”
“¿Eso sucede?”, Le pregunté, haciendo un gesto hacia mi cabeza, incapaz de encontrar una forma inofensiva y simple de expresarlo.
Se encogió de hombros, “A veces conseguir poderes te jode el cuerpo”, hizo un gesto para sí mismo usando su cola, que todavía sostenía las bolsas de papel, “A veces te jode la cabeza. Mala suerte, pero lidias con las cartas que te reparten.”
“Oh”, respondí. No estaba segura de cómo responder. Un horror frío y silencioso se apoderó de mí. Mis poderes tenían algo que ver con mi cerebro. Podía recordar lo loca que me había sentido justo después de que aparecieran mis poderes, ese torrente de imágenes de pesadilla, señales y detalles de mis bichos. Todavía tengo malos sueños al respecto. ¿Qué tan cerca había estado de ser así permanentemente?
Él sonrió, “Esta bien. Ella nos quiere mucho y también estamos apegados a ella. Ella tiene sus momentos lúcidos, cuando nos hace saber que está de acuerdo con el status quo. Claro, ella tiene días malos cuando está muerta para el mundo, pero todos nuestros poderes tienen inconvenientes, ¿sí?”
“Sí”, le hice eco, aunque no podía pensar en un inconveniente para mi poder que siquiera se acercara a eso.
“Creo que estamos bien donde estamos. ¿Eh, L? ¿Estás feliz desde que te sacamos de ese lugar?”
Labyrinth como que se sacudió su aturdimiento y lo miró.
“Sí”, sonrió Newter, “Puedes notarlo porque las cosas que hace con su poder son más bonitas, estos días.” Hizo un gesto hacia la tapa de la alcantarilla, “Aquí es donde nos separamos.”
Labyrinth miró hacia abajo, hacia donde señalaba. Un momento después, una tracería de líneas plateadas se extendió alrededor de la tapa de alcantarilla, extendiéndose y bifurcando como venas. Cuando las líneas se encontraron y seccionaron partes de la carretera, esos pedazos de camino se levantaron y voltearon, revelando una textura de mármol blanco en sus partes inferiores. Cuando estuvo suficientemente rodeada por la extensión de mármol blanco agrietado, la boca de alcantarilla se dio vuelta, revelando una superficie inferior plateada, y luego se abrió sobre una bisagra invisible. Una escalera de caracol de más mármol o marfil conducía a las profundidades. Las paredes blancas tenían un tenue resplandor.
“Genial, ¿eh?”, Respondió Newter. Cuando bajó a la escalera, era sólido bajo su pie. Levantó las bolsas de papel mientras decía, “Gracias chicos.”
“Claro”, respondí. “Hasta luego.”
La boca de acceso se cerró detrás de ellos, y casi de inmediato, el blanco alrededor de la boca de alcantarilla comenzó a desvanecerse.
Levanté la vista hacia Perra, donde estaba sentada con Brutus tuerto. Angelica y un Judas todavía polvoriento estaban justo detrás de ella. Ella me ofreció una mano a la espalda de Brutus.
Había muchos inconvenientes por tener una máscara o casco que no cubría toda mi cabeza. Si me hubiera sentado y dedicado las horas extra para terminar mi máscara y expandir las secciones blindadas, tal vez no habría tenido esa conmoción cerebral que me estaba causando tanto dolor de culo.
Lo bueno, sin embargo, fue que me pareció increíble tener el viento soplando en mi cabello mientras cabalgábamos por las calles vacías. El alivio perfecto de esa loca subida de adrenalina que había surgido al enfrentarme a Oni Lee y Lung unos minutos después. Cerré los ojos y dejé que la tensión fluyera de mí.
Cabalgamos así durante unos minutos. Perra tomó giros y se movió sin rumbo fijo mientras se dirigía al este, hacia el agua y las playas. Tal vez estaba tomando medidas evasivas en caso de que nos siguieran, tal vez solo quería montar. Realmente no me importaba.
Estaba un poco desorientada cuando finalmente nos detuvimos. Brutus recorrió la arena mientras bajaba a la playa. Perra saltó hacia abajo, y yo seguí su ejemplo.
Aún era temprano en la tarde, así que la playa estaba desierta, y no era el tipo de playa que de todos modos tenía mucho uso turístico. Una pared de concreto separaba la playa de la carretera que se elevaba sobre nosotros, y un enorme agujero con los restos oxidados de lo que una vez había sido una reja marcaba la salida de los varios desagües debajo de los Muelles. Basura, hojas podridas y una o dos agujas se habían filtrado a la arena debajo del desagüe.
“Ve a casa”, ordenó Perra a los perros. Uno por uno, se metieron en el desagüe. Supuse que dejarían que la transformación amainara antes de que regresaran solos al departamento.
Entonces Perra se quitó la máscara. Ella me dio una mirada burlona.
“¿Qué?”
“¿Te vas a cambiar? No puedes caminar de regreso así.”
“No tengo una muda de ropa conmigo. O escondida en algún lugar.”
“Bien. Eso es jodidamente estúpido”, me respondió.
“No estaba pensando en el futuro cuando decidí irme. Demándame”, la desafié.
“¿Qué estás usando debajo de eso?”
“Top sin mangas y pantalones cortos elásticos.”
Ella miró a su alrededor. “No hace tanto frío.”
Suspiré y desaté mi armadura lo suficiente para desabrochar mi traje en la parte posterior. Lo saqué, mucho más fácil que poniéndolo, y lo envolví para que todas las partes identificables de la máscara y la armadura estuvieran ocultas por la tela. La arena estaba húmeda y fría bajo mis pies descalzos.
Cuando Perra se estiro hacia mi cara, me sobresalté. Puso una mano en el costado de mi cara, y por solo una fracción de segundo, pensé que algo increíblemente incómodo estaba a punto de suceder.
Luego ella me giró la cabeza lo suficiente como para que fuera casi horizontal.
“Te ves como si alguien hubiera intentado colgarte.”
“¿Qué?” Pregunté.
Tocó un lado de mi cuello, pero no fue posible ver esa parte de mí misma sin un espejo. Me di cuenta de lo que estaba hablando, después de un momento de reflexión. Levanté el lateral de mi camiseta sin mangas, y efectivamente, había un hematoma rojo-negro en mi estómago y cintura. Subiendo por mi parte superior un poco más, encontré otro en mis costillas. Sabía que habría otro cerca de mi axila, y uno cercando mi cuello.
Tenía una puta huella de mano gigante en mi cuerpo, cortesía de Lung.
Solté un largo gemido, tocando mi cuello donde me sentía tierna. “De ninguna manera puedo esconder esto de mi padre.”
Mi buen humor se desvaneció cuando empezamos a caminar hacia el departamento. Se hizo aún más desagradable porque estaba ligera de ropa y descalza, y el suelo estaba frío bajo mis pies.
Me estremecí y abracé los brazos a mi cuerpo lo mejor que pude mientras aún mantenía mi traje echo un bollo y las bolsas de papel llenas de dinero en la mano.
Algo cálido se asentó sobre mis hombros. Miré a Perra mientras terminaba de cubrirme con su chaqueta. Cuando ella se echó hacia atrás, frunció las cejas, mirándome furiosamente, agarré las bolsas y mi bulto de traje para poder pasar los brazos por las mangas y apretar los botones. Era una chaqueta de lona con un cuello de piel, pero era del tamaño incorrecto para mí y era pesada. Los bolsillos, encontré, mientras trataba de meter las manos allí, estaban llenos de cosas. Un lío de bolsas de plástico, barras de chocolate, barras de proteína, una caja de jugo, bocados que se unieron, lo que supuse eran golosinas para perros o comida para perros. No eran exactamente suministros de capa. En general, fue casi incómodo.
Pero era cálido.
“Gracias”, le dije, sorprendida por el gesto.
“Necesitabas algo para cubrir tu cuello”, parecía molesta, “La gente lo miraba.”
“No importa. Gracias.” Ofrecí una sonrisa.
“Ya dijiste eso,” pasó de parecer molesta a parecer enfadada, “Es mía, puedo quitartela.”
“Por supuesto”, dije. Entonces para estar segura, ofrecí, “¿Quieres?”
Ella no respondió, dejándome absolutamente desconcertada. ¿Por qué fue que cuando le agradecía a alguien como mi papá por darme un regalo, me pareció que sonaba sarcástico o patético, sin importar cuánto intentara decirlo, pero la maldita vez que estaba el noventa y cinco por ciento segura de que sonaba tan sincera como lo sentía, fue con Perra? ¿y ella no lo creyó?
Preocupada de que cualquier cosa que dijera fuera tomada de mala manera, me quedé callada, como me encontraba haciéndolo cada vez más a menudo con ella. No fue un viaje corto, y mis pies aún sentían el calor que se escapaba de ellos mientras daba cada paso en la acera, pero el centro de mi cuerpo estaba tibio, y eso fue suficiente para mantenerme en pie. Así, volvimos al departamento.
Abrió la puerta y nos dejó entrar. Llamé a gritos a Brian y a Lisa, pero no hubo voces que saludaran en respuesta. Los otros no habían vuelto todavía, lo que tenía sentido, ya que Grue tendría que recoger a Tattletale y Regent antes de que regresaran, y no había sonado como si el equipo de Tattletale estuviera a punto de concluir cuando llamé. Perra abrió el camino hacia el departamento, y en el momento en que estuve allí, me quité la chaqueta y sin decir palabra se la entregué. Ella todavía estaba mirándome.
¿Qué podría hacer? ¿Qué podría decir? Parecía que todo lo que hiciera la hacía enojar, enviaba la señal equivocada.
Regresé a mi habitación en el departamento y busqué en las bolsas de compras que todavía tenía allí, buscando un par de jeans sueltos y una camisa de manga larga para ponerme sobre mi top. Sin calcetines limpios, por desgracia, pero había algunas cobijas sobre la cama. Tomé algunas y las arrastré detrás de mí hacia la sala de estar, donde Perra estaba mirando televisión. Ella me miró mal, pero no se quejó, mientras yo me abrigaba en las cobijas en el otro sofá.
Ella tenía el control remoto, y yo estaba dispuesta a dejar que lo tuviera. Navegó incansablemente, se conformó con una película de acción durante cinco minutos, luego comenzó a navegar de nuevo cuando comenzaron los anuncios, y no regresó a ella.
No era demasiado interesante para mirar, pero no me importó. Me recuesto, pensando en los acontecimientos del día, las conversaciones, los detalles de información.
Casi me adormezco, cuando mi tren de pensamiento perezoso tropezó con algo que temía olvidar si me dejaba dormirme por completo. Me obligué a abrir los ojos y sentarme un poco.
“¿Perra?” Me arriesgué a llamar su atención, esperando que se hubiera calmado un poco. Ella me miró.
“Um. Cuando estábamos hablando, hace un momento, te di las gracias. ¿Te pareció sarcástico o qué?”
“¿Te estás metiendo conmigo otra vez?”
“No.” levanté mis manos para detenerla, “No es lo que estaba tratando de hacer. Sólo me pregunto.”
“Mantén tus dudas para ti misma”, espetó ella. Cuando volvió su atención a la televisión, su salto de canales se elevó un escalón.
“Te pagaré para que me respondas”, lo intenté.
Ella me miró.
“Ese dinero tomamos. Puedes quedarte con todo eso.”
Sus ojos se estrecharon, “Se supone que debemos dividir nuestras ganancias en cinco partes.”
“Nos lo ganamos, ¿verdad? ¿Nosotras dos? No les contaré a los demás si no lo haces. Y digo que puedes tenerlo todo. No estoy segura de cuánto es, pero sería tuyo.”
“¿Es esto un truco?”
“No hay truco. Solo responde mi pregunta. Incluso puedes decirme que me pierda después, iré a mi habitación y tomaré una siesta o algo así.”
Se inclinó hacia atrás y puso la mano con el control remoto en su regazo, mirándome. Lo tomé por consentimiento.
“Entonces, lo que estaba preguntando antes, cuando te dije gracias, ¿pensaste que era sarcástico, creíste que era genuino? ¿qué?”
“No sé.”
“Quieres decir que no sabías, o no puedes recordar, o-“
“Dije no sé.”
“Bien”, suspiré, “Lo que sea. El dinero es tuyo.”
“¿Así de fácil?”
Me encogí de hombros.
“Dijiste que te perderías si lo pedía”, señaló.
Asentí con la cabeza, recogí las mantas y me retiré a mi habitación.
Aunque no dormí la siesta. En cambio, miré hacia arriba a las vigas de hierro que enmarcaban el techo, sumidas en mis pensamientos, pensando en la conversación con Newter sobre Labyrinth.
Todavía estaba repasando mis pensamientos cuando el resto de la pandilla regresó.
Me aventuré a salir de la habitación, aún envuelta en una manta, para saludarlos. Brian me dio una sonrisa ganadora mientras se quitaba el casco, y recibí un poco de atención por tener la lesión más notable de la tarde.
Cuando Alec, Brian y Perra comenzaron a hablar sobre sus aventuras individuales, Lisa me llevó a un lado. Terminamos caminando hacia la cocina. Lisa puso una tetera mientras me preguntaba: “¿Estás bien?”
“No estoy herida, por feo que parezca, y creo que me siento mejor sobre lo de la escuela.”
“Pero estás distraída por algo.”
“Estaba hablando con Newter. Sabes que Labyrinth está fuera de sí, por su poder, ¿verdad?”
“¿Quieres saber si hay algo malo contigo, de lo que no sepas?”
“No”, negué con la cabeza, “Espera, ¿lo hay?”
“Nah. ¿Entonces que hay de nuevo?”
“Perra.”
“Ahhh.”
“He estado pensando, pero no quiero construir una teoría en mi cabeza, hacer una suposición y avergonzarme.”
“Dime lo que estás pensando, y te diré si estás equivocada.”
“Ella es muy buena para leer el lenguaje corporal, ¿verdad? Podía leer a Brian incluso cuando estaba borroso por su oscuridad con una máscara puesta. Es, ¿qué, algún tipo de poder menor de ella?”
“Algo de su habilidad natural. Algo de eso es, sí, que su poder ajustó su forma de pensar. Para que pueda comunicarse mejor con sus perros.”
“Claro”, eché un vistazo por el pasillo hacia donde los otros estaban hablando. O más bien, donde Brian y Alec estaban hablando y Perra estaba parada allí. “Esa es la cosa. Lo que estoy pensando es... ¿tal vez cuando su poder le dio la capacidad de entender a los perros, sobrescribió algo más? ¿Jodió su habilidad para tratar con la gente?”
Lisa se volvió y sacó algunas tazas del armario. Ella me dio una media sonrisa de disculpa. “Sí. Algo como eso.”
“Entonces, ¿qué? ¿No puede leer expresiones o tono?”
“¿Todas las pistas que le damos a los demás como parte de una conversación regular? Ella no las entiende, probablemente no podría aprenderlas con un año de verdadero esfuerzo. No es solo que ella no lo entienda... las interacciones más básicas están arruinadas por la psicología canina que está integrada en su cabeza. Le sonríes y le preguntas cómo está, lo primero que piensa es que le estás enseñando los dientes con ira, y tiene que recordarse a sí misma que no. Pero incluso después de eso, probablemente se esté preguntando si estabas siendo sarcástica, o condescendiente, o amable, o lo que sea. Ella sabe que no le estás gritando por tu tono de voz, pero no siempre alzamos la voz cuando estamos enojados, ¿sabes?”
“Sí.”
“Y recurre a lo único que entiende, el comportamiento canino, porque funciona a un nivel. Los desafíos de dominación, contacto visual, jerarquías de manada y establecer territorio, todo ajustado y adaptado a su vida humana.”
“Entonces ella no es realmente una sociópata.”
“No, no tanto.”
“¿Por qué no dijiste nada?” Me di cuenta tardíamente, que sonaba acusatoria. Tal vez tenía razón en hacerlo.
“Porque ella se iría si se entera, y por razones que yo no sé, el jefe quiere que ella se quede con nosotros. Pasó toda su vida aceptando el hecho de que tuvo una infancia de mierda, y la convirtió en una persona perturbada. Sus perros son lo único normal y adecuado para ella. ¿Si descubre que la razón por la que está tan trastornada es la misma cosa que la hace tan cercana a sus perros?”
Ella dejó que el pensamiento se flotara en el aire.
“Lo entiendo”, respondí.
“Así que no hay nada más que decir, por favor, a menos que sea absolutamente necesario y estés completamente cien por ciento segura de que ella no va a escuchar.”
“¿Los demás lo saben?”
“No creo que cambie mucho, y no confío en que esos dos mantengan el secreto. Brian es... No quiero decir demasiado honesto. Pero él es transparente, y Perra puede leerlo. Alec lo olvidaría y lo dejaría escapar como parte de una broma. Él no entiende la gravedad de las cosas, a veces.”
“Bueno.”
Sirvió una taza y la revolvió, luego me dio una taza de Ovaltine. Ella colocó las otras tazas en una bandeja y las llevó a la sala de estar. Me quedé donde estaba, para pensar.
Me acordé de un libro de no ficción que leí donde un niño llegaba a la secundaria antes de que sus maestros se dieran cuenta de que era analfabeto. Lo hizo siendo el payaso de la clase, haciendo escenas. ¿Era igual Perra? La violencia y la hostilidad pueden ser una tapadera para distraer su propia inhabilidad de interactuar, al menos parcialmente. Sin embargo, supuse que era bastante genuino. Había tenido una infancia horrible, había vivido en las calles y había luchado con uñas y dientes para sobrevivir y evitar el arresto.
¿Pero al final del día? ¿Tan incómoda como me sentí en las interacciones del día a día? Ella estaba cien veces peor.

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2018.06.16 00:40 master_x_2k Colmena I

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Colmena I

El lugar era olvidable. Un lugar de mal muerte en una larga calle de negocios de mala. Todo estaba deteriorado. Era difícil de adivinar si las tiendas y restaurantes con las que uno se cruzaría estaban abiertos o no.
El pub tenía un cartel que decía 'Somer's Rock'. Había barras de hierro en las ventanas y las cortinas estaban cerradas, pero hubiera sido más inusual si ese no fuera el caso. Era ese tipo de área. La pintura del exterior se estaba pelando, y el óxido de los barrotes había sangrado sobre la pintura gris blanquecina debajo de las ventanas.
Cuando entramos, quedó claro que Somer's Rock era un libro que debería ser juzgado por su portada. Era oscuro, lúgubre y deprimente. El suelo de madera estaba manchado del mismo gris oscuro que el mostrador de la barra, las cortinas y los manteles eran de color verde oscuro, y el único color o brillo real, por así decirlo, era la luz amarilla emitida por las antiguas bombillas quemadas.
Había tres personas en Somer's Rock cuando llegamos. Una de ellas era una chica de unos veintitrés años con aspecto huraño, cabello castaño y un uniforme de mesera ligeramente arrugado, que nos miró cuando entramos, pero no hizo ningún intento por darnos la bienvenida. Había dos gemelos idénticos detrás de la barra en el rincón más alejado, probablemente sus hermanos mayores, que se ocupaban de lavar los vasos y nos ignoraban intencionalmente. Uno de ellos vestía una camisa de vestir y un delantal, parecía el barman, mientras que el otro tenía una camiseta negra debajo de una camisa hawaiana. Además del contraste en la moda, eran idénticos en altura, corte de pelo, rasgos y expresión.
Habían reunido un grupo de mesas con sillas dispuestas a su alrededor, pero pasamos junto a ellas hasta un cubículo en la esquina. Tattletale, Perra, Grue, Regent y yo nos acomodamos en los desgastados bancos acolchados. En realidad, los estaba llamando así en mi cabeza, porque no eran Lisa, Brian, Rachel y Alec. Todos estábamos de traje.
Cuando nos acomodamos, la chica con la expresión arisca se acercó a nosotros, dejó su bloc de notas sobre la mesa y me miró, la mirada en sus ojos casi desafiante. Ella no dijo una palabra.
“¿Coca-Cola?”, Me aventuré, sintiéndome incómoda bajo la mirada.
“No, Skitter”, Tattletale me dio un codazo, “Ella es sorda. Si quieres algo, escríbelo en el bloc.”
Para demostrarlo, extendió la mano sobre la mesa, tomó el bloc y escribió ‘té, negro’. Seguí su ejemplo y anoté mi orden, luego pasé la nota sobre la mesa a los chicos y a Perra. La chica me dio una mirada fea mientras se alejaba con nuestras órdenes.
Había pasado una semana desde el incidente con Bakuda. Lisa y Brian se habían detenido varias veces mientras yo pasaba mis días en la cama, dándome actualizaciones sobre la situación a medida que se desarrollaba. En un momento dado, incluso trajeron a Alec y Perra, y me sentí muy aliviada de que mi padre no hubiera estado en casa en ese momento. Alec y Perrano eran los amables invitados que Lisa y Brian eran, y yo sospechaba que su presencia y personalidades habrían planteado más preguntas con mi padre de las que habrían respondido.
Al parecer, alguien en el CGP había llamado a mi yo de traje 'Skitter'. Lung había oído algo al respecto, y ahora se había extendido por la ciudad después de su escape, lo que implicaba que probablemente me estaba buscando. Como un artículo de periódico planteó nuestra posible participación en los bombardeos que tuvieron lugar, como adversarios de Bakuda, mi nuevo nombre había aparecido una vez más, por lo que parecía que se estaba volviendo permanente. No me gustaba, pero no amaba ninguno de los nombres que se me ocurrían, así que podía soportarlo.
Parecía que habíamos llegado unos minutos antes, porque el resto de los invitados llegaron en cuestión de segundos el uno del otro, mientras la camarera nos trajo nuestras bebidas.
Kaiser entró por la puerta con una chica en cada brazo, rubias con medidas como modelos de Playboy. Kaiser llevaba una armadura de la cabeza a los pies, elaboradamente trabajada y coronada con una corona de cuchillas. El líder de Imperio Ochenta y Ocho. Las gemelas usaban los nombres de Fenja y Menja[1], y estaban vestidas con una armadura al estilo valkiria con innumerables alas de acero, junto con yelmos de cara cerrada. Tenía que admitir que a Kaiser le gustaban sus pesos pesados. Estas dos podían crecer hasta tener tres pisos de altura, y eran cien veces más resistentes cuando lo hacían.
Purity entró unos pocos pasos detrás de él con varios otros siguiéndola. Estaba vestida con un traje blanco sin marcas ni símbolos, pero la tela brillaba suavemente. Su pelo blanco y sus ojos brillaban también, pero era más como si estuvieran hechos de magnesio caliente que cualquier otra cosa. No podía mirar en su dirección sin tener manchas en mis ojos, y mi máscara tenía lentes tintados diseñados para reducir el brillo.
Las personas que habían venido con Purity eran otros miembros de Imperio Ochenta y Ocho. Krieg, Night, Fog y Hookwolf.[2] Era interesante de ver, porque hasta donde yo sabía, aunque cada uno de ellos había sido miembro de Imperio Ochenta y Ocho en algún momento, Purity había echo su propio camino, mientras que Night y Fog se habían separado para formar su propio duo en Boston no mucho después. Todos reunidos, aparentemente.
Ni siquiera era el equipo completo de Kaiser. Aparte de la rara excepción como Lung reclutando a Bakuda cuando estaba en Cornell, parecía que la mayoría de los grupos reclutaban nuevos miembros desde dentro de su propia ciudad. Kaiser era diferente. Era uno de los villanos estadounidenses más conocidos con una agenda de supremacía blanca, y las personas que compartían sus ideales o bien eran reclutados de otros estados o acudían a él. La mayoría no se quedó con él demasiado tiempo, por la razón que sea, pero aún así lo convirtió en el residente de Brockton Bay con el más músculo parahumano a su entera disposición.
Kaiser se sentó en un extremo de la mesa en el centro de la sala, su gente encontró asientos y sillas en las mesas detrás de él. Sin embargo, Purity no se relajó ni pidió bebidas. Se sentó en una silla unos metros detrás de Kaiser, se cruzó de brazos y cruzó un tobillo sobre el otro, sentándose para ver el proceso. A partir de mi investigación en línea y de buscar artículos de periódicos antiguos, sabía que Purity podía crear luz y cargarla con energía cinética. Ella era como una linterna humana, si la luz de la linterna pudiera atravesar las paredes de ladrillo y destrozar los autobuses de la ciudad a la mitad. En cuanto a potencia de fuego bruta, estaba cerca de la parte superior de la lista, una torre de artillería voladora.
Coil[3] entró después del Imperio Ochenta y Ocho, más llamativo porque estaba solo. Sin respaldo, sin mostrar fuerza. Era más alto que Grue, pero estaba delgado hasta el punto de ser esquelético. Su traje ceñido lo cubría de la cabeza a los pies, carecía incluso de agujeros para los ojos y aberturas para la nariz y la boca, y la forma en que se adhirió a su piel te permitia ver sus costillas y articulaciones individuales. El traje era negro, y el único diseño era una serpiente blanca, con su cabeza comenzando en la frente de Coil, la cola extendiéndose por la parte posterior de su cabeza, dando vueltas y vueltas por todo su cuerpo antes de finalmente terminar en uno de sus tobillos. Se sentó al final de la mesa frente a Kaiser.
“¿Qué puedes decirme sobre él?”, Le susurré a Tattletale.
“¿Coil? No puedo decir cuales serán sus poderes, pero él es uno de los jugadores más poderosos de la ciudad. Se considera un maestro de ajedrez. Ya sabes, como un maestro estratega, táctico. Controla más de la mitad del centro de la ciudad con escuadrones de personal de primera clase con equipo de última tecnología. Ex militares de todo el mundo. Si siquiera tiene poderes, es el único en su organización que los tiene.”
Asenti. Casi lo contrario de Kaiser en ese departamento. Pude haber preguntado más, pero otros entraban a la habitación.
Faultline. La conocí de mi investigación. Tenía veintitantos años y su pelo negro y liso estaba recogido en una coleta larga y erizada. Su disfraz era extraño, se aproximaba a algo así como una mezcla de antidisturbios, un uniforme de artes marciales y un vestido. Cuatro personas entraron a la habitación con ella, y los dos tipos del grupo fueron instantáneamente las personas más raras de la sala. Los conocía por su nombre también. Newter no llevaba puesta una camisa, zapatos o guantes, lo que hacía que fuera más evidente que su piel era de color naranja neón de pies a cabeza. Tenía ojos azul claro, cabello rojo oscuro que parecía mojado y una cola prensil de metro y medio de largo. Gregor el Caracol tenía obesidad mórbida, estatura promedio, sin pelo en todo el cuerpo. Su piel era de un blanco lechoso y ligeramente translúcida, por lo que podía ver sombras debajo de ella donde estaban sus órganos. Al igual que alguien más podría tener acné malo, tenía trozos de concha o escamas que le costraban la piel. Parecían casi percebes, pero tenían forma de espiral.
No hubieras pensado que eran cercanos por su lenguaje corporal, el silencio y la gran diferencia en apariencia, pero ambos tenían tatuajes a juego. El de Newter estaba justo encima de su corazón, mientras que el de Gregor estaba en su brazo. Parecía el símbolo griego 'Omega', pero al revés. Tal vez una 'u' estilizada.
Las otras dos chicas en el grupo de Faultline eran muy normales en contraste; Labyrinth vestía una túnica verde oscura y una máscara con líneas por todas partes. Spitfire vestía un traje rojo y negro con una máscara de gas.
Me sorprendió cuando Faultline caminó deliberadamente por nuestra mesa camino a su asiento, tomando el camino más largo. Cuando pasó junto a nosotros, nos miró a Tattletale y a mí, y nos miró con desprecio un poco antes de tomar la silla a la derecha de Kaiser.
“Voy a ir antes de que se lleven todos los asientos, ¿está bien?” Grue habló, y el resto de nosotros asintió. Grue se sentó entre Faultline y Coil.
“¿Qué fue eso con Faultline y tú?”, Murmuré a Tattletale, “¿Historia?”
“Nada importante”, respondió ella.
Regent se inclinó hacia adelante. “Ella y Tattletale han estado peleándose un poco. Faultline subió la apuesta cuando nos sacó a Spitfire cuando estábamos en el medio de intentar reclutarla. No puedo decir por qué a Faultline no le gusta Tattle, pero sé que Tattletale odia cuando las personas actúan como si fueran más inteligentes que ella, y Faultline es más inteligente que ella. Ay. Carajo, eso dolió.”
Tattletale lo había pateado debajo de la mesa.
“Son mercenarios, ¿verdad?”, Le pregunté.
Tattletale asintió, “La Cuadrilla de Faultline hace todo menos asesinato. Puedes decir que su personalidad apesta, puedes decir que sus poderes apestan, pero admito que es muy buena para encontrar fortalezas ocultas en las personas que trabajan para ella. ¿Ves esos dos tipos? Cuando se trata de poderes, fueron poco privilegiados. Se convirtieron en monstruos que no podían vivir en la sociedad normal, terminaron sin hogar o viviendo en las alcantarillas. Hay una historia detrás de ello, pero se convirtieron en un equipo, ella los hizo efectivos, y hasta ahora solo han echado a perder uno o dos trabajos.”
“Entendido”, dije, “Impresionante.”
“Sin embargo, ten en cuenta que no hemos echado a perder ninguno. Llevamos un 100%.”
“Han hecho algo así como tres veces más trabajos que nosotros”, señaló Regent.
“Pero no hemos fallado en ningún trabajo, es lo importante”, enfatizó Tattletale.
Llegó otro grupo, y era como si vieras una ola de disgusto en las caras de la habitación. Había visto referencias en la web y artículos de noticias sobre estos tipos, pero no eran del tipo de los que tomas fotos. Skidmark, Moist, Squealer.[4] Dos hombres y una chica, todos demostrando que las capas no eran necesariamente atractivas, exitosas o inmunes a las influencias del abuso de sustancias. Adictos serios y traficantes que pasaron a tener superpoderes.
Skidmark llevaba una máscara que cubría la mitad superior de su rostro. La mitad inferior era de piel oscura, con los labios y los dientes muy agrietados que se parecían más a los pistachos que a cualquier otra cosa. Se acercó a la mesa y tomó una silla. Antes de que pudiera moverla, sin embargo, Kaiser pateó la silla fuera de su alcance, haciéndola caer de costado, deslizándose por el suelo.
“¿Qué mierda?” Gruñó Skidmark.
“Puedes sentarte en un cubículo”, dijo Kaiser. A pesar de que su voz era completamente tranquila, como si estuviera hablando con un extraño sobre el clima, se sintió amenazante.
“Esto es porque soy negro, ¿verdad? De eso se trata, ¿verdad?”
Aún en calma, Kaiser respondió: “Puedes sentarte en un cubículo porque tú y tu equipo son perdedores patéticos y trastornados a los que no vale la pena hablar. ¿Las personas en esta mesa? No me gustan, pero los escucharé. Ese no es el caso contigo.”
“Andate a la mierda. ¿Qué hay con este tipo?” Skidmark señaló a Grue, “Ni siquiera sé su nombre, y él está sentado.”
Faultline le respondió: “Su equipo atracó al Banco Central de Brockton Bay hace una semana. Han enfrentado a Lung varias veces en el pasado y todavía están aquí, lo cual es mejor que la mayoría. Ni siquiera contando los eventos de hace una semana, él sabe sobre el ABB y puede compartir esa información con el resto de nosotros.” Ella le dio a Grue una mirada que dejaba en claro que no tenía otra opción si quería sentarse en la mesa. Él agachó la cabeza con la menor señal de asentimiento en respuesta. Discutimos las cosas de antemano y acordamos qué detalles compartiríamos.
“¿Qué has hecho que valga un asiento en esta mesa?”, Le preguntó a Skidmark.
“Tenemos territorio-“
“No tienes nada”, respondió Grue, alzando la voz y con sus poderes distorsionados. “Son cobardes que toman las áreas que a nadie más le importan, fabrican drogas y se las venden a los niños.”
“Vendemos a todos, no solo-”
“Encuentra un cubículo”, la voz que gruñía de Grue lo interrumpió. Skidmark lo miró y luego miró a los demás sentados alrededor de la mesa. Todos quietos, cada conjunto de ojos que podía ver detrás de las máscaras lo estaba mirando fijamente.
“Putos. Todos ustedes, les arde el culo roto”,[5] gruñó Skidmark, caminando hacia la cabina donde ya estaban sentados sus compañeros de equipo.
La mesera recogió la silla caída y la devolvió a su posición en la mesa, sin mirar a nadie a los ojos mientras se acercaba a la mesa donde estaba sentada la gente de Kaiser, dejaba su libreta y esperaba a que todos escribieran sus órdenes. Me di cuenta por qué el pub tenía una camarera sorda.
“Tomaré una silla, creo”, alguien habló desde la puerta. La mayoría de las cabezas se volvieron para ver a una figura masculina vestida de negro con una máscara roja y sombrero de copa. Me dio una especie de vibra Baron Samedi.[6] Sus compañeros de equipo lo siguieron a la habitación, todos con trajes a juego de rojo y negro, que diferían solo en el diseño. Una chica con un motivo solar, un hombre con armadura voluminosa y una máscara cuadrada, y una criatura tan grande que tenía que arrastrarse sobre sus manos y rodillas para atravesar la puerta. Era difícil de describir, se aproximaba a algo así como un gorila sin pelo de cuatro brazos, con un chaleco, máscara y polainas en el estilo rojo y negro que llevaba su equipo, garras de seis pulgadas que se volcaban en cada uno de los dedos de las manos y los pies.
“Los viajeros, ¿no?” Coil habló, su voz suave, “No son locales.”
“Podrías llamarnos nómades. Lo que estaba sucediendo aquí era demasiado interesante como para dejarlo pasar, así que decidí detenernos para una visita.” El tipo con sombrero de copa realizó la primera reverencia realmente formal que había visto en mi vida. “Me hago llamar Trickster.”[7]
“¿Conoces las reglas aquí?” Grue le preguntó a Trickster.
“Hemos estado en lugares similares. Puedo adivinar. Sin peleas, sin poderes, sin tratar de provocar a otros para que causen problemas, o todos los demás en la sala dejan de lado todas sus diferencias para derribarte.”
“Suficientemente cerca. Es importante tener un terreno neutral para reunirse, tener una discusión civilizada.”
“No voy a discutir eso. Por favor, continúa como si yo no estuviera aquí.”
Cuando Trickster se sentó en una silla y apoyó los pies en la mesa, nadie se quejó, aunque parecía que Skidmark quería matar a alguien. El resto de los Viajeros se instaló en un stand no lejos de nosotros. El gorila estaba sentado en el suelo y todavía era lo suficientemente grande como para estar a la altura de sus compañeros de equipo.
Coil bajó la cabeza asintiendo con la cabeza y agitó los dedos. Cuando habló, su voz era suave, “Esos deberían ser todos. Parece que Lung no vendrá, aunque dudo que ninguno de nosotros se sorprenda, dado el tema de la discusión de esta noche.”
“El ABB”, respondió Kaiser.
“Treinta y cinco personas confirmadas muertas y más de un centenar hospitalizado en la última semana. Presencia armada en las calles. Continuos intercambios de disparos entre miembros de ABB y las fuerzas combinadas de la policía y el ejército. Han atacado nuestros negocios y han bombardeado lugares donde creen que podríamos operar. Se han apoderado de nuestros territorios, y no hay indicios de que pretendan detenerse en el corto plazo”, aclaró Coil la situación para todos los presentes.
Es un inconveniente”, dijo Kaiser.
“Están siendo imprudentes”, dijo Faultline. Ella lo hizo sonar como si eso fuera un crimen a la par con gatitos asesinos.
Coil asintió, “Lo cuál es la verdadera preocupación. El ABB no puede sostener esto. Algo cederá, se autodestruirán tarde o temprano, y es probable que dejen de ser un problema. Si las cosas hubieran sido diferentes, podríamos ver esto como algo bueno. Nuestro problema es que las acciones del ABB llaman la atención sobre nuestra bella ciudad. Seguridad nacional y las fuerzas militares están estableciendo una presencia temporal para ayudar a mantener el orden. Los héroes están acudiendo en masa a la ciudad para apoyar al Protectorado a recuperar el control de la situación. Está dificultando los negocios.”
“Bakuda está en el centro de esto”, Grue se unió al diálogo, “Lung puede ser el líder, pero todo depende de la chica. Ella ‘reclutaba’ orquestando allanamientos en las casas de las personas mientras dormían, sometiéndolos e implantándoles bombas en la cabeza. Luego usó esas bombas para obligar a sus víctimas a secuestrar más. No menos de trescientos en total ahora. Todos y cada uno de sus soldados saben que si no obedecen, Bakuda puede detonar las bombas. Todos ellos están dispuestos a arriesgar sus vidas, porque las alternativas son la muerte segura o ver a sus seres queridos morir por su fracaso. Derribarla es nuestro objetivo final, pero ella arregló sus bombas para que se disparen cuando se detiene su corazón, por lo que es un poco más complicado que un simple asesinato.”
Extendió la mano hacia la oscuridad que envolvía su pecho y retiró un paquete. “Grabó en video la emboscada que hizo contra mi grupo hace una semana y la dejó atrás cuando corrió. He hecho copias. Tal vez lo encuentren útil para entenderla mejor.”
Grue entregó un CD a todos en la mesa.
Esta fue nuestra demostración de fortaleza. El video mostraba todo, desde el punto en que Bakuda había licuado a Park Jihoo hasta la segunda bomba que había detonado entre sus filas. Cuando la segunda bomba se disparó en medio del grupo de Bakuda, la cámara se detuvo brevemente, grabó el sonido de las armas y todo se oscureció por el poder de Grue, pero no nos mostró corriendo. No reveló nuestras debilidades, la suerte que habíamos tenido al escapar, o lo malas que realmente habían sido nuestras circunstancias. Dejó que todos supieran contra qué nos habíamos enfrentado, les hizo saber que salimos bien y que habíamos podido asistir a esta reunión. Eso haría tanto por nuestra reputación como cualquier otra cosa.
No estaba 100% recuperada de mi conmoción cerebral, y Alec se quejaba de pinchazos en el brazo todavía, pero Brian había enfatizado lo importante que era que asistiéramos, dar la ilusión de que nuestro equipo estaba intacto. Al ver a los otros grupos con sus sutiles exhibiciones, supe que tenía razón.
“Así que,” Coil dejó que las palabras quedaran suspendidas en el aire mientras él hacía crujir cada uno de los nudillos en su mano derecha individualmente, “¿Estamos de acuerdo? No se puede permitir que el ABB continúe operando.”
Hubo asentimientos y murmullos de acuerdo alrededor de la mesa, algunos de los varios villanos se reunieron alrededor de la habitación.
“Entonces sugiero que establezcamos una tregua. No solo todos aquí, sino también entre nosotros y la ley. Me pondría en contacto con las autoridades y les haría saber que hasta que se aclare este asunto, nuestros grupos restringirán nuestra actividad ilegal a solo lo que es absolutamente esencial para nuestro negocio, y haremos cumplir lo mismo para aquellos que hacen negocios en nuestros territorios. Eso permitiría a las fuerzas policiales y militares concentrarse por completo en el ABB. No habría violencia, luchas internas entre nuestros grupos, apropiaciones de territorio, robos o insultos. Nos unimos a los que podemos tolerar para garantizar la victoria e ignoramos a aquellos con quienes no podemos cooperar.”
“Solo voy a decir que mi grupo no se involucrará directamente en esto sin una razón”, dijo Faultline, “No iremos en contra del ABB a menos que se interpongan en mi camino o alguien pague mis tarifas. Es la única política viable cuando eres una capa de alquiler. Y para que quede claro, si el ABB paga, mi equipo estará al otro lado de las cosas.”
“Desafortunado, pero tú y yo podemos hablar después de que termine esta reunión. Prefiero mantener las cosas simples” dijo Coil, “¿Estás de acuerdo con los otros términos?”
“¿Mantenerse por lo bajo, sin armar un escándalo con otros grupos? Eso es status quo con mi grupo de todos modos.”
“Bueno. ¿Kaiser?”
“Creo que eso es aceptable”, estuvo de acuerdo Kaiser.
“Estaba hablando con mi grupo sobre hacer algo no muy diferente de lo que Coil acaba de proponer”, Grue dijo: “Sí, estamos bien con eso.”
“Claro”, dijo Trickster, “No es un problema. Cuenten con nosotros.”
Se estrecharon manos alrededor de la mesa.
“Divertido”, murmuró Tattletale.
Me alejé de la escena para mirarla, “¿Qué?”
“Aparte de Grue y tal vez Faultline, todo el mundo ya está tramando cómo pueden usar esta situación para su beneficio, o joder a los demás.”
Regresé a la escena, los villanos sentados alrededor de la mesa. Me di cuenta de cuánto potencial destructivo se había acumulado en la sala.
Esto podría ponerse complicado.
[1] Fenja y Menja (la “j” se pronuncial como una “i”) eran gigantes de la Cancion de Grotti, un mito nordico, que daban servicio a un rey que desperdiciaba sus dones y por ello calló del poder.
[2] Krieg: lit. batalla en aleman. Nigh y Fog: Noche y Niebla. Hookwolf viene del wolfsangel o gancho de lobo, un símbolo alemán a veces asociado con los nazis.La imagen del lobo también hace alusión a Fenris, el lobo gigante de la mitología nordica.
[3] Coil: lit. espiral o resorte
[4] Skidmark: las manchas que uno hace en los calzones. Moist: lit. húmedo. Squealer: lit. Chilladora
[5] Lo crean o no esto es una traducción bastante literal de lo que dice.
[6] Una figura del vudú que se ve como un hombre negro con pintura de calavera en la cara, traje y sombrero de gala.
[7] El pícaro divino, embaucador o trickster es una figura presente en diversas mitologías el mas conocido trickster hoy es el dios nordico Loki. El termino se usa de forma genérica para la gente que hace tretas.

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2018.06.09 01:01 master_x_2k Caparazón IX

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Caparazón IX

“¿Te dispararon?”, Le pregunté a Regent, mientras los cuatro bajábamos corriendo por el callejón. Sin respuesta. Así que lo intenté de nuevo, más específico, “¡Regente! Escúchame, ¿te dispararon?”
Sacudió la cabeza en un movimiento corto mientras apretaba su mano contra su hombro, “No fue un disparo. Usé mi poder demasiado, demasiado rápido, y me rebotó. Mi brazo izquierdo esta acalambrado, con espasmos. No puedo moverlo. No te preocupes por eso.”
“¿Rebote?”[1] Pregunté.
“¡No te preocupes por eso!”, Su respuesta gruñida fue aún más sorprendente porque provenía de nuestro normalmente apacible y demasiado relajado Alec. Como para compensar el ataque, murmuró una disculpa, “Mierda. Lo siento. Esto duele, pero voy a tratar. Ustedes enfóquense en sacarnos de este lío.”
“Tattletale”, todavía sostenía su mano, así que la apreté para asegurarme de que tenía su atención: “Este sería un momento fantástico para hacer lo tuyo.”
“Especialmente ya que metiste la pata al dejarnos caer en esa situación de mierda” gruñó Grue.
“Está bien”, bufó Tattletale tanto por el cansancio de nuestro escape como su irritación, soltando mi mano para apartar su pelo de su cara y ponerlo detrás de sus orejas, “El gran giro: Ella está mintiendo.”
“¿Acerca de?” Pregunté.
“Ella no es la nueva líder de ABB.”
“¿Qué? ¿Quién es?” Preguntó Grue.
“Tu suposición es tan buena como la mía. Ella no se ve a sí misma como la que está a cargo, por mucho que disfrute el papel. Ella está fingiendo.”
La tierra se estremeció, y miramos detrás de nosotros para ver los escombros que salían de la oscuridad que Grue había utilizado para cubrir nuestra retirada.
Fue solo porque estábamos viendo los escombros que vimos el cohete salir de la oscuridad. Nos agachamos, innecesariamente, mientras el misil se arqueaba 3 pies sobre nuestras cabezas y continuaba por el callejón, directamente hacia el lugar donde estaba la bomba de holograma.
Nos cubrimos la cabeza al explotar el cohete y la bomba, uno solo un segundo después del otro. La primera explosión ni siquiera nos revolvió el cabello, aunque estábamos a menos de treinta metros de distancia. La segunda explosión, sin embargo, nos atravesó con el frío más intenso que jamás haya sentido. Incluso a través de mi disfraz, podía sentirlo.
Cuando abrimos nuestros ojos, había un espectáculo frente a nosotros. La segunda explosión había congelado la primera bomba en mitad de la explosión, probablemente fue lo que absorbió la fuerza de la explosión. El humo, los escombros y el polvo se habían congelado en una torre de hielo, fácilmente tan alta como un edificio de dos pisos, compuesto de espinas de hielo y escarcha que irradiaban y se alejaban de nosotros. La mayor parte estaba iluminada por los postes de luz que estaban espaciados uniformemente a lo largo de la instalación de almacenamiento. Ya se estaba desmoronando lentamente: trozos más pesados ​​de escombros atravesaban el hielo que los mantenía en pie, cayendo libres y chocando contra los delgados enjambres de escarcha.
Esa misma escarcha cubría el suelo y todas las paredes que enfrentaban el sitio de la explosión, hasta donde alcanzaba la vista. Nos cubrió a nosotros. Estalactitas tan pequeñas y finas como pestañas irradiadas de las partes de mi traje que habían sido expuestas. Incluso había giros y rizos de hielo donde el humo de Grue se había congelado.
“¿Todos están bien?”, Preguntó Grue. Estaba protegiendo a Tattletale con su cuerpo, el hielo desprendiéndose de ellos en hojas mientras permanecían de pie. Cuando me vio mirar, me explicó: “El traje de Tattletale expone su piel, más que el de ninguno de nosotros. Si ella hubiera estado totalmente expuesta...”
“No”, respondí, “No te preocupes. Inteligente. Pero debemos movernos.”
Nosotros corrimos. A nuestro alrededor, pequeños cristales de hielo descendían, brillando en la luz.
Tattletale continuó compartiendo la información sobre Bakuda, “¿Mentira número dos? Está mintiendo acerca de cómo está detonando esas bombas que tiene en la cabeza de su gente. Ella dijo que explota las cosas con el pensamiento, pero no está usando ningún hardware externo en su cabeza, y no dejaría que alguien más le haga cirugía a ella. Demasiado obsesiva con el control, demasiado orgullosa de su cerebro.”
“¿Pero no sabes cómo está detonando las bombas?” Supuse.
“Sé exactamente cómo los está provocando. Anillos para los pies.”
“Anillos en los pies”, dijo Grue, incredulidad clara en su tono, incluso con su voz alterada.
“Ella tiene un anillo alrededor de su dedo gordo y el dedo de al lado. Cuando cruza un dedo sobre el otro, los contactos en el exterior de los anillos se encuentran y envía la señal. Ella elige el objetivo con un sistema integrado en sus gafas. No parece que esté haciendo nada, que probablemente sea el efecto que busca. Apariencias.”
“Es bueno saberlo”, dijo Grue, “pero eso no nos ayuda en este momento. ¿Cuáles son sus debilidades?”
Hubo el estallido de una explosión detrás de nosotros. El área se iluminó brevemente, pero no había golpeado lo suficientemente cerca para que valiera la pena preocuparse.
“Trastorno de personalidad narcisista. Megalomanía. Pasó toda su vida siendo más inteligente que todos a su alrededor, incluso antes de tener poderes. Constantemente alabada, mimada. Pero rara vez escuchaba una crítica, probablemente nunca fue puesta en su lugar, y ese fue un factor importante en su ego que se hinchaba hasta niveles neuróticos. Probablemente se graduó de la escuela secundaria años antes. Mi suposición es que su evento detonante estaba relacionado con esto. Alguien la rechazo para un trabajo o alguien realmente la insultó, y ella no supo cómo lidiar con ello.”
Tenía algo que agregar: “Lo primero que hizo con sus poderes, lo único, antes de llegar a Brockton Bay, fue tomar a una Universidad como rehén. Tal vez obtuvo algunas malas notas, falló una clase o fue ignorada por un puesto de asistente de enseñanza. Fue insulto suficiente a su auto estima como para quebrarla.”
“¡Algo que podamos usar, gente!” Gruñó Grue.
“El desorden de la personalidad”, dijo Tattletale, “incluso una pequeña victoria de nuestra parte tendrá una gran reacción por parte de ella. En cuanto al ego, tiene una mandíbula de cristal. Es difícil decir si una victoria para nosotros significaría que se vuelve loca y lo explota todo, o si simplemente se derrumba, pero te garantizo que no lo manejaría bien.”
Grue asintió, comenzó a hablar, pero tropezó. Hice mi mejor esfuerzo para evitar que se cayera, pero probablemente pesaba la mitad más que yo. Obtuvo su equilibrio, gruñó y luego habló: “¿Cómo ganamos? ¿O cómo evitamos perder? ¿Qué está sucediendo que no sepamos?”
“Las gafas. Ella está viendo firmas de calor. Es como ella nos seguía encontrando. Ese hielo es una bendición disfrazada, ya que probablemente nos esté ocultando un poco. Ella debe tener una razón para usarlo. Um. Sus pistolas están bloqueadas con sus huellas digitales, por lo que no podrías tomar su lanzagranadas y usarlo contra ella.”
“¿Qué más?”
“Eso es todo lo que viene a la mente en este momento. Si vas a idear un plan, mejor hazlo rápidamente. Creo que nos está buscando en el Jeep.”
“Entonces vamos a separarnos”, Grue gruñó, “me jodí el tobillo pateando esa puerta cuando el agujero negro golpeó. Lo jodí peor corriendo mucho después. Voy a ver qué puedo hacer, quedándome aquí.”
“¿Qué diablos?” Respiré, “No.”
“Les compraré algo de tiempo. Ustedes vayan. ¡Ahora!”
“De ninguna manera”, le dije, pero se estaba deteniendo, dándose la vuelta. Traté de detenerme también, pero Tattletale me tomó de la mano y me arrastró detrás de ella. Grité, “¡Grue! ¡No seas estúpido!”
Él no respondió, volviéndose para disparar ráfagas de oscuridad a las luces más cercanas a él, oscureciendo todo el callejón. Lentamente, caminó en la dirección opuesta que el resto de nosotros estaba yendo, favoreciendo una pierna.
Con un silbido y un crujido resonante, otro cohete se estrelló contra la torre de hielo. Todo se derrumbó como un masivo castillo de naipes, con el sonido de cientos de miles de ventanas rompiéndose. Incluso con esa cacofonía, escuché el chirrido de los neumáticos. Vi la forma borrosa del Jeep aproximándose a través de la nube de nieve y escarcha que se alejaba de la torre derrumbada.
Grue no retrocedió cuando el Jeep se lanzó hacia adelante, no se alejó. Bramó a pleno pulmón, con su voz alterada, “¡Vamos!”
“¡Grue!” Grité, pero él no reaccionó. “¡Mierda!”
Sin bichos. Todavía muy pocos. Nos habíamos estado moviendo constantemente, por lo que mis bichos no tenían un lugar en el que pudieran congregarse, y este lugar era horrible para ellos de todos modos, en calidad y cantidad. ¿Cómo pude haber sido tan jodidamente estúpida? Siempre debería estar preparada, y ahora no estaba en condiciones de ayudar a un amigo y compañero de equipo cuando más lo necesitaba, porque había asumido que mis bichos estarían a mano.
Solo había tres personas en el Jeep, con la persona parada en la parte trasera, la muy reconocible Bakuda, lanzagranadas en la mano. El matón en el asiento del pasajero tenía una pistola en cada mano, y el conductor manejaba con una mano, una pistola en la otra.
Grue no se movió cuando el conductor pisó el acelerador. ¿Estaba plantándole cara a un automóvil a toda velocidad?
“¡Vamos!” Gritó Grue, otra vez.
“¡No solo observes!” Tattletale tiró de mi brazo, tirando de mí hacia la esquina, “¡Tenemos que irnos ahora o no tiene sentido!”
Fue estúpido, pero me resistí, agarré el borde de la depósito para asegurarme de que al menos pudiera quedarme el tiempo suficiente para ver qué le sucedía a Grue. Ver si tal vez él estaría bien.
Esas esperanzas se desvanecieron rápidamente. El auto se estrelló contra la figura envuelta en la oscuridad con suficiente velocidad para asegurarme que no saldría caminando del impacto.
Los neumáticos chirriaron y el Jeep patinó en una media vuelta cuando se detuvo. Bakuda se incorporó, sosteniéndose de la barra antivuelco mientras miraba a su alrededor, presumiblemente buscándonos a nosotros.
“¡Vamos!” Tattletale me instó en un susurro forzado, “¡Vamos!”
Me di cuenta antes que ella. “No hay daños en el auto.”
El tirón repetido de Tattletale en mi brazo se detuvo cuando se detuvo para verificar lo que había dicho. Sin ventana rota, sin abolladuras en la capucha, sin abolladuras en el parachoques.
Una nube de oscuridad surgió de las sombras al costado del callejón y se tragó el Jeep y sus tres ocupantes.
Dos segundos más tarde, el Jeep salió rugiendo de la oscuridad, haciendo derrapando mientras las ruedas luchaban por agarrar el pavimento resbaladizo por las heladas. El conductor lo dirigió hacia nosotros, mientras Bakuda cargaba su lanzagranadas, su enfoque en la nube de oscuridad de la que acababa de salir. El tipo en el asiento del pasajero... se había ido.
Bakuda apuntó el lanzagranadas a la oscuridad.
“Carajo, Grue me debe una por esto”, murmuró Regent. Soltó su hombro, levantó su mano hacia el Jeep y luego la arrojó hacia un lado. Mientras lo hacía, gritó, su voz era primitiva, cruda.
La mano que el conductor tenía en el volante se movió mucho como la de Regent, balanceándose salvajemente hacia un lado. El jeep giró, patinó y dio vueltas, arrojando Bakuda y el contenido de media docena de cajas de explosivos al camino del callejón. Chocó contra un depósito, a mitad de camino se estrelló contra una puerta en el proceso, y se detuvo en espiral con un solo airbag desplegado, el conductor flácido detrás de él.
Casi en el mismo momento en que el Jeep se detuvo, Regent comenzó a colapsar en el suelo, inconsciente. Lo agarré para detenerlo y lo bajé para que no golpeara su cabeza. Miré a Tattletale, “¿Rebote?”
“No, pero parecido”, dijo Tattletale, “Después de un rebote, tienes que descansar tus poderes. Es como lanzar un golpe con la mano rota. Él estará dolorido y probablemente sin poderes por un tiempo, pero se recuperará.”
“Bien”, dije, mirando la escena. El coche accidentado, la calle cubierta de escarcha, de granadas y latas, Bakuda yacía inmóvil en medio de todo eso. Grue salió cojeando de la nube de oscuridad, con la pistola del acompañante en la mano.
“¡Grue!” Llamé. Corrí hacia él, lo abracé. Mi alivio fue tan intenso que ni siquiera me avergoncé al respecto.
“Hey”, su voz hizo eco, “estoy bien. Solo fue una treta. Es difícil saber si soy yo o un manchón de sombra con una forma más o menos parecida a una persona cuando las luces están apagadas, ¿no? La engañó.”
“Me engañó. Me mataste del susto”, respondí, “malnacido.”
“Es bueno saber que te importa”, se rió un poco, me dio una palmada en la cabeza como si fuera un perro, “Vamos. Deberíamos contener a la lunática, sacarla de aquí para que podamos interrogarla sobre lo que le pasó a Perra y el dinero. Tal vez tenga una idea de lo que está pasando con los ABB.”
Sonreí detrás de mi máscara, “Suena como un-”
No pude terminar. Todo se puso blanco, luego cada pulgada de mí floreció en una agonía abrasadora que empequeñecía el peor dolor que jamás había sentido.
Desde que derrotamos a Über y Leet, nos habíamos estado salvando por los pelos una y otra vez. Rodeados y perseguidos por una muchedumbre, sostenidos a punta de pistola, escaparnos de un agujero negro en miniatura, casi ser congelados en el tiempo como insectos en ámbar, innumerables explosiones. Habíamos escapado a cada una de las amenazas por un pelo, sabiendo todo el tiempo que todo lo que tomaría sería un disparo bien colocado, y estábamos acabados, perdidos, fuera de servicio.
Todo lo que había tomado era un buen tiro.
[1]La palabra que usan para cuando los poderes fallan y los afectan a ellos es “backfire” que mas literalmente seria “que salga el tiro por la culata” pero es muy largo. Es similar a en otras series cuando a la gente con poderes psíquicos les sangra la nariz/ojos.

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2018.06.08 20:47 master_x_2k Interludio Purity

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______________________Interludio Purity______________________

Kayden estaba agachada junto a la cuna, con los brazos cruzados sobre el borde, mirando cómo el pecho de su bebé subía y bajaba. Ella se sentía en paz. Aster era perfecta, impecable, no estaba contaminada por el caos y los males del mundo más allá del departamento y la guardería. Incluso cuando estaba despierta, no era demasiado exigente, rápidamente pasando de alaridos a gemidos tranquilos cuando escuchaba garantías de que la comida, la compañía o un cambio de pañal estaban en camino. No es que ella entendiera, por supuesto, pero confiaba en que su madre la cuidaría. Kayden no podría haber pedido más. Literalmente, no había nada que Aster pudiera hacer, tener o ser que la hiciera mejor de lo que era.
De una manera extraña, Kayden suponía, se refugió en Aster. Encontró un ancla en compañía de su hija, en medio de un mundo en el que tenía pocas esperanzas.
Tomó fuerza de voluntad obligarse a sí misma a alejarse, a alejarse silenciosamente de la guardería y entrecerrar la puerta detrás de ella. Cuando vio a Theo, regordete de quince años, sentado frente a la televisión, se sintió momentáneamente desorientada.
Entonces sintió una punzada de culpa. Se había olvidado del chico, en medio del cuidado de Aster y sus preparativos para la noche.
“Theo, lo siento”, dijo ella. El muchacho había quedado cautivado por los votos finales de un programa de reality show, pero no pensó ni un segundo en silenciar la televisión y prestar toda su atención a Kayden. “He estado tan ocupada, no te he alimentado.”
“Está bien”, respondió Theo, rompiendo el contacto visual. No era así.
“Mira, voy a salir-”
“¿En disfraz?”
“Sí”, respondió Kayden. Trató de leer la expresión en la cara del niño, pero Theo era un muro de piedra. Tenía que serlo, realmente, en donde había crecido.
Resistiendo el impulso de comentar o presionar al chico para que ofreciera algún comentario, crítica o apoyo, Kayden continuó, “Te dejo aquí treinta dólares en la mesa de la cocina. Si deseas usarlo para ordenar delivery, por favor siéntete libre. De lo contrario, saquea mi alacena, mi nevera o usa el dinero para ir a la tienda en el vestíbulo, ¿de acuerdo? Si decides alquilar una película, déjala aquí para que la lleve de vuelta.[1]Es posible que quiera verla.” Kayden sonrió, tratando de fomentar la misma expresión en él.
“Está bien”, dijo Theo, con el rostro inexpresivo. “¿Cuándo vas a estar de vuelta?”
A tiempo para llevarte de vuelta a casa de tu padre, Kayden estuvo a punto de decir. Entonces ella tuvo una idea, “Podría puede que llegue tarde. ¿Estaría bien si pasas la noche? Tendrías que revisar a Aster cada pocas horas. Mantener un oído abierto en caso de que ella llore. Te pagaría la noche completa de niñero.”
Los tiempos en que Theo dejaba que un atisbo de emoción se mostrara eran pocos y distantes. Una sonrisa, genuina, tocó la cara de Theo, y casi rompe el corazón de Kayden en el proceso.
“Me encantaría”, respondió Theo, diciéndolo con honestidad.
“Entonces está arreglado. Lamento interrumpir tu programa”, dijo.
“Está bien”, dijo Theo, solo un toque demasiado rápido. Al parecer no estaba bien, pero nunca lo admitiría. Nunca podría admitirlo. Kayden sintió un destello de odio por el hombre que había erosionado cada gramo de personalidad y asertividad de su hijo. Ella daría la mano derecha por un comentario sarcástico, que girara los ojos o que la ignorara en favor de un programa de televisión.
Tenía que consolarse a sí misma de que al menos le estaba dando a Theo un respiro de una noche de ese hombre. No era suficiente, por supuesto, pero había tan poco que podía hacer. Todo lo que ella podía ofrecer eran pequeñas amabilidades, pequeños gestos de amor y afecto, y la esperanza de que ayudaran. Con eso en mente, Kayden se tomó el tiempo para sacar algunas sábanas y colocar el otro sofá para que Theo se sintiera cómodo cuando terminara de ver la televisión.
Cuando terminó, revisó dos veces el televisor para ver que no estaba interrumpiendo nada, y le dijo a Theo: “Deséame suerte.”
“Buena suerte”, respondió el chico, en un tono que era puro artificio. Las palabras falsas afectaron a Kayden más que si Theo no hubiera dicho nada en absoluto. Esta noche no era la noche para enfrentar ese problema. Ella salió del apartamento, cerrando la puerta detrás de ella. Subió las escaleras hasta el techo y se quitó la bata de baño. La prenda entró en el espacio entre dos jardineras, donde nadie la encontraría a menos que la estuvieran buscando.
Luego dio un paso más allá del borde del techo.
El viento le rasgaba el pelo y soplaba frío contra su cara. Mientras ella se tambaleaba cabeza abajo, viendo solo los destellos de las farolas y los autos debajo de ella, ella esperó. Su edificio de apartamentos tenía quince pisos de altura, lo que le daba menos tiempo del que cabría esperar. Todo lo que tomaría sería un segundo de duda, un error, una momentánea vacilación, y ella golpearía con el suelo.
Aster. Era apropiado que ella pensara en su hija. Ella siempre lo hacía, en estos días, cada vez que saltaba. Se había convertido en un ritual, como si no pudiera ir a limpiar la ciudad si no se recordaba a sí misma por qué lo estaba haciendo.
La energía inundó su cuerpo. Todo el cielo se iluminó con un brillante y cegador destello de luz. Para cuando las manchas desaparecieron de los ojos de la gente en la calle, ella ya se había ido, precipitándose sobre el centro de Brockton Bay, un rastro de luz blanca detrás de ella.
Kayden no usaba una máscara, pero no era necesario. Con sus poderes activos, su cabello castaño y sus ojos se volvían de un blanco radiante, emanando una luz tan brillante que era imposible mirarla directamente. La tela de su traje de alabastro también irradiaba un suave resplandor que se ondulaba como la luz sobre la superficie del agua.
Su rutina habitual era patrullar durante una hora o dos, tener una idea de las cosas, y luego tomar medidas donde ella creía que era más apropiado. Esta noche, sin embargo, estaba frustrada, y ni siquiera había empezado.
Hace un año, había convertido el ABB en un objetivo prioritario. De tres a cinco veces a la semana, ella había llevado a cabo ataques quirúrgicos contra las operaciones de bajo nivel de la banda, interrumpiendo envíos, golpeando a traficantes y matones, atacando sus lugares de negocios y todo el tiempo ella había estado recopilando información. Esa información había dado sus frutos de vez en cuando; se había enfrentado directamente con Lung en no menos de cuatro ocasiones, había encontrado a Oni Lee en dos. En todos menos en uno de esos encuentros, ella los había forzado exitosamente a retirarse, a abandonar lo que sea que estuvieran haciendo en ese momento. Esos eran los buenos días.
Hubo días malos también. La mayoría de las veces, ella hacia énfasis en maltratar a los miembros del nivel más bajo de la pandilla cuando los había derribado, lo suficiente como para hacer que reconsideraran su elección de carrera. Hacer que consideren ir a otra ciudad. En un momento dado, Lung le tendió una trampa y logró devolverle el favor. Le había tomado dos meses recuperarse de todas sus heridas. Otros días, que de alguna manera fueron peores, se encontró luchando por hacer una diferencia, llegando a la comprensión de que no había logrado cambiar las cosas.
Esta semana ha sido una larga serie de esos días malos. Cuando leyó en las noticias que Lung había sido detenido, ella había despejado su agenda. Kayden había tomado sus días de vacaciones y había llamado a Theo para hacer de niñero. Había sido la mejor oportunidad que tenía, pensó, de limpiar el ABB de una vez por todas. Sacar esa escoria de su ciudad, mientras ellos no tienen liderazgo.
Cinco de sus siete días de vacaciones habían pasado, y ella no había logrado nada. Menos que nada. Se estaban volviendo más fuertes.
Rompiendo su ruta de patrulla habitual, se dirigió directamente a la parte norte de la ciudad e investigó los Muelles. Estaba vacío de miembros de ABB, aparte de dos chicas coreanas que estaban tomando un descanso de prostituirse cerca del ferry, hablando con su anciano, gordo y matronal chulo. Kayden resistió el impulso de tomar medidas y huir, se resistió a interrogarlos por información. Ella había hecho eso anoche con un grupo de comerciantes, y logró poco o nada.
El ABB todavía estaba activo. Incluso con su jefe fuera, estaban más organizados de lo que habían estado bajo la influencia de Lung. Pero sus interrogatorios no pudieron obtener detalles sobre por qué. Incluso los brazos y las piernas rotas no habían lastimado o asustado a los matones lo suficiente como para que hablaran sobre lo que estaba pasando.
Esta era la situación, por lo general, en la que Kayden acudía a los informantes en busca de información, resucitaba viejas alianzas y obtenía ayuda para aplastar al ABB antes de que pudiesen recuperar el equilibrio. Ella había perseguido a viejos amigos, contactos y compañeros de equipo hace tres días, y se había sentido frustrada por la falta de respuesta, la falta de entusiasmo. Max, el padre de Theo, tenía la culpa de eso. Tal como ella había dejado a su equipo como una persona más rota de lo que había estado cuando se unió, otros pasaron por la misma experiencia. Con carisma y un gran sentido de la gente, Max había convencido a personas de todo el país para que se unieran a su equipo. Con la misma facilidad, él los había desarmado sin que se dieran cuenta de que lo estaba haciendo. Confianza rota, atormentados por las dudas, paranoicos con respecto a todos menos al hombre que había causado la paranoia en primer lugar, dividieron el equipo. No es que a Max le importara. Siempre había un nuevo suministro de reclutas con espíritu en los ojos listos para reemplazar a cualquiera que se rompiera.
Ahora la mayoría de la pandilla había desaparecido, posiblemente en un gran trabajo, y no tenía idea de dónde. Ella no tenía idea de dónde averiguarlo. Kayden apretó los dientes. Esto no estaba funcionando. Si iba a hacer algún progreso antes de que se acabaran sus vacaciones, tenía que actuar ahora. Hacer un trato con el diablo.
Ella regresó al centro. Era difícil navegar por las calles desde tan alto, incluso si eran caminos a los que ella viajaba a diario como su versión civil. Desde aquí, todos los edificios parecían iguales, con exteriores espejados y tejados de grava. Dos veces, dio vueltas alrededor de los pisos superiores de los edificios equivocados, buscando el logo en el costado del edificio que diferenciaba al edificio de Max de los demás.
La corona negra sobre un fondo rojo y amarillo. Se detuvo cuando lo vio, maldijo por lo bajo. Cuando ella se acercó, ella lo vio, todavía en su oficina. No era tan inusual, había trabajado hasta tarde todas las noches de su matrimonio. Tenía una laptop directamente frente a él, un sándwich en una envoltura de papel a su derecha, y una serie de papeles extendidos sobre el escritorio a su izquierda. Se giró para mirarla cuando ella se acercaba a la ventana, sonrió suavemente.
Maldito sea, era cinco años mayor que ella, con treinta y cinco años, y todavía era el hombre más atractivo que jamás había mirado a los ojos. Incluso las arrugas en las esquinas de sus ojos solo lo hacían más atractivo. Se había quitado la corbata y la chaqueta del traje, y las mangas de su camisa estaban enrolladas hasta la mitad de sus antebrazos, lo que la obligó a notar que todavía estaba entrenando.
Esperó, con las manos cruzadas sobre el estómago, la más leve expresión de diversión en su rostro. Ella sabía que él era capaz de abrir la ventana de su oficina. Estaba esperando que ella pidiera entrar. Era el tipo de pequeña demostración de poder que tanto le gustaba.
En otra noche, ella habría probado su voluntad contra la de él. En vano, por lo general, pero ella lo habría intentado. Probablemente hubiera terminado con ella yéndose volando, dejando en claro que podría prescindir de su ayuda. Esta noche, sin embargo, sintió la frustración de sus “vacaciones” infructuosas y se dispuso a extender la mano y golpear la ventana.
Antes de que pudiera golpear sus nudillos contra ella por segunda vez, hizo clic y se abrió hacia arriba. Ella navegó a su alrededor para abrirse paso. No pareció mover un músculo cuando abrió la ventana. Le gustaba pequeñas demostraciones como esa. Puso un pie en la alfombra de la oficina y dejó que la luz brillaba desde su interior se desvaneciera. Su cabello dejó de agitarse y retorcerse en respuesta a la energía que ondulaba a través de él, quedando flácido y volviéndose marrón. Sus ojos se oscurecieron a su color avellana oscuro. Podía escuchar un clic seguido por el más leve siseo cuando la ventana se cerró lentamente detrás de ella.
“Kayden. Ha pasado un tiempo”, logró saludarla y hacer que pareciera una crítica en el mismo aliento. Dio media vuelta para escribir en su computadora, y las luces de la oficina se ajustaron a un destello de halógeno. Cerró los ojos brevemente y se deleitó con el resplandor, sintiendo que su suministro interno de energía se recargaba.
“Max. Gracias por la luz.”
“¿Asumo que estás bien?”
“Estoy bien.”
“¿Y nuestra hija?”
“Aster está bien”, dijo, con la mayor calma posible, mientras su pulso latía en sus oídos. Ella sabía que realmente no le importaba. Él le estaba haciendo saber que no se había olvidado de Aster, recordándole que él, en cualquier día y en cualquier momento, podría tomar la custodia de su bebé. Él tenía el dinero, tenía los contactos. Ella sería incapaz de detenerlo. Ella recordó mencionar, “Theo la cuidará esta noche.”
“Lo sé. Llamó un poco antes para preguntar si podía pasar la noche. Le dije que estaba bien. Le hará bien pasar tiempo contigo y Aster. Algunas influencias femeninas en su vida.”
Kayden respondió con un brusco asentimiento. Para cualquier otra persona, esta conversación habría sonado perfectamente inocente. Como alguien que había trabajado junto a Max durante diez años y se había estado casada con él por uno, sabía que esto era todo negociación. Estaba dejando claro que le estaba haciendo un favor, y que esperaría una recompensa en algún momento, esta noche o dentro de una semana. Así era él, siempre jugando por el poder, por la ventaja, por el dominio. Todo el tiempo, él lo estaba haciendo de una manera que no podrías enfrentar. Si ella lo señalaba, él jugaría inocente y se vería como la loca, la que estaba equivocada. A veces incluso a sí misma.
“Entonces, ¿qué puedo hacer por ti?”, Se reclinó en su asiento.
“Los ABB carecen de liderazgo. O, al menos, carecen de liderazgo experimentado. Quiero derribarlos antes de que se reagrupen. Para hacer eso, quiero reunir a nuestro antiguo equipo.”
“Y admites que no puedes hacerlo sin mi ayuda.”
“Sí”, le dolió admitir.
“No estoy interesado”, dijo, dando vueltas en su silla para mirar la computadora. Hubo un clic, y la ventana detrás de Kayden comenzó a abrirse nuevamente. A medida que el aire soplaba desde el exterior, un mechón de cabello le atravesó la cara. Ella lo colocó detrás de su oreja.
“He hablado con los demás, pero nadie que haya trabajado para ti está dispuesto a ser el primero en unirse a mí. Algunos dicen que están preocupados de que te ofenderán. Otros simplemente están asustados, o ya se dieron por vencidos. Me preguntan por qué un grupo de sus rechazados lo haría mejor de lo que habían logrado como parte de su equipo. No estoy llegando a ningún lado, y el tiempo se acaba. Todo lo que tomaría sería una palabra de ti, y tendría un equipo de cuatro o cinco personas. Con eso, podría exponer y aplastar al ABB.”
Max se levantó y se sentó en el borde de su escritorio para mirar a Kayden, “No veo que valga la pena el esfuerzo. ¿Qué hay para mi ahí en esto?”
“Para empezar, la ABB se habría ido.”
“Se irán eventualmente. Soy paciente ¿Qué más?”
“No tengo nada más que ofrecerte, Max”, respondió ella. Eso era una mentira, lo sabía… pero lo más cercano que tenía a una moneda de cambio era algo que nunca abandonaría en un millón de años. Nunca Aster.”
“Te quiero a ti. En mi equipo otra vez.”
“No.”
“Serías mi segunda al mando. Hablaría con los antiguos miembros del equipo y les pediría que formaran un grupo aparte que trabajase bajo tus órdenes. Tendrías que verificar conmigo todo lo que haces, pero aparte de eso, serías completamente autónoma. Libre de usar a tu equipo como mejor te parezca.”
Aparte de eso, pensó ella. Como si fuera intrascendente, estar chequeando con él en cada movimiento que ella hiciera. “No estoy de acuerdo con la forma en que haces las cosas. No quiero asociarme contigo.”
Él rió, gutural, profundo, mientras ella permanecía allí en un silencio sepulcral.
“Kayden”, dijo, cuando se detuvo, “Ya estás asociada conmigo. La gente dice nuestros nombres al mismo tiempo, incluso cuando no hemos trabajado juntos en dos años. Cuando mi nombre aparece en los periódicos, el tuyo nunca se queda atrás.”
“Estoy trabajando para cambiar eso.”
“Y trabajarás en contra de esa impresión durante décadas, sin ningún efecto, te lo garantizo.”
Kayden se volvió y miró por la ventana, no queriendo mirar a Max con sus brillantes ojos azules por más tiempo.
Continuó, y ella supo que él estaba sonriendo con aire de suficiencia, incluso sin mirarlo, “Independientemente de nuestros diferentes métodos, siempre compartimos los mismos objetivos. El limpiar este sucio mundo nuestro.”
“Lo haces poniendo drogas en la calle, robando, extorsionando. No puedo estar de acuerdo con eso. Nunca lo hice. No tiene sentido, mejorar las cosas empeorándolas.”
Max sonrió, “Es feo en la superficie, pero es más dinero, más poder, y me da la influencia para realmente afectar las cosas. Las únicas personas a las que lastimé son las mismas personas que causan los problemas en primer lugar.”
Era un estribillo que había oído tantas veces antes. Ella se cruzó de brazos.
Cambió de táctica, “Déjame preguntarte: ¿prefieres hacer las cosas a tu manera, sin cambiar las cosas o preferirías trabajar bajo mis órdenes y hacer una diferencia?”
Estoy haciendo una diferencia”, respondió Kayden, “estoy trabajando para hacer de este mundo un lugar mejor.”
“Por supuesto”, respondió, y ella no perdió el rasgo de condescendencia en su voz, “Dejaste a mi equipo para hacer un buen trabajo, es pura coincidencia que sean criminales negros, marrones o amarillos a los que apuntas.”
Kayden frunció el ceño, “Es difícil de evitar, cuando la única banda notable de blancos es tuya. Algunos viejos amigos y aliados siguen trabajando para ti… No puedo atacarlos, ¿o sí? Estoy trabajando para mejorar nuestra ciudad, pero no voy a golpear a las personas con las que he salido a beber.”
“Y en el proceso, estás haciendo poco para cambiar la idea de que eres parte del Imperio Ochenta y Ocho”, sonrió Max, “es divertido escucharte que intentar justificar tu perspectiva, pero estás ignorando la incómoda verdad. Corta esta basura y dime que no sientes algo diferente cuando miras una cara negra, en comparación con cuando miras una blanca.”
Kayden no tenía una respuesta para eso. Era su culpa, realmente. El jugador de béisbol de la escuela secundaria que le gustaba cuando ella estaba en la escuela media[2] terminó siendo la misma persona que se acercó primero a ella cuando comenzó a salir de traje. Cegada por su buena apariencia y su habilidad con las palabras, había sido persuadida, convencida de su forma de pensar. Ella había tratado de cambiar su punto de vista desde el divorcio, pero había visto mucho en sus diez años como miembro de su equipo. Era imposible mirar la ciudad ahora e ignorar el hecho de que demasiado de lo que lo convertía en un lugar más feo para vivir y criar a un niño podía rastrearse hasta el mismo tipo de personas. Claro, los blancos también tenían criminales, pero al menos eran jodidamente civilizados.
Cuando no hubo respuesta, Max dijo: “Eso es lo que pensé. Sin embargo, nuestros métodos difieren, independientemente de si está dispuesta a admitirlo en voz alta, creo que compartimos una perspectiva muy similar. Mi oferta es esta: déjame demostrar que mis métodos funcionan. Únete a mi equipo, sirve como mi segunda al mando por un año más. La única persona a la que respondes es a mí, y te doy un equipo propio. Puedes elegir a tu propio escuadrón entre nuestros posibles miembros y ex miembros, aunque no puedo garantizar que todas las personas que menciones quiera participar...”
“Max…” Kayden negó con la cabeza.
“La parte final del trato es esto. Si no estás satisfecha con cómo fueron las cosas cuando tu año termina, Imperio Ochenta y Ocho es suyo. Por completo, incluido mi negocio, cada empleado, cada activo, legítimo o no. Me convierto en tu segundo al mando y sigo tus órdenes. Puedes convertir a Imperio Ochenta y Ocho en un esfuerzo humanitario, vender el negocio, convertirnos a todos en superhéroes. No me importa. Si no puedo impresionarte, entonces lo que estoy haciendo simplemente no vale la pena.”
Eso llamó su atención. Años atrás, Kayden probablemente habría aceptado una oferta como esta sin pensarlo dos veces. Estar casada con Max durante once meses, darse cuenta de quien realmente era, le había dado perspectiva y precaución. Ella lo consideró por unos largos momentos, tratando de descubrir el ángulo. Él estaba diciendo la verdad, ella lo sabía. Fuera lo que fuese Max, no rompería su palabra sobre algo como esto.
“¿Está fallando el negocio?”, Preguntó. ¿Ella estaba recibiendo un premio trampa?
“Prosperando. Lo prometo.”
“¿Qué quieres que haga?”
“Lo mismo que hiciste antes. Serías mi peso pesado. Mi agente. Si necesitara que hicieras un ejemplo de alguien, lo harías. La única diferencia entre entonces y ahora es que mi Imperio es más grande. Mejor. Tú y yo podemos tener un mayor impacto.”
Más sangre en mis manos. Cuando el pensamiento cruzó por su mente, miró sus manos enguantadas. Tela blanca prístina, marcada por el resplandor de las luces halógenas. Sabía lo que él estaba haciendo, sabía cuándo decidió venir. Encontraba la debilidad de una persona, la atacaba y la aprovechaba. Sabía que estaba frustrada con sus esfuerzos como agente solitaria, probablemente había planeado esta conversación días o semanas atrás, poniéndola en práctica mentalmente, teniendo una respuesta preparada para todo lo que pudiera decir. ¿Cómo podría competir con eso, cuando rara vez miraba más allá de las próximas veinticuatro horas? Era solo cómo ella era, cómo pensaba.
Probablemente por eso eran tan efectivos como pareja, se vio obligada a admitir.
“Así que te pregunto de nuevo, Kayden, ¿quieres pasar el tiempo sin poder hacerte un nombre por tu cuenta, o estás dispuesta a unirte a mí para cambiar realmente las cosas? Ven conmigo y te garantizo que ganas de una manera u otra.”
Sus ojos se iluminaron, y su cabello comenzó a ponerse blanco desde las raíces hacia afuera. En unos momentos, ella era su alter ego radiante. Purity.[3]
Como en respuesta, tomó un abrecartas y lo sostuvo frente a su pecho. Cuchillas de metal comenzaron a ramificarse desde allí, cada una convirtiéndose en más. Lento al principio, la red de metal rápidamente abarcó su pecho, y luego el resto de su cuerpo. Barras, cuchillas, tubos y láminas del metal encontraron su lugar a su alrededor. Con su poder, ella sabía, él podía hacer brotar el metal de cualquier superficie sólida a su alrededor, incluido el metal que ya había creado. Con la misma facilidad con la que podía arrojar lanzas de hierro de nueve metros de altura desde el suelo o las paredes, creó una armadura finamente trabajada y luego la embelleció con cuchillas y púas. Terminó con una corona desigual de cuchillas.
Extendió un guantelete, lo dejó allí para que lo tomara. Era el gesto más pequeño, nunca hacia un movimiento en el que alguien pudiera rechazarlo, dejarlo plantado, y significaba todo para ella, incluso cuando sospechaba que estaba calculado precisamente por ese efecto.
Perdóname, Aster, pensó ella. Estoy haciendo esto por ti.
[1]¡En el mundo de Worm todavía rentan películas físicas!
[2]La escuela media es entre la primaria y el secundario, la edad varia según el estado, pero es entre los 10 y 14 años, empezando la secundaria entre los 14 o 15 años. Según esto y la edad de Kayden y Max, ellos se conocieron cuando tendrían 13 y 18 años respectivamente.
[3]Purity: Lit. Pureza, alusión tanto a su poder de luz blanca como a la ideología de pureza racial.

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2018.04.03 20:36 master_x_2k Interludio II

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____________________Interludio II____________________

Había muy pocas cosas, para Victoria Dallon, que fueran más geniales que volar. El campo de fuerza invisible que se extendía unos milímetros sobre su piel y su ropa simplemente lo hacía mejor. El campo evitaba que el frío la tocara, pero aún así le permitía sentir el viento en su piel y en su pelo. Los bichos no se estrellaban contra su rostro como lo hacían contra los parabrisas de los automóviles, incluso cuando estaba alcanzando ciento treinta kilómetros por hora.
Glory Girl
Al ver a su objetivo, ella frenó en seco y se lanzó hacia el suelo, ganando velocidad cuando cualquier otra persona estaría desacelerando. Golpeó el asfalto lo suficientemente fuerte como para romperlo y enviar fragmentos por los aires, tocando el suelo con una rodilla y un pie, un brazo extendido. Permaneció en esa posición de rodillas solo por un momento, dejando que sus rizos de platino y la capa que estaba colgada sobre uno de sus hombros revolotearan en la estela del aire que había arrastrado al descender. Ella encontró los ojos de su presa con una mirada de acéro.
Había practicado ese aterrizaje durante semanas para hacerlo bien.
El hombre era un veinteañero caucásico con la cabeza rapada, una camisa de vestir con las mangas arremangadas, pantalones vaqueros y botas de trabajo. Él la miró una vez y salió disparado.
Victoria sonrió mientras desaparecía por el otro extremo del callejón. Se levantó de su posición arrodillada, se sacudió el polvo y se pasó los dedos por el pelo para arreglarlo. Luego se levantó a medio metro del suelo y voló tras él facilmente a una velocidad de setenta kilómetros por hora.
No le tomó un minuto atraparlo, incluso con la ventaja que ella le había dado. Ella voló justo detrás de él, pasándolo. Un instante después, ella se detuvo completamente, frente a él. De nuevo, el viento hizo que floreciera dramáticamente al agitar su cabello, su capa y la falda de su traje.
“La mujer a la que atacaste se llama Andrea Young”, dijo.
El hombre miró por encima del hombro, como si midiera sus rutas de escape.
“Ni lo pienses, esperpento”, le dijo, “Sabes que te atraparía, y créeme, ya estoy lo suficientemente enojada sin que me hagas perder el tiempo.”
“No hice nada”, gruñó el hombre.
“¡Andrea Young!” Victoria alzó la voz. Mientras gritaba, ella ejerció su poder. El hombre se acobardó como si ella lo hubiera abofeteado. “¡Una estudiante universitaria negra fue golpeada de tal forma que necesitó atención médica! ¡Le tiraron los dientes! ¿Estás tratando de decirme que tú, skinhead con los nudillos hinchados, alguien que estaba en la multitud mirando a los paramédicos llegar con una expresión alegre, no hiciste nada?”
“No hice nada que por lo que valga la pena alterarse”, se burló. Su bravuconería fue atenuada por una segunda mirada sobre su hombro, como si le gustara mucho estar en otro lugar en ese momento.
Ella voló hacia adelante, sus puños lo agarraron por el cuello. Por solo un momento, ella pensó en golpearlo contra la pared. Hubiera sido apropiado y satisfactorio empujarlo lo suficientemente fuerte contra el ladrillo para romperlo, y luego dejarlo caer en el contenedor de basura que estaba en la base de la pared.
En cambio, se elevó un poco, deteniéndolos a ambos. Ahora estaban lo suficientemente alto sobre el suelo que él se sentiría incómodo con la altura. El contenedor de basura, en su mayoría vacío, estaba directamente debajo de él, pero ella dudaba de que estuviera prestando atención a nada más que a ella.
“Creo que es una apuesta segura decir que eres miembro del Imperio Ochenta y Ocho”, le dijo, mirándolo a los ojos con una mirada dura, “o al menos, tienes algunos amigos que sí lo son. Entonces, esto es lo que va a suceder. Vas a decirme todo lo que han hecho los Ochenta y Ocho, o voy a romper tus brazos y piernas y entonces me vas a contar todo.”
Mientras hablaba, ella aumentó su poder. Sabía que estaba funcionando cuando él comenzó a retorcerse solo para evitar su mirada.
“Chúpamela, no puedes tocarme. Hay leyes contra esa mierda”, bramó, mirando fijamente por encima de un hombro.
Ella intensifico su poder un poco más. Su cuerpo vibraba con la corriente, ondas de energía que cualquiera en su presencia experimentaría como una carga emocional de asombro y admiración. Para aquellos con una razón para tenerle miedo, sería una sensación de intimidación en bruto en su lugar.
“Última oportunidad”, le advirtió.
Desafortunadamente, el miedo afectaba a todos de manera diferente. Para este malnacido en particular, solo lo hizo ponerse firme y volverse obstinado. Podía verlo en su lenguaje corporal antes de abrir la boca: este era el tipo de hombre que reaccionaba ante cualquier cosa que lo asustaba o alteraba con un rechazo casi sin sentido a doblegarse.
“Lame mis peludas y sudorosas bolas”, gruñó, antes de puntuar con un firme, “puta.”
Ella lo tiró. Como podía hacer pesas con una mezcladora de cemento, aunque era difícil equilibrar algo tan grande y difícil de manejar, incluso un lanzamiento casual de su parte podía llegar a una buena distancia. Voló unos buenos ocho o nueve metros por el callejón antes de golpear el asfalto, y rodó por otros tres.
Estuvo totalmente inmóvil el tiempo suficiente para que Victoria comenzara a preocuparse de que de alguna manera le hubiera roto el cuello o la columna vertebral mientras rodaba. Ella se sintió aliviada cuando él gimió y comenzó a ponerse de pie.
“¿Listo para hablar?”, Le preguntó, con su voz bajando por el callejón. No avanzó desde donde flotaba en el aire, pero sí se dejó caer más cerca del suelo.
Presionando una mano contra su pierna para sostenerse mientras se enderezaba, levantó la otra mano y le levanto el dedo del medio, luego se giró y comenzó a cojear por el callejón.
¿Qué estaba pensando este imbécil? ¿Que ella simplemente lo dejaría ir? Eso, ¿Qué ella simplemente se inclinaría ante su estúpida falta de instinto de supervivencia? ¿Qué ella era incapaz de hacerle daño real? ¿Para colmo, iba a insultarla y tratar de irse caminando?
“Que te jodan a ti también”, siseó entre dientes. Luego pateó el contenedor de basura debajo de ella lo suficientemente fuerte como para enviarlo volando por el pequeño camino. Giró perezosamente por el aire mientras se arqueaba hacia la figura en retirada, la trayectoria y la rotación apenas cambiaban cuando lo aplastó contra el suelo. Se detuvo tres o cuatro metros más allá de él, los costados metálicos del contenedor chirriaron y chispearon al rozar el asfalto.
Esta vez, él no se levantó.
“Mierda”, ella maldijo, “Mierda, carajo, mierda”. Ella voló hacia él y verificó su pulso. Suspiró y luego se dirigió a la calle más cercana. Encontró la dirección de la calle, agarró su celular del cinturón y marcó.
“Hey, ¿hermanita? Sí, lo encontré. Ese es, eh, el problema. Sí. Mira, lo sien- ok, ¿podemos hablar de esto más tarde? Sí. Estoy en Spayder y Rock, hay un pequeño camino que corre detrás de los edificios. Medio en el Centro, sí. ¿Sí? Gracias.”
Victoria regresó al skinhead inconsciente, verificó su pulso y escuchó atentamente los cambios en su respiración. Le tomó cinco muy largos minutos a su llegar hermana.
¿Otra vez, Victoria?”, La voz la distrajo de su contemplación.
Panacea
“Utiliza mi nombre clave, por favor”, le dijo Victoria a la chica. Su hermana era tan diferente de ella como la noche del día. Donde Victoria era hermosa, alta, espléndida, rubia, Amy era poco llamativa y pequeña. El traje de Victoria mostraba su figura, con un vestido blanco de una pieza que llegaba a la mitad del muslo (con pantalones cortos debajo) una capa sobre el hombro, botas altas y una tiara dorada con puntas que irradiaban, vagamente reminiscente de los rayos del sol o la estatua de la libertad. El traje de Amy, por el contrario, estaba solo a una sombra de ser un burka. Amy llevaba una bata con una gran capucha y una bufanda que cubría la mitad inferior de su rostro. La túnica era de alabastro blanco y tenía una cruz roja de médico en el pecho y la espalda.
“Nuestras identidades son públicas”, replicó Amy, empujando la capucha hacia atrás y la bufanda hacia abajo para revelar el cabello marrón rizado y una cara con pecas espaciadas uniformemente a lo ancho de ella.
“Es una cosa de principios”, respondió Victoria.
“¿Quieres hablar de principios, Glory Girl?”, Preguntó Amy, en el tono más sarcástico que pudo decir: “Este es la sexta – ¡sexta! – ves que casi matas a alguien. ¡Que yo sepa!”
“Soy lo suficientemente fuerte como para levantar una camioneta sobre mi cabeza”, murmuró Victoria, “es difícil contenerse todo el tiempo.”
“Estoy segura de que Carol aceptaría eso”, dijo Amy, dejando en claro en su tono que ella no lo aceptaba, “Pero te conozco mejor que nadie. Si estás teniendo problemas para contenerte, el problema no está aquí…” le dio un golpecito a Victoria en los bíceps. “Está aquí-” le clavo el dedo a su hermana en la frente, fuerte. Victoria ni siquiera parpadeó.
“Mira, ¿puedes arreglarlo?”, Victoria suplicó.
“Estoy pensando que no debería”, dijo Amy, en voz baja.
“¿Qué?”
“Hay consecuencias, Vicky. Si te ayudo ahora, ¿qué te impedirá volver a hacerlo? Puedo llamar a los paramédicos. Conozco a algunas buenas personas del hospital. Probablemente podrían arreglarlo bien.”
“Oye, oye, oye”, dijo Victoria, “Eso no es gracioso. Él va al hospital, la gente hace preguntas “.
“Sí, estoy muy consiente de eso”, dijo Amy, su voz en voz baja.
“Esto no es, como, que me castiguen. Me llevarían al tribunal por cargos de asalto agravado y agresión. Eso no solo me jode a mí. Nos jode a nuestra familia, todos en New Wave. Todo lo que hemos luchado por construir.”
Amy frunció el ceño y miró al hombre caído.
“Sé que no estás interesada en el tema de los superhéroes, ¿pero realmente llegarías tan lejos? ¿Nos harías eso a nosotros? ¿A mí?”
Amy señaló con su dedo a su hermana, “Eso no es culpa mía. No es mi culpa que estemos en este punto. Es tuya. Estás cruzando la línea, yendo demasiado lejos. Que es exactamente lo que la gente que critica a New Wave teme. No estamos patrocinados por el gobierno. No estamos protegidos ni organizados ni regulados de la misma manera. Todos saben quiénes somos bajo nuestras máscaras. Eso significa que tenemos que ser responsables. Lo más responsable para mí, como miembro de este equipo, es dejar que los paramédicos se lo lleven, y dejar que la ley haga lo que crea conveniente.”
Victoria abruptamente puso a Amy en un abrazo. Amy se resistió por un momento, luego dejó que sus brazos colgaran a los costados.
“Esto no es solo un equipo, Ames”, le dijo Victoria, “Somos una familia. Somos tu familia.”
El hombre que estaba a solo unos metros de distancia se movió, luego gimió, largo y fuerte.
“Mi familia adoptiva”, murmuró Amy en el hombro de Victoria, “Y deja de tratar de usar tu maldito poder para hacer que me exalte con lo increíble que eres. No funciona. He estado expuesta tanto tiempo que soy inmune.”
“Duele”, gimió el hombre.
“No estoy usando mi poder, tontita”, Victoria le dijo a Amy, dejándola ir, “Estoy abrazando a mi hermana. Mi genial, amable y compasiva hermana.”
El hombre gimió, más fuerte, “No me puedo mover. Me siento frío.”
Amy frunció el ceño a Victoria, “Lo sanaré. Pero esta es la última vez “.
Victoria sonrió, “Gracias”.
Amy se inclinó sobre el hombre y le acarició la mejilla con la mano. “Se le partieron las costillas, clavícula fracturada, mandíbula rota, escápula rota, esternón fracturado, pulmón magullado, cúbito roto, radio roto…”
“Entiendo el punto”, dijo Victoria.
“¿Lo haces?”, Preguntó Amy. Luego suspiró, “Ni siquiera estaba en la mitad de la lista. Esto llevará un poco de tiempo. ¿Te sientas?”
Victoria cruzó las piernas y asumió una posición sentada, flotando medio metro sobre el suelo. Amy se arrodilló dónde estaba y apoyó la mano en la mejilla del hombre. La tensión desapareció de su cuerpo y se relajó.
“¿Cómo está la mujer? ¿Andrea? “
“Mejor que nunca, físicamente”, respondió Amy, “le crecí nuevos dientes, arreglé todo, desde los hematomas hasta los rasguños, e incluso le hice una puesta a punto de pies a cabeza. Físicamente, se sentirá en la cima del mundo, como si hubiera estado en un spa y tuviera la mejor nutricionista, mejor experta en acondicionamiento físico y el mejor médico que la cuide por un mes consecutivo “.
“Bien”, dijo Victoria.
“¿Mentalmente? ¿Emocionalmente? Depende de ella lidiar con las secuelas de una golpiza. No puedo afectar el cerebro.”
“Bueno-” Victoria comenzó a hablar.
“Sí, sí. No, no puedo. No lo haré. Es complicado y no confío en mí misma como para no arruinar algo cuando estoy manipulando la cabeza de alguien. Eso es todo.”
Victoria comenzó a decir algo, luego cerró la boca. Incluso si no estaban relacionadas por sangre, eran hermanas. Solo las hermanas podían tener este tipo de discusiones recurrentes. Habían pasado por una docena de variaciones diferentes de esta discusión antes. Por lo que ella pensaba, Amy se estaba perjudicando al no practicar el uso de sus poderes en el cerebro. Era solo cuestión de tiempo antes de que su hermana se encontrara en una situación en la que necesitaba hacer una cirugía cerebral de emergencia y se encontrara incapaz. Amy, por su parte, se negaba incluso a discutirlo.
Ella no quería plantear un tema delicado cuando Amy estaba en el proceso de hacerle un gran favor. Para cambiar el tema, Victoria preguntó: “¿Esta bien si le hago preguntas?”
“Date el gusto”, Amy suspiró.
Victoria le dio varios golpecitos en la frente al hombre para llamar su atención. Apenas podía mover la cabeza, pero sus ojos se movieron en su dirección.
“¿Listo para responder mis preguntas o mi hermana y yo nos vamos y te dejamos así?”
“Yo… te demandaré”, jadeó, luego logró un agregado, “puta”.
“Inténtalo. Me encantaría ver a skinhead con algunos huesos rotos enfrentarse a una superheroína cuya madre es una de los mejores abogados en Brockton Bay. La conoces, ¿verdad?”
“Brandish”[1], dijo.
“Ese es su nombre en traje. Normalmente ella es Carol Dallon. Te patearía el culo en la corte, créeme”, dijo Victoria. Ella lo creía. Lo que el rufián no entendía era que, incluso si perdía el caso, el circo mediático que se armaría haría más daño que cualquier otra cosa. Pero ella no necesitaba informarle de eso. Ella le preguntó: “Entonces, ¿hago que mi hermana te deje como estás, o estás dispuesto a intercambiar alguna información para evitarte meses de dolor increíble y una vida de artritis y rigidez en los huesos?”
“Y disfunción eréctil”, dijo Amy, lo suficientemente fuerte para que el rufián la escuchara, “Te fracturaste la novena vértebra. Eso va a afectar todas las funciones nerviosas en las extremidades por debajo de la cintura. Si te dejo así, los dedos de tus pies siempre se sentirán un poco entumecidos, y tendrás muchísimos problemas levantándolo, si sabes a lo que me refiero.”
Los ojos del skinhead se ensancharon una fracción, “Me estás jodiendo”.
“Tengo una licencia médica honoraria”, le dijo Amy, con expresión solemne, “No puedo joderte sobre cosas así. Juramento hipocrático.”
“¿No dice eso ‘no hacer daño’?” Preguntó el rufián. Luego gimió, largo, fuerte y con el más ligero traqueteo en su aliento, mientras ella retiraba su mano de su cuerpo.
“Esa es solo la primera parte, como la libertad de expresión y el derecho a portar armas es solo la primera parte de una constitución muy larga. No parece que él esté cooperando, Glory Girl. ¿Deberíamos irnos?”
“¡Carajo!” Gritó el hombre, luego hizo una mueca, tocando tiernamente su costado con una mano, “Te lo diré. Por favor, solo… haz lo que estabas haciendo. Tócame y haz que el dolor desaparezca, vuelve a ponerme en una pieza. ¿Me arreglarás?”
Amy lo tocó. Se relajó, y luego comenzó a hablar.
“El Imperio Ochenta y Ocho se está extendiendo en los Muelles por orden de Kaiser[2]. Lung está bajo custodia, y pase lo que pase, el ABB es más débil de lo que era. Eso significa que hay territorio en disponible, y el Imperio sin duda no está avanzando hacia el centro “.
“¿Por qué no?”, Victoria le preguntó.
“Este tipo, Coil.[3] No sé cuáles son sus poderes, pero tiene un ejército privado. Ex-militares, todos ellos. Al menos cincuenta, dijo Kaiser, y cada uno de ellos tiene equipo de primera clase. Su armadura es mejor que Kevlar. Les disparas y se vuelven a levantar en unos segundos. Al menos cuando le disparas a un cerdo, puedes estar bastante seguro de que le rompiste algunas costillas. Pero eso no es lo jodido. ¿Estos chicos? Tienen estos láseres conectados a las ametralladoras que llevan. Si no creen que las balas están alcanzando, o si están contra personas detrás de cobertura, disparan rayos láser purpura que pueden atravesar el acero. Corta a través de cualquier cubierta tras la que te esconda y quema a través de ti también “.
“Sí. Yo sé sobre él. Sus métodos se vuelven caros”, dijo Victoria,” soldados de primera línea, equipo de primera línea.”
El rufián asintió débilmente, “Pero incluso con dinero para quemar, él está peleándonos por los territorios del centro. Tira y afloja constante, ninguno de nosotros avanzando mucho. Lleva así meses. Entonces, Kaiser piensa que deberíamos tomar los Muelles ahora que los ABB están fuera de juego, ganar terreno en algún lugar más fácil. No sé más que eso, en cuanto a sus planes.”
“¿Quién más está tramando algo? ¿Faultline?”
“¿La perra con los raritos en su equipo? Ella es una mercenaria, con diferentes objetivos. Pero tal vez. Si ella quiere diversificarse, ahora sería el momento de hacerlo. Con su reputación, incluso le iría bien.”
“¿Entonces quién? Hay un vacío de poder en los muelles. Kaiser ha declarado que quiere aprovecharlo, pero estoy dispuesta a apostar que te advirtió acerca de que otros que están haciendo una jugada.”
La cabeza rapada se rió, luego hizo una mueca, “¿Eres retrasada, chica? Todos van a hacer una jugada. No son solo las principales pandillas y equipos los que están buscando una porción del pastel. Son todos. Los muelles están listos para tomarlos. La ubicación vale tanto dinero como el que conseguirías en el centro. Es el sitio al que ir si quieres comprar algo en el mercado negro. Sexo, drogas, violencia. Y los lugareños ya están acostumbrados a pagar dinero de protección. Es solo una cuestión de cambiar a quién le pagan. Los Muelles son un territorio rico, y estamos hablando del potencial de una puta guerra a gran escala por ello.”
Miró a la superheroína rubia y se rió. Sus labios se establecieron en una línea firme.
Él continuó, “¿Quieres saber mi suposición? El Imperio Ochenta y Ocho va a tomar la mayor porción de los Muelles, porque somos lo suficientemente fuertes como para hacerlo. Coil va a meter los dedos solo para fastidiarnos, los ABB va a aferrarse a algo. Pero también vas a tener un montón de pequeños tratando de tomar algo para ellos. Über y Leet, Circus, los Undersiders, Squealer, Trainwreck, Stain[4], ¿otros de los que nunca has oído hablar? Van a replantear su terreno, y una de dos cosas va a suceder. O hay guerra, en cuyo caso los civiles se lastiman y las cosas se ponen mal para ti, o hay alianzas entre los diversos equipos y villanos sueltos y la mierda empeora aún más para ti.”
Él estalló en carcajadas una vez más.
“Vamos, Panacea”[5], dijo Victoria mientras se ponía de pie, tocaba el suelo con las botas y se cepillaba la falda, “hemos tenido suficiente.”
“¿Estás segura? No he terminado todavía”, Amy le dijo.
“¿Arreglaste los moretones y los rasguños, los huesos rotos?” Todo lo que podría meterla en problemas, en otras palabras.
“Sí, pero no solucioné _todo_”, respondió Amy.
“Lo suficiente”, decidió Victoria.
“¡Oye!” Gritó el skinhead, “¡El trato era que me arreglarías si hablaba! ¿Has arreglado mi pene?” Trató de luchar para ponerse de pie, pero sus piernas se doblaron debajo de él, “¡Oye! ¡No puedo caminar! ¡Te voy a demandar! “
La expresión de Victoria cambió en un instante, y su poder se desbordo, sorprendiendo al matón. Por un instante, sus ojos eran como los de un caballo en pánico, todos blancos, rodando, desenfocados. Ella lo agarró por el cuello de la camisa, lo levantó y gruñó en su oído, su voz justo encima de un susurro, “Inténtalo. Mi hermana acaba de curarte… la mayor parte de ti, con un toque. ¿Alguna vez te preguntaste qué más podría hacer? ¿Alguna vez pensaste que tan fácil podría romperte? ¿O cambiar el color de tu piel, pedazo de mierda racista? Te diré esto, no soy ni la mitad de atemorizante que mi hermana pequeña.”
Ella lo dejó ir. Él colapsó en un montón en el suelo.
Cuando las dos hermanas se marcharon, Victoria sacó su teléfono celular de una bolsa en su cinturón con su mano libre. Dirigiéndose a Amy, ella dijo: “Gracias”.
“Ten cuidado, Victoria. No puedo traer a la gente de entre los muertos, y una vez que hayas ido tan lejos…”
“Seré buena. Seré mejor”, prometió Victoria mientras marcaba con una mano. Ella colocó el teléfono en su oreja, “¿Hola? ¿Servicios de emergencia? Solicitud de línea especial. New Wave, Glory Girl. Criminal incapacitado para que lo recojan, sin poderes. No, no hay prisa, puedo aguantar.”
Mirando sobre su hombro, Victoria notó al rufián, todavía forcejeando y medio gateando, “¿No se va a levantar?”
“Estará entumecido de la cintura hacia abajo por otras tres horas. Su brazo izquierdo también estará blando durante ese tiempo, así que no se moverá a menos que pueda arrastrarse a sí mismo con una sola extremidad. Él también tendrá los dedos del pie entumecidos durante un buen mes más o menos”, Amy sonrió.
“En realidad no.…”
“No. No se rompió nada, y no arruiné nada, más allá de un entumecimiento temporal. Pero él no sabe eso. El miedo y la duda completarán el efecto, y la sugerencia se convierte en una profecía autocumplida “.
“¡Amy!” Victoria se rió, abrazando a su hermana con un brazo, “¿No estabas diciendo que no ibas a meter con la cabeza con la gente?”
[1] Brandish: lit. Esgrimir, blandir o empuñar, normalmente referido a un arma blanca. También puede significar lucir, presumir o alardear. Asociado a cosas brillantes como el oro y las joyas.
[2] Kaiser: Termino alemán que significa ‘Emperador’. Usado muchos gobernantes de paises de habla alemana a lo largo de la historia, como los emperadores del Sacro Imperio Romano, el Imperio de Austria o el Imperio Alemán, con el que el término está más asociado en la cultura popular.
[3]Coil: Espiral, bobina. También referido a la acción de enroscarse, usado habitualmente para referirse a la forma de moverse y prepararse para atacar de las serpientes.
[4]Squealer: Gritona, chillona. Squeal normalmente es un chillido agudo, con connotaciones patéticas o humorísticas, similar al sonido que hace un cerdo u otros animales cuando se les hace daño.
Trainwreck: Literalmente, descarrilamiento. Generalmente se usa como ‘desastre’ o para referirse a una situación o persona hechos un desastre o en sus peores momentos, como un drogadicto.
Stain: Literalmente, ‘Mancha’.
[5]Panacea: Termino exactamente igual en español, dicese de una sustancia que cura cualquier enfermedad.

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2018.03.15 07:49 master_x_2k Caparazón III

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________________________Caparazón III________________________

Alec, sorprendentemente, fue quien rompió el silencio abrumador. “Déjame ponerlo de esta manera. Cuando obtuviste tus poderes, ¿tenías un buen día?
No tuve que pensar mucho. “No.”
“¿Estaría equivocado si supusiera que estabas teniendo el peor día de tu vida, cuando obtuviste tus poderes?”
“Segundo peor,” respondí en voz baja, “¿Es así para todos?”
“Casi. Los únicos que lo tienen fácil son los capas de segunda generación. Los hijos de personas que tienen poderes.”
Lisa se inclinó hacia adelante, poniendo los codos sobre la mesa, “Así que si necesitabas otra razón para pensar que Glory Girl es una perra privilegiada, no busques más.”
“¿Por qué?” Pregunté, “¿Por qué pasamos por eso?”
“Se llama el evento desencadenante[1],” me respondió Lisa, “los investigadores teorizan que por cada persona con poderes, hay de una a cinco personas con el potencial para obtener poderes, que no han cumplido las condiciones necesarias para un evento desencadenante. Necesitas ser empujado al borde. Situaciones de pelea o corre llevadas hasta sus límites, más allá de los límites, incluso. Entonces tus poderes comienzan a surgir.”
“Básicamente,” dijo Alec, “para que tus poderes se manifiesten, algo realmente horrible va a tener que pasarte.”
“Lo que puede ayudar a explicar por qué los villanos superan a los héroes dos a uno,” señaló Lisa, “O por qué los países del tercer mundo tienen las densidades más altas de personas con poderes. No capas, pero mucha gente con poderes.”
“¿Pero las personas que tienen padres con poderes?”
“No necesitan un evento tan intenso como para mostrar sus poderes. Glory Girl obtuvo sus poderes al recibir una falta mientras jugaba baloncesto en la clase de gimnasia. Lo mencionó en algunas entrevistas que dio.”
“Así que básicamente nos pediste que compartiéramos los detalles sobre los peores momentos de nuestras vidas,” dijo Alec, antes de tomar otro bocado de su hamburguesa.
“Lo siento,” respondí.
“Está bien,” Brian me aseguró: “Es una de esas cosas que solo escuchas de otras capas, y solo nos conoces a nosotros.” Tal vez oirías más sobre los eventos desencadenantes si tomases una clase de la universidad en estudios parahumanos, pero dudo que tengas una visión completa allí. Tienes que pasar por ello tú mismo.”
Lisa se acercó y me revolvió el pelo, “No te preocupes por ello.”
¿Por qué mencioné los orígenes? Eventualmente habría sido mi turno, y habría tenido que compartir mi propia historia.
Quizás quería hacerlo..
“Lisa dijo que ustedes estaban hablando de mí, hablando de que pensaban que estaba pasando un tiempo difícil, especulando sobre lo que era,” logré decir, “No lo sé, creo que una parte de mí quiere hablar de ello asi no llegan a conclusiones equivocadas. Hablar sobre cuando obtuve mis poderes. Pero no sé si puedo entrar en eso sin arruinar el ambiente.”
“Ya arruinaste el ambiente, zonza.” Esto de Alec.
Brian le dio un puñetazo en el brazo, haciéndole aullar. Mirando a Brian, Alec agregó a regañadientes, “lo que significa que no hay ninguna razón para no hacerlo, supongo.”
“Adelante,” Lisa me alentó.
“No es una historia increíble,” le dije, “pero tengo que decir algo antes de comenzar.” Ya se lo dije a Lisa. La gente de la que estoy hablando... No quiero que se vengues de ellos en mi nombre ni nada. Necesito estar segura de que no lo harán.”
“¿Quieres vengarte tú misma?,” Preguntó Alec.
Me sentí un poco falta de palabras. Realmente no podía explicar por qué no quería que interfirieran, “Realmente no lo sé. Creo... creo que siento que si ustedes se metieran y los golpearan o los humillaran o les hicieran disculparse con lágrimas en los ojos, no sentiría que hubiera tratado las cosas yo misma. No habría ningún cierre emocional.”
“Así que lo que sea que escuchemos, no actuamos en consecuencia,” aclaró Brian.
“Por favor.”
“Es tu prerrogativa,” dijo, sacando un zucchini frito del plato de Lisa y mordiéndolo por la mitad. Ella empujó su plato más cerca de él.
“Lo que sea,” dijo Alec.
Me tomé unos segundos para obtener unos bocados de mi hamburguesa con tocino y compuse mis pensamientos antes de comenzar.
“Hay tres chicas en la escuela que... han estado haciendo mi vida bastante jodidamente miserable. Haciendo prácticamente todo lo que se les ocurrió para hacer que la escuela apestara, humillarme, lastimarme. Cada una de las tres tenía su enfoque individual, y por un buen tiempo, era como si estuvieran tratando de superarse a la otra en cuanto a la creatividad o la mala intención que tenían.”
Mi corazón latía con fuerza cuando levanté la vista de mi plato para comprobar las expresiones en las caras de los demás. Esta es quien soy, _pensé. _De aquí es de donde vengo. Cuando escucharan de la verdadera yo, sin las nociones o ideas que se les habían ocurrido acerca de mí o lo capaz que era, ¿cómo reaccionarían?
“Siguió durante casi un año y medio antes de que todo se calmara. El año pasado, alrededor de noviembre, ellas... no sé. Era como si se aburrieran. Las bromas se hicieron más suaves, luego se detuvieron por completo. Las burlas se detuvieron, al igual que la mayoría de los mensajes de odio. Me ignoraron, me dejaron en paz.”
“Seguí esperando que volviera a pasar algo malo. Pero hice una amiga, una de las chicas que a veces se había unido a las burlas vino a mí y se disculpó. No es uno de los matones más importantes, más como una amiga de una amiga de los matones, supongo. Ella me preguntó si quería pasar el rato. Estaba demasiado tímida, le dije que no, pero igual paso, hablamos antes y después de las clases y almorzábamos juntas. El que se acercara y se volviera mi amiga fue una de las principales razones por las que podía pensar que el hostigamiento estaba por terminar. Nunca bajé la guardia cerca de ella realmente, pero ella era muy comprensiva sobre ello.”
“Y durante la mayor parte de noviembre y las dos semanas de clases antes de las vacaciones de Navidad, nada. Me dejaban en paz. Pude relajarme.”
Suspiré, “Eso terminó el día que volví de las vacaciones de invierno. Supe, instintivamente, que me estaban jugando una mala pasada, que estaban esperando antes de que hacer su siguiente truco, para que tuviera más impacto. No pensé que serian tan pacientes al respecto. Fui a mi casillero, y bueno, obviamente habían saqueado los basureros de las chicas o algo así, porque habían apilado tampones y almohadillas usadas en mi casillero. Casi lo llenaron.”
“Ew,” interrumpió Alec, dejando su comida, “Estaba comiendo.”
“Lo siento,” miré mi plato, pinche un trozo de tocino, “puedo parar, está bien.”
“Termina ahora,” me ordenó Brian, si puedes decir que me estaba ordenando amablemente. Miró furioso a Alec.
Tragué saliva, sintiendo un rubor en mi cara, “Era bastante obvio que lo habían hecho antes de que la escuela cerrara por Navidad, solo por el olor. Me incliné para vomitar, allí mismo en un pasillo abarrotado, todos mirando. Antes de que pudiera recuperarme o dejar de perder mi desayuno, alguien me agarró por el pelo, lo suficientemente fuerte como para herirme, y me metió en el casillero.” Había sido Sophia, estaba casi segura: era la más agresiva físicamente de las tres. Pero estos chicos no necesitaban saber su nombre.
¿Por qué había hablado esto? Ya me estaba lamentando. Miré a los demás, pero no podia leer sus expresiones.
No podía dejar la historia sin terminar, después de llegar tan lejos, a pesar de cuanto quería hacerlo. “Cerraron el casillero y le pusieron traba. Estaba atrapada allí, con este olor rancio y vómito, apenas capaz de moverse, estaba tan lleno. Todo lo que podía pensar era que alguien había estado dispuesto a ensuciarse tanto las manos para joderme, pero de todos los estudiantes que me habían visto metida en el casillero, nadie estaba buscando a un conserje o un maestro para que me dejaran salir.”
“Entré en pánico, enloquecí. Mi mente se fue a otro lado, y encontró los bichos allí. No es que supiera lo que eran, en ese punto. No tenía sentido de la proporción, y con toda la información que mi poder me daba entonces, mi cerebro no sabía cómo procesarlo todo. Por lo que yo sabía, a mi alrededor, en las paredes de la escuela, en las esquinas y arrastrándose por el sucio interior del casillero, había miles de estas cosas rastreras, extrañas, distorsionadas, cada una de las cuales empujaba cada pequeño detalle sobre sus cuerpos y su jodida biología en mi cabeza.
Suspiré, “Es difícil explicar cómo es, que se te abra un nuevo sentido, pero no puedes entenderlo todo. Cada sonido que escuchaban volvía a mí cien veces mas fuerte, con el tono y todo lo demás estropeado como si quisieran hacer que fuera tan desagradable y doloroso escucharlo como fuera posible. Incluso lo que estaban viendo, es como tener los ojos abiertos después de estar en la oscuridad durante mucho tiempo, pero los ojos no estaban unidos a mi cuerpo, y lo que estaban viendo era como mirar dentro de un caleidoscopio mugriento y sucio. Miles de ellos. Y no sabía cómo desactivarlo.”
“Carajo,” dijo Lisa.
“Cuando alguien finalmente me dejó salir, salí peleando. Mordiendo, arañando, pateando. Gritando incoherentemente. Probablemente haciendo un buen espectáculo para todos los chicos que habían salido de sus aulas para ver. Los maestros trataron de lidiar con la situación, los paramédicos eventualmente llegaron y no recuerdo mucho después de eso.”
“Descubrí cuál era mi poder en el hospital, mientras me observaban, lo que me ayudó poner los pies sobre la tierra y me hizo sentir cuerda de nuevo. Los bichos son mucho más fáciles de entender, cuando te das cuenta de que son bichos. Después de una semana, tal vez, fui capaz de bloquear algo de ello. Mi papá recibió algo de dinero de la escuela. Suficiente para pagar las facturas por la estadía en el hospital y un poco más. Él estaba hablando de demandar a los matones, pero ningún testigo hablaba realmente y el abogado dijo que no iba a ser exitoso sin evidencia sólida para identificar a los responsables. No teníamos el dinero para ello, si no era algo seguro. Nunca terminé diciéndole a mi padre sobre el grupo principal de matones. Tal vez debería haberlo hecho, no lo sé.”
“Lo siento,” Lisa puso su mano en mi hombro. Me sentí agradecida de que no se estuviera alejando o riendo. Era la primera vez que hablaba sobre ello, y no estaba segura de haberlo tratado si lo hubiera hecho.
“Espera, ¿esto con las chicas todavía está pasando?,” Me preguntó Alec.
Me encogí de hombros, “Básicamente. Volví después de estar en el hospital, y las cosas estaban tan mal como lo estuvieron alguna vez. Mi supuesta amiga no estaba haciendo contacto visual o hablándome, y ni siquiera se detuvieron después de ver mi... episodio.”
“¿Por qué no usas tu poder?” Preguntó Alec, “Ni siquiera tiene que ser algo grande. Un bicho en el almuerzo, tal vez una picadura de abeja en la punta de la nariz o en los labios.”
“No voy a usar mi poder contra ellas.”
“¡Pero te están haciendo sentir miserable!” Protestó Alec.
Fruncí el ceño, “Razón de más para no hacerlo. No sería difícil adivinar quién lo esta haciendo si alguien comenzara a usar poderes para meterse con ellas.”
“¿En serio?” Alec se reclinó en su asiento, cruzando los brazos, “Mira, tú y yo no hemos hablado tanto, tal vez no nos conocemos muy bien, pero, eh, no eres estúpida . ¿Estás honestamente diciéndome que eres incapaz de encontrar una forma sutil de vengarte de ellas?”
Miré a Lisa y Brian, sintiéndome un poco arrinconada, “¿Un poco de ayuda?”
Lisa sonrió, pero no dijo nada. Brian se encogió de hombros y consideró por unos momentos antes de decirme: “Me inclino a estar de acuerdo con Alec.”
“De acuerdo, bien,” admití, “se me pasó por la mente. Consideré hacer algo que no se podía rastrear, como darles piojos. Pero ustedes recuerdan cómo me fui con Bitch después de que ella lanzo sus perros sobre mí.”
“Un poco de ira reprimida,” dijo Lisa, todavía sonriendo.
“Es lo mismo con estas personas.” ¿Sabes qué sucede si hago algo como darles ladillas? Terminan miserables, molestas, y se desquitan conmigo.”
“Oh hombre,” Alec se rió, “Ladillas. Tienes que hacer eso cada vez que vamos contra otra capa. ¿Te lo puedes imaginar?”
“Preferiría no hacerlo,” hice una mueca. La obstinada tenacidad de Alec hasta el momento en la conversación me estaba dando la impresión de que sería difícil de convencer sin una buena razón, así que distorsioné la verdad un poco cuando le dije: “Mientras los controlo, veo todo lo que mis bichos ven , siento todo lo que sienten, más o menos. No quiero que se vuelva rutina hacer que mis bichos se suban a ingles sudorosas.”
“Awww.”
“Lo que quiero decir, si dejas de cambiar de tema, es que estas chicas probablemente se descargarían conmigo, incluso si no supieran lo que estoy haciendo. No me tengo confianza de no tomar represalias, escalar el daño. Viste lo que pasó conmigo y Rachel, la primera vez que nos vimos. Las cosas escalarían, llevaría las cosas demasiado lejos eventualmente. La identidad secreta expuesta, o lastimar seriamente a alguien, como paso con Lung, solo sin la regeneración.”
“No entiendo cómo puedes sentarte allí y soportarlo,” dijo Alec, “véngate o has que uno de nosotros se vengue por ti. Acude a alguien por ayuda.”
“Ninguna de esas cosas es una opción,” le dije, con suficiente énfasis que esperaba que mi declaración tuviera alguna finalidad: “Hay demasiadas posibilidades de que las cosas se salgan de control si tomo las cosas en mis manos o hago que ustedes lo hagan por mi. En cuanto a pedir ayuda a alguien, no confío en el sistema. No después del caso judicial, no después de hablar con algunos de mis maestros. Si fuera así de fácil, ya lo habría solucionado.”
Lisa se inclinó hacia adelante, “Dime que no sería increíble si secuestramos a su líder, le cubrimos la cabeza con una capucha, la arrastramos a una furgoneta y la dejamos en el bosque a la medianoche, a diez millas de la ciudad, con nada más que su ropa interior.” [Luego la envolvemos en una alfombra y la arrojamos a un barranco!]
Sonreí ante la imagen mental, pero negué con la cabeza cuando dije: “De eso es exactamente de lo que estoy hablando. Es ir demasiado lejos.”
“¡Te metieron en el armario más grosero de todos los tiempos y cerraron la puerta!” Alec me miró como si estuviera tratando de argumentar que la tierra era cuadrada.
“Dejarla en el medio de la nada sin ropa es prácticamente invitarla a ser abusada por el primer camionero que la vea,” señalé.
“Bien,” Alec puso los ojos en blanco, “Así que atenuamos un poco. Llévala sin zapatos, sin teléfono celular, sin billetera, sin cambio de repuesto, nada que pueda usar para negociar el camino a casa. Hazla caminar.”
“Eso seguiría arriesgándose a que la asaltaran,” suspiré, “¿Una chica bonita caminando por el costado del camino por la noche?”
“¡Te han atacado!”
“Es un poco diferente.”
“La única diferencia que veo es que se lo merecen y tú no. Quiero decir, no soy listo como ustedes, así que tal vez me estoy perdiendo algo.”
Negué con la cabeza, “No te estás perdiendo nada, Alec. Estamos viendo esto desde dos perspectivas muy diferentes. Realmente no creo en eso del “ojo por ojo.”“
Estaba empezando a sentir que estaba recuperando el control de la conversación nuevamente. Entonces Alec soltó su bomba.
“Entonces, ¿por qué diablos eres un supervillano?”
“Escape.” La palabra salió de mi boca casi de inmediato, antes de que tuviera la oportunidad de siquiera pensar en lo que significaba. No podría haberme tomado el tiempo de pensar antes de hablar, o podrían haber sabido que algo estaba pasando. Lisa casi seguramente lo hubiera hecho.
Pasaron unos momentos de tensión y eché un vistazo a Lisa y Brian. Lisa estaba mirando el diálogo, una pequeña sonrisa en su rostro, su mentón descansando en su palma. Brian era inescrutable, con los brazos cruzados frente a él, sin expresión real en su rostro.
Le expliqué: “Puedo lidiar con la vida real, si puedo dejarla atrás por esto. Pateando culos, haciendo un nombre para mí, pasando el rato con amigos. Divirtiéndome.”
De alguna manera me sorprendió, pero me di cuenta de que lo que estaba diciendo era verdad, así que ni siquiera tenía que preocuparme por alertar a Lisa. Un segundo después, me di cuenta de que podría haber sido un poco presuntuoso. “Quiero decir, suponiendo que seamos ami-”
“Si terminas esa oración,” me advirtió Lisa, “voy a darte una bofetada en la cabeza.”
Sentí el calor de un rubor en mis mejillas y oídos.
“Sí, Taylor, somos amigos,” dijo Brian, “Y apreciamos, o al menos, yo aprecio que hayas confiado en nosotros lo suficiente como para compartir tu historia.”
No estaba segura de qué decir en respuesta a eso. El hecho de que lo haya escuchado y no me haya molestado, significó muchísimo para mí. Solo Alec realmente se estaba entrometiendo demasiado en mis asuntos, y no lo estaba haciendo de una manera mezquina.
Brian frunció el ceño. “¿Supongo que ninguno de ustedes va a compartir su historia?”
Alec negó con la cabeza y estiró sus brazos sobre su cabeza antes de descansar sobre su estómago lleno, su silencio era respuesta suficiente.
Lisa, por su parte, sonrió y dijo: “Lo siento. Me agradan, chicos, pero voy a necesitar unos tragos antes de compartir ese bocado en particular, y no tendré edad para beber por unos años mas.”
“No parece justo que Taylor sea la única que comparte,” señaló Brian.
“Yo... no conté mi historia porque esperaba que ustedes correspondieran,” me apresuré a agregar, “Realmente, está bien.”
“¿Te prestas de voluntario, entonces?,” Lisa le preguntó a Brian, ignorando mis protestas.
Brian asintió, “Sí, supongo que sí.”
[1] Trigger Event o evento desencadenante en español. Un Trigger (lit. gatillo) se puede referir en la vida real a una cosa o evento que genera un estado de ansiedad extrema. Común en las personas con Síndrome de stress post traumático.

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2017.08.12 06:19 Subversivos Me preocupa oír a los míos defender más que nadie a Maduro... ¡que hay víctimas, hombre!" / "Nadie que haya vivido la Transición diría las cosas que hoy dicen algunos en IU, faltando al respeto a nuestros padres" / "La izquierda federalista tiene que plantarse sin ambages ante el desafío catalán".

Gaspar Llamazares (Logroño, 1957) es un extraño pedazo de pan metido a político y además de izquierdas, que esto en España requiere un plus. De pasarlas canutas con Paco Frutos ha pasado a pasarlas moradas con Pablo Iglesias. O, para ser más precisos, a llevarse algún que otro zapatazo, y alguna que otra invitación a pastar, a cuenta del efecto acomplejador de Iglesias en las “neuróticas” filas de IU. O de un PSOE que parece Yo, Claudio –esto no se le ocurrió a él, pero se rió mucho…-. Ahora, el hombre que no mató a Liberty Valance pero que sí vio su cara en los carteles con que el FBI quería dar caza a Bin Laden acaba de registrar, junto a Baltasar Garzón, un partido político que se llama Actúa y que no se sabe aún oficialmente si va a concurrir a las elecciones. Oficialmente hay tiempo de pensárselo de aquí a las europeas.
Tiene usted razón, señorita, para qué nos vamos a engañar: es verdad que desde que hemos registrado Actúa como partido político, o nos ríen la gracia a mandíbula batiente o nos entran a degüello. No hay mucho término medio, no. Nosotros, desde luego, no hemos hecho nada con voluntad de polémica, hemos tenido que inscribirnos como partido porque era la única opción que nos habían dejado de proteger la marca. Es que hay una empresa que al parecer también usaba la expresión Actúa y amenazaban con una demanda a no ser que la retiráramos o hiciésemos constar que sólo nos interesaba a efectos políticos, no comerciales. Si ya dijo no sé quién el primer día, cuidado, que la palabra “Actúa” se usa mucho en publicidad... Pero no, seguro que la empresa que nos ha buscado las cosquillas no tiene agenda política oculta, es sólo una empresa. ¿Qué empresa? Pues no se lo voy a decir, perdóneme...
¿Que si tengo miedo de que esto acabe como aquella historia de mi cara en los carteles del FBI buscando a Bin Laden? Esperemos que no. Aquello dio lugar a un procedimiento judicial que hoy en día está prácticamente sobreseído. Yo intenté ir a juicio en Estados Unidos, lo intenté en serio a través de una organización americana especializada en la protección de la imagen, pero no se atrevieron, y eso que era ya en la época de Obama. Primero empezaron a enredar pidiendo la traducción al inglés de todos los documentos, luego salieron con que la responsabilidad sólo se podía pedir a la embajada americana en España. En fin, se han ido pasando la pelota unos a otros y al final, nada.
¿Cómo dice, señorita? ¿Qué esta historia mía le recuerda a la de Paco el de la Bomba, el vecino de Palomares que ayudó a los americanos a encontrar la bomba termonuclear que se les había caído allí, que reclamó y reclamó, que llegó a pedir 20 millones de dólares, y sólo se llevó calderilla y una mención? Pues sí, no me extraña nada, estos no te dan ni agua. Y conste que yo no pedía dinero, sólo quería una rehabilitación de mi imagen, de mi cara, de mi pelo.
Patricia Conde presume de cuerpazo en las redes socialesPatricia Conde presume de cuerpazo en las redes socialesBeatriz Martínez de OlcozLa presentadora, muy activa en las redes sociales, ha compartido una imagen en la que deja ver una espectacular figura animando al resto de mujeres a hacer lo mismo, pero sobre todo, a quererse. recomendado por Oiga, que yo estuve cinco años sin salir de vacaciones al extranjero porque mi hija estaba asustada, temíamos que en cualquier frontera pudiéramos tener un lío. ¿Se imagina que fuese ahora, con las delirantes restricciones migratorias de Donald Trump? Vamos, que el tema tuvo consecuencias más allá de dañar mi imagen. El entonces ministro de Defensa, Pepe Bono, escribió una carta a la entonces portavoz demócrata en el Congreso, Nancy Pelosi. El ministro de Exteriores también se involucró, pero nada, todo el mundo lo lamentaba con la boca pequeña y sin plantearse ningún desagravio serio. Que esto ha sido un artista forense con demasiada creatividad, te decían. Y se quedaban tan panchos. ¿Pero de verdad les parece normal hacer montajes de fotos de gente viva para cosas así? ¡Es una barbaridad!
Baltasar Garzón y Gaspar Llamazares en un acto de la plataforma Actúa el pasado mes de abril. Baltasar Garzón y Gaspar Llamazares en un acto de la plataforma Actúa el pasado mes de abril. E.P. Cambiando de tercio me comenta usted ese chascarrillo tan simpático que sí, ya sé que hace días que corre, que dice que desde el momento en que nos hemos juntado Baltasar Garzón y Gaspar Llamazares, sólo nos falta Melchor. Un chiste muy socorrido está siendo ese, sí. Más allá del chiste: me comenta usted que el mismo día que saltó la noticia de la inscripción de Actúa como partido político, a uno de los nombres propios del proyecto, el magistrado José Antonio Martín Pallín, le faltó tiempo para desmarcarse públicamente. Que él no quería saber nada de estar en un partido político y de concurrir a elecciones, dijo. Bueno, es verdad que aquí siempre hemos estado unos y otros a distintas velocidades, con enfoques distintos. Martín Pallín avisó lealmente desde el primer día de que él no quería hacer nada que ni remotamente pareciera que podía fraccionar la representación política de la izquierda. Quizá no le hemos sabido explicar bien el carácter estrictamente instrumental de este tema, de esta inscripción, que en sí no prejuzga para nada que esto vaya a devenir un partido político. Ni mucho menos un competidor electoral de nadie.
Si Actúa debuta electoralmente será en unas europeas para aprovechar la circunscripción única, como Podemos Sí, probablemente no hemos sabido explicarle bien esto a Martín Pallín, entre otras cosas porque el tema nos estalló en las manos a principios de agosto, todo esto que le decía de la marca, señorita. La verdad es que nos quedamos todos muy extrañados, yo el primero. Aunque Teresa Aranguren también me llamó, muy sorprendida. Para empezar, en el Ministerio del Interior nos decían que esto iba muy para largo, al principio todo eran pegas, y así de un día para otro, de repente.
¿Cómo dice? ¿Si yo creo que en Interior alguien puede haber dado la consigna de acelerar nuestra inscripción como partido para j… a alguien? No lo creo, no. Yo estoy segura de que era y es un tema puramente administrativo. Mire, en cuanto se asoma usted al registro de partidos, se encuentra con que hay miles de ellos, de partidos y de partidillos unos vivos, otros medio muertos, otros en coma. El registro de partidos políticos debe de ser una locura. En una futura reforma electoral contemplamos la posibilidad de declarar muertos a todos los partidos que lleven más de determinado tiempo de inactividad; sí, de desconectarles el respirador, se podría decir así. No se ha hecho nunca, y hay miles y miles.
Pero de verdad que en nuestro caso la actividad política y electoral no se puede ni prejuzgar ni descartar. Protegemos la marca por si acaso, porque ya veremos. Hasta ahora Actúa sólo ha hecho un análisis de la situación de la izquierda, de la necesidad de vertebrar una mayoría frente al PP.
Foto: Gtres Foto: Gtres Me pregunta usted a quemarropa si, teniendo en cuenta que el sistema electoral español es una carrera de obstáculos para todos los partidos pequeños, si nos estamos reservando para las elecciones europeas, las únicas que se juegan con circunscripción única, ahí dio la sorpresa Podemos (carraspea). Bueno, sin duda ese es el marco electoral más favorable, sí. Podemos no despegó en unas elecciones generales, donde el sistema mayoritario es un gran lastre. Ni en las municipales ni en las autonómicas, que exigen tener mucha base. Podemos dio el golpe primero en unas europeas, luego fue a autonómicas y finalmente a generales. A las municipales no ha ido nunca, han ido sus marcas blancas asociadas.
Visto lo visto en las últimas legislaturas exprés, me pregunta usted de frente quién de la izquierda tiene la culpa de que el presidente sea Mariano Rajoy y no ninguno de ellos. Bueno, en parte esa ha sido la voluntad de los electores, que en mi opinión han castigado insuficientemente al PP por sus deméritos. Pero es evidente que la mayor responsabilidad es del PSOE, que limitó tanto las posibilidades de acuerdo, le ató demasiado las manos a Pedro Sánchez. Pero Podemos tampoco hizo el esfuerzo suficiente, no fue generoso. Ese fue un punto determinante de inflexión. Íñigo Errejón reconoció que se habían equivocado.
Por primera vez desde la Transición están en juego la hegemonía y las lentejas de la izquierda ¿Cómo? ¿Que suma y sigue con lo de equivocarse, porque ahora van y apartan a Íñigo Errejón? Bueno, yo no entro en conflictos internos de otros partidos. Una de mis críticas a Alberto Garzón, precisamente, ha sido la de posicionar a IU como si fuésemos de Pablo Iglesias, cuando no lo somos. Ni de él, ni de nadie. No estamos con el PSOE ni con Podemos. Lo que queríamos era romper los diques entre las izquierdas y abrir un diálogo, que hubiese menos confrontación e incomprensión. Pero dicho esto, no entramos en conflictos internos de otros partidos, como ya he dicho.
Caza usted al vuelo la oportunidad de preguntarme qué ha pasado con Alberto Garzón, que de ser el líder mejor valorado ha pasado a ser poco menos que el hombre invisible. Bueno, yo creo que hay dos decisiones suyas que explican ese proceso. Una, el ir de repente a las elecciones en coalición, sin avisar, dejando a un millón de votantes huérfanos, sobre todo de IU. Y luego la inmersión en el grupo parlamentario de Podemos, donde el perfil de IU se perdió. Alberto diseñó una táctica de IU para situarse dentro de Podemos. ¿Entrismo a lo trotsko contra Pablo Iglesias?, me pregunta usted con desparpajo. Bueno, la idea de Alberto Garzón era situarse a la izquierda de Podemos. Y Pablo Iglesias, al ir contra Errejón, se deja de transversalismos y se come todo el espacio de la izquierda, izquierda. De tal modo que no hay manera de ser más izquierdista que él.
¿Qué es la gente que comete todos estos errores la que luego me manda a mí “a pastar” en Twitter? Bueno, es verdad que, ante unas determinadas declaraciones de Alberto Garzón yo tuiteo, “sin comentarios”, y ellos contraatacan también en Twitter: “Gaspar, vete a pastar”. ¿Que si estamos como en los tiempos en que yo me las tenía tiesas con Paco Frutos? Qué va, para estos Paco Frutos era hasta un moderado, estos ya saltan a identificarse directamente con Santiago Carrillo, pero encima mal, porque hablan de la Transición de una manera, con una falta de respeto por nuestros padres y por lo convulso que fue todo aquello… Desde luego, nadie que haya estado en primera línea de la batalla política de la Transición dice esas cosas.
Me pregunta usted si, a este paso, cuánto más de izquierda es o dice ser la gente aquí, más mala hostia (se ríe). Yo sí que he detectado, no sin autocrítica, cierta tendencia al dogmatismo y al sectarismo, a creerse en posesión absoluta de la verdad y a excluir a todos. Es verdad que en IU, después de tantas insatisfacciones electorales que la han situado una y otra vez al borde de la extinción, hay un elemento de psicología neurótica. Dentro de la propia organización no sabemos distinguir entre el desacuerdo, el enfado o la ira, podemos mantener entre nosotros mismos una relación muy poco amable.
Con los de fuera desde luego, pero con los de casa, doble ración. Ahora que se vive un cambio político y generacional en IU, resulta que esto no trae más tolerancia y pluralidad, sino menos. Nos sobran nuestros propios compañeros. Menudean las declaraciones extemporáneas, los insultos. Nos perdemos hasta el respeto.
Foto: Gtres Foto: Gtres ¿Qué me parece esta cascada de dimisiones en el grupo parlamentario socialista? Pues a mí me preocupa y creo que a Pedro Sánchez también. Él y yo nos hemos tomado algún café. Yo creo que les conviene ser generosos en la victoria, es muy preocupante que personas relevantes como Eduardo Madina o Antonio Trevín abandonen la política. Con los dos he colaborado y los dos me parecen personas serias. Su marcha supone una pérdida para cualquier partido. Nadie es irreemplazable, pero… Y, además, queda esa terrible imagen de que no hay tregua, de que la batalla sigue.
Yo estuve cinco años sin salir al extranjero por culpa de que el FBI usara mi rostro en un cartel de Bin Laden, intenté ir a juicio en USA pero se ha sobreseído ¿Cómo dice, señorita? ¿Que este PSOE ya parece Yo, Claudio? Pues sí, la pena es eso, que las heridas siguen abiertas en el territorio, que no cesa el forcejeo entre mayorías y minorías, todo esto a la postre nos enfrenta con el problema más profundo, que es, si falta pluralismo interno en la izquierda, ¿cómo lo va a haber externo, de cara al exterior?
Es verdad que siempre ha sido difícil. La inercia del PSOE es la de actuar con la prepotencia de quien se ha sentido siempre la fuerza con mayor masa, yo soy el planeta, tú eres el satélite. Ante eso IU siempre se ha sentido disociada: una parte acusando al PSOE de traidores y la otra parte queriendo pactar. Ha sido siempre como una tensión entre el hermano mayor al que el menor le sobra, el PSOE es como Caín que si puede le pega un viaje a Abel y lo deja en la estacada. Esa lógica gravita también sobre Podemos, aunque ellos pretendan llegar nuevos y hacerse de nuevos. Lo cierto es que el PSOE teme seriamente por fin perder la hegemonía. Está de verdad en juego, por primera vez desde la Transición, la primogenitura de la izquierda. ¿Y las lentejas? También, también.
¿Que si Podemos me recuerda a mí la pesadilla del PCE? ¿Que cómo se me queda a mí el cuerpo, por ejemplo, cuando les oigo hablar de Venezuela? Mire, a mí me preocupa más cómo defienden aquello los míos que los de Podemos, que a veces la gente cuando ya no sabe qué hacer para diferenciarse y para parecer más radical, pues hala, a defender todavía más a Maduro… Yo mira que estoy muy preocupado, mucho, por la estrategia subversiva de la derecha en toda la América Latina; en Venezuela está ganando esta estrategia subversiva de la derecha, pero es que la reacción de la izquierda, tan autoritaria, me preocupa todavía más, si eso es lo que no deja de dar baza tras baza a la derecha. Sin dejar de ser solidario con la izquierda bolivariana, hay que poner algún límite. No se puede aceptar el retroceso de las libertades o de la igualdad social. No puedes eludir la realidad, la evidencia. ¡Que hay víctimas, hombre! En eso nos hemos equivocado.
Estando Baltasar Garzón y yo juntos en Actúa nos dicen que sólo nos falta un Melchor, es un chiste muy socorrido, sí… En cambio, en el tema catalán, yo estoy mucho más con Alberto que con Pablo. Hay que decir no al referéndum, que no es verdad que sea un acto de movilización social. En absoluto. En Cataluña estamos ante una de las situaciones más complicadas que ha habido en el modelo territorial España. Lo del País Vasco fue peor por la presencia de la violencia terrorista, pero ahora en Cataluña todo es muy complicado. Ante esta iniciativa unilateral de segregación, se impone una firme respuesta legal, que no penal. Pero la ley y la Constitucion no pueden ser banalizadas, esto no es, insisto, una movilizacion ciudadana más. Están usando las instituciones catalanas para impulsar un proceso de secesión y ante eso una izquierda federalista se tiene que plantar sin ambages. Diferenciándote de Rajoy en la deriva penal, que eso además alimenta el agravio, pero sin negar la evidencia de que los secesionistas están haciendo activismo institucional como la copa de un pino, y ademas buscando reconocimiento internacional encima.
¿Qué haría yo entonces?, me pregunta usted. ¿Poner multas? Pues sí, ir por la vía civil administrativa, a deslegitimar institucionalmente. ¿Lo de rendir cuentas ante el FLA de que no se gastan un euro en el referéndum? Eso me pareció un mecanismo preventivo, un tanto discutible desde el punto de vista legal. Pedir cuentas a posteriori todavía, pero a priori… Si se niegan, ¿qué haces? ¿Cortar el grifo? Lo mires por donde lo mires, eso tiene poco recorrido.
Llegamos al fin a la turismofobia, a Arran y a la CUP: pues qué me va a parecer. Un puro oportunismo. Como lo que ha pasado en el aeropuerto de El Prat. Se aprovecha cualquier cosa para caldear el ambiente y agitar las aguas del referéndum. Como si fuera de Cataluña ni hubiera clases sociales ni problemas turísticos, como si este no fuera un problema de modelo turístico globalizado… No es un tema ni catalán ni local, no puedes usar eso para hacer gimnasia antisistema.
Apunta usted de repente que le llama mucho la atención mi sintonía con alguien como Baltasar Garzón. ¿Y eso por qué? Yo siempre me he llevado bien con él. Conoce muy bien los temas de derechos humanos, de justicia penal internacional... No siempre estamos de acuerdo, pero siempre hemos tenido una colaboración muy fluida en estos temas. Y su compromiso con la memoria histórica es admirable. Él siempre ha estado ahí en estos asuntos, como Martín Pallín. Yo siempre decía que en Madrid tenía dos agrupaciones, la nuestra de IU, donde todo eran broncas y volaban zapatos, y luego otra agrupación más cultural y profesional donde me juntaba con esta gente, donde coincidíamos en la oposición a la guerra de Irak o en la denuncia de lo del Prestige.
Por criticar los errores de Alberto Garzón, me mandaron a pastar en Twitter: si no hay pluralidad interna en la izquierda, si todo son broncas e insultos entre nosotros, ¿cómo va a ser con los de fuera? Sugiere usted que yo tengo imagen de ser un hombre muy bueno, muy de buena fe, mientras que Baltasar Garzón siempre ha quedado más como un oportunista. Yo no tengo esa percepción, fíjese. Él ha tirado siempre para adelante, en su lucha contra ETA, en su compromiso por la paz, corriendo no pocos riesgos para su imagen, pues ciertamente le dieron leña por un tubo. Cuando se metió en todo el jaleo de la memoria histórica, alguien muy importante me dijo: "Garzón acaba de levantarle las faldas al franquismo y eso no se lo van a perdonar". Qué más puedo decir, es una persona generosa, comprometida y con convicciones.
¿Que si no me pareció un tanto raro eso de dejar de investigar el caso GAL para irse de candidato del PSOE y, en cuanto se peleó con el PSOE, vuelta a abrir el sumario de los GAL? Bueno, es verdad que en aquella época no teníamos tanta experiencia en las puertas giratorias entre la política y la justicia. Y, sin duda, Felipe González le engañó. Pero yo creo que con engaño de Felipe o sin él, Baltasar Garzón habría seguido investigando los GAL.
Hablando de puertas giratorias, me comenta usted que sólo en mi partido ha visto usted a un secretario general dejar la política para volverse a trabajar ¡a la mina!, como hizo Gerardo Iglesias. ¿Que si yo me volvería o me volveré a trabajar a la salud pública, que es para lo que me formé? Bueno, de hacerlo necesitaría cierto reciclaje, creo que a día de hoy soy mejor en el ámbito parlamentario que en el sanitario, y la Sanidad pública ha cambiado mucho desde mis tiempos.
¿Cómo veo lo de las donaciones de Amancio Ortega? Pues yo ya sabe que he sido crítico. Cuando uno hace una donación finalista está condicionando todo el modelo de la Sanidad pública. Yo prefiero que, si faltan recursos, pongamos más impuestos directos. En Estados Unidos la Sanidad es privada y patrocinada, no hay un modelo que defender, pero aquí... Hasta el Estado, cuando da dinero a las comunidades autónomas para la Sanidad, hace donaciones no finalistas. ¿Cómo dice? ¿Que tal como ha ido y está yendo todo a lo mejor la gente se fía más de Amancio Ortega que de la gestión sanitaria de los políticos? Por supuesto, por supuesto, este es uno de los desastres provocados por tanta corrupción y tanto despilfarro público, que la gente no se fía, vivimos una grave devaluación de la política. ¿Cómo lo ha definido usted, señorita? ¿Estar hasta los huevos? Sin duda ese es uno de los peores venenos para la política y para la democracia.
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